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martes, enero 31, 2012

Las “para-campañas”*





Tomados de La Jornada, Hernández y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


John M. Ackerman

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Es poco probable que los esfuerzos recientes por revertir la simulación e impunidad en materia electoral sean suficientes para prevenir un desastroso choque de trenes durante el proceso electoral en curso. Para los partidos y los candidatos, violar la ley sigue siendo una empresa con grandes beneficios y pocos costos. Asimismo, los poderes mediáticos buscan a toda costa tronar la reforma electoral y sus instituciones garantes. Enrique Peña Nieto ya se ha declarado en contra del actual sistema de comunicación política y ha afirmado que, de llegar a Los Pinos, propondrá inmediatamente “algunos ajustes” al marco legal en la materia.

El miércoles pasado, el Instituto Federal Electoral (IFE) finalmente decidió multar al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) por su abierta burla a la normatividad electoral durante el proceso electoral federal de 2009. Esta decisión había estado congelada desde el 27 de abril de 2011 por el empate entre los seis consejeros que entonces ocupaban la herradura de Viaducto Tlalpan. Los nuevos consejeros, nombrados el pasado 15 de diciembre, tardaron más de un mes en retomar el caso. Pero el feliz desenlace llegó y, ahora sí, la mayoría votó a favor de multar al partido de Jorge Emilio González con 194 millones de pesos.

La multa fue por la “propaganda integrada” que utilizó el partido en 2009. Todos recordamos, por ejemplo, cómo el actor Raúl Araiza usaba y presumía su camiseta con la leyenda “Soy Verde” en sus telenovelas. También fue evidente la burla a la ley cuando Televisa difundió ampliamente en televisión la portada de la revista Tv y Novelas, que igualmente incluía propaganda a favor del PVEM.

Con esta decisión, el IFE se lava la cara y evita caer en una situación de total desprestigio. Una determinación que auspiciara la impunidad para el PVEM hubiera enviado el clarísimo mensaje a todos los contendientes de que la autoridad electoral no es más que un espantapájaros. También se hubiera consolidado la desconfianza ciudadana en el IFE. El lunes 23 de enero, El Universal dio a conocer datos alarmantes que muestran que casi la mitad de los mexicanos (47%) simplemente no cree que los resultados electorales que proporcione el IFE en las elecciones de 2012 serán confiables.

Pero esta resolución sobre el PVEM también tiene su lado oscuro. En primer lugar, llega tres años tarde. Asimismo, los consejeros utilizaron criterios sumamente cuestionables para reducir la multa drásticamente a última hora. También falta que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) avale la resolución del IFE, algo que no es nada seguro dada la tendencia actual del TEPJF a revertir las decisiones de la autoridad administrativa. Y aun si el tribunal ratificara la multa, lo más probable es que ordene que se pague después del 1 de julio y en cómodas mensualidades.

Así, las ilegalidades del PVEM habrán resultado ser un gran negocio para el partido. Ellas le permitieron aumentar su votación en 2009, lo cual se tradujo en mayores prerrogativas en los años subsecuentes y en superior presencia electoral este año. La liquidación a plazos de una multa después de las elecciones será asunto menor y no desalentará futuros atropellos.

En su discusión del caso, los mismos consejeros electorales se preocuparon por evitar que la multa tuviera un efecto desalentador de futuros fraudes a la ley. Uno de los elementos cruciales para fundamentar la multa fue que el PVEM no se deslindó de la propaganda ilegal de manera “eficaz, idónea, jurídica, oportuna y razonable”, tal y como señalan los criterios del TEPJF. Es decir, que el PVEM podría haber evitado cualquier responsabilidad si hubiera protestado pública y formalmente en tiempo y forma.

Las autoridades entonces dan un cheque en blanco al libre desarrollo de lo que podríamos llamar “para-campañas”. Esto sería el símil, en un contexto democrático, de las estrategias “para-militares” donde los actores formales fomentan la creación de grupos supuestamente “independientes” para que les hagan el trabajo sucio y después poder deslindarse de cualquier responsabilidad. Aquí, el partido alentaría la creación de grupos de choque integrados por actores, deportistas o cantantes, una especie de “guerrilla” de popstars, para realizar las acciones de propaganda ilegal que tienen prohibidas los mismos partidos.

La decisión del IFE, el 18 de enero, en el caso del boxeador Juan Manuel Márquez camina en el mismo sentido. Es cierto que el IFE emitió una “amonestación pública” y reprobó la inclusión de propaganda en el calzoncillo del deportista como un acto “irregular”. Sin embargo, la ausencia de cualquier sanción monetaria para Márquez, así como la impunidad total tanto para el PRI como para TV Azteca, literalmente dejan la cancha abierta para todo tipo de nuevos actos abusivos de parte de partidos y deportistas durante el proceso electoral en curso.

En la sesión del IFE, Pablo Gómez, representante del PRD del Poder Legislativo en el Consejo General, llamó a la reflexión: “Supongamos que en la víspera de la elección presidencial, en un encuentro de campeonato de futbol –un clásico muy importante, que lo ve todo el país en cuanto a la afición–… los jugadores de las dos escuadras acuerdan sacar el logotipo de un partido político y se ponen a danzar con la publicidad, y la televisora dice: ‘Bueno, fui sorprendida. ¿Qué hago? ¿Suspendo esto o qué?’. El partido político dice: ‘Yo no tuve nada que ver; puede ser que hasta se hayan puesto de acuerdo contra mí’, y se deslinda y dice: ‘Yo no tengo nada que ver’. ¿Eso podría ocurrir?”

La respuesta es, desde luego, un rotundo sí. Y, con el antecedente del caso de Márquez, lo único que podría hacer el IFE sería regañar públicamente a los futbolistas. O quizás llegue una multa simbólica tres años después, como en el caso del PVEM. Mientras tanto, el daño ya se habrá hecho y el nuevo presidente de la República estaría despachando en Los Pinos y regresando generosamente los favores tanto a los jugadores como a las empresas televisivas que hicieron posible su “triunfo”.

Urge que las autoridades electorales desarrollen acciones mucho más contundentes y preventivas para evitar “sorpresas” como estas durante los últimos días de la campaña. No será suficiente reaccionar mal y tarde, sino habría que anticipar los escenarios y adelantarse a los hechos. De lo contrario, fácilmente el proceso se les saldría de las manos y de nuevo estaríamos ante una Presidencia ganada de manera ilegítima, de espaldas a la legalidad.

www.johnackerman.blogspot.com
twitter: @JohnMAckerman

*Tomado de la revista Proceso.

lunes, enero 30, 2012

La ruptura: la historia verdadera*






Tomados de La Jornada, Hernández, Helguera y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


José Gil Olmos

La separación no fue tersa, como hicieron creer a la opinión pública los dirigentes del PRI y el Panal. Fue un pleito en forma, donde hubo gritos, insultos y amenazas y luego del cual la profesora Elba Esther Gordillo, acorralada, comenzó a maniobrar desesperadamente para sobrevivir llamándose víctima de un quinazo. La ruptura de la alianza entre el Revolucionario Institucional y el partido de la maestra aún puede tener consecuencias muy graves, no sólo para ella sino para un candidato tricolor que en breve podría necesitar el apoyo del sindicato más poderoso del país…

Públicamente lo manejan como una “separación amistosa”, pero en el encuentro que tuvieron el viernes 20 hubo insultos, gritos y amenazas entre la dirigencia nacional del PRI y la del Partido Nueva Alianza (Panal), que rompieron el acuerdo de ir juntos en los comicios de este año.
Al enterarse de la ruptura, Elba Esther Gordillo –líder y fundadora del Panal– dijo que se trata de un intento de quinazo en su contra ideado por Enrique Peña Nieto y Carlos Salinas de Gortari.
Públicamente, las dirigencias de ambos partidos dijeron que la decisión de no continuar con la alianza Compromiso con México –donde también está el Partido Verde Ecologista de México (PVEM)– fue para mantener los equilibrios internos y porque no se alcanzaron las condiciones políticas necesarias para seguir juntos.
En un comunicado el PRI detalló: “No se alcanzaron las condiciones políticas necesarias en los equilibrios internos de los partidos. Esta decisión se tomó con el interés fundamental de respetar y preservar la unidad y los derechos políticos de los militantes de los tres partidos”.
El dirigente del Panal, Luis Castro Obregón, argumentó que el principal desacuerdo fue que el PRI quería ampliar a más de 10 estados la alianza, lo que impide la ley, y que por ello habían tomado la decisión de ir por separado.
Pero detrás de las declaraciones oficiales la historia es otra, más compleja, llena de intereses de Elba Esther Gordillo y de venganzas en su contra. Según versiones de testigos, el resquebrajamiento tendrá consecuencias graves para el PRI y para la maestra, que podría concluir su reinado sindical de dos décadas.

La ruptura

El pasado 16 de noviembre, aún bajo el liderazgo de Humberto Moreira, el PRI concretó la coalición Compromiso por México mediante la cual el priismo cedía candidaturas al Senado a sus aliados en Chiapas, Sinaloa, Puebla, Nayarit, Quintana Roo, Jalisco, el DF, Veracruz, Estado de México y Zacatecas. Además se iría en alianza en 126 de las 300 candidaturas a diputaciones federales de mayoría.
El acuerdo preveía que una de las hijas de Gordillo, Mónica Arriola, sería candidata a senadora por Chiapas; Fernando González, yerno de Gordillo, lo sería en Sinaloa; Jorge Kahwagi en Baja California y para diputados el exconsejero electoral Emilio Zebadúa y El Niño Verde, Jorge Emilio González.
A cambio de esta ventajosa alianza, según la versión extraoficial, el dirigente nacional priista amarraría para su hermano y también profesor Carlos Moreira la secretaría nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), con lo cual mantendrían vigente el proyecto de largo aliento de la familia del exgobernador de Coahuila.
Todo este plan, sin embargo, se derrumbó el 2 de diciembre cuando Humberto Moreira tuvo que renunciar a la presidencia nacional del PRI después de que fue denunciado por dejar a su estado –Coahuila, del que fue gobernador– con una deuda de casi 34 mil millones de pesos.
Pedro Joaquín Coldwell lo sustituyó y desde ese momento comenzaron a revisar el acuerdo firmado con el Panal, sin que Gordillo se enterara.
Emergieron entonces con más fuerza las críticas a la alianza con el Panal y el PVEM, críticas encabezadas por el senador Francisco Labastida Ochoa. Cuando éste fue candidato presidencial (2000) se dijo traicionado por Maricruz Montelongo, quien encabezaba la red Mujeres por Labastida y que recibió la instrucción de su madre, Elba Esther Gordillo, de operar silenciosamente en favor de Vicente Fox.
En la avalancha de críticas surgieron las de otros legisladores priistas como Carlos Flores Rico, Carlos Jiménez Macías y María Elena Orantes, quienes en 2006 estuvieron en el equipo de la campaña presidencial de Roberto Madrazo, a quien Elba Esther Gordillo también traicionó con una contracampaña, ofreciendo su apoyo al candidato panista.
Además estuvo la dura crítica de Joel Ayala, líder del sindicato de burócratas a quien la maestra Gordillo le arrancó parte de sus agremiados para crear su propio sindicato de trabajadores del gobierno.
Pese a que dentro del PRI y en el equipo de campaña de Peña Nieto ya se fraguaba el rompimiento, en el Panal todo seguía igual y Castro hacía planes para fortalecer el voto del magisterio hacia los candidatos priistas. La idea era fortalecer la estructura electoral del SNTE convenciendo a los maestros de movilizarse, haciéndoles pensar que lo mejor para ellos era votar por el PRI y que si ganaba López Obrador las consecuencias serían fatales para todos, no sólo para Gordillo.
También se les prevenía de la inminente exhibición del documental De panzazo, dirigido por Juan Carlos Rulfo y narrado por Carlos Loret de Mola, en el que se hace una severa crítica a la educación básica del país y se cuestiona el trabajo de los profesores.
En esas estaba la dirigencia del Panal cuando el viernes 20 por la mañana el equipo de Peña Nieto la citó a una reunión para hablar de la alianza; no les dijeron que se trataba de ponerle fin.

