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domingo, julio 31, 2011

Tormenta sobre Acción Nacional*


Tomdo de La Jornada, Hernández.


Álvaro Delgado


“Ya no somos el partido del cambio”, es la conclusión de un análisis elaborado por el Partido Acción Nacional tras su debacle electoral de 2009. En el documento correspondiente, que se mantuvo en reserva pública clasificado como de “alta confidencialidad” y del que Proceso obtuvo una copia, el PAN se flagela y desnuda sus múltiples fallas: su elitismo y soberbia, la corrupción de varios de sus militantes y funcionarios, su “democracia simulada”, su corporativismo y su complejo de inferioridad frente al PRI. Peor aún, consigna la existencia de “ayuntamientos panistas y legisladores panistas cooptados por el crimen organizado”.

Visto por sí mismo, en una rigurosa introspección, el Partido Acción Nacional (PAN) es un desastre: “En el comportamiento de los panistas no se aplica la fuerza de las ideas, sino la fuerza del interés, la nómina y el poder”, “no hay agenda para y con la sociedad”, “se han tolerado actos de corrupción de funcionarios y militantes”, “se han privilegiado el arribismo y el oportunismo”, “se permite la democracia simulada” y se impone “la aplicación discrecional de estatutos y reglamentos”.
También hay “manipulación de los procesos internos”, “la onda grupera divide al partido, la autoridad no lo remedia y a veces es factor de parcialidad al tomar decisiones”, “desechamos gente valiosa”, “los dirigentes se reciclan” y “la cultura y mentalidad corporativa persiste: derechos, antigüedades, cacicazgos”.
Tan cruda descripción forma parte del diagnóstico sobre el PAN elaborado por la Comisión de Reflexión y Análisis de ese partido a raíz de la debacle electoral de 2009. La completa una afirmación que consigna sin atenuantes la real condición de los panistas: “Hemos dejado de ser escuela de ciudadanía”.
La clasificación de “alta confidencialidad” había convertido a este diagnóstico en un documento secreto. Hoy Proceso lo da a conocer públicamente.
No sólo “nos olvidamos de nuestros aliados históricos” y “no hay plan de relaciones con sectores líderes de la sociedad (Iglesia, empresarios, intelectuales, artistas, académicos, universitarios, etc.)”, sino que “no sabemos comunicarnos con los grupos minoritarios en su idioma (chavos banda, emos, darketos, homosexuales, discapacitados)”, “continúa la resistencia a la cuota de género” y “la fama de mochos nos aleja de muchos de esos grupos”.
El diagnóstico reconoce que “no ha habido congruencia entre la democracia exigida y las prácticas del partido”, que los militantes y dirigentes del PAN “perdimos el valor de la ciudadanía hasta en la integración del Instituto Federal Electoral (IFE)” y la conclusión es lapidaria: “Ya no somos el partido del cambio”.
Y el PAN como gobierno, según el documento obtenido por Proceso, también es un fracaso: “No hemos construido un modelo de gobierno panista” “ni tenemos una agenda programática con 3-4 temas emblemáticos”, sino que “al ganar el gobierno no hicimos un ‘manual de procedimientos panista’ y asumimos la práctica priista”, y por ello “los gobiernos del PAN no han removido las estructuras clientelares que estableció el PRI”.
No sólo eso: “Ha aumentado el desempleo”, “algunos funcionarios hacen negocios desde el gobierno”, “no se redujo el dispendio”, prevalece el “nepotismo”, “hay comportamientos públicos vergonzosos que quedan impunes” y “se manda un mensaje contradictorio al ejecutar programas contra la pobreza manteniendo el despilfarro y lujo de políticos”.
Los panistas no sólo “no tenemos oferta política ni programas de gobierno que respondan a distintos grupos: clase media, mujeres, jóvenes, empresarios, etc.”, sino que “algunas acciones de gobierno y legislativas han afectado a la clase media y otros grupos de apoyo en donde radica la fuerza del PAN”.
Peor aún, hay “ayuntamientos panistas y legisladores panistas cooptados por el crimen organizado”.
El diagnóstico lo acepta: Los panistas “no propusimos cambio” y “la ciudadanía esperaba más de nuestros gobiernos”.

Miedo al PRI

Esta evaluación del PAN fue elaborada por una comisión de 10 panistas coordinados por José Luis Coindreau, para conocer las razones del fracaso en las elecciones federales de 2009, a raíz de las cuales Germán Martínez renunció a la presidencia de ese partido y fue sustituido por César Nava.
El 8 de agosto de 2009, el Consejo Nacional, máximo órgano de dirección del PAN, designó integrantes de la comisión a María Elena Álvarez, Mariela Pérez de Tejada, Gabriela Ruiz del Rincón, Luisa María Calderón, Fernando Torres Graciano, Alejandro Vázquez Cuevas, Humberto Aguilar Coronado, Marko Cortés, José Espina y Arturo García Portillo.
“¡Necesitamos hacer una catarsis, echar fuera todo el coraje que traemos!”, dijo Coindreau al reportero ese día y anticipó: “Hay gente que quiere linchar a gente. ¡Éste es el culpable! Y es un error. ¡No hay culpables! ¡Todos somos responsables!”.
Luego de que los integrantes de la comisión recorrieron todos los estados para escuchar a panistas, analistas y líderes sociales sobre las razones de la derrota del PAN, Coindreau informó al reportero, el 11 de septiembre de ese año, un día antes de entregar el informe al Consejo Nacional, que se había elaborado un documento de 16 cuartillas.
“Fuimos con mente abierta. Lo que vimos, lo vaciamos. No nos podemos ver el ombligo (sino) levantar la mirada y ver al ciudadano al que tenemos que servir”, dijo, y añadió que elaboraron el diagnóstico de ocho cuartillas y propusieron, en otras ocho, un conjunto de “iniciativas de solución”.
Los miembros del Consejo Nacional del PAN conocieron el informe en la sesión del 12 de septiembre de 2009, antes de la conmemoración del 70 aniversario de la fundación del partido; Coindreau, quien leyó el texto, advirtió que no entregaría copia del documento y pedía confidencialidad de su contenido, según la grabación de esa reunión que también obtuvo Proceso.
“Hay la observación de que este documento contiene cosas muy delicadas y que, por lo mismo, exigen de nosotros una alta discrecionalidad (sic), una alta confidencialidad”, advirtió Coindreau, quien enseguida aclaró: “Pensamos que no debe ser repartido… Es muy delicado porque es la estrategia que sugerimos que el partido siga para recuperar su liderazgo político en el país”.
Casi dos años después –cuando el PAN es presidido por Gustavo Madero y luego de elecciones estatales en las que ese partido, en alianza con el PRD, ganó los gobiernos de Puebla, Oaxaca y Sinaloa pero en fecha reciente recibió derrotas contundentes en los estados de México, Coahuila y Nayarit– el diagnóstico conserva vigencia.
El informe subraya la impotencia del PAN ante la eficacia del Partido Revolucionario Institucional (PRI) –“no se ha podido acotar la operación de la maquinaria priista”– y una especial connivencia del gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto: “El maridaje Televisa-Peña Nieto es cínico y está impune”.
Agrega: “No supimos inhibir la acción de gobernadores priistas en campaña.
“La actitud del PRI era ganadora y la del PAN no.
“Los gobernadores priistas operan con todo y los funcionarios y delegados federales se cuidaron mucho de no participar con el PAN en el proceso electoral.
“En algunas zonas siempre gana el PRI (vía cualquier partido).
“Se permite que los gobiernos del PRI actúen a su arbitrio y se atribuyan logros del gobierno federal.
“Los gobiernos estatales priistas usaron sus propios medios y también los del gobierno federal para operar a su favor.
“Control del PRI sobre organismos electorales.
“Algunos delegados del gobierno federal han sido cooptados por los gobernadores estatales.
“La ausencia de la Segob en la elección.
“Las concesiones de canales televisivos a los gobiernos estatales operaron para el PRI.
“No denunciamos los excesos de Peña Nieto y la mayor parte de gobernadores priistas.
“Parece que le tenemos miedo a los gobernadores priistas y no hemos asumido la influencia y poder del gobierno federal.
“En algunos estados, se manifiesta la relación PRI-narco.”

Anatomía de la derrota

Parte del fracaso electoral ante el PRI en 2009, según el diagnóstico de la Comisión de Reflexión y Análisis, obedece a errores de los gobiernos del PAN, particularmente los encabezados por Vicente Fox y Felipe Calderón, que han tenido “un exceso de funcionarios priistas”:
“Los gobiernos del PAN no han removido las estructuras clientelares que estableció el PRI, las vacantes en las delegaciones federales no se ocupan con panistas y funcionarios priistas redireccionan recursos hacia sus aliados, en detrimento de los intereses panistas.”
Pero además “el uso del presupuesto federal por parte de gobiernos priistas no es fiscalizado por el gobierno federal”, por lo que “el PRI vive en el mejor de los mundos: recibe y gasta dinero sin responsabilidad o supervisión del gobierno federal”.
Y prosigue: “Los gobiernos del PRI compran, chantajean o extorsionan a los operadores políticos del PAN.
“Las paraestatales y/o las delegaciones otorgan los contratos a empresarios con vínculos priistas.
“Los gobiernos priistas y perredistas están utilizando electoralmente los programas sociales federales para sus propios fines.
“Error en el manejo de recursos en la forma o vehículo en que se bajan a la población: a través de ayuntamientos o ventanillas estatales.”
En contraparte, en el PAN faltó apoyo de funcionarios para ayudar legalmente al partido: “Los ayuntamientos panistas tienen gerentes, no políticos”, “los delegados o secretarios de Estado adulan a los gobernadores y no presumen que los recursos son del gobierno federal”, y “gobernadores panistas se declaran en ocasiones abiertamente en oposición a nuestros candidatos”.
Expone: “No hubo una visión y estrategia conjunta y compartida entre gobierno federal, CEN, gobernadores y legisladores.
“No se aprovechó la fuerza política de los gobernadores a nivel nacional.
“Falta de operación política del CEN en los estados.
“Nuestros operadores están ‘ocupados’ trabajando en el gobierno.
“El presidente del partido apareció solo en el debate y no hubo otros operadores políticos que actuaron de manera estructurada y coordinada.
“Se percibe abandono del CEN y sus dirigentes.
“La operación con gobernadores panistas y de oposición se ha descuidado por parte de la Segob.
“Tibios para implantar programas bondadosos de alto impacto.
“La operación se hizo con ‘dinosaurios’ antidemocráticos, se ganó perdiendo.”
Sin mencionarlos por su nombre, el diagnóstico sobre la derrota en 2009 alude al entonces secretario general adjunto, Jorge Manzanera Quintana, y al secretario de Elecciones, Alejandro Villalobos, socios en la empresa Desarrollo y Operación de Campañas (DOCSA), allegados ambos a Martínez y Calderón.
“(Hubo un) proceso deficiente de planeación, ejecución y seguimiento de las campañas”, la “asignación de fondos para detección, monitoreo y movilización no fue claro y fue insuficiente”, “en ocasiones la parte jurídico-electoral del CEN fue externa y no contaba con la suficiente experiencia” y “el porcentaje de cobertura de casillas fue el más bajo en años”.
Los mensajes de campaña no conectaron con la ciudadanía: “Nuestra agenda fue atacar al PRI recordando su pasado y no pareció interesar al electorado… Se habla de pasado y no de futuro en los mensajes… El CEN se equivocó en priorizar la confrontación con el PRI, la gente ya no quiere pleitos”.
Además, “el mensaje de la seguridad no funcionó”: “El mal manejo del tema de la inseguridad no da votos… Hubo una saturación de spots al elector y una queja por el monto erogado. Nuestro discurso no estuvo dirigido a grupos homogéneos, como jóvenes, mujeres, etc… No sabemos usar los medios en forma creativa”.
Pero siendo un diagnóstico descarnado sobre el PAN, el documento omite un dato clave: La intervención de Calderón en la vida interna del PAN y las imposiciones de Martínez y Nava, así como de numerosas designaciones de candidaturas a diputados federales.
Aunque admite que “se dieron injerencias indebidas de nuestros gobiernos para definir la selección de candidatos”, a ambos los deja a salvo: “El sabotaje dentro del PAN no fue por las designaciones, sino por no respetar la fila”.
Reconoce, sí, que se generó “desánimo y molestia por el proceso de selección de candidatos”, porque hubo “imposición de candidatos plurinominales de fuera del entorno estatal”, “en algunos casos el PAN no postuló a los más aptos para el cargo” y “el CEN designó en algunos casos a buenos candidatos, pero el partido no los acompañó”.
Pero además, “la designación de candidatos fue tardía y no condensada”, “no se definió un perfil mínimo de candidatos, no se formalizaron compromisos a cumplir por los candidatos ni se les proporcionó capacitación”, “el PAN se olvidó de identificar a ciudadanos distinguidos para postularlos como candidatos” y “se descartaron líderes internos en pos de atraer priistas”.
En la campaña, dice el documento, hubo “soberbia electoral que descartó posibles alianzas y generó polarización”, se atizó la “desconfianza de posibles alianzas con otros partidos y negligencia de cooperación con aliados históricos”, y en cambio “se formalizaron amarres con grupos de interés de poco prestigio (IMSS, SNTE)”.

Adiós a la mística

Y es que el diagnóstico aborda, también, un tema que el PAN no ha sabido resolver desde que es gobierno federal y aun desde que, en 1989, ganó su primera gubernatura: la relación partido-gobierno.
En el documento se reconoce que hay una “mala coordinación gobierno-legisladores-partido” y “una percepción de alejamiento entre nuestros funcionarios públicos y la militancia” porque “no hay una definición clara de cómo debe ser esta relación”, y “no hay voluntad para vincular al partido con gobiernos y legisladores de acuerdo a la normatividad existente”.
Expone: “Hay una percepción confusa sobre la relación entre el presidente de la República y el presidente del partido… Con frecuencia hay un enfrentamiento público entre nuestros funcionarios y los dirigentes del partido… No hay una coordinación efectiva entre dirigencias estatales y delegados federales. No hay una visión ni estrategia conjunta y compartida entre gobierno federal, CEN, legisladores y gobernadores panistas”.
Además, “falta de disciplina de gobernantes panistas con respecto a su obligación con el PAN y sus dirigencias”, “hay una percepción de que el gobierno federal panista está peleado con el estatal panista, y los candidatos del gobernador son boicoteados y vetados por el federal”.
El diagnóstico establece que el PAN tiene una “estructura mal diseñada y con deficiente funcionamiento, acompañamiento, supervisión y control”, “deficiente identificación, formación y capacitación de liderazgos que compartan nuestros ideales”, “no existen la afiliación ni la participación voluntaria”, y “el proceso de afiliación tiene como premisas la desconfianza y el control”.
Además, “los conflictos internos no han sido atendidos en tiempo y forma y han crecido”, “se disfrazan, eluden o minimizan los problemas”, hay “ausencia de operación cicatriz” y “existe una relación directa entre conflictos internos y resultados electorales”.
En el PAN hay “impunidad por razones de índole política” (“no hay castigo para militantes y funcionarios que trabajan para el contrario”), algunos “dirigentes trabajan más por su proyecto personal que por el partido”, “se han vuelto excluyentes” y “les molesta que les señales errores u omisiones”.
Además, este partido ya “no tiene líderes emblemáticos que nos representen ante la comunidad, desechamos gente valiosa del PAN, el esquema de remuneración para dirigentes no favorece la atracción de talento y liderazgo, ha dejado a sus viejos liderazgos fuera del juego, existen dirigentes con reputación de infiltrados o cooptados”.
Los panistas, expone el documento, tienen “falta de sensibilidad y voluntad para acercarnos a los segmentos populares o de menores ingresos”, “descalificamos los liderazgos populares”, “no se establecen alianzas bajo la premisa de ser pares y recíprocos, los vemos hacia abajo”, “confundimos sensibilidad social con populismo”, y alerta: “Los grupos más vulnerables son muy sensibles a la soberbia, los prejuicios, la posición social, etc.”.
El diagnóstico advierte que no ha habido un relevo generacional en los operadores políticos que acompañan y ejecutan las acciones de las dirigencias estatales y el CEN: “Hay que formar nuevos generales que puedan pelear en el campo de batalla, no en el cuarto de guerra”.

*Tomado de la revista Proceso.

sábado, julio 30, 2011

Desfiladero*



Tomados de La Jornada, El Fisgón y Helguera.


∙ Para salir de esta pesadilla sólo tenemos que despertar

Jaime Avilés


Quienes afirman que todos” los legisladores son “corresponsables” de la violencia que nos ha destruido como país, pecan de soberbia. No pueden vestir con ese sambenito a los que ocuparon las tribunas del Congreso en 2008 para tratar de impedir la privatización de Pemex. Tampoco pueden meter en el saco universal de la culpa a quienes, trabajando discreta pero eficazmente en las comisiones de la Cámara de Diputados, han frenado la aprobación de la reforma laboral y las modificaciones a la Ley de Seguridad Nacional. Esos legisladores, que tienen rostro, nombre y apellido, representan al Movimiento de Regeneración Nacional y responden al liderazgo de Andrés Manuel López Obrador.

Es verdad que la actual legislatura es indefendible. En ella han entretejido intereses y nexos los representantes de todas las expresiones del neoliberalismo salinista. Sin embargo, se equivocan quienes al descalificar a esos usurpadores de la representación popular, condenan a arder en el fuego de su santa indignación la casa que los alberga, una tarea tan absurda como sería la de quemar una cama para acabar con las chinches.

No es hora de renunciar a la política aunque nos repugnen los políticos del sistema. Mucho menos es hora de estigmatizar al Poder Legislativo, como hace a diario la televisión, para desmovilizar a la gente. Es la hora de organizarnos como pueblo a todo lo largo y ancho del país, para ganar el Congreso. Ante la multiplicación de murallas, alambradas y fosos llenos de cocodrilos, que la olinarquía ha colocado en torno de la Presidencia de la República para que nadie se la arrebate, tal vez lo correcto en 2012 sea buscar la mayoría legislativa, para sentar las bases de un régimen parlamentario que ponga en marcha un auténtico proceso de liberación nacional.

Necesitamos actualizar nuestras definiciones. Lo que nos vendieron como “la guerra de Calderón contra el crimen organizado”, en realidad era una guerra encubierta que el gobierno de Estados Unidos lanzó contra el pueblo de México para despojarnos de nuestras inmensas riquezas naturales, arrebatarnos la poca soberanía que nos queda y dotar a los bandos en pugna –los cárteles y las fuerzas armadas– de poderes extraordinarios que ya escapan a toda forma de control social.

A cinco años del inicio del histórico plantón de Reforma, que trató denodadamente de evitar la tragedia que hoy vivimos, hoy resulta más que obvio que, a través de Calderón, la Casa Blanca nos impuso un régimen cívico-militar en la forma de una narcodictadura, que debemos analizar con la cámara Phantom para mejor comprenderla, resistirla y derrotarla.

Por el lado “cívico” nos cogobiernan las televisoras (que fabrican “gobernantes” y controlan el cuerpo y la mente de decenas de millones de personas), los grandes empresarios que no pagan impuestos y son dueños de casi todo, los políticos y policías que trabajan para ellos y las industrias que lavan los 50 mil millones de dólares anuales de la droga, que son la base de la economía del país.

A su vez, por el lado “militar”, coexisten, uniformados o no, quienes portando armas de grueso calibre y actuando al abrigo de la impunidad, andan por carreteras y ciudades matando, torturando y desapareciendo a personas indefensas, en un combate perpetuo, sin pies ni cabeza, pero con dos objetivos claros, por lo menos muy claros para el Pentágono. Uno, táctico –paralizarnos políticamente por medio del terror–, el otro, estratégico: diezmarnos como población.

Cuando al calor de la crisis del corralito en Argentina multitudes enardecidas repetían a diario, en violentas manifestaciones de protesta, “que se vayan todos” (los políticos en general), a la postre, los únicos que se vieron obligados a abandonar la escena pública fueron, irónicamente, los creadores de esa atractiva consigna, es decir, los escasos legisladores de la izquierda pura y dura, que efectivamente se fueron a sus casas mientras regresaban al poder los peronistas (esa fallida versión sudamericana del PRI).
Aquí, desde el movimiento de Javier Sicilia, voces respetables y queridas llaman a no votar en las elecciones del año próximo. Esto, afirman, despojaría de toda “legitimidad” a la clase política. Detengámonos a examinar esta idea. Para la gente de a pie, a la “clase política” pertenecen los ineptos fanfarrones del Poder Ejecutivo, los miembros del Congreso en ambas cámaras, los ministros de la Corte y su larga cauda de magistrados y jueces, los gobernadores y legisladores de los estados, los presidentes municipales y los dirigentes de los partidos, los levantacejas de la pantalla chica, los opinócratas de las cadenas radiofónicas, los obispos, cardenales y arzobispos, etcétera. ¿Vamos a dejar de votar para deslegitimarlos? No tiene sentido. Sería como tratar de rapar a Carlos Salinas de Gortari.