“Quinazo”

En 1989, cuando apenas empezaba a gobernar, Carlos Salinas de Gortari ordenó la detención del líder petrolero Joaquín Hernández Galicia La Quina, a quien consideraba enemigo porque no le había dado su apoyo. Ese mismo año también ordenó la defenestración del líder magisterial Carlos Jonguitud y la ascensión de Elba Esther Gordillo en su lugar.
Dos décadas después la maestra Gordillo siente que ahora se está urdiendo un plan similar en su contra y que el primer paso es la ruptura de la alianza con el PRI.
“¡Esto es un quinazo!” les dijo enojada a sus allegados y a parte de su familia, reunidos en su casa de Polanco, cuando le confirmaron la noticia de la ruptura con el PRI, cuenta uno de sus colaboradores.
“Dijo que no descartaba que detrás de esto estuviera Carlos Salinas, que se trataba de un quinazo y que lo que más le preocupaba era que Peña Nieto no estuviera tomando decisiones, sino gente perversa que estaba en su contra, refiriéndose a Manlio Fabio Beltrones, Francisco Labastida, Pedro Joaquín Coldwell y Joel Ayala”, comentó la fuente consultada.
Recuerda que Gordillo tildó a Luis Videgaray, coordinador de campaña de Peña Nieto, de “muchacho sin ninguna formación, arribista, que se dejó sorprender y manipular por Manlio, Coldwell, Labastida y Joel Ayala, acusándolo de traidor”.
Señala que la negociación comenzó a las nueve de la mañana, cuando aún no sabían de qué se trataba. Que en el primer encuentro, por parte del Panal y del SNTE llegaron Luis Castro, Juan Díaz, Roberto Pérez de Alba, Guillermo Aréchiga y Fernando González. Por el PRI: la secretaria general, Cristina Díaz, Luis Videgaray, Miguel Ángel Osorio Chong, y Carlos Flores Rico.
“Los expositores por el PRI fueron Videgaray y Flores Rico. Cuando la reunión se empieza a calentar es cuando dan a conocer una encuesta en la que el Panal no podía conseguir su registro en 15 estados. Ahí fue donde se enojaron los del SNTE. Y también cuando Videgaray les dijo que era insostenible poner a Fernando Yáñez, Mónica Arriola y Jorge Kahwagi como candidatos al Senado. Respondieron que tampoco eran sostenibles las candidaturas de El Niño Verde, Mario Marín, Manlio Fabio, Francisco Labastida y otros más con negros historiales.
“Pero cuando empiezan a enfrentarse Juan Díaz y Luis Videgaray es cuando el primero le dice que hay que cumplir los acuerdos como hombre y que si Peña Nieto no cumple su palabra, menos la va a cumplir si llega a la Presidencia. Se dio una fuerte discusión al grado de insultarse.”
Para calmar las aguas se dio un receso, supuestamente a fin de consultar a sus respectivos jefes. Una hora después se volvieron a reunir y del SNTE sólo regreso Luis Castro, mientras que del PRI estaban Osorio Chong, Pedro Joaquín Coldwell, Luis Videgaray y Flores Rico.
“Lo primero que dice Castro es que no tienen palabra, que no hay forma de creerles y que sólo prevalecen los intereses del PRI, dejando muy mal parado a Peña Nieto. Coldwell contesta que no hay esquema de negociación, que se tienen que dar los cambios: tres senadurías pero no a los mismos candidatos y en otros estados. Castro les dice que es insostenible y no hay acuerdos porque no se puede sustituir a Fernando ni a Mónica Arriola; únicamente aceptan que no vaya Kahwagi. La reunión sólo duró 15 minutos y antes de salir Castro le dijo a Coldwell que lo más peligroso es que todos ellos están siendo peleles de Manlio Fabio, Francisco Labastida y Joel Ayala.”
Los del SNTE se fueron a ver a Elba Esther en su casa. Ahí estaban sus hijas Mónica Arriola y Maricruz Montelongo, su yerno Fernando González, Juan Díaz, Guillermo Aréchiga, Roberto Pérez de Alba, Luis Castro y René Fujiwara.
Al enterarse de lo ocurrido, la maestra llamó a Peña Nieto con la idea de que de inmediato éste le contestaría y todo se arreglaría. “Pero hasta las 11 de la noche le respondió Peña Nieto. Le dijo que no podía hacer nada y que varios gobernadores estaban en su contra. La maestra le pidió nombres, pero no se los dio. Peña Nieto le dijo que aceptara los términos en que se replanteó el acuerdo, pero Elba Esther lo rechazó”, señala la fuente.
Entonces la maestra empezó a ver opciones: le pidió a Fernando González que buscara a Luis Carlos Ugalde y a Miguel Ángel Jiménez para que se acercaran a Ernesto Cordero y a Alejandro Poiré. Se comunicó con Calderón buscando que Josefina Vázquez Mota no fuera la candidata y así poder aliarse con Cordero.
“Llamó a todos los secretarios del SNTE y a la dirigencia del Panal. Les dijo que lo más grave de esto es que se trata de un adelanto de lo que puede pasar si gana Peña Nieto. Les ordenó que empezaran a operar para que no quedara el mensaje de que está débil ante el PRI. La preocupación de la maestra era que los líderes regionales del SNTE comiencen a operar a favor del PRI sin que ella se dé cuenta. Por eso todo el sábado se dedicó a hablar con los gobernadores. Sin embargo dijo que los sentía muy fríos, que seguramente ya habían hablado antes con ellos y por eso confirmó que todo estaba planeado.”
El domingo la volvieron a golpear al promover como candidato en Sinaloa en lugar de Fernando González a Daniel Amador, antielbista, secretario general de la sección 27 y ligado a Labastida.
“Al ver esto convocó de nuevo a su estructura; dijo que ya no habría nada con el PRI y les advirtió que si ella cae, caen todos”, señala el allegado a la profesora chiapaneca.

Causas y consecuencias

Una de las razones expuestas por el PRI para deshacer su acuerdo fue que Nueva Alianza ya no tiene fuerza y no gana en 15 estados. En una encuesta presentada por el equipo de campaña de Peña Nieto se señalaba además que el magisterio estaba más con el PRI que con sus líderes del SNTE.
En otra encuesta, levantada en enero por Consulta Mitofsky, se mostraba que en los últimos tres meses el Panal ha caído: tenía un potencial electoral de 0.6% en noviembre y ahora es de 0.4%, sólo adelante de Movimiento Ciudadano que tiene 0.3%.
Noé Rivera, experto en el tema del magisterio, señala en entrevista con Proceso que al romperse la alianza con el PRI, por primera vez en su vida como dirigente del SNTE, Gordillo enfrenta una crisis que pone en riesgo su permanencia en el poder y la seguridad de su familia.
“Lo que hizo el PRI fue generar un mensaje brutal de que la maestra no está con el candidato presidencial más fuerte y tampoco con su equipo más cercano. Ya se difundió el mensaje de que algo grave está pasando”, precisa el excolaborador de la profesora.
Advierte que al romperse la alianza la dirigencia nacional del SNTE consideró que es muy alto el costo: se pone en riesgo la estabilidad política del sindicato si Elba Esther sigue como líder vitalicia del mismo.
Además de que muchos de los viejos líderes magisteriales que vieron con agrado regresar al partido donde se formaron, ahora ven con disgusto la ruptura y no están convencidos de trabajar por otro candidato presidencial. No obstante, señala que el PRI subestima la capacidad de Gordillo y el poder que tiene el SNTE para destruir a un candidato, como lo hizo en 2006 con Roberto Madrazo.
“Creen que con esto va a ser avasallada, que va a perder el control del sindicato y no va a resolver la crisis. Me parece que están totalmente equivocados, porque si querían desactivar el poder del SNTE actuaron al revés, porque aún no comienza la campaña presidencial y le están dando tiempo a la maestra para rehacerse.”
En su análisis Noé Rivera indica que si el PRI quería aniquilar el poder de Gordillo no lo hizo plenamente y ahora ella tiene el reto de recomponer el tejido de la estructura magisterial desde las bases y poner en marcha una de las estructuras electorales mejor aceitadas del país.
“Lo que viene no será una reacción de coraje, como con Madrazo. Por su experiencia sabe cómo enfrentar estas situaciones. Va a ir sola, el Panal saldrá con un candidato o candidata a la Presidencia de la República. Lo que ahora tendrá que hacer es transmitir a toda su gente que la traición no la ocasionaron ella ni Nueva Alianza sino el PRI. Si logra esto creo que el PRI se va a dar cuenta de que cometió un grave error electoral.
“Creo que esto aún no termina. La maestra es un animal político y aún falta ver cómo se va a mover. Estas cosas le van a generar ruido al candidato del PRI que además de presentar su propuesta va a tener la sombra de Elba Esther.
“Aparentemente tiene cerradas todas las puertas, pero la campaña aún no empieza. No sabemos si las encuestas que posicionan a Peña Nieto son reales, esto se verá ya en la campaña, pero si el PRI comienza a disminuir su ventaja en la opinión pública ante los otros candidatos, en ese momento se verá la importancia de tener como aliada a Elba Esther Gordillo. Aún no sabemos si se dará una elección cerrada.”

*Tomado de la revista Proceso.

domingo, enero 29, 2012

Maude Versini: “Voy a dar la batalla...”*


Tomado de La Jornada, Hernández.


Anne Marie Mergier

En entrevista con Proceso, en París, Maude Versini describe las maniobras de su exmarido Arturo Montiel para “secuestrar” a los hijos de ambos y retenerlos en México, violando, según ella, el acuerdo al que llegaron a raíz de su divorcio. La trama del conflicto –pasión, dinero, política y revancha, mezclados– pasa por el propio exgobernador del Estado de México, por las nanas de los niños, involucra al juez que emitió un fallo “para complacer” y de alguna manera toca, a posteriori, lo mismo a Felipe Calderón que a Enrique Peña Nieto. Versini no amenaza, pero advierte: “Voy a dar la batalla…”

PARÍS.- Maude Versini es guapa sin ser glamorosa. Viste elegantemente informal. Apenas se maquilla. No aparenta sus 38 años ni se parece a “la mujer fatal que enloqueció” a Arturo Montiel en 2000, cuando era gobernador del Estado de México.
Mujer inteligente, oscila entre la espontaneidad y la desconfianza. Sabe exactamente lo que quiere decir y lo que quiere callar. Sabe muchísimo más de lo que acepta contar durante la lluviosa tarde parisina del jueves 26.
Apenas sonríe ante la sorpresa de la reportera, que la descubre tan distinta de la imagen que dejó en México. Cita un dicho francés: Les absents ont toujours tord. Lo traduce al español: “Siempre se culpa a los ausentes”.
“Sé que se escribió y se sigue escribiendo barbaridad y media sobre mí”, agrega también en español y propone que la entrevista se lleve a cabo en este idioma. Habla casi sin acento francés.
Estamos sentadas en un cómodo salón de té del elegante barrio XVI, donde vive. Alrededor, señoras de cierta edad, bien arregladas, saborean pastelillos. Fue Versini quien eligió el lugar.
“No me interesa comentar ‘mi leyenda’ mexicana –insiste–, sólo me importa recuperar cuanto antes a mis hijos y dar a conocer públicamente mi versión de los hechos, puesto que Arturo Montiel ya dio la suya.”
Versini conoció a Montiel en 2000. Trabajaba para la empresa española NOA Comunicación, especializada en la redacción y venta de publirreportajes. Entrevistó a Montiel para un texto sobre México que le había encargado la citada empresa y que se publicó en el semanario francés Paris Match.
–Antes de hablar de su disputa con Arturo Montiel me gustaría abordar brevemente sobre su encuentro con él…
–Sé que va a sonar cursi lo que voy a decir en una entrevista seria con Proceso, en un momento muy grave tanto para mí como para mis hijos y además en pleno año electoral en México, pero, a pesar de nuestra diferencia de edad (de 30 años), Arturo Montiel y yo nos enamoramos. Fue una pasión. Arturo es un gran seductor, es inteligente y romántico. Me atraía, pero desconfiaba.
–¿Por qué desconfiaba de Montiel?
–Sabía que era muy mujeriego. Pero me ganó. Acabó con mi resistencia. Se divorció y contrajimos matrimonio en 2002.
Montiel aceleró su divorcio con Paola Yáñez y quiso también apresurar su boda con Versini, pero las leyes del Estado de México lo impedían. El gobernador no se desanimó: en mayo de 2002 logró que el Congreso mexiquense aprobara una reforma al Código Civil para eliminar los obstáculos y su boda se celebró un mes después.
“A mí me impresionó con eso –confía Versini–; entendí el carácter de Arturo: tiene una voluntad de hierro. Cuando se propone algo, lo logra porque lo logra. Me decía que iba a cambiar las leyes, pero yo no lo creía. Me dejó con la boca abierta. En cambio, esa iniciativa no les gustó para nada a mis padres.”
“Hipocresía política”

Versini cuenta que asumió con mucho empeño su papel de primera dama del Estado de México a pesar de sus dos embarazos. En 2004 dio a luz a Sofía y Adrián, y al año siguiente a Alexi.
“Trabajé en el DIF y eso me sacudió. Nunca había estado tan cerca de la gente necesitada. Fue un choque. Me involucré de lleno en el DIF”, dice.
–Muy distinta es la Maude Versini que describe, de la que aparecía en la prensa mexicana en esos primeros años de su vida oficial con Montiel: lujo, vida social intensa, vacaciones en Acapulco y balnearios internacionales…
–Lo sé y no me importa. Mi trabajo en el DIF me permitió medir el contraste entre la terrible realidad social que yo presenciaba y la de las esferas políticas cada vez más altas en las que se movía Montiel. Poco a poco rehusé asistir a todas esas cenas con políticos. Me resultó obvio que no era mi mundo.
–¿Podría ser más explícita?
–Me chocaban todos esos políticos, su modo de ser, su hipocresía, sus mentiras.
–¿Qué más le chocaba? ¿Percibió cosas aún más graves que su hipocresía?
Versini fija sus ojos en los de la reportera. No contesta.
–A raíz de la disputa por la custodia de sus hijos que actualmente la enfrenta con Montiel, usted se dijo dispuesta a hablar de la corrupción que prevaleció durante el sexenio que él encabezó en el Estado de México…
–Está doblemente equivocada. Lo que actualmente nos confronta no es la custodia de mis hijos, sino el hecho de que él haya violado los acuerdos que firmamos en el momento de nuestro divorcio. Lo que nos enfrenta es el hecho de que él haya secuestrado a mis hijos. Es muy distinto.
“Segundo, nunca dije a nadie que iba a hacer revelaciones sobre la administración en el Estado de México durante el gobierno de Montiel. No sé de dónde salió eso, pero no lo dije.”
–Usted debe estar al tanto de los entretelones políticos del sexenio de su exesposo. Se revelaron además graves datos sobre la fortuna de Montiel y los hijos de su primer matrimonio en octubre de 2005. Incluso hubo una demanda judicial en contra de los tres y en contra de usted por enriquecimiento ilícito…
–Los abogados de Montiel se encargaron de esa demanda. No estoy dispuesta a hablar de sus bienes ni de los de sus hijos. Puedo hablar de mi caso. No poseo absolutamente nada en México. El único bien que me quedó de mi matrimonio con Montiel es un muy bello departamento en París que tiene un valor de alrededor de 17 millones de pesos.
–Según la prensa mexicana, usted habría exigido y obtenido de Montiel una “compensación” altísima cuando se divorciaron. Se habla de 20 millones de euros…
–¿No le parece absurdamente exorbitante esa suma? Leí eso y me pareció un auténtico delirio… Después del divorcio me quedé con el departamento y Arturo se comprometió a pagar una pensión alimenticia mensual. No me pida el monto, no se lo voy a decir.
–¿Qué pasó con la casa de Saint Barth, que también hizo correr bastante tinta?
–Esa casa pertenece a Philippe Lancry, mi actual esposo. No tiene nada que ver conmigo y mucho menos con Montiel.
–¿Arturo Montiel paga puntualmente la pensión alimenticia?
–Hasta el pasado mes de agosto, sí. Pero en los últimos cuatro meses sólo me giró la tercera parte de lo que se había comprometido a pagar. Antes del secuestro de mis hijos no entendía por qué actuaba así. Ahora comprendo que era parte de un plan perfectamente premeditado.

El “primer secuestro”

Antes de ahondar en la disputa actual con Montiel, la corresponsal le pide que evoque los últimos meses de 2005.
–Fueron terribles –contesta –; todos los días salía un nuevo episodio del “escandalo Versini-Montiel” en los medios masivos de comunicación. Arturo estaba en un estado de nervios espantoso. La política era su vida y ser presidente era su mayor ambición. Eso me asustaba. Intenté disuadirlo de ser candidato presidencial. Sabía que ese cargo era totalmente incompatible con una vida familiar digna de ese nombre. Sentía que yo iba a perder a Arturo. No logré convencerlo. Se lanzó. Lo apoyé. Cuando todo tronó fue tremendo. Cayó en una depresión profunda. Nuestra relación de pareja se degradó. Todo se tornó invivible. Decidí regresar a Francia con mis hijos para tener un respiro y aprovechar la distancia para reflexionar con la cabeza fría. Eso fue ya en 2006.
–En 2007 decidió divorciarse…
–Fueron arduas las negociaciones entre nosotros y entre nuestros abogados.
Versini calla. Vacila unos segundos y luego se lanza:
“En julio de 2007 estábamos en plenas negociaciones para el divorcio cuando Arturo me pidió un favor: quería pasar 12 días de vacaciones en España con los niños. Para bajar las tensiones entre nosotros, acepté. Le mandé los niños con una nana francesa que entonces los cuidaba.”
Vuelve a callar Versini. Y de nuevo habla:
“A los tres días recibí una llamada de la nana. Estaba totalmente trastornada. Me dijo: ‘Señora, me drogaron y cuando desperté me sentí toda mareada. Además, me encontré sola en la casa. No había nadie. Se fueron todos, el señor y los niños. Se llevaron todas sus cosas’. Casi me dio un ataque. Llamé mil veces a Arturo. Nunca me contestó. Acabé llamando a sus abogados, con los cuales estaba en contacto por el trámite del divorcio. Me dijeron que, efectivamente, Arturo había regresado a México con los niños y quería quedarse con ellos.”
–¿Me está diciendo que su exesposo, conocido político mexicano, casi candidato del PRI a la Presidencia en 2006, drogó a una empleada para…?
–Para secuestrar a mis hijos, así es. Se lo cuento tal como lo denuncié en 2007 ante la justicia francesa, que de inmediato lanzó una acción contra Montiel y lo obligó a devolverme a los niños. Ese trámite duró un mes.
–O sea que es la segunda vez que Arturo Montiel…
–… Secuestra a mis hijos. Sí. La primera vez actuó a lo loco y tuvo que acatar los convenios internacionales. Pero esta vez premeditó muy bien su golpe.
–Bueno… presentó ante un juez mexicano pruebas de que sus hijos habían sufrido maltratos tanto por parte de usted como por parte de su esposo, Philippe Lancry. Estas pruebas le parecieron tan convincentes al juez que otorgó la custodia provisional de los niños a Montiel…
–Así es. El pasado 1 de enero, día en que los niños tenían que regresar a Francia, después de haber pasado las fiestas de fin de año con su padre, Arturo me llamó. Se oía muy serio. Me dijo primero que yo había fallado y que no le había enviado a los niños en el vuelo que habíamos acordado. Luego, más serio aún, me dijo: “Estoy sumamente preocupado. Los niños llegaron muy maltratados, con huellas de golpes por todo el cuerpo. Tengo pruebas de que se violenta a los niños en Francia”.
“Me estremecí. Le pregunté si era una broma. Me dijo: ‘No, Maude. Los niños no regresarán a Francia. Tengo una decisión de la justicia que me respalda. Tengo la custodia provisional de los hijos’. Concluyó la comunicación diciéndome que me mandaría los datos de sus abogados.”
–¿Qué hizo usted?
–Lo que toda madre hace cuando tocan a sus hijos: apreté los dientes y me lancé a la batalla. Presenté una demanda por secuestro contra Arturo Montiel ante el Ministerio de Justicia de Francia. Confié el caso a mi abogado francés, quien se puso en contacto con los abogados franceses de Montiel.
–¿Por qué él tiene abogados en Francia?
–Para sus propios asuntos. Fueron ellos los que estuvieron involucrados en nuestro divorcio. Al rato le voy a contar también para qué le sirvieron estos abogados. Decidí también pedir al licenciado Gómez Mont que me representara en México.