Además, también son parte de la clase política los activistas sociales, los militantes de los movimientos ciudadanos, las ONG, los periodistas del universo de papel impreso, los blogueros, los 300 mil que todo lo debaten a toda hora en Twitter y los ingenuos que participamos en los círculos de estudio de Facebook, como “Fuera Orozco”, que organiza el descontento contra la aliada de Elba Esther Gordillo en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, o “Los gastos pendejos”, que documenta las compras fraudulentas hechas por la Marina, el Ejército, la Policía Federal y demás dependencias gubernamentales a ciencia y paciencia de Calderón.

Para asombro de unos y malestar de otros, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad ha hecho suyos la agenda y el discurso de la nueva derecha que se pretende “modernizadora”. Del brazo de Calderón, esa nueva derecha exige relección inmediata de los miembros del Poder Legislativo al mismo tiempo que los denigra, así como la incorporación de las candidaturas sin partido mientras amaga con el fantasma del voto nulo. ¿Cuál es su meta? ¿Que nada estorbe o entorpezca el cambio o de mandos en la cúpula de la narcodictadura? ¿Que al igual que en el estado de México el pueblo se mantenga al margen de las urnas y Calderón –haiga sido como haiga sido– se quede otros seis años, o bien le entregue el poder a Cordero, Don Beltrone o Peña Nieto, y el país siga igual, es decir, en el caos?

Dentro de 72 horas, probablemente, la historia de la humanidad entrará en una nueva etapa, que será inaugurada por un brutal desplome del dólar, si Obama no consigue aplazar la suspensión de pagos de Estados Unidos al FMI. Si el dólar deja de ser la moneda de referencia para todas las economías del planeta, vamos a experimentar muy emocionantes turbulencias en la ciudad, el país, el continente y el hemisferio donde estemos. En México se viven situaciones límites en todos los ámbitos: de represión desatada por los golpeadores de Esther Orozco contra los estudiantes de la UACM a la cólera de los vecinos de Tlalpan y Magdalena Contreras, provocada por la descarada corrupción de los delegados Higinio Chávez y Eduardo Hernández.

De la ira que sienten los habitantes de Nuevo León porque su “gobernador” se mudó a Texas, al pánico de los que viven en Veracruz por la creciente violencia de Los Zetas, la Marina y el Ejército. Del terror de los migrantes que van de Chiapas a Estados Unidos al nerviosismo de los más ricos entre los ricos que tiemblan pensando en que una nueva recesión en Estados Unidos agudizará en todo el orbe el estallido social. No, no es la hora de darle la espalda a la política, sino de cambiar de política y de políticos. Para salir de esta pesadilla sólo tenemos que despertar.

jamastu@gmail.com

*Tomado de La Jornada.

viernes, julio 29, 2011

La ultraderecha*




Tomados de La Jornada, Helguera y El Universal, Heloflores y Naranjo


Luis Javier Garrido

La ultraderecha está emergiendo con gran fuerza en el mundo ante la crisis del modelo económico de dominación, y en México, enquistada en sitios estratégicos del Estado durante los dos gobiernos panistas, amenaza ya el futuro de los mexicanos.

1. Las matanzas perpetradas en Oslo (Noruega) por Anders Behring, un extremista neonazi que asesinó a más de 80 personas el 23 de julio, se están presentando empero en los medios como la obra de un asesino solitario, tratando de ocultar los análisis que se han hecho desde hace décadas, señalando que en los años de la globalización neoliberal ha germinado un enorme malestar en las sociedades euro-occidentales, fortaleciéndose la corriente ideológica y política de la ultraderecha sustentada en la intolerancia, la barbarie, la irracionalidad y las tesis históricas del nazi fascismo.

2. La actitud de los grupos dominantes de la derecha tradicional y de las clases privilegiadas, que se sienten ufanos de controlar con los regímenes seudodemocráticos actuales las aspiraciones de los pueblos de una manera brutal pero soterrada, y que no existe para ellos el riesgo del terror de la ultraderecha, asumiendo que en la supuesta “modernidad” no hay espacio para la irracionalidad de la violencia neofascista, pretenden no ver los fundamentos ni los alcances del modelo neoliberal impuesto al mundo en el último cuarto de siglo.

3. Las organizaciones y partidos de la ultraderecha se han fortalecido de manera abierta en el mundo en estos 25 años, aunque en algunos países como México este proceso se haya desarrollado de manera soterrada. En Estados Unidos el llamado Tea Party domina ya al Partido Republicano y está imponiendo su lógica y su proyecto al débil gobierno derechista del neoliberal Barack Obama. En varios países europeos, según se escandaliza el diario El País el 22 de julio, los partidos ultraderechistas avanzan electoralmente: el Partido Popular Danés con 13.8 por ciento, los Auténticos Finlandeses de Finlandia con 19 por ciento, el Partido Liberal de Holanda con 15.4 por ciento, el Partido de la Libertad de Austria con 17.5 por ciento y el Frente Nacional de Francia de Marine Le Pen con 10.4, hasta llegar al Partido del Progreso de Noruega, que cuenta con 23 por ciento. El riesgo mayor aparece sin embargo, y no se dice, en aquellos casos en los que grupúsculos y organizaciones protofascistas se subsumen en el partido tradicional de la derecha de su país, pues actúan en un plano de doblez y de manera mucho más impune: como acontece en los casos peligrosísimos de España (el PP) y de México (el PAN).

4. El legado de Felipe Calderón a quien lo suceda en 2012 no es nada más por lo mismo el de una nación devastada por la violencia que le impuso y saqueada por las multinacionales que pasan por sobre el orden constitucional, el de un Estado desmantelado que ha entregado funciones esenciales a Washington y en el que los poderes fácticos se han consolidado por encima de la ley o el de un gobierno corrompido como pocas veces en nuestra historia, sino el del auge de las organizaciones de la ultraderecha, fortalecidas desde Los Pinos y que se han apoderado del aparato de Estado: no sólo por el financiamiento a las agrupaciones políticas nacionales, merced a la perversa legislación electoral, o a las ONG, que desde los años de Fox viven del erario, sino por el abierto desvío de los recursos públicos.

5. La pregunta que habría que formularse es sin embargo si no están las formas de totalitarismo en la concepción de origen de todas las fuerzas de la derecha. El PAN, nacido en 1939, apoyó en 1940 al general fascista Juan Andreu Almazán, pero como “oposición leal” al PRI escondió durante décadas su vis derechista, hasta que en los años de Salinas incorporó a su estructura a organizaciones de ultraderecha –desde el DHIAC hasta Civilización y Libertad, el MURO y la Ancifem, investigados por Álvaro Delgado–, y hoy su fuerza esencial la constituye El Yunque fascista, al que acompaña La Casa Sobre la Roca (CSR), que analiza Arturo Rodríguez García en Proceso 1812, organización a la que Calderón está entregando ilegalmente amplios recursos del Estado.
6. ¿Y no acaso Leonardo Valdés, titular del IFE, y señalado como filocalderonista, elogió el día 25 al entregarle recursos públicos a la organización ultraderechista Sociedad en Movimiento, que fuera parte activa de la guerra sucia en 2006?

7. La última instancia de la escalada de la irracionalidad protofascista, hay que subrayarlo, es la que está llegando a México con el gobierno ultraderechista del PAN, que se halla enmascarada en un discurso hipócrita sobre la lucha del bien contra el crimen organizado. La “guerra contra el narco” permite no sólo acelerar el desmantelamiento del Estado nacional entregando la toma de decisiones a Washington, y consolidar los privilegios económicos y políticos de las mafias locales de poder económico, sino instaurar formas de dominación política que hacen nulos los derechos políticos de los mexicanos.

8. Las pretensiones reiteradas de los jefes de las fuerzas armadas para que se legisle en materia de seguridad garantizándoles un marco de impunidad hechas en días pasados, y ahora las afirmaciones destempladas del titular de la Marina, almirante Francisco Saynez, descalificando el martes 26 durante un discurso a las organizaciones civiles como cómplices del crimen organizado por defender los derechos humanos, traen a la memoria de los mexicanos los escenarios de los regímenes militares de Brasil (1964-1985), de Uruguay (1973-1985), de Chile (1973-1990) y de Argentina (1976-1983), y advierten de la urgencia de hacer regresar cuanto antes a los militares a los cuarteles.

9. En la reunión de dirigentes del movimiento de Javier Sicilia con los legisladores el día de ayer en el Castillo de Chapultepec, a pesar de unos y otros, la denuncia de las víctimas puso de relieve que muchas de las muertes son debidas a grupos paramilitares organizados por el gobierno. De ahí la importancia de la exigencia de rechazar y enviar al basurero de la historia el proyecto de ley de seguridad nacional, que hizo suya con energía Miguel Concha contrastando su actitud con la debilidad del resto de las intervenciones.

10. La “guerra contra el narco” de Washington y de Felipe Calderón fue una estrategia de los poderes oligárquicos para acrecentar su dominación y sus privilegios, y el esquema de contrarreformas que están proponiendo ahora no es más que un signo de su temor ante la crisis que se avecina. Lo que proponen no es crear las condiciones para una mayor seguridad de los mexicanos, sino todo lo contrario: una serie de leyes atroces para asegurar la seguridad de los intereses oligárquicos y del sistema de dominación. Es por ello que ante estas tentativas de la ultraderecha presentadas por los panistas y sus aliados, hay que reiterar con mayor energía un contundente: “¡Ya basta!”

*Tomado de La Jornada.

jueves, julio 28, 2011

Candidaturas independientes*






Tomados de La Jornada, Hernández, Helguera, El Fisgón y Rocha y El Universal, Helioflores.


Octavio Rodríguez Araujo


¿Qué se quiere decir con candidaturas independientes? En clave kantiana la cualidad de independiente significaría algo así como un poder en sí mismo para la participación libre en la vida política. Parece ser esta interpretación la más aceptada por muchos de los que han propuesto las candidaturas independientes, desde Felipe Calderón (diciembre de 2010) hasta Javier Sicilia y su comando de twitteros (julio de 2011), pasando por otros muchos filopanistas y las comisiones unidas” del Senado de la República.

En su excelente artículo del lunes, John Ackerman ha señalado con sobrada razón que esta propuesta “aseguraría una mayor dominación de los poderes fácticos y los intereses particulares sobre la política nacional”. Su opinión está basada en el hecho de que un supuesto candidato independiente requerirá, para promoverse, una gran cantidad de dinero y un aparato de tipo electoral que facilite no sólo la logística sino la propaganda. Esto cuesta muchos millones de pesos y alguien los tiene que pagar. De aquí que John diga, con acierto, que el que paga manda. Y el que pague puede ser tanto legal como ilegal, sobre todo en un país donde el lavado de dinero es un verdadero misterio hasta para la Secretaría de Hacienda.