Contacto con Peña Nieto

Al mencionar el nombre del abogado Fernando Gómez Mont, exsecretario de Gobernación mexicano, es obligado preguntarle a Versini por qué lo eligió. Y ella explica:
–No conozco personalmente al licenciado Gómez Mont. Nunca nos vimos cuando yo vivía en México, pero sé que es inteligente, profesional, íntegro. Me impresionó que renunciara a su cargo por cuestiones de ética.
–Pertenece al PAN. Me imagino que eso también le importó…
–Por supuesto. Era obvio que no iba a escoger a un abogado con militancia en el PRI. Arturo Montiel tiene una amplia red de influencias. Estoy convencida de que el licenciado Gómez Mont escapa a esa red. Me representó durante las tres primeras semanas de mi litigio con Montiel. Estuvo en contacto con el cónsul general de Francia en México, Gérald Martin, pero ahora me aconseja contratar a un abogado especializado en derecho de la familia. Estoy en eso actualmente.
–¿Pensó también que la propia red de influencias de Gómez Mont, cercano a Felipe Calderón, podía favorecerla?
–Puede ser.
–¿Es consciente de que al volverse pública su vida privada está tomando un giro político de peso y puede amenazar las aspiraciones presidenciales de Enrique Peña Nieto?
–Por supuesto. Sé que todo el mundo quiere utilizar mi caso como instrumento, pero no es responsabilidad mía si esta bomba explotó al principio de este año electoral mexicano. Fue Arturo Montiel quien montó todo ese show del maltrato de los niños en pleno proceso electoral. No pedí esa exposición mediática: soy víctima de ella, es consecuencia del secuestro de mis hijos. No sé por qué Arturo decidió hacer esa locura en ese momento. Habría que preguntárselo.
–¿Recibió alguna llamada de Enrique Peña Nieto o de Eruviel Ávila, actual gobernador del Estado de México, desde que se dio a conocer su disputa con Arturo Montiel?
–Yo los busqué.
–¿Y qué pasó?
–Llamé dos veces a Eruviel Ávila. No me tomó las llamadas. Contacté a Peña Nieto a través de una persona de su círculo cercano.
–¿Por qué lo hizo?
–Quiero que conozcan mi versión de los hechos y que no se queden sólo con la de Montiel.
–¿No quería darles a entender que estaba dispuesta a todo con tal de recuperar a sus hijos?
–Ya le dije, no sé de dónde salió ese chisme. Quiero recuperar a mis niños por las buenas.
–¿Qué pasó con Peña Nieto?
–Le hice llegar mi versión escrita de lo que había pasado. Le mandé varios escritos que intercambié con Montiel desde que secuestró a mis hijos. Conozco bien a Enrique. Pasamos juntos muchas vacaciones durante el sexenio de Montiel. Confío en él. Es honesto.
–¿Honesto, Peña Nieto?
–Conmigo sí.
–Quiere decir leal con usted…
–Eso es. Confío en que vaya a tomar cartas en el asunto.
–¿Concretamente qué espera de él?
–Ya le dije: que tome cartas en el asunto.
–¿A quién más contactó en el PRI?
–A nadie más. Pero en Francia acabo de enviar una carta a Carla Sarkozy.
–¿Podría tener una copia de esa carta?
–Por supuesto que no. Pero le puedo hablar de su contenido. Entre otras cosas le expliqué a la esposa del presidente Sarkozy que me había casado con un político importante de México, país en el que viví seis años. Le hablé de mis tres hijos que mi exesposo acababa de secuestrar inventando pruebas en mi contra. Le recalqué que mi situación era realmente angustiante porque ese hombre dispone de muchísimos medios en México para presionar a jueces y abogados, y que temía nunca volver a ver a mis hijos.
–Dijo usted “entre otras cosas”. ¿Qué más le escribió a la primera dama de Francia para convencerla de que tomara cartas en el asunto? Ella recibe muchas cartas. Sólo argumentos de peso pueden llamarle la atención…
–Lo sé. Hay argumentos de peso en mi carta.
–¿Qué actitud tienen hacia usted la embajada y el consulado de Francia en México?
–Estoy en contacto permanente con las autoridades diplomáticas francesas en México. Me brindan todo su apoyo. Eso me da mucha fuerza.

Las niñeras

Maude Versini afirma que ella tiene argumentos de peso, pero ¿en qué consisten las pruebas de maltrato que hace valer Montiel?
–Oficialmente sé muy pocas cosas –dice al respecto–; sólo recibí una convocatoria el jueves 19, en la que se especifica que tengo 69 días para responder ante el juez de Toluca por las acusaciones de maltrato, y 15 días para refutar ante un juez francés al exequátur de la decisión del juez de Toluca. (El exequátur es un procedimiento judicial en virtud del cual las sentencias dictadas en forma definitiva en el extranjero pueden producir el efecto de cosa juzgada o ser ejecutadas en otro Estado).
“En ese documento sólo se explica en forma escueta que una niñera mexicana nos acusa a mí y a mi esposo de maltrato físico y psíquico contra mis tres hijos. Necesito el expediente completo para preparar mi defensa tanto en Francia como en México. Así lo determinan los acuerdos internacionales. Gómez Mont pidió ese expediente a los abogados mexicanos de Montiel, en vano. Mi abogado en París se lo exigió a los abogados franceses de mi exesposo, también en vano. Arturo hace lo imposible para impedir que organicemos nuestra defensa.
–¿No pudo enterarse de algo en forma extraoficial?
–Tengo entendido que las acusaciones de Montiel se basan en los testimonios de por lo menos dos niñeras mexicanas que estuvieron trabajando en mi casa.
–¿Tenía niñeras mexicanas en París?
–Así es. Después de mi divorcio contraté a una niñera portuguesa y a otra boliviana. Me ayudaban en el quehacer de la casa y sobre todo a cuidar a los niños. Debo precisar que Alexi, el más pequeño de mis hijos, padece autismo y requiere muchos cuidados. Muy pronto Arturo expresó el deseo de que los niños estuvieran atendidos por niñeras mexicanas; quería que estuvieran hablando el español de México en casa. Además, como nuestro acuerdo era que nuestros hijos viajaran tres veces al año a México, le pareció ideal que lo hicieran en compañía de esas niñeras que, incluso, los podían seguir cuidando en su estadía en México. A lo largo de cuatro años me mandó varias niñeras. Él las escogía con su secretario particular. Me imponía a esas personas.
–¿Él les pagaba?
–Descontaba su salario de la pensión alimenticia mensual que me pagaba. Poco a poco comencé a tener dudas. Empecé a sospechar que el papel de esas niñeras rebasaba lo que habíamos convenido. Pensé que en realidad estaban contratadas para espiar todo lo que pasaba en mi casa, ¿pero qué podía hacer? Eran sólo sospechas. A finales de junio pasado ocurrió algo raro. Unos días antes de salir para México con los niños, una de ellas se presentó en la delegación policiaca de nuestro barrio para denunciarnos a mí y a Philippe por maltratar a los niños. Mis hijos se fueron a México. Yo salí por mi lado de vacaciones con mi esposo. Cuando volví a París en septiembre la portera de mi edificio me comentó que dos policías me habían buscado a raíz de una demanda por maltrato.
–¿La citaron en la delegación de la policía?
–Nunca. Y esa niñera no volvió a trabajar conmigo. Llegó otra que no me gustó, me inspiraba desconfianza. No me falló la intuición: en diciembre pasado fue con los abogados franceses de Montiel y grabó un video en el que nos acusa a mí y a mi esposo de maltratar a mis hijos. Me acabo de enterar de eso hace pocos días, a raíz de un comentario de los abogados de Montiel.
–Me está diciendo que las acusaciones de su exmarido en su contra se basan en testimonios de empleadas de servicio que él seleccionaba junto con su secretario particular y que pagaba sus salarios descontándolos de la pensión alimenticia mensual…
–Así es. Yo tengo testimonios a mi favor de médicos, maestros de la escuela de mis hijos, psicólogos… Pero me urge tener ese expediente judicial. ¿Por qué no me lo envían Montiel y sus abogados? ¿Qué temen? Quizá tienen miedo de que se descubra que el fallo del juez de Toluca es un jugement de complaisance (dictamen para complacer).
Después de un momento de silencio, Versini confía:
–En diciembre de 2010 estaba en Tulum con Philippe Lancry. Arturo Montiel nos alcanzó. Pidió que cambiáramos los términos de la custodia de los niños: quería tenerlos durante el año escolar y confiármelos durante las vacaciones.
“Explicó que ya no estaba tan joven –tiene 68 años– y que necesitaba convivir con sus hijos. Se portó amable y se veía sincero. Me negué. Los niños son aún muy pequeños y Alexi tiene un tratamiento especial debido a su autismo.”
–¿Usted se comunica con sus hijos?
–Sólo pude hablar cinco veces con ellos en un mes. Únicamente por teléfono, nunca por Skype. Me preocupan. No reconozco su forma de hablar ni su vocabulario. Dicen que se quieren quedar en México porque su papá los consiente mucho. Me dicen que Santa Claus en París no les trajo los regalos que esperaban, pero que en cambio en México tienen todo lo que quieren. Se quejan de que los castigábamos mucho en París. La verdad todo esto me desgarra. Siento que Arturo les calienta la cabeza, que hace lo imposible para alejarlos de mí. Son niños de siete años a quienes su padre coloca en la posición de elegir dónde quieren vivir. Ni siquiera hablo del chiquito, que tiene tantos problemas. Les está haciendo un enorme daño.
En ese momento vibra el teléfono celular de Versini. “Es él”, dice en voz baja, levantándose de la mesa. Sale a la calle para hablar. Abruptamente se acaba.

*Tomado de La revista Proceso.

sábado, enero 28, 2012

Desfiladero*



Tomados de La Jornada, Helguera y El Fisgón.


∙ Se aclaró el misterio de los Churubusco: FCH financia película sobre Colosio mediante concuño de Peña Nieto

Jaime Avilés

En su entrega del 30/12/2011, titulada Operación Penélope: el misterio de los Estudios Churubusco”, y en la del 6/01/2012, “Peña Nieto-Sariñana: la conexión Gaviota”, esta columna reveló que, con anuencia de Felipe Calderón, existen vínculos de trabajo entre el precandidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, y Fernando Sariñana, ex director de Canal Once y ahora empleado de Tv Azteca.

La relación entre ambos, se informó, proviene del hecho de que Sariñana y Peña Nieto son concuños: el dueño del copete en declive está casado con Angélica Rivera Hurtado, y Sariñana con Carolina Rivera Hurtado, guionista de las cintas dirigidas por su esposo. Desfiladero dio a conocer que durante la gestión de Sariñana, las series producidas por esa emisora de la Secretaría de Educación Pública, como Los Minondo y otras, fueron maquiladas por empresas del entonces director del canal, lo que constituye un delito.

Pese a la gravedad de los señalamientos, tanto Peña Nieto como el cineasta guardaron hermético silencio al respecto. La única reacción corrió a cargo de la cantante Ximena Sariñana Rivera, quien en su cuenta de Twitter (@ximenamusic) negó ser sobrina de La Gaviota.

Su afirmación es falsa (aunque comprensible: debe ser difícil admitir ese parentesco), porque Desfiladero posee documentos en inglés, bajados de Internet, en los que se habla de Carolina Rivera como “sister of the actress Angélica Rivera”. Pero eso, por ahora, es lo de menos. Lo que ustedes leerán a continuación resolverá el misterio de los Estudios Churubusco.

¿Quién mató a Colosio?

El pasado viernes 13 de enero comenzó precisamente en los Estudios Churubusco el rodaje de una superproducción titulada Colosio, dirigida por el talentoso Carlos Bolado, quien estará al mando de un reparto integrado por Enoch Leaño (quien en la pantalla será Luis Donaldo Colosio Murrieta), Daniel Giménez-Cacho, Kate del Castillo, Odiseo Bichir y José María Yazpik.

La cinta cuenta con un presupuesto de 61 millones 692 mil 236 pesos, cantidad formada por las aportaciones de los siguientes socios: Udachi Productions LLC, de Javier Salgado, 11 millones 692 mil 236; Alebrije Cine y Video, de Mónica Lozano, 10 mdp; Estudios Churubusco, 20 mdp; La Femme Endormie, compañía francesa vinculada al director Emilio Maillé y al productor Gustavo Ángel, 5 mdp; Producciones El Caimán, de Emilio Maillé y Gustavo Ángel, 5 mdp, y Oberon Cinematográfica España, 10 mdp.

¿Quiénes son estas personas? Javier Salgado, dueño de Udachi, firma situada en Miami, Florida, es socio de Mónica Lozano en Alebrije Cine y Video, empresas cuyas oficinas se localizan en la avenida Tamaulipas 150-A, colonia Condesa. Emilio Maillé y Gustavo Ángel, dueños de Producciones El Caimán y socios de La Femme Endormie, hicieron para Canal Once las series XY y Los Minondo, por encargo de Fernando Sariñana, donde maquilaron la producción por medio de Frames Maker, casa administrada por Pedro Cueva, en tanto Oberon Cinematográfica España es una empresa catalana y socia habitual de Mónica Lozano.

Ahora bien, ¿quién está detrás de Mónica Lozano Serrano, una mujer que ha hecho una impresionante carrera como productora cinematográfica? Pues nada más y nada menos que Fernando Sariñana. Por lo demás, las oficinas donde se desarrollan todas las actividades paralelas al rodaje de Colosio están en el segundo y tercer piso del edificio Emilio Indio Fernández, de los Estudios Churubusco.


Tv Azteca alquila para sus telenovelas la mayor parte de los Estudios Churubusco. En su página oficial de Internet se dice que desde “la creación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), en 1988, los Estudios Churubusco pasaron a formar parte del sector cinematográfico [del gobierno] al igual que el Instituto Mexicano de Cinematografía, la Cineteca Nacional y el Centro de Capacitación Cinematográfica”. Por lo tanto, si los Churubusco aportaron 20 mdp para la filmación de Colosio, proyecto orquestado por Sariñana, concuño de Peña Nieto... esto significa que el “gobierno” de Felipe Calderón apoya esta operación de propaganda política disfrazada de ficción cinematográfica, cuyo estreno está previsto para antes de las elecciones del primero de julio.

¿De qué se trata Colosio?

Durante la rueda de prensa que Carlos Bolado y Mónica Lozano ofrecieron el pasado miércoles 11 de noviembre, para dar a conocer el inicio del rodaje, informaron que el propósito de la cinta es “acabar con el mito del asesino solitario”. Sugerir, en otras palabras, que Colosio fue un mártir. ¿Y qué dijo Enrique Peña Nieto el 11 de diciembre pasado, al pronunciar un sentido discurso en Huejutla, Hidalgo?

“Me encuentro en el lugar donde hace casi 18 años un mexicano excepcional iniciara su recorrido por toda la República: Luis Donaldo Colosio Murrieta. Y al igual que entonces, sus palabras, o parte de su mensaje, tienen vigencia en nuestros días...” ¿Más claro? Ni el agua... El hombre del copete enarbolará en su campaña el estandarte de Luis Donaldo y la película de Bolado lo ayudará a conmover al gran público.

En la citada conferencia de prensa, el actor Moisés Arizmendi, quien dará vida en la pantalla a Manuel Camacho Solís, expresó (según la nota de Excélsior, 12/01/12): “La película sí saca algunas conclusiones, en las que uno puede estar de acuerdo o no, pero lo que hace es hablarte abiertamente del sistema, y yo creo que éste no ha cambiado a pesar de la alternancia”.

Carlos Salinas de Gortari, padrino político de Peña Nieto, será representado por un extra. La gran incógnita que ahora surge es cómo será abordado el papel de Ernesto Zedillo, el hombre que a fin de cuentas resultó favorecido por el asesinato de Colosio y contra el cual un despacho de abogados en Estados Unidos ha presentado una acusación penal por la matanza de 47 personas en Chiapas, el 22 de diciembre de 1997. ¿Esta cinta vendrá a complicarle aún más la vida? Como dijo Descartes, no lo descartes...

Toca ahora a los representantes de los partidos ante el IFE preguntar si es legal o debe ser sancionado el respaldo monetario de Calderón (20 mdp a través de Churubusco) a una película que coincide con los objetivos propagandísticos de Peña Nieto. Porque de entrada, Conaculta soltó ese dinero al margen del Imcine y de lo que la ley estipula para el financiamiento del sector público a las películas del sector privado.

De los partidos depende que en esta ocasión las familias Sariñana Rivera y Peña Rivera no intenten banalizar una trama de corrupción tan compleja como esta –que involucra al titular del Ejecutivo, al precandidato del PRI, a la precandidata del PAN y al ex director de Canal Once– mediante la cuenta de Twitter de una cantante angelical como su tía La Gaviota.

jamastu@gmail.com • http://twitter.com/@emiajseliva

*Tomado de La Jornada.

viernes, enero 27, 2012

Business are business*





Tomados de La jornada, El Fisgón, Helguera y Rocha y El Universal, Helioflores.


Luis Javier Garrido

La llamada guerra contra el narcotráfico” es, además de todo, un estupendo negocio para una serie de corporaciones afines a los demócratas estadunidenses, pero también para múltiples hombres de negocios vinculados al gobierno de Felipe Calderón, por lo que desde esa perspectiva, extremar la violencia resulta benéfico para los negocios.

1. El presidente estadunidense Richard M. Nixon acuñó el término de “guerra contra las drogas”, no debe olvidarse, en un discurso pronunciado el 17 de julio de 1971, en el que pretendió estar preocupado por el incremento del consumo de enervantes entre los soldados en Vietnam, cuando en realidad lo que buscaba era aprovechar la alarma que estaba creando al afirmar que las adicciones habían asumido la dimensión de “una emergencia nacional” para solicitar importantes recursos al Congreso a fin, entre otras cosas, de ir creando nuevos negocios en torno de esa supuesta lucha contra el narcotráfico.

2. La noción de “guerra contra las drogas” encubrió, por consiguiente, desde sus orígenes, además de una serie de objetivos políticos, estratégicos y militares de una potencia imperial, muy claros intereses económicos, tanto del Estado, que pudo disponer cada vez más de fondos excepcionales votados en la colina del Capitolio, como de una serie de consorcios empresariales asociados a esos intereses. Los expertos en la política de Washington sobre las drogas coinciden en que aun después de esa algarada de Nixon, nada cambió en las orientaciones generales de la política estadunidense, que siguió rigiéndose por la ley de 1970 sobre la prevención de las drogas, que no era otra cosa que una secuela de la ley Harrison de 1914 sobre narcóticos. Y nada cambió, ni siquiera al ser elevada dicha “guerra” al rango de ley el 28 de enero de 1972. Lo único nuevo desde entonces fue que los negocios florecieron aún más.

3. Las políticas de Washington en materia de drogas se han sustentado por consiguiente en los últimos años en esa doble vertiente contradictoria. Ha llevado a cabo Estados Unidos por un lado una campaña permanente pretendiendo combatirlas y brindar “ayuda” a otros países para supuestamente desalentar y reducir su producción, lo que ha entrañado incluso su intervención militar. Y, por el otro, ha tendido invariablemente a preservar el narcotráfico como un gran negocio, reordenado y dirigido desde Washington, el que ha beneficiado incluso, desde su lado ilegal, a políticos del más alto rango, y que desde su lado “legal” ha permitido al Estado mayores recursos y a múltiples empresas desarrollar una serie de negocios “legales”.

4. Las políticas del gobierno de Barack Obama en la materia han seguido escrupulosamente el esquema nixoniano, y cada vez que ha estado en algún problema político ha invocado a los cárteles mexicanos como una amenaza de “dimensión nacional”, para solicitarle recursos frescos al Congreso, sin dejar por lo mismo de apoyar a las multinacionales que están haciendo negocios multimillonarios con la “guerra contra el narcotráfico”. La debilidad del gobernante espurio mexicano Felipe Calderón le permitió a Washington en 2006 extremar su esquema de dominación sobre México pero también ampliar su red de negocios.

5. La “guerra contra las drogas” de Obama en México ha significado enormes negocios para una serie de empresas vinculadas a los intereses de los demócratas estadunidenses. En un reciente reportaje, Jorge Carrasco Araizaga da cuenta de cómo tanto las empresas privadas asociadas a la industria militar estadunidense como otras nuevas han obtenido millonarios contratos de Washington para proveer de equipamiento y material bélico y de otro tipo tanto a México como a Estados Unidos (Proceso, 2012), lo que se ha fortalecido por la presencia en territorio mexicano de las agencias del gobierno estadunidense, que Calderón ha autorizado operen aquí, y que se hallan bajo la coordinación del contralmirante Colin J. Kilrain, experto también en negocios.


6. Las políticas bélicas de Calderón han beneficiado enormemente a las trasnacionales, pero no sólo a éstas. El Pentágono ha obtenido mayores recursos del Congreso gracias a su intervención en México y en octubre de 2012 pidió otros mil 200 millones de dólares para operar en territorio mexicano, y los contratos de las empresas privadas no dejan de crecer. La Iniciativa Mérida implicó en sus inicios un paquete “de ayuda” de mil 400 millones de dólares, y ya para 2008, las empresas estadunidenses habían alcanzado contratos por 64 mil millones de dólares.

7. El aspecto más grave de estas políticas de guerra y negocios no lo constituye sólo el hecho de que se trata de un gasto descomunal creciente el que se ejerce para la destrucción en nuestro país, sino que es ya también este un negocio que beneficia a “empresarios” mexicanos coludidos con Calderón, en un escenario en el que México está maquilando material bélico estadunidense (cosa que se le olvidó a éste presumir en Davos), lo que es abiertamente contrario a la Constitución. Conforme al citado reportaje, el año pasado la empresa Aero Company, de Indianapolis, recibió más de 12 millones de dólares para fabricar tapones de armas de combate en San Luis Potosí, JDS Uniphase obtuvo contratos de la Marina estadunidense por 6 y 12 millones de dólares tanto para manufacturar sofisticados equipos bélicos como para elaborar sistemas de pruebas de armas en su planta de Guadalajara, y la Lockheed Martin, de Orlando, se consiguió 145 millones de dólares para elaborar sistemas de vehículos militares en Tijuana.

8. Las políticas de migración estadunidense amparan también enormes negocios, desde la construcción del muro fronterizo hasta los centros de detención que se construyen a lo largo de la frontera. ¿Por qué la “guerra contra el narco” no debería serlo? Por esa y otras razones, Calderón se aterró cuando Gil Kerlikowske, director de la Oficina de Control de Políticas sobre la Droga (ONDCP), declaró el 13 de mayo de 2009 que la administración Obama no utilizaría más el concepto de “guerra contra las drogas” por ser contraproducente, y tras negar haberlo él jamás usado ha buscado implementar desde entonces sus políticas de terror por otros medios.

9. El gasto descomunal de las políticas antidrogas no ha servido para terminar con un negocio que está más que nunca en auge –pues en el fondo sólo se ha buscado reordenarlo–, sino para sembrar un clima de violencia y terror en un país y matar a decenas de miles de mexicanos, pero también para impulsar una serie de negocios ilegales en los que están involucrados políticos y empresarios de ambos lados de la frontera, por lo que desmantelar todas esas redes de intereses espurios va a ser una tarea muy complicada en el futuro.

10. Esa confusión de intereses públicos y privados que asfixia a un pueblo que clama “¡Ya basta!” debe ser, por ello, evidenciada más abiertamente si se quiere construir un país diferente.