En esta lógica hay también otra interpretación: que el candidato sea alguien no afiliado a un partido, lo que no quiere decir que no sea propuesto y apoyado por un partido o un conjunto de partidos. Quienes han lanzado la idea de que ese candidato sea alguien como José Woldenberg o Juan Ramón de la Fuente andan por ahí, en esta interpretación. Sin embargo, brinca de inmediato la pregunta: ¿independientes de qué, de quién y durante cuánto tiempo?

¿Qué tan independiente puede ser un candidato supuestamente independiente a la Presidencia de la República o incluso a una presidencia municipal? Todos sabemos, y particularmente quienes hemos estudiado la vida política del país, que un candidato a la presidencia municipal X recibe apoyos que van, según la riqueza del municipio, desde la tortería y la mueblería de la calle principal, pasando por el dueño de la cantina y el billar, hasta los intereses más grandes que uno pueda imaginarse. Lo anterior, independientemente de si el candidato está afiliado o no a un partido y de si es o no propuesto por un partido. Así se hacen las campañas y así las elecciones. Ignorarlo es hacerle al tío Lolo. Luego vendrán las retribuciones del candidato ganador a sus patrocinadores y así, en espiral, hasta llegar al cargo más importante en la carrera política de cualquiera. Esto fue estudiado por Gustavo Hernández en su tesis de tres tomos elogiada en su momento por Daniel Cosío Villegas (y, a propósito, mis condolencias a su hija Emma por el fallecimiento de Jan de Vos, ambos amigos muy queridos).

En clave marxista la interpretación es un tanto diferente. Un ciudadano es parte de una comunidad política cuyos derechos los ejerce participando en la vida social junto con los demás miembros de esa comunidad. En términos de Marshall, para citar a un autor no marxista, la ciudadanía es el estatus que se concede a los miembros de pleno derecho de una comunidad. En ambos casos se refiere a todos los que teniendo estatus de ciudadanos participan en la vida social, sean representantes de la sociedad o de una parte de ésta (gobernantes, diputados, dirigentes empresariales o sindicales, etcétera), sean ciudadanos sin representación o sean ciudadanos organizados en partidos políticos. Todos los ciudadanos son, por lo tanto, tan independientes como quieran y puedan serlo, y parte de su relativa independencia consiste en asociarse a comunidades de acción, por fines específicos al margen de identidades políticas y/o ideológicas, o en partidos políticos en los que encuentren una cierta identidad distinta de otros partidos y con los que aspiren a la toma del poder, bien para perpetuarse en él o para cambiar el estado de cosas.
Los ciudadanos, entonces, forman asociaciones de diversos tipos (por ciertos objetivos pluriclasistas, por otros definidamente clasistas, por coincidencias políticas e incluso por identidades raciales, étnicas, religiosas, etcétera). Unas de esas asociaciones son efímeras (que desaparecen una vez logrados sus objetivos o por inanición) y otras son más o menos permanentes (como algunos partidos políticos u organizaciones gremiales, sean de trabajadores o de empresarios). Los ciudadanos aislados, cuando existen, son individuos con intereses personales, normalmente egoístas y mezquinos. Tal vez a éstos se les pueda llamar ciudadanos independientes, aunque el término es muy discutible, pues la independencia supondría que no recibió influencias familiares, educativas, religiosas, televisivas y más; es decir, que su libre albedrío no está determinado por nada externo y de alguna manera ajeno. ¿Existirán este tipo de personas? ¿Será suficiente decir no estoy con Juana ni con Chana sino sólo conmigo y mi circunstancia? Ni los niños de probeta, pues una vez que nacieron comienzan a recibir influencias externas.

Sobre Javier Sicilia, ¿qué más se puede decir después de que abraza a Calderón y a Josefina Vázquez Mota, y de que le besa la mano ni más ni menos que a la procuradora general de la República? Obviamente está en su derecho a repartir sus afectos entre quienes quiera (casualmente panistas), pero no en tratar de avasallar la soberanía de la Cámara de Diputados al exigir que aprueben la reforma que, en lo fundamental, envió al Senado su cuate Calderón. Ackerman, suave que es (en la forma, no en el contenido de su artículo), le dijo tres cosas al poeta (que ya se desbordó a sí mismo) y que quiero resaltar: 1) que pecó de soberbia, 2) que, con toda la pena, no existe un “mandato ciudadano” para él, y 3) que la democracia no se construye con diputados obedientes que atenderán sus “exigencias” sin discutir, previamente y por el tiempo que sea necesario, lo que les presente la otra cámara legislativa o el titular del Ejecutivo. Sicilia se preguntaba cómo podía llamarse democracia que Eruviel Ávila ganara con el 20 por ciento de la población (Reforma.com, 20/07/11), pero, que yo sepa, no preguntó lo mismo cuando, según datos oficiales, Calderón “ganó” exactamente con 14.24 por ciento de la población total en 2006 (15 millones 284 votos de una población de 105 millones 342 mil habitantes). Una vez más: congruencia, poeta.

http://rodriguezaraujo.unam.mx

*Tomado de La Jornada.

miércoles, julio 27, 2011

La “generación Facebook”*







Tomados de La Jornada, Hernández, El Fisgón, Helguera y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


Jenaro Villamil

MÉXICO, D.F., 26 de julio (apro).- No fue el primero en utilizarlo, pero el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki moon, al referirse al potencial de la “generación Facebook” llevó a nivel de término canónico la definición de la nueva ola de jóvenes, entre 15 y 24 años, que participan y deliberan a través de las redes sociales frente a la creciente cerrazón del mundo “real”, es decir, el de la economía, la productividad y el salario que han dejado al margen a más del 10% de este nuevo ejército digital.

En España, Francia y en otras ciudades europeas, el término que ha prendido es el de “la generación de los indignados”, en clara referencia al descontento social existente entre estos mismos jóvenes por el fracaso de los regímenes democráticos para incorporarlos a la vida política, y por la debacle del sistema económico que ha disparado las tasas de desempleo desde el crack de 2008.

Las cifras presentadas el lunes 25 de julio en la Reunión de Alto Nivel de la Juventud organizado por la ONU, son desalentadoras:

Entre 2008 y 2009 la tasa de desempleo juvenil pasó de 11.9% a 13%, es decir, 81 millones de desempleados jóvenes en todo el mundo (cerca del 8% se encuentran en México). Se trata de la mayor tasa de desempleo anual registrado en la historia reciente.

En México, los han llamado ninis (ni estudian ni trabajan), como un término de fuerte carga negativa porque parecería que es un asunto de abulia individual de millones de jóvenes ausentarse de la educación superior y no trabajar.

“El desempleo y la falta de educación son los mayores retos que enfrentan los jóvenes en el mundo. Debemos cerrar la brecha entre la demanda y oferta de empleo. Necesitamos nuevas estrategias”, urgió Jean Francis Zinsou, embajador de Benin.

El término “Generación Facebook” cambia la connotación frente al de ninis: remite a las revoluciones tunecina y egipcia, consideradas en este 2011 como los movimientos juveniles y antiautoritarios más importantes, movilizados a partir de la red social –especialmente Facebook, con sus más de 700 millones de usuarios en el mundo–, pero también Ki moon lo señaló así: “La generación Facebook está mostrando una determinación creciente por cambiar nuestro mundo y una capacidad para hacer que las cosas cambien”.

Por esta razón, advirtió el secretario general de la ONU, es necesario que las empresas y los gobiernos “inviertan en los jóvenes porque tendrá consecuencias muy positivas para todos”.

“La crisis económica mundial y las medidas de austeridad que aplican numerosos países restringen las oportunidades de los más jóvenes”, subrayó Ki moon.

El funcionario del organismo internacional indicó que “la generación Facebook está mostrando una determinación creciente por cambiar nuestro mundo”. Recordó al joven tunecino Mohamed Bouazizi, quien se inmoló en diciembre de 2010 y desató la ola de movilizaciones que condujo a la crisis del régimen.

“Su muerte ha sido trágica, pero las llamas que encendió han llevado a la caída de dos autócratas, primero en Túnez y después en Egipto”, reflexionó Ban Ki moon.

Irreverentes, intrépidos, activos, conscientes del poder que les da el ordenador, así han sido conceptuados estos jóvenes de la nueva “generación web 2.0”.

Sin embargo, también están indignados, son anarquistas sin programa político claro y se están movilizando en España, a pesar de todas las condiciones organizativas en contra, de la ausencia de liderazgos identificables, pero con una carga discursiva inteligente, corrosiva y muy crítica.

Ki moon no se refirió a los jóvenes indignados por su nombre. Sin embargo, es claro que en el seno de los organismos internacionales ya se prendieron los focos de alerta frente al potencial movilizador que se está gestando y entrelazando justo en la red social más globalizada.

Lo increíble es que en México ni los legisladores, ni el gobierno federal, ni la legión de precandidatos presidenciales para el 2012, empezando por el presunto favorito del Estado de México, han sido capaces de abordar con claridad y precisión qué harán frente a los millones de jóvenes desempleados.

No basta con llamarlos ninis y menos con esperar que el crimen organizado los emplee y resuelva lo que ni el Estado ni el mercado han sido capaces de plantear de manera urgente

www.homozapping.com.mx

*Tomado de la revista Proceso.

martes, julio 26, 2011

Fox, el chaquetero*





Tomados de La Jornada, Hernández, el Fisgón y Rochay El Universal, Helioflores.


Álvaro Delgado

MÉXICO, D.F. (apro).- Su afirmación de que le da igual PRI o PAN, porque “lo importante es que sirva”, no es una estupidez más de Vicente Fox, sino un deslinde con su partido y una bofetada más a Felipe Calderón por inepto.

La entrevista con el puertorriqueño Mario Alegre difundida el domingo por el Centro Fox, cimbró a los panistas de todos los niveles y encolerizó al entorno de Calderón en Los Pinos, donde ya se le tilda de desleal, oportunista y chaquetero.

Es sabido que Fox y Calderón se detestan, y en 2006, como decía Borges, no los unió el amor sino el espanto ante Andrés Manuel López Obrador, y los diferendos entre ambos han escalado a tal punto que, una y otra vez, el expresidente vaticina el regreso del PRI, que él supuestamente sacó de Los Pinos.

Pero una cosa es que pronostique, con cierto realismo y malicia, que el PRI retomará la presidencia de la República con Enrique Peña Nieto –a quien define como un ¡demócrata!–, y otra que iguale a ambos partidos con su rango de expresidente del PAN.

La parte de la entrevista que más ha enfurecido a los panistas es la respuesta de Fox que dio a la pregunta de si prefiere la Coca o la Pepsi: “A estas alturas de mi vida, lo mismo me da, Coca o Pepsi, igual que PRI o PAN, lo importante es que sirva”.

Y el enojo de panistas no es nada más porque iguale a ambos partidos, como lo hace el senador Ricardo García Cervantes –él sí con autoridad política y moral–, sino que dé a entender que Calderón no sirve o es inepto, algo que ya antes había referido.

En efecto, tras la debacle electoral del PAN en 2009, cuando se documentó que Calderón impuso candidatos, Fox lo culpó de esos resultados: “Si se va a gobernar, hay que hacerlo bien y hay que tener éxito y resultados, porque la gente juzga y en las urnas se expresa”.

En la entrevista difundida el domingo, Fox se ufana de haber cumplido, aunque deja a los ciudadanos la evaluación final: “Y, subrayo, de los ciudadanos y no de algunas personas, en especial de los medios de comunicación, que se les va en joder todo el tiempo”.

“¿Y su mayor fracaso?”, le pregunta el entrevistador: “No hablaría de fracasos. Todas las decisiones que tomé fueron moldeadas por las circunstancias, y siempre con el bien del país como norte. Si acaso diría que lamento mucho no haber podido acabar con la pobreza, pero eso no se puede hacer en seis años de gobierno.”

Fox se ha mantenido alejado del PAN prácticamente desde el 2006, sobre todo desde que Calderón tomó el control de ese partido con Germán Martínez y César Nava, y en cambio ha estrechado relaciones con priistas, asiduos visitantes del Centro Fox.

En junio de 2009, poco antes de las elecciones, se realizó en el Centro Fox un festival cultural de Oaxaca, cuyo gobernador, Ulises Ruiz, asistiría, pero en su lugar envió a su esposa. En noviembre de ese año tuvo lugar una celebración análoga junto con el veracruzano Fidel Herrera, a quien llamó “el gobernador don Fidel”.

En noviembre de 2010, Peña Nieto, gobernador del Estado de México, visitó el Centro Fox como parte del programa “Presidente por un día” y luego comieron en el restaurante de la exhacienda San Cristóbal, donde, según las crónicas periodísticas, “refrendaron su amistad”.

Luego de que en agosto de 2010 había hecho una visita de cortesía junto con su esposa, la también diputada federal Cristina Viggiano, Rubén Moreira Valdez, gobernador electo de Coahuila y hermano del presidente del PRI, tomó un curso de “Desarrollo y Gestión de Gobiernos Exitosos” impartido por Fox, en marzo de este año, al que asistieron varios diputados federales y locales de ese estado.

Y fue precisamente el presidente estatal del PAN en Coahuila, Carlos Orta, quien acusó a Fox de pretender cobrar por asistir al cierre de campaña del adversario panista de Rubén Moreira, Guillermo Anaya, compadre de Calderón. “Cuando quieres un apoyo, te cobra”, acusó.

Puede anticiparse que Fox asumirá un protagonismo hacia el 2012 para respaldar a candidatos del PAN que sean suyos, pero verá desplomarse a los de Calderón. Y nadie podrá callarlo, como lo intentó Francisco Ramírez Acuña con aquella frase: “El que se va, se calla”.

Ahora Fox dice: “Es verdad que hay muchos panistas que dicen ‘que ya se calle ese pinche Fox, que todo el día dice pendejadas’, pero para mí es fundamental el tema de la libertad y si no empiezo conmigo mismo, a decir las tonterías que se me ocurran, a decir lo que pienso, si dejo que me callen desde la presidencia o desde mi propio partido, estoy perdiendo mi libertad.”

Apuntes

El próximo domingo se celebrará la elección interna para elegir al candidato del PAN al gobierno de Michoacán. Luisa María Calderón ya reconoció que negocia una alianza con Elba Esther Gordillo, pero el senador Marko Cortés, su rival, no está de acuerdo, menos si la cacique exige condiciones como las que le impuso a Felipe Calderón. Así, “jamás” pactaría con ella. La Cocoa asegura que ya tiene asegurados 32 mil votos. “Está mintiendo”, dice el senador, porque si acaso votarán 30 mil panistas, y de éstos él tiene al menos 17 mil… El gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, será secretario de Desarrollo Social al terminar los Juegos Panamericanos de Guadalajara y, claro, no será candidato presidencial del PAN…

Comentarios: delgado@proceso.com.mx
Twitter: @alvaro_delgado

*Tomado de la revista Proceso.

lunes, julio 25, 2011

La reforma política*






Tomados de La Jornada, Hernández, Helguera y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


John M. Ackerman

Se equivocan quienes han convertido la llamada reforma política” en una bandera de lucha de las causas progresistas. La Cámara de Diputados cometería un grave error si avala sin modificaciones lo aprobado por el Senado en esa materia. Los diputados primero tendrían que debatir a fondo las propuestas para incorporar los ajustes necesarios para convertir el documento en una verdadera propuesta para el cambio social.

Javier Sicilia y el pequeño grupo de jóvenes que el miércoles pasado asistió a la Comisión Permanente pecan de soberbia: “No venimos a pedirles, sino a exigirles que aprueben la reforma política. Si tienen que convocar a un periodo extraordinario o trabajar horas extras es su problema: la aprueban, es un mandato ciudadano… Apruébenla como se las mandó el Senado”. Los manifestantes demuestran un preocupante desconocimiento de los procesos democráticos al erigirse en representantes de un inexistente “mandato ciudadano” y exigir que en lugar de discutir las reformas los diputados se comporten como meros levantadedos.

En febrero de 2010, un grupo de intelectuales y ex funcionarios públicos encabezado por Héctor Aguilar Camín, Jorge Castañeda y Federico Reyes Heroles ya había utilizado una estrategia similar para defender la propuesta de reforma política de Felipe Calderón. Su polémico desplegado titulado “‘No’ a la generación del ‘No’” se inició con la misma orden sorda de cancelar el debate democrático: “Amigos legisladores: aprueben las reformas”. “No hay nada más que discutir, hay que votar y punto”, aclaraban los organizadores en múltiples entrevistas.

En septiembre de 2007, los principales medios de comunicación también tomaron el Senado para obligar a los representantes populares a modificar la redacción de la reforma electoral. En aquel encuentro histórico, Pedro Ferriz articuló un discurso similar al que hoy presenta Sicilia: “No creo que vengamos a dialogar con ustedes; venimos a reaccionar de ustedes”.

La propuesta de candidaturas “independientes” del Senado aseguraría una mayor dominación de los poderes fácticos y los intereses particulares sobre la política nacional. No hay duda de que los partidos políticos hoy se han convertido en mafias cerradas que no rinden cuentas a absolutamente nadie. Pero la idea que un “ciudadano” sin estructura partidista, y con fuertes patrocinadores del sector privado, sería un candidato más cercano a la población no es más que un espejismo.

“El que paga manda”, reza el sabio dicho popular, y estos candidatos tendrán que recibir grandes cantidades de dinero para poder desarrollar una campaña viable. Algunos ejemplos recientes incluyen la no-candidatura presidencial del Doctor Simi en 2006 y la candidatura presidencial de Ross Perot en Estados Unidos en 1992 y 1996.

Las candidaturas no-partidistas a escala municipal o estatal presentarían menos problemas por la cantidad de recursos que se requieren. Pero a escala federal, y sobre todo para una elección presidencial, estas candidaturas darían el pretexto perfecto para burlar los controles sobre el financiamiento privado. Una eventual reforma en la materia tendría que diferenciar con mucho cuidado entre los diferentes ámbitos de gobierno, así como fijar límites tajantes a escala constitucional para el financiamiento electoral.
Asimismo, es falso que exista un “mandato ciudadano” para Sicilia en esta materia, dado que la propuesta de candidaturas “independientes” fue explícitamente rechazada por el Pacto de Ciudad Juárez, del pasado 10 de junio. Con mucha razón, los participantes en la mesa 6 del encuentro decidieron dejar fuera estas candidaturas y prefirieron apoyar otras figuras como el plebiscito, el referendo y la revocación de mandato, así como la democratización de los medios de comunicación, todas excluidas de la “minuta” del Senado.

La propuesta del Senado sobre la relección legislativa cuenta con problemas similares. Teóricamente, un diputado o un senador que pueda ser relecto inmediatamente para el mismo cargo tendría incentivos para independizarse de las cúpulas partidistas y acercarse a la ciudadanía, ya que los electores serían los que decidirían su permanencia en el cargo. Sin embargo, el documento del Senado incluye la relección inmediata también para los diputados y senadores plurinominales, nombrados por los partidos, otorgando así aún más poder a los dirigentes partidistas, ya que el botín que controlan sería más jugoso.

La relección también implica serios problemas en materia de fiscalización y equidad de las campañas electorales. El artículo 134 de la Constitución prohíbe explícitamente la utilización de recursos públicos para promover las candidaturas de los funcionarios públicos. Sería casi imposible mantener esta importante prohibición si todos los legisladores del país pudieran ser relectos inmediatamente en sus cargos. Súbitamente se legalizaría la utilización de los recursos de los grupos parlamentarios del país para financiar las campañas políticas, tal como ya ocurrió en 2009 con el grupo del PVEM en la Cámara de Diputados.

Las otras figuras aparentemente progresistas incluidas en la reforma política, como la consulta popular y la iniciativa ciudadana, no son tan riesgosas como las candidaturas “independientes” y la relección legislativa. Sin embargo, la forma en que están redactadas asegura que casi nunca serán utilizadas por la población.

Aquellos ciudadanos interesados en una verdadera transformación social no tendrían que dejarse llevar por la distracción de una “reforma política” mal planteada, sino trabajar por una transformación de fondo en la estructura de poder social, económica y cultural, así como por una renovación integral de la clase política nacional.

http://www.johnackerman.blogspot.com - Twitter: http://www.twitter.com/@JohnMAckerman

*Tomado de La Jornada.

domingo, julio 24, 2011

Los nuevos esclavos de los cárteles*


Tomado de La Jornada, Hernández.


José Gil Olmos

El cáncer de la violencia por narcotráfico lleva aparejados muchos otros, pero las autoridades no pueden con ninguno de ellos. En los últimos cuatro años, por ejemplo, los secuestros se dispararon en el país, con la diferencia de que ahora grupos criminales, como Los Zetas, plagian de manera indiscriminada a todo tipo de jóvenes y los “reclutan” para su causa. Lo grave es que los convierten en sus esclavos, sostiene el sacerdote Alejandro Solalinde. Es por ello que el religioso participa en la organización de la segunda caravana internacional Paso a Paso Hacia la Paz, cuyo cometido es alzar la voz por los migrantes indocumentados que padecen lo indecible durante su trayecto a Estados Unidos.