*Tomado de La Jornada.

jueves, enero 26, 2012

Turbulencias en el PRI morelense*







Tomados de La Jornada, Hernández, Helguea, El Fisgón y Rocha y El Universal, Helioflores.


Octavio Rodríguez Araujo

La soberbia y la prepotencia juveniles no son buenas consejeras en política. El joven priísta Manuel Martínez Garrigós aspiraba, desde que fue elegido presidente municipal de Cuernavaca, a gobernar Morelos. En cuanto tomó posesión del cargo se montó en una especie de autismo político y dejó de escuchar a quienes de buena fe quisieron aconsejarlo. Los despreció y se quedó sólo con un equipo de oportunistas sin visión de futuro, que usaron sus puestos para venganzas personales y/o para enriquecerse con negocios poco transparentes: el de la basura en primer lugar.

Sus aspiraciones se vieron abonadas, según él, cuando se reformó el artículo 58 de la Constitución local, que cambió la edad mínima para ser gobernador: de 35 a 30 años. Con dicha reforma y los éxitos del PRI en las elecciones intermedias de 2009, pensó probablemente que la gubernatura ya la tendría ganada. Pidió licencia definitiva como presidente municipal con la intención de aspirar al cargo y, sin embargo, su partido resolvió otra cosa: proponer como candidato a gobernador a Amado Orihuela Trejo y, según se especula, a Jorge Morales Barud a la alcaldía de Cuernavaca. Este último, por cierto, es un político experimentado y, hasta donde lo conozco, una buena carta del PRI para la capital de Morelos.

No conozco a Orihuela pero sí a su principal adversario: Graco Ramírez, del PRD. Todavía falta que los partidos de izquierda en el estado se pongan de acuerdo o que realicen las muy de moda encuestas para decidir quién será su candidato. Me parece que Graco podría ser el mejor posicionado pese a pertenecer a la corriente de Nueva Izquierda (los chuchos). Como senador por Morelos ha hecho un buen papel y muchos observadores locales consideran que en la tierra de Zapata las corrientes o tribus perredistas se mueven en una lógica diferente a la que han exhibido a escala nacional. Es también probable que tenga una aceptable relación con López Obrador, pues en cuanto éste ganó la encuesta contra Ebrard, Graco fue el primero en expresarle su apoyo desde la entidad que representa en el Senado, según lo registró La Jornada Morelos.

Nada está definido hasta el momento, pero entre las izquierdas morelenses no se ven los mismos desbarajustes y desencuentros que en el PRI. El PAN va lento en el proceso, pero es probable que cuando defina candidatos éstos pierdan, entre otras razones por la inconformidad que ha generado Calderón con su guerra al crimen organizado. Nunca como ahora la inseguridad había atemorizado tanto a la población, salvo quizá en los tiempos del gobierno priísta de Carrillo Olea quien, por cierto, tuvo que renunciar gracias al movimiento que orquestó en su contra precisamente Graco Ramírez. Según recuerdo, aunque puedo equivocarme, Graco y otros políticos perredistas pedían juicio político para el gobernador, pero Francisco Labastida, a la sazón secretario de Gobernación de Zedillo, los desarmó parcialmente al conseguir la renuncia e inhabilitación de Carrillo.


La política es dura: a unos los premia y a otros los castiga. Lo mismo hacen los partidos. Pero como éstos dependen del voto popular, salvo cuando hacen trampas y se roban la elección con la complicidad del gobierno saliente, buscan que sus candidatos no sean tan impresentables como para hacerlos perder. Esta es la razón por la que dejaron colgado de la brocha a Martínez Garrigós y por la cual otros más de los partidos existentes verán truncados sus deseos de ganar cargos de elección popular.

Vivimos tiempos de cambios, hasta en los hábitos cotidianos. Los partidos se han desacreditado, razón por la cual buscan candidatos populares aunque sepan de antemano que no sabrían gobernar (por ejemplo la señora Wallace). Pero que estén desacreditados no quiere decir que sean suicidas: hasta Peña Nieto podría ser relevado si continúa a la baja en las encuestas de popularidad. Nada está escrito y todos los días nos topamos con sorpresas, como la del sábado pasado sobre el rompimiento de la alianza entre el PRI y el partido de la señora Gordillo, pese a los escarceos de ésta en favor del mexiquense inculto. Hay quienes dicen que esta ruptura es entre el PRI y el Panal y no entre éste y el ex gobernador tricolor. De continuar éste como candidato del PRI no sería sorpresa que el Panal repitiera su maniobra de 2006: llamar a votar por Peña Nieto y asegurar senadurías y diputaciones para los de su gremio. El cálculo es sencillo. Se trata de un partido que fundó la señora Gordillo para vender caro su amor y, de paso, colocar a sus allegados en puestos federales y en algunos estados donde el magisterio ha ganado votos en porcentajes nada despreciables.

Uno de los cambios que ha sufrido el PRI desde que Salinas le puso música y ritmo, es que la disciplina que lo caracterizaba ya no es la misma, sobre todo entre la nueva camada de dinosaurios: éstos no son como los de antes. Ahora son impacientes, quieren todo para ya y patalean para darle cauce a sus desmedidas ambiciones. Ni siquiera les importa exhibir su inmadurez, como es el caso del joven Martínez Garrigós en Morelos.

Este junior desbocado sigue instalado en el berrinche, continúa gastando dinero para acarrear a sus reducidas huestes, paga páginas enteras en los periódicos y mantiene sitiada la sede estatal de su partido. En su desesperación ha propagado a voz en cuello que él es amigo de Peña Nieto (¡ups!), como diciendo “ya se las verán con él si gana la Presidencia”, pero no ha entendido el mensaje que, en refrán popular, dice que donde manda capitán no gobierna marinero.

Y luego dicen que la izquierda es rijosa.

http://rodriguezaraujo.unam.mx

*Tomado de La Jornada.

miércoles, enero 25, 2012

Montiel-Peña Nieto: Conflictos privados, crisis pública*








Tomados de La Jornada, El Fisgón, Helguera, Hernández y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


Jenaro Villamil

MÉXICO, D.F. (apro).- A Arturo Montiel y a Enrique Peña Nieto no sólo los une el origen común en Atlacomulco, su paso como gobernadores del Estado de México, su presunto parentesco, sus aspiraciones presidenciales (frustrado como candidato el primero y ahora precandidato único el segundo) y las sospechas de complicidad en varios expedientes polémicos en la administración de la entidad más poblada del país.

Ahora también los une el desarreglo desde el frente privado, marital y extramarital. En ambos casos rebasó el terreno de lo íntimo porque ya se ventilaron de manera pública. Peor aún: los dos apuntan a una crisis pública en la campaña presidencial del PRI, tanto o más grave que la ruptura de Elba Esther Gordillo con el PRI o los errores y dislates cometidos por Peña Nieto y señalados en las redes públicas.

Ya no hablamos de un reality show o de una telenovela producida desde los estudios de Televisa y sus asesores mercadológicos, especialistas en “control de daños”. Ahora vemos el entrelazamiento de la vida privada con el uso y abuso del poder.

Montiel vs Versini

El conflicto entre el exgobernador Arturo Montiel y su exesposa Maude Versini dejó de ser un chisme de café en los pasillos toluqueños para convertirse en un asunto diplomático, con fuerte carga partidista.

Desde el viernes 13, el consulado general de Francia en México confirmó que existe un conflicto legal entre Versini y Montiel Rojas “relacionado con la custodia de sus tres hijos, quienes habían sido confiados, por el Tribunal de Primera Instancia en Tenancingo, a la señora Versini”.

Según la información del mismo comunicado, los niños se encuentran en México desde el 17 de diciembre de 2011. Debieron regresar a Francia el 2 de enero de 2012. El consulado aclaró que se trata “de un caso estrictamente privado”, en virtud del cual ya se ha recurrido a las autoridades judiciales y administrativas correspondientes.

Sin embargo, la señora Versini, en entrevistas y declaraciones a medios como Reforma o el blog Animal Político, se ha encargado de ventilar este conflicto. La parte más álgida del asunto es que su asesor legal no es un abogado cualquiera: se trata del despacho de Fernando Gómez Mont, exsecretario de Gobernación con Felipe Calderón, destacado militante panista y, sobre todo, abogado defensor también de Calderón ante la Corte Penal Internacional (CPI). Es innegable el sesgo partidista que puede adquirir este conflicto.

Versini y la gente cercana a ella han señalado que si Montiel no acepta un arreglo para devolver a los niños, ella está dispuesta a revelar las “maniobras” y “la corrupción” de la cual fue testigo durante el gobierno del exprecandidato presidencial priista.

Todos los que vivieron el famoso affaire entre Montiel y Versini, durante la época del gobierno montielista, saben el grado de influencia que ejerció Versini y los negocios que se entretejieron entre ambos, al amparo del presupuesto público. Ella tuvo acceso a información privilegiada.

Versini también fue uno de los actores clave que influyeron para que Montiel decidiera que su sucesor fuera Enrique Peña Nieto y no Isidro Pastor o cualquier otro de los aspirantes de aquel gabinete. Había una buena relación entre Maude, Enrique y el exprocurador Alfonso Navarrete Prida, que cristalizó en la postulación del Golden Boy en 2005.

Hijos fuera de matrimonio

El propio Peña Nieto decidió ventilar su vida privada y la existencia de hijos fuera del matrimonio cuando le confirmó a Mario Vázquez Raña y a Katia D’ Artigues, en entrevistas por separado, que los rumores sobre la existencia de estos niños eran ciertos.

En las próximas semanas aparecerá un libro, escrito por el periodista Alberto Tavira, exeditor y cronista de la revista Quién, que detalla las relaciones de Peña Nieto con varias parejas sentimentales y otras mujeres que fueron determinantes en su vida.

El flanco privado se le abrirá a Peña Nieto. Al parecer, las recientes entrevistas tuvieron el objetivo de “vacunarlo” contra el escándalo y de revertir el impacto negativo que puede generar en sus índices de popularidad.

Peña Nieto y sus publicistas no sólo construyeron la imagen de un hombre impoluto, de un viudo atento a su familia, sino que convirtieron su segundo matrimonio con la actriz Angélica Rivero en un reality show, en el cual utilizaron hasta una visita de ambos a El Vaticano para anunciarlo “involuntariamente” en cadena nacional.

La imagen de galán católico, respetuoso de las formas y las creencias de la ortodoxia cristiana (que prohíbe las relaciones extramaritales) se enfrenta a las propias palabras de Peña Nieto, especialmente en la entrevista con Katia D’Artigues, en El Universal, el pasado día 22.

Llama la atención que Peña Nieto opte por el estilo de confesión unilateral. No acepta réplica ni polémica. En esta entrevista describe sus relaciones extramaritales y sus hijos como si se tratara de adquirir un bien inmueble, cambiar de carro o de vestuario.

¿Por qué decidió ventilar de esta manera un asunto que involucra a menores de edad (uno de ellos fallecido a los 6 meses de nacido y otro de más de 7 años) y a mujeres que, en algún momento, asumieron guardar el silencio para no afectar la carrera política de Peña Nieto y a sus propios hijos? ¿Se trata otra vez de un guión tele-producido para generar un efecto en el largo reality show de Peña Nieto?