El secuestro de migrantes centroamericanos y mexicanos es ya un gran negocio para el crimen organizado. Y aun cuando las autoridades han firmado acuerdos, pactos y tratados, nada frena ese delito que, de acuerdo con cifras conservadoras de agrupaciones nacionales y extranjeras, deja ganancias de por lo menos 50 millones de dólares al año a los grupos delincuenciales.

Un informe reciente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sostiene que desde 2008 se han registrado alrededor de 20 mil secuestros anuales. Durante su trayecto a Estados Unidos, los indocumentados son objeto de innumerable vejaciones de organizaciones criminales.

Alejandro Solalinde, quien dirige el albergue Hermanos en el Camino, ubicado en Ixtepec, Oaxaca, advierte que Los Zetas suelen secuestrar a hombres y mujeres y los obligan a trabajar para ellos como halcones. Asegura que él ha recibido testimonios de los plagiados, según los cuales los sicarios los adiestran y los convierten en su ejército de reserva.

En entrevista telefónica la víspera de la marcha contra los secuestros y violaciones a los derechos de los migrantes, que se inició el sábado 23 de manera simultánea en Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, y culminará en México el domingo 31, Solalinde manifiesta que se trata de una nueva versión de la leva en la que los migrantes centroamericanos y mexicanos son tomados como “desechables”.

El infierno

Los plagios de migrantes por parte de zetas comenzaron a denunciarse hace dos años. Al principio los sicarios no pedían rescate a los familiares, más bien obligaban a sus víctimas a trabajar para ellos.

Según los testimonios reunidos por Solalinde, luego de llevar tiempo desaparecidos, algunos jóvenes llamaban por teléfono a sus familiares para decirles que no dijeran nada al Ejército o la policía ni intentaran buscarlos; les comentaban que estaban trabajando para Los Zetas y que mejor se olvidaran de ellos porque nunca los iban a soltar.

Los migrantes, insiste el entrevistado, “están atrapados. Los sicarios primero los entrenan y luego los ponen a trabajar en las plazas nacionales que controlan, o incluso fuera del país.

“No se pueden salir del entorno al que los confinan porque los matan. Tuvimos información de que un par de jóvenes de Veracruz fueron obligados a participar en una matanza en Guatemala. (Los Zetas) se los llevaron para allá y los forzaron a matar a la gente. ¡Imagínese lo que estarán haciendo en otros lados del país.”

Encargado del área pastoral de migrantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano y del albergue Hermanos en el Camino, Solalinde comenta que lo mejor que les podría pasar a esos “nuevos esclavos” del crimen organizado es que los metieran a la cárcel porque, aunque les den una sentencia larga, por lo menos se zafarían del poder de los narcotraficantes.

Tras mencionar las entidades en las que ocurre este fenómeno, insiste en que es Veracruz el territorio donde es mayor el reclutamiento forzado. Y advierte que ahora los criminales están secuestrando a los adolescentes de los pueblos y ciudades veracruzanas.

“Esto lo sabe el gobernador Javier Duarte. Él es consciente de lo que está pasando en Veracruz. Le hemos dicho que ya se están llevando a los jóvenes de su estado a otros lados para que trabajen para Los Zetas, pero no ha hecho nada, pese a las denuncias presentadas en las que incluso están involucradas autoridades locales”, relata Solalinde.

–Usted ha hablado de que en Veracruz hay fosas clandestinas y que incluso otros sacerdotes le han comentado sobre ese tema –se le pregunta.

–Sí. A los que no aceptan (trabajar para las organizaciones criminales) los matan y los desaparecen; son desechables, pues los sustituyen por otros. Así pasó con los migrantes de San Fernando (Tamaulipas). Algunos sobrevivientes dijeron que los habían matado (a sus compañeros) por negarse a trabajar para ellos. Los matan y los entierran en fosas. Seguramente eso está pasando en Veracruz, pero también en el Estado de México.

Señala que han tenido información de que en territorio mexiquense Los Zetas también plagian a los migrantes para reclutarlos en sus filas. Y, al igual que lo hacen con los jóvenes de Veracruz, los llevan a otras entidades como carne de cañón.

Foro de denuncia

Alejandro Solalinde adelanta que la delegación de la Relatoría sobre Trabajadores Migratorios y Miembros de sus Familias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA –integrada por el expresidente español Felipe González; el secretario ejecutivo del organismo internacional, Santiago A. Cantón, y el abogado especialista de dicha relatoría, Álvaro Botero– analizará la denigrante situación que viven los migrantes.

“Todo ha empeorado. Hoy, las extorsiones, secuestros y reclutamiento no sólo afectan a los jóvenes migrantes, también a hombres de cualquier edad y a mujeres. Es una nueva esclavitud, es una catástrofe. Creo que lo único que nos queda es presionar en foros internacionales porque aquí nadie hace caso (a las denuncias)”, advierte.

El Informe alternativo sobre protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño elaborado por la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) y presentado a la ONU a finales del año pasado, sostiene que el reclutamiento de menores para el crimen organizado se incrementó de 25 mil a 35 mil en los últimos cuatro años.

De acuerdo con el análisis, hace una década la edad de los reclutados oscilaba entre 20 y 35 años. Ahora, los jóvenes de entre 12 y 15 años ingresan a las filas de la delincuencia organizada.

El documento señala que de diciembre de 2006 a octubre de 2010, entre mil 60 y mil 200 menores fueron víctimas de la guerra del gobierno federal contra el crimen organizado. Además, se incrementó en 34% el número de arrestos de adolescentes acusados de tener vínculos con organizaciones delincuenciales, portación de armas y delitos contra la salud.

El obispo de la diócesis de Saltillo, Raúl Vera, también ha denunciado el reclutamiento forzado de niños de 12 años en Coahuila por parte de zetas “para entrenarlos y utilizarlos posteriormente como halcones”.

El miércoles 13, al terminar la peregrinación de la diócesis de Saltillo a la Basílica de Guadalupe, el obispo Vera dijo que algunos de los niños reclutados reciben hasta mil 500 pesos como pago cada semana.

El Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios, perteneciente al obispado de la diócesis de Saltillo, tiene registradas 185 desapariciones forzadas en Coahuila, en tanto que las autoridades estatales aseguran que han recibido 219 denuncias de desaparición de personas.

El mes pasado, Vera declaró que el crimen organizado obtiene 50 millones de dólares al año por el secuestro de migrantes que atraviesan territorio nacional. El día 14, en Saltillo, al concluir el taller internacional por el “Derecho a emigrar sin violencia”, el obispo manifestó la urgencia de “remover este espantoso calvario que están padeciendo nuestros hermanos migrantes”.

Comentó también que en diversos países hay preocupación por la grave situación por la que atraviesan los migrantes indocumentados en territorio nacional durante su itinerario hacia Estados Unidos, aun cuando el gobierno federal les otorgue un estatus migratorio regular durante su estancia en el país; eso puede lograrse si ellos consiguen una visa o se da un acuerdo de supresión de visas entre México y sus países de origen, sobre todo los de Centroamérica, expuso Vera.

Los participantes exigieron que se garantice la seguridad de los migrantes; que se reconozca, garantice y proteja el derecho de defender a los indocumentados, así como a la casa del migrante y a personas defensoras de derechos humanos; asimismo, poner fin a la impunidad de las autoridades y perseguir, consignar y sancionar a los autores de secuestros, masacres, violencia sexual y otros abusos contra los migrantes.

Además, dijeron que, para enfrentar la ineficiencia de instituciones de procuración de justicia a niveles estatal y federal, debe crearse una instancia especializada para investigar los delitos conforme a los estándares internacionales de derechos humanos y que esté en contacto permanente con las organizaciones sociales defensoras de los migrantes.

La nueva caravana

Para denunciar las violaciones, secuestros, extorsiones y reclutamiento forzado de jóvenes, Solalinde organizó dos movilizaciones en los últimos meses.

La primera, llamada Paso a Paso hacia la Paz, fue la del 8 de enero pasado en la ciudad de Arriaga, Chiapas, y culminó en el albergue Hermanos en el Camino, en Ixtepec, Oaxaca. Durante el trayecto, en la población de Chahuites, los organizadores se entrevistaron con el gobernador Gabino Cué.

En la segunda, realizada el 8 de mayo, los migrantes centroamericanos cargaron cruces de madera para escenificar el suplicio que significa su paso por México; incluso se unieron a la Marcha por la Paz que encabezó el escritor Javier Sicilia desde Cuernavaca y que terminó en el Zócalo de la Ciudad de México.

En esta nueva caravana Paso a Paso Hacia la Paz, que desde el sábado 23 avanza hacia México, Solalinde y organizaciones como el Movimiento Migrante Mesoamericano, Litigio Estratégico en Derechos Humanos, A.C., Nuestros Lazos de Sangre, Familia Latina Unida, Alianza Braceros del Norte, y la Red Migrante y Cultura Migrante congregaron a migrantes de Honduras, El Salvador y Guatemala.

El objetivo es llegar a Ixtepec, Oaxaca, el jueves 28 y realizar ahí varios eventos. Luego, los participantes marcharán a Coatzacoalcos, Veracruz, donde tendrán un encuentro con los integrantes de la relatoría de la CIDH, que realizan su segunda visita a México –la primera fue en 2002–, para discutir con ellos sobre los derechos humanos de los migrantes ilegales.

En un comunicado difundido a principios de junio, cuando anunciaron la segunda caravana Paso a Paso Hacia la Paz, los organizadores señalan que el origen de los secuestros de migrantes en México está vinculado con los territorios controlados por el crimen organizado.

Dicen, por ejemplo, que ese delito se observa particularmente en Tamaulipas, Tabasco y Veracruz, donde la delincuencia organizada cuenta con la complicidad de autoridades locales, estatales y federales.

“Lamentablemente, en esos estados la justicia es una quimera remota, una ambición atrincherada, el espejismo de una democracia fallida. Es en esas tierras en las que ocurren los secuestros masivos en contra de la población migrante, siempre bajo la opacidad de una autoridad omisa, insensible y sin vocación ni preparación para enfrentar al crimen organizado.”

En su documento señalan que el estado “pionero” de esta situación es Veracruz, que se ha convertido en lugar de referencia en cuanto a secuestros y agresiones cometidas en contra del flujo migratorio en tránsito por sus localidades.

También denuncian que la población civil de ese estado se encuentra paralizada por la impunidad pues las autoridades dejaron de lado su tarea de velar por el bienes­tar social y la procuración de justicia. “El simple hecho de pronunciar la palabra zeta puede ser motivo de persecución, extorsión e incluso la muerte”, advierten.