Si es así, erró el camino y las palabras. A través de su cuenta en Facebook, Maritza Díaz Hernández, expareja de Peña Nieto, madre del niño de siete años que nació antes de que él fuera gobernador del Estado de México, decidió replicar, sin ofrecer mayores detalles, la versión del aspirante presidencial priista de un capítulo de su vida íntima.
Una sucesión de mensajes en esta cuenta de Facebook califican a Peña Nieto de “mentiroso” porque no cumplió con lo prometido: reconocer a su hijo:

“-2012, desde finales del 2006 he venido escuchando… ‘en el 2012… en julio de 2012… Hasta el 2012’. Por fin es 2012”, dice el primero.

“Mi respeto y admiración a los HOMBRES que defienden a sus hijos con uñas y dientes… de todos contra todos..s ¡Esos son hombres! (sábado 21 de enero).

“A principios de noviembre me dijo que en alguna entrevista diría exactamente lo que ha mencionado en las entrevistas de este fin de semana. Qué bárbaro. No le falló ni un punto ni una coma… tal cual me dio, en ese entonces, la misma versión” (lunes 23 de enero, un día después de la entrevista en El Universal).

“EPN. Entrevistas llenas de mentiras… hasta cuándo dejarás de mentir. Es más loable ser sincero, que seguir mintiendo. Piensa que la presidencia dura sólo 6 años, tus hijos son para siempre y estás dejando huella de todo lo que haces y dices. A ellos no los engañas, ellos saben y se dan cuenta de muchas cosas, aunque tú salgas y digas otras cosas” (este mensaje es del mismo lunes. Hasta la tarde de este martes 24 había sido reproducido más de 600 veces en la red social de Facebook).

Existe una versión, nunca explícita, de que esta cuenta es apócrifa, que no se trata de Maritza Díaz. Pero esto no es lo importante. El punto es que fue el propio Peña Nieto el que ha decidido ventilar en medio de la contienda presidencial asuntos delicados de su vida privada, pretendiendo cancelar por decreto que se investiguen los entretelones de estas historias.

Como a Montiel, el conflicto privado puede transformársele en una crisis pública por una sencilla razón: si la mentira es el eje, entonces dejará de ser la simulación de un reality para convertirse en un expediente más de falta de confiabilidad en quien pretende gobernar con pleno respeto a las mujeres.

A la cultura misógina siempre se le aparece, en algún momento, su némesis: una Lisbeth Salander dispuesta a dar la contraparte.

Comentarios: www.homozapping.com.mx

*Tomado de la revista Proceso.

martes, enero 24, 2012

Del duopolio al monopolio*






Tomados de la Jornada, Hernández, El Fisgón y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


Álvaro Delgado

MÉXICO, D.F. (apro).- Salvo un sorpresivo viraje, que implicaría que las cosas comienzan a cambiar para bien en México, los magnates Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego podrán ufanarse a partir de este martes 24 de ser los amos absolutos de las telecomunicaciones y, sobre todo, de tener sometidas a las instituciones del Estado.

Si ya de por sí doblegan a políticos y empresarios de todo nivel, o al disidentes los aplastan o por lo menos los ignoran, el dictamen de la Comisión de Federal de Competencia (Cofeco), que hasta la noche del lunes apuntaba a convalidar la fusión Iusacel-Televisa, ratificaría que Azcárraga y Salinas Pliego pueden hacer en México lo que les venga en gana.

La decisión del pleno de la Cofeco, que sesionaría el martes 24, está precedida no sólo de una campaña de linchamiento de las dos televisoras contra el presidente de la Cofeco, Eduardo Pérez Motta, sino de una reunión de Felipe Calderón con directivos de Televisa encabezados por Azcárraga Jean, realizada el miércoles 18, en las oficinas del corporativo de San Ángel.

En esa reunión, que quiso mantenerse en el secreto y de la que la Presidencia de la República informó sólo hasta el día siguiente, Calderón habría discutido con Azcárraga el tema de la fusión de Televisa-TV Azteca y el impulso al Organismo Promotor de Medios Audiovisuales, que aglutina a los medios públicos y que él pretende usar para fines de propaganda en el proceso electoral en curso.

Aun cuando la Cofeco difiera la sesión, como se estimaba la víspera, todo el mundo sabe que convalidará esa fusión que fortalecerá el poderío de Azcárraga Jean y Salinas Pliego, porque aun cuando en apariencia se trata sólo de la telefonía celular, que se traduciría en una “sana” competencia con Telcel de Carlos Slim, está vinculada en realidad con el control total de la televisión abierta y de paga.

Con la validación del acuerdo Iusacel-Televisa, del que hace un año informó el periodista Miguel Ángel Granados Chapa, por el que fue objeto de insultos por parte de las televisoras –que sin embargo callaron cuando se formalizó ese acuerdo en abril de este año–, del duopolio de Televisa y TV Azteca se da paso a un monopolio.

Y esto tiene enormes consecuencias no sólo en términos del desarrollo de la industria de las telecomunicaciones, por la oprobiosa e ilegal concentración –tan nociva como la de Telcel-Telmex–, el cobro a los usuarios al arbitrio de ellos solo aun con pésimo servicio y la proliferación de telebasura, sino en el aumento de su poder político capaz de someter y suplantar al Estado.

Hace exactamente seis años, en el contexto también del proceso electoral, Televisa y sus aliados lograron la aprobación de la ley de telecomunicaciones, que desde entonces se le conoció con el nombre de la televisora, que fue declarada inconstitucional por la Suprema corte de Justicia de la Nación tras una movilización de diversos sectores que respaldaron el recurso promovido por senadores que renegaron de sus partidos.

Entonces como ahora, prevalece un silencio de las cúpulas de todos los partidos políticos y sus precandidatos presidenciales, incluido Andrés Manuel López Obrador, quien en 2006 convalidó la Ley Televisa, como ahora parece hacerlo también con la pretensión monopólica de Azcárraga Jean y Salinas Pliego.

De los aspirantes panistas, Josefina Vázquez ha sido tan solícita con los empresarios de la radio y la televisión como Enrique Peña Nieto, a quien quiere imponer Televisa, pero Santiago Creel y Ernesto Cordero tampoco han asumido una posición contraria y menos lo hará este último siendo, como es, un mero apéndice de Calderón.

En 2006, cuando su coordinadora de campaña era Vázquez Mota, Calderón pactó con Televisa aprobar la ley, aunque prometió que, de ganar, traicionaría su palabra y no la promulgaría, según reveló Manuel Espino, expresidente del PAN. “El se comprometió, es la primera vez que lo digo, a que si sacábamos adelante esa ley, él no la promulgaría”, dijo al reportero, en julio del año pasado.

“¡Y yo le creí! ¡Era la palabra del candidato presidencial, carajo! ¡No era un panista equis! Era el candidato a la Presidencia de la República el que me estaba diciendo: ‘Una vez que pase esa ley en el Senado, no se promulga, me esperan para promulgarla yo y cuando llegue la hora no la promulgo, la devuelvo’”.

“–¿Ese fue el compromiso que hizo?

“–¡Así de sencillo! Y eso lo sabe Javier Corral, porque se lo platiqué cuando me dijo que por qué hicimos eso. Le dije: “Yo tenía que apoyar a mi candidato, pero no de a gratis”. Una cosa de esas que no estaba bien, yo la apoyé con la condición de que cuando fuera presidente ya él no promulgaría la ley, y la promulgó. ¿Por qué? Quién sabe qué arreglitos habrá hecho también con las televisoras. De eso deben dar cuenta Calderón y también Vázquez Mota…”

Por lo visto, por lo menos Calderón y Vázquez Mota, pretende repetirse la historia…

Apuntes

También como en 2006, Calderón quiere reactivar el contubernio que mantiene con Elba Esther Gordillo y así lo ha hecho saber a través de Ernesto Cordero, su apéndice, tras la disolución de la coalición del PRI con el Partido Nueva Alianza (Panal). La relación mafiosa de Calderón con la cacique magisterial podría robustecerse, porque nunca se ha roto, si fuera auténtica la ruptura con Peña Nieto. No es así. Es tan falsa la separación como la versión de que los “dinosaurios” priistas fueron los autores, como si no fueran tan mañosos unos como los otros. Y hasta la postulación de Rosario Robles, matraquera de Peñas, es parte de lo mismo… Por cierto, en Guerrero se libra una batalla de priistas: Rubén Figueroa hijo acusa al alcalde priista de Acapulco, Manuel Añorve, de ser “narcopresidente y narcopriista”…

Comentarios: delgado@proceso.com.mx y TwitTer: @alvaro_delgado

*Tomado de la revista proceso.

lunes, enero 23, 2012

Chantaje mediático*






Tomados de La Jornada, Hernández, Helguera y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


John M. Ackerman

Cada seis años, Televisa aprovecha la coyuntura electoral para chantajear a las autoridades y expandir su poder sobre las conciencias y la economía mexicanas. En 2006, este gigante mediático logró la aprobación de la famosa ley Televisa, que fue redactada por sus propios ejecutivos para facilitar su dominación sobre la televisión comercial. Hoy, la televisora de Chapultepec busca comprar la mitad de las acciones de la telefónica Iusacell con el fin de saldar una alianza monopólica con su principal competidor en la televisión, Tv Azteca, y así luchar juntos en contra de las empresas de Carlos Slim en el mercado de la comunicación móvil.

Pero la verdadera competencia económica no se logra con dotar a los mismos monstruos de siempre con nuevas armas de alto poder para que entre ellos se destruyan “en igualdad de condiciones”. Al contrario, las autoridades tendrían que tomar medidas definitorias para desmontar estos poderes oligopólicos que tienen postrada a la economía nacional, así como fomentar una verdadera democratización del acceso a la información.

Nuestra supuesta “transición democrática” ha dado el poder a los dos grandes consorcios mediáticos. En los últimos 11 años de gobiernos de la alternancia, las ganancias de Televisa y Tv Azteca se han multiplicado. La Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) (www.amedi.org.mx) ha informado que las ganancias de Televisa solamente en el mercado de televisión abierta se han duplicado de 11 mil 555 millones de pesos en 1999 a 22 mil 750 en 2010. Para Tv Azteca, el aumento fue de 6 mil 916 a 11 mil 554 en el mismo periodo.

La reforma electoral de 2007, que prohíbe la compra o “adquisición” de espacios televisivos por los partidos políticos o para hacer propaganda comicial, buscó limitar el poder omnímodo de estas dos empresas. Sin embargo, la desidia, la timidez y la complicidad de las autoridades responsables de asegurar el cumplimiento de la reforma han generado una situación en que las televisoras ahora son más poderosas que nunca.

Asimismo, la pérdida de ingresos que implicó la reforma electoral ha sido más que compensada por el estratosférico aumento en el gasto de publicidad de los gobiernos federal y estatales, así como por la generación de un lucrativo mercado negro en materia de entrevistas y coberturas especiales para políticos y candidatos.

La compra por Televisa de Iusacell, propiedad del Grupo Salinas, controladora de Tv Azteca, implicaría la conversión del actual duopolio televisivo en un sólido monopolio que llevaría a una degradación aún mayor de la calidad tanto de los contenidos audiovisuales como del servicio de telecomunicaciones. Como bien señaló Joe Philips, director de la división de Competencia Económica de la OCDE por casi tres décadas, en su última visita a nuestro país: “Cuando las empresas tienen una vida tranquila, cuando no existe una competencia vigorosa, invierten menos, innovan menos y ven reducida de manera significativa su productividad. Ése es el problema principal con la economía mexicana hoy”.