Los Zetas, exponen, obtienen ganancias millonarias mediante el secuestro masivo de los migrantes cuya penuria los obliga a viajar en trenes de carga; lo que se traduce en la multiplicación de cementerios escondidos, fosas resguardadas en el olvido y cadáveres sepultados en la deshonra del gobierno mexicano.

“La masacre de nuestros hermanos centroamericanos es evidente. Por los más de 10 mil secuestros cada seis meses, las familias residentes en Estados Unidos y Centroamérica han pagado el precio de la incompetencia gubernamental y la cotidiana corrupción que abruma al país.”

Exponen que la segunda caravana Paso a Paso Hacia la Paz constituye un esfuerzo por frenar y difundir a nivel internacional la innegable realidad de los secuestros de migrantes en tránsito por México, e insisten en que el gobierno de Veracruz no hace nada por frenar los secuestros y el reclutamiento forzado de migrantes y población juvenil.

Por ello, advierten, ese tramo de la caravana Paso a Paso Hacia la Paz constituye un riesgo necesario porque el gobierno de Veracruz ha negado sistemáticamente los secuestros:

“No hay información sobre servidores públicos que hayan sido procesados por sus nexos con el crimen organizado –dicen–, salvo un agente municipal y algunos centroamericanos. Sin embargo, nunca se han levantado cargos contra los líderes de la delincuencia organizada ni contra los funcionarios de gobierno que, por comisión y omisión, han permitido el secuestro.”

*Tomado de la revista Proceso.

sábado, julio 23, 2011

Desfiladero*


Tomado de Proceso, Homosapiens


∙ Peligra la vida del obispo de Saltillo

Jaime Avilés

Saltillo, Coah. 22 de julio. Cuando los historiadores analicen el periodo de Calderón, descubrirán que los trabajos de Raúl Vera López en el desierto de Coahuila corresponden a cada una de las etapas de esta tragedia que ha destruido a México.

Balaceado sin puntería, junto a don Samuel Ruiz, por los paramilitares de Paz y Justicia en Chiapas, un mes antes de la matanza de Acteal en 1997; expulsado de San Cristóbal de Las Casas por órdenes del Vaticano en 1999 a petición de Ernesto Zedillo en 1998, don Raúl asumió el cargo de obispo de Saltillo a principios de 2000. En sus primeros años se dedicó a viajar por la entidad, para establecer relaciones con los grupos más vulnerables.

En febrero de 2006, tras el derrumbe de la mina de Pasta de Conchos (que entonces era de Germán Larrea), don Raúl se colocó de inmediato del lado de las esposas, los hijos, los padres, los nietos, los abuelos y los hermanos de los 65 trabajadores que murieron dentro del yacimiento, quemados por un flamazo de 650 grados centígrados (temperatura que provoca el gas metano al estallar), pese al cual el entonces gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, y un popular levantacejas de Televisa convirtieron la desgracia en reality show, con mensajes publicitarios en horario triple A, y exhortos al pueblo de México a rezar para que la corte celestial hiciera el milagro de que aquellos pobres salieran con vida.

Fox, y su secretario del Trabajo, el yunquista Francisco Javier Salazar, como si fueran empleados de Germán Larrea, lanzaron una campaña de odio contra el líder del sindicato minero, mientras el resto de los empresarios financiaban los espots de “López Obrador, un peligro para México”. A Larrea, obviamente, nadie lo acusó de homicio múltiple por negligencia criminal, pero don Raúl estrechó con un abrazo de solidaridad a los deudos de los barreteros, para formar la organización Familia Pasta de Conchos, que sigue en pie de lucha, exigiendo al “gobierno” el rescate de los cuerpos de sus deudos.

Tras las elecciones presidenciales de 2006, los soldados del regimiento de caballería que vigilaban los paquetes de votos en Múzquiz, Coahuila, recibieron un sospechoso permiso para irse de parranda al poblado de Castaño, donde irrumpieron en un bar de table-dance, golpearon a meseros y clientes, y violaron a 12 bailarinas. De inmediato, don Raúl se puso de lado de las bailarinas y las ayudó a demandar y encarcelar a dos de sus verdugos.

Cuando Calderón obedeció las órdenes de la Casa Blanca cifradas en la Iniciativa Mérida, y arrastró al país a esta guerra que ha causado ya la muerte de al menos 50 mil personas, don Raúl se dedicó a promover reuniones de especialistas en el tema de la violencia asociada al crimen organizado y a denunciar los abusos de los militares contra los civiles. Pero al mismo tiempo que impulsaba el centro estatal de defensa de los derechos humanos y abogaba por la dignidad de los homosexuales, abrió las puertas de la casa Belén, Posada del Migrante, por la que entre 2007 y 2010 pasaron, comieron, se bañaron y durmieron, 100 mil hombres y mujeres cada seis meses.

Al calor de su contacto con esa desdichada gente que se juega la vida con tal de llegar a Estados Unidos y corre todos los peligros del mundo soñando con ganar 20 dólares por hora lavando escusados (porque allá, como dice la actriz puertorriqueña Karina Casiano, “la mierda es más cara”), don Raúl se sensibilizó especialmente con los sufrimientos de los migrantes nacionales y extranjeros que viajan de Chiapas a Texas colgados como pedazos de cecina de los vagones del Tren de la Muerte.

Conmovido por el heroísmo de esas mujeres indefensas, que a toda hora llevan puesto el condón femenino porque saben que tarde o temprano serán violadas; abrumado por los horrores que experimentan esos seres humanos sin nombre ni rostro, expuestos al sol y a la lluvia, a la Mara Salvatrucha, a los agentes de Migración, a los soldados de Genaro García Luna, a los sicarios, a la Marina y al Ejército, don Raúl alzó la voz para tratar de protegerlos, y en distintos foros ha demandado que se alcance un acuerdo entre México y todos los países “expulsores de mano de obra”, para que entren por Chiapas con un permiso especial y viajen a la frontera norte por rutas seguras y con adecuada y eficaz vigilancia.
Esta postura, sin embargo, ha irritado más que ninguna otra a la oligarquía de Coahuila, a las llamadas “fuerzas del orden”, a las organizaciones que trafican con los migrantes, e incluso al ala derecha de la Iglesia, que pronto obligará a don Raúl a comparecer ante la Congregación de la Fe (la moderna Inquisición del Vaticano) para que explique por qué “promueve (sic) las relaciones entre homosexuales”, estúpida calumnia que le reprocha su insistencia en que gays, lesbianas y transexuales deben gozar de protección social y medidas que garanticen el respeto universal a su dignidad de seres humanos.

Acosado por todos los poderes legales e ilegales, que detentan y disfrutan, como él dice, “el negociazo del tráfico de migrantes”, que reporta ganancias anuales estimadas en decenas de millones de dólares, don Raúl encabezó una peregrinación que el pasado 13 de julio llegó a la Basílica de Guadalupe, donde lanzó una crítica feroz a los partidos políticos que intervinieron en las recientes elecciones estatales de Coahuila, donde tendieron sus “clásicas trampas a la ciudadanía empobrecida para comprar el voto (...) ignorando la emergencia que vivimos y (olvidando) que urge rehacer la cohesión social mediante la vivencia de los valores democráticos”.

Luego de describir que en Coahuila, según un diario local, ha habido 300 ejecuciones en 2011, o 654 de 2006 a 2010 (según la PGR), 185 desapariciones documentadas y 219 denuncias de desaparición; y que son frecuentes los decapitados y las extorsiones, que los habitantes de pequeñas poblaciones rurales las han abandonado por completo para escapar de la violencia, que ha habido ataques a oficinas públicas, así como quema y destrucción de viviendas, y que el estado es “el tercero a escala nacional en agresiones a periodistas y medios de comunicación”, don Raúl lamentó que en las pasadas elecciones se haya hecho uso de prácticas antidemocráticas para favorecer al régimen de privilegios que lleva “más de 50 años en el poder”.

Las pedradas que don Raúl lanzó desde el púlpito no las pasó por alto la nueva “monarquía” de los Moreira (acaudillada por Humberto I, el ex gobernador que ahora preside el PRI, Rubén II, que sucedió a su hermano en el trono y ahora administra el caos, en tanto el hermano menor de ambos prepara su candidatura para 2017), una estirpe que se ha apoderado de Coahuila por arriba, mientras por abajo ha hecho lo propio el cártel “de la última letra” o de “los Zertuche”, como dice la gente de la calle con temor reverencial.

Los engreídos priístas locales, que dirigirán la campaña presidencial de Peña Nieto o de don Beltrone; los magnates del Grupo Industrial Saltillo, la añeja aristocracia, y los buitres que engordan gracias a los migrantes, respondieron a la homilía del 13 de julio colocando mantas anónimas sobre la catedral de don Raúl, en las que le aconsejan lanzarse de “candidato a gobernador”, y lo acusan de proteger a los homosexuales. Sólo falta que la Inquisición lo mande llamar a Roma y que el Papa del siglo XVI que allí reina ordene que lo quemen en leña verde. Esta es una muy oportuna advertencia: Raúl Vera López peligra. Debemos cuidarlo. A juicio de esta columna sabatina y atea, es la figura más valiosa de la Iglesia mexicana.

jamastu@gmail.com

*Tomado de La Jornada.

viernes, julio 22, 2011

La “reforma”*




Tomados de La Jornada, Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


Luis Javier Garrido

La reforma política” de Felipe Calderón, que éste urge al Congreso le apruebe –junto con las llamadas “reformas” laboral y de seguridad–, y que el escritor Javier Sicilia en nombre de su movimiento exigió al Senado el día 22 sea aprobada cuanto antes, es una verdadera contrarreforma, contraria a los intereses del pueblo mexicano, y al margen de que es fundamental se discutan en México, de la manera más amplia y democrática posible, los cambios políticos y electorales que urgen al país para tener un régimen democrático (lo que no haría este gobierno), hay que reiterar que no existe la posibilidad legal de que se aprueben cambios en materia política electoral para 2012.

1. La propuesta de establecer en México una democracia semi-directa en vez del régimen representativo que establece el artículo 40 constitucional, y en la que ahora busca montarse hipócritamente la derecha calderonista para vaciarla de contenido, surgió como en el resto del mundo históricamente de la izquierda.

2. En la primera fase de la mesa 2 de los diálogos de San Andrés entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el gobierno federal, llevada a cabo del 21 al 25 de marzo de 1996 –y que fue interrumpida por los zapatistas ante la intemperancia del gobierno zedillista para seguir dialogando y los signos de que no quería cumplir lo acordado en la mesa 1–, como integrante del cuerpo de asesores del EZLN hice el planteamiento de acordar una verdadera reforma para garantizar los derechos políticos como derechos fundamentales de los mexicanos, modificar el artículo 41 para establecer las candidaturas ciudadanas, el 71 para que tuviesen los ciudadanos participación en el proceso de iniciativa y formación de las leyes y el 97 a fin de que pudiesen poner éstos en acción la maquinaria judicial para que se investigara cualquier violación del voto público.

3. En esta ponencia publicada en Democracia y Justicia. Diálogos de Sacam Ch’en (Ce-Ácatl, 1996, pp. 27-29), hice asimismo el planteamiento de que se estableciera en México el principio de la revocación del mandato, que en el país han rechazado con vehemencia el PAN y el PRI, y en el mundo la mayor parte de los partidos políticos; que no figura desde luego en la iniciativa de Calderón de 2010 que apoya Sicilia, y que es clamor de diversos sectores de mexicanos que no quieren verse obligados a sufrir a un mal gobernante por un periodo determinado cuando ha mostrado su venalidad o su incompetencia, como dan cuenta en nuestro país múltiples casos en los tiempos recientes, incluyendo el de Felipe Calderón.

4. En esta ponencia propuse que al lado de la democracia representativa se establecieran formas de democracia directa o semidirecta, desde el plebiscito y el referéndum, que de alguna manera han permanecido en los usos y costumbres de los pueblos indígenas de México, y que existen en buena parte de los regímenes euro-occidentales como vía para dirimir cuestiones legislativas de gran importancia, pero haciendo el señalamiento de que estos mecanismos deberían estar no en manos del poder, como lo pretende la propuesta de la derecha, sino del pueblo.

5. El EZLN, ante la cerrazón oficial, buscó desde entonces desarrollar estas prácticas de democracia directa y semidirecta en los territorios zapatistas, por lo que tales formas de toma de decisiones forman parte de manera cada vez más arraigada de la vida cotidiana de sus comunidades, en tanto que la derecha oficial buscó desde entonces tergiversar su sentido.
6. Al Estado policial que pretende Calderón ante la crisis económica y financiera que se avecina, le interesan ahora prioritariamente dos cambios: a) los tendientes a permitir la relección inmediata de diputados y senadores, exigidos desde hace años por Washington y el capital trasnacional para tener un cuerpo legislativo permanente y “confiable”, los que como se sabe son contrarios a nuestra historia, y que Carlos A. Madrazo como jefe del PRI logró echar abajo en 1965, y b) los de las candidaturas independientes, tanto para cumplir con el fallo de San José que condenó a México por no admitirlas, como para poder presentar como “independiente” en 2012 a un candidato del yunquismo y del PAN tras el fracaso de los llamados “siete enanos”, que ya no son más que seis.

7. Las candidaturas independientes son objeto de un manoseo por parte de la derecha, ya que en un régimen electoral determinado por el dinero y la impunidad de los medios, los grupos oligárquicos las ven como una salida ante la crisis de los partidos. En el perverso marco jurídico actual no se podrían propiciar candidaturas obreras o campesinas sino de grandes empresarios, por lo que atisbando esto, el ex canciller Jorge G. Castañeda intentó ser en 2006 candidato “independiente” por el financiamiento millonario que le brindara el magnate estadunidense George Soros. La clave de las candidaturas independientes está por lo mismo en modificar en profundidad las leyes y establecer reglas de equidad para equipararlas a las de los partidos, y éstos no están dispuestos a ello, pues sólo las quieren, como Calderón, en tanto que figura decorativa.

8. Una reforma no se limita a un simple enunciado sino que debe precisarse su sentido, lo mismo en la Constitución que en la ley reglamentaria, en este caso el Cofipe, y en la actualidad no es viable hacerlo, como quiere Calderón, antes de los comicios de 2012. No sólo por la falta de tiempo para discutirla sino por el principio legal de que la legislación no puede modificarse sino hasta seis meses antes del proceso. La propuesta formulada el 14 de julio por el académico Diego Valadés para darle la vuelta a esta regla, consignándola en la Constitución y, a pesar del acotamiento legal, disponiendo en un transitorio que ésta sería posible en 2012, no es viable, porque la misma no sería factible si no es reglamentada en la ley secundaria y modificadas las leyes en su conjunto.

9. Una contrarreforma política como la del PAN, apoyada por el movimiento de Sicilia, en vez de abrir vías de participación las restringiría fortaleciendo el régimen oligárquico. Lo que urge es por el contrario una amplia discusión sobre la reforma política que requiere nuestro país, pues los cambios hechos desde 1989 por la alianza de los salinistas y el PAN no abrió la vía a ninguna transición o democracia sino a otra forma de autoritarismo. El IFE y el tribunal electoral están desde entonces en manos de los partidos, y cuando este partido es el del gobierno, como ahora el PAN, todo sigue como antes del 88: el gobierno oligárquico lo controla todo. De ahí la urgencia de una verdadera reforma para que cambie el régimen autoritario y demagógico que asfixia al país, a la que se opondrían sin duda el PAN y el PRI y un sector del PRD,

10. Ante estas tentativas de los panistas para seguir confundiendo a los mexicanos, además de actuar hay que espetar por eso una vez más, con fuerza y claridad, un contundente: “¡Ya basta!”

*Tomado de La Jornada.

jueves, julio 21, 2011

El gobierno/Frankenstein*




Tomado de La Jornada, Hernández y Rocha y El Universal, Helioflores.


Octavio Rodríguez Araujo

La historia y la literatura nos brindan muchos ejemplos de cómo los monstruos que crean los poderosos se convierten en un peligro, en principio para ellos mismos. Frankenstein, de Mary W. Shelley, sólo es un notable ejemplo, pero podrían citarse más.

El director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) ha dicho que la delincuencia, la pobreza y la desigualdad, la economía informal (que a veces deriva en economía criminal), el descontento juvenil, la corrupción, el terrorismo y los movimientos de migración, son todos elementos que amenazan la seguridad nacional, problemas que deberán ser combatidos si se quieren evitar opciones radicales, extremistas y violentas.

Todo lo enunciado en el párrafo anterior, más lo que se me haya pasado, fue creado por las políticas públicas de los últimos gobiernos (los neoliberales) y aumentado por Calderón. Son los monstruos del gobierno/Frankenstein.

En días pasados La Jornada ha dado cuenta de la gravedad económica y social que vive el país. Citando a José Luis Calva se afirma que de 1982 a la fecha el país ha crecido a una tasa promedio de 2.1 por ciento anual, la peor de América Latina; en el mismo periodo el salario mínimo perdió 71.3 por ciento de su poder de compra, lo que quiere decir que lo que antes se compraba con 30 ahora se compra con cien, tres veces más que la gente, en su mayoría, no tiene, no lo gana. El resultado de esta política es que los que no alcanzan a comprar la canasta básica para alimentarse suman casi 23 millones de personas (De la Cruz, ITESM), y esto se ha recrudecido durante el gobierno de Calderón y al margen de la crisis en Estados Unidos, pues no es producto de la coyuntura sino de la mala distribución de la riqueza, de los salarios que regatean las empresas a sus trabajadores, de las políticas públicas que sólo han favorecido a los que ganaban y ganan más.

“Según la más reciente Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), la pobreza por bajos ingresos se ha extendido y profundizado durante este gobierno. Los más pobres ganan menos y los más ricos ganan más” (La Jornada, 19/7/11).

Calva señaló que gracias a estas políticas 12 millones de mexicanos emigrados a Estados Unidos han producido, allá, el equivalente a 600 mil millones de dólares anuales. ¿Cuánto hubieran producido en México de haberse quedado? Muchísimo menos, pues aquí no se les brindan oportunidades ni empleo. Si éste existiera, no emigrarían, ni tampoco se irían a engrosar las filas del crimen organizado que, según el mismo economista, ha creado 600 mil empleos en el país, “convirtiéndose en el mayor generador de puestos de trabajo”.

La incapacidad de los gobiernos neoliberales para crear o fomentar empleo queda de manifiesto al observar el crecimiento de la economía informal y su consecuencia: el empleo informal. Hace ocho años el porcentaje de la población ocupada en el sector informal era de 26.7, en 2010 el Inegi la calculó en 28 por ciento (12. 4 millones de personas). Con otros criterios, como por ejemplo el número de mexicanos que trabaja sin acceso a servicios formales de salud (CEESP), el porcentaje de empleo en la economía informal es muy superior: 64 por ciento (más de 28 millones de mexicanos). Para el FMI, entre 50 y 60 por ciento de la fuerza laboral puede ser clasificada como informal y, además, con muy baja productividad. En este caso no se han incluido actividades delictivas ni de giros negros.
El dato no es secundario, pues la economía informal supera, en tamaño, a la actividad industrial y rebasa la tercera parte del producto interno bruto que, además, se mueve fuera de los canales fiscales y quienes trabajan en ella no reciben asistencia médica ni cuentan con planes de retiro.

Además de la pobreza, cada vez menos paliada por las actividades informales y las remesas de nuestros paisanos en Estados Unidos, otro de los monstruos que han creado los gobiernos neoliberales, y que ha alimentado irresponsablemente Calderón de 2006 a la fecha, es la desigualdad social. Los datos que proporciona La Jornada (fecha citada) son muy elocuentes, aunque todavía se podría decir más para apreciar la verdadera proporción de la desigualdad en México. En su nota, Zúñiga señala que “en el vértice superior de la pirámide de ingresos hay 5.4 millones de mexicanos, 4.7 por ciento de los habitantes del país u 8.1 por ciento de quienes reciben ingresos, los cuales perciben más de seis veces el salario mínimo”. ¿Y si calculamos a partir de los que reciben más de 15 salarios mínimos? Peor. Para simplificar, en el decil de los más ricos se concentra más de la tercera parte de los ingresos generados en el país y la diferencia entre el decil más rico y el decil más pobre es de poco más de 23 veces.

Agréguese a lo anterior otro monstruo, el de los 7 y pico de millones de jóvenes sin escuela y sin trabajo (los ninis). Es un monstruo creado por estos gobiernos y ahora no saben cómo controlarlo y evitar que sea cooptado por el crimen y las oportunidades que se ofrecen en Estados Unidos, pese a las crecientes restricciones en ese país a la migración.

De la corrupción no hay nada nuevo que decir: es congénita a todas las esferas y niveles de gobierno y, definitivamente, no se ha hecho nada por disminuirla, ni siquiera por disimularla, pues nos gobiernan puros cínicos.

La inseguridad nacional, en resumen, es un monstruo que crearon los gobernantes, y que en realidad no es una amenaza, es decir “algo muy malo que puede darse”, sino una realidad que incluso para un próximo gobierno, por más bien intencionado que sea, le será muy difícil disminuir o debilitar. El doctor Frankenstein murió en el intento.

http://rodriguezaraujo.unam.mx

*Tomado de La Jornada.