Televisa, Tv Azteca, y desde luego también Telcel y Telmex, viven demasiado “tranquilos” como resultado de su control absoluto sobre sus mercados correspondientes. Juntas Televisa y Tv Azteca controlan 95 por ciento de la audiencia televisiva. Si la Comisión Federal de Competencia (CFC) autoriza la compra de Iusacell pondría uno de los últimos clavos al ataúd del artículo 28 constitucional, que prohíbe tajantemente tanto los monopolios como las “prácticas monopólicas” en el país.

Las implicaciones políticas de una decisión en este sentido también podrían ser mayúsculas. Por presiones de Felipe Calderón y el PAN, las recientes reformas a la Ley Federal de Competencia Económica no incluyeron modificación alguna en el estatus jurídico de la CFC. Hoy este órgano regulador del Estado mexicano sigue siendo un “órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría de Economía”. Es decir, se encuentra totalmente subordinado al titular del Poder Ejecutivo federal por medio del secretario Bruno Ferrari. La CFC ni siquiera es un “organismo descentralizado”, con un nivel de autonomía media, como el Conacyt, y mucho menos un organismo autónomo en forma, como el IFE o la CNDH.

Si bien la ley señala que la CFC cuenta con “autonomía técnica y operativa” y “autonomía para dictar sus resoluciones”, no queda duda de que las políticas y alianzas del Poder Ejecutivo tienen una influencia contundente en sus decisiones. De allí podemos entender la visita de Calderón a los directivos de Televisa la semana pasada en el contexto de las fuertes presiones contra Eduardo Pérez Motta, presidente de la CFC. Todo parece indicar que se prepara una salida salomónica en que la CFC podría autorizar la compra de Iusacell a cambio de que las televisoras acepten algunos controles mínimos a sus prácticas abusivas en el mercado de televisión de paga, tal como han sugerido los directores de Dish y MVS.

Una decisión en ese sentido podría evitar represalias de Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas Pliego en contra de Calderón y el PAN de cara a las elecciones presidenciales de 2012. Pero sería una derrota contundente para la sociedad, al postergar las decisiones firmes que se requieren en la materia. Así, una vez más se hipotecaría nuestro derecho a ser informados de manera plural y responsable en un momento histórico tan importante para el país.

www.johnackerman.blogspot.com, Twitter: @JohnMAckerman,

*Tomado de La Jornada.

domingo, enero 22, 2012

El plan chantaje: de rivales a cómplices*


Tomado de La Jornada, Hernández.


Jenaro Villamil

En pleno año electoral los dos principales consorcios televisivos –que en teoría son competidores pero que en la práctica actúan de común acuerdo– presionan al Estado y exigen su cuota de poder, las prebendas que creen merecer. Gobiernos que en un principio los tuvieron como aliados han tenido que pagar un precio muy alto por esta complicidad y ahora aparentemente están doblegados por fuerzas monopólicas que crecieron hasta convertirse en un poder dentro de otro y que ahora le imponen condiciones a todos.

La mañana del lunes 16 llegaron a las oficinas de la Comisión Federal de Competencia (Cofeco) el vicepresidente de Televisa, Alfonso de Angoitia, responsable de la estrategia de telecomunicaciones del consorcio, y Pedro Padilla Longoria, presidente suplente y director general de Grupo Salinas, considerado brazo derecho de Ricardo Salinas Pliego.

Acudieron a presionar a Eduardo Pérez Motta, presidente del órgano regulador, para saber cuál era su posición frente a la solicitud de concentración entre Grupo Iusacell y Grupo Televisa, anunciada desde abril de 2011.

Con esa fusión Televisa se convertiría en propietaria de 50% de la empresa telefónica, siempre y cuando se autorice la compra de deuda convertible en acciones por un monto de mil 600 millones de dólares por parte del corporativo encabezado por Emilio Azcárraga Jean. Una operación de esta índole, advierten especialistas, sería contraria a la competencia, pues convertiría en socias a las dos grandes cadenas de televisión abierta.

Pérez Motta les dijo que aún estaba analizando su voto y que la decisión no dependía sólo de él, sino de los otros cuatro comisionados: Luis Alberto Ibarra, Rodrigo Morales, Miguel Flores Bernés y Cristina Massa Sánchez. Esta última fue designada integrante de la Cofeco el 15 de septiembre pasado por Felipe Calderón.

Padilla y De Angoitia salieron contrariados de las oficinas de la Cofeco en Santa Fe. Según versiones extraoficiales sólo contaban con dos de los cinco votos necesarios para autorizar la concentración.

Otras versiones investigadas por Proceso y que se difundieron en algunos medios especializados indicaban que la próxima semana el pleno de la Cofeco podría autorizar la fusión a condición de que se adopten medidas para regular el mercado de la televisión restringida –que domina Televisa– y se autorice también la licitación de una tercera cadena de televisión abierta, en señal digital, de acuerdo con el proyecto de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) presentado en agosto último.

Desde ese momento las presiones dejaron de darse tras bambalinas y se ventilaron en la pantalla de los noticiarios de Televisa y de TV Azteca, como una demostración del “músculo” que poseen ambas empresas, que controlan 93% de la televisión abierta.

En los noticiarios más importantes de Canal 2 y de Canal 13, las señales de alcance nacional del duopolio, se difundieron noticias contra Eduardo Pérez Motta y contra el presidente de la Cofetel, Mony de Swaan. El pretexto fue lo de menos.

Las coberturas fueron idénticas. La noche del lunes 16 se informó en El Noticiero de Joaquín López Dóriga acerca de una demanda de la diputada federal perredista Esthela Damián Peralta, quien pidió la renuncia de Pérez Motta a la Cofeco con el argumento de que el funcionario protege las prácticas monopólicas en el mercado de la tortilla. Dos días después ambas televisoras dieron amplia cobertura al punto de acuerdo de la Cámara de Diputados para que comparezca Mony de Swaan por los contratos que adjudicó presuntamente de manera ilegal a dos de sus amigos.

En medio de estas presiones en pantalla, la tarde del miércoles 18, Felipe Calderón acudió a las instalaciones de Televisa San Ángel para reunirse en privado con los directivos de la empresa. En algunas cuentas de Twitter se comentó que discutieron los escenarios de la fusión de Televisa y Iusacell, la cancelación del proyecto de la tercera cadena de televisión, así como el apoyo a la “tercera cadena pública” que el gobierno calderonista quiere implantar por medio del Organismo Promotor de Medios Audiovisuales.

No fue sino hasta el día siguiente cuando la Presidencia confirmó la reunión. En un escueto comunicado informó que Calderón “acudió a las instalaciones de Televisa para sostener un encuentro con directivos y editorialistas de dicha empresa. Durante la reunión intercambiaron puntos de vista sobre la situación nacional”.



Linchamiento mediático



Dos días después de la visita de Padilla y De Angoitia, Pérez Motta dio a conocer el documento Reflexiones sobre las presiones mediáticas de los últimos días donde aclara que el caso sobre el mercado de la masa y la tortilla “concluyó con sanción hace más de cinco años”.

En la parte medular de su documento Pérez Motta recordó el linchamiento realizado en las pantallas de Televisa y TV Azteca contra Isaac Saba, el empresario que se asoció con General Electric para buscar a principios del sexenio la concesión de una tercera cadena de televisión:

“Las declaraciones de la diputada (Esthela Damián Peralta) así como la cobertura noticiosa que han recibido en televisión abierta recuerdan, por poner sólo un ejemplo, el caso del empresario mexicano Isaac Saba (q.e.p.d.) que en sociedad con una cadena estadunidense solicitó en 2006 una concesión para ofrecer una tercera cadena de televisión que habría sido competidora de las actuales televisoras.

“La solicitud fue seguida, a los pocos días, de una intensa cobertura televisiva de supuestos abusos del empresario en un mercado totalmente distinto que, coincidentemente, se desvaneció en cuanto el empresario retiró su solicitud de concesión. Desde entonces, no hay noticias públicas de otras solicitudes de este tipo…

“Las presiones para mí o para los demás comisionados, en televisión o por otros medios, seguramente continuarán e incluso se intensificarán en los próximos días. No es la primera vez y seguramente no será la última. Es normal y no queda más que aguantarlas: es parte de la labor de un regulador”, sentenció Pérez Motta.

El contrataque se agudizó el jueves 19. El vocero del Grupo Salinas, Luis Niño de Rivera, anunció que Grupo Iusacell demandará a Eduardo Pérez Motta por “filtrar” información sobre el caso Televisa-Iusacell a la casa de bolsa Scotia Capital.

“Les dio información a los analistas de una casa de bolsa y esto llegó a los inversionistas interesados en la inversión de Televisa”, advirtió Niño de Rivera.

Además amenazó con interponer una demanda penal ante la Procuraduría General de la República, otra ante la Secretaría de la Función Pública y una tercera, como solicitud de recusación, ante la propia Comisión Federal de Competencia.

Sorpresivamente, a través de su cuenta de Twitter –@RicardoBSalinas– al mediodía del viernes 20, Ricardo Salinas Pliego redactó tres mensajes:

El primero: “EPM Queremos para todo México, un internet móvil y rápido que sí funcione, como la red 4G de Iusacell, pero en cada rincón del país”.

El segundo: “EPM Queremos seguir bajando el costo de los celulares a más de 100 millones de mexicanos, como lo hizo Unefón al ofrecer $1 el minuto”.

Y el último: “EPM Queremos un diálogo abierto y con razones. He cancelado las acciones legales que te preocupan. ¡Ojalá nos escuches!”.

En respuesta el titular de la Cofeco emitió otro comunicado en el que plantea: “Así como no deben admitirse presiones, tampoco pueden aceptarse favores. Si Iusacell se siente afectado por lo que considera que son actuaciones mías, los invito a que ejerzan su derecho de proceder legalmente.

“Lo que sí puedo garantizar es que, como siempre, mi voto sobre la concentración Televisa-Iusacell, el cual estoy analizando, se basará estrictamente en el mandato de la Ley de Competencia y, por lo tanto, responderá exclusivamente a mi apreciación del impacto de la operación en las condiciones de competencia y libre concurrencia en los mercados, sin responder a las presiones de ningún actor.”

Antes de la amenaza de tres demandas y del “perdón” de Ricardo Salinas Pliego, desde el viernes 13 comenzó a circular en las redacciones periodísticas y en las oficinas del órgano regulador un anónimo en el que se acusa a Pérez Motta de “filtrar” asuntos que no han pasado por el pleno.

“¿Por qué Eduardo Pérez Motta pretende impedir que se consume la compra de 50% de Iusacell por parte de Televisa? ¿Quiere mantener el monopolio por los siguientes 15 años? ¿Por qué protege el statu quo? ¿Por qué impide que exista una verdadera competencia para Telmex-Telcel? ¿Por qué privilegia a los malos servicios en perjuicio de los consumidores?”



Más concentración



El argumento de que la inversión de mil 600 millones de dólares de Televisa en Grupo Iusacell ayudará a una mayor competencia en el mercado de la telefonía móvil ha sido recurrente para justificar la sociedad entre los dos agentes que controlan los contenidos, la producción y la distribución de las señales de televisión abierta y televisión restringida en el país.

Por medio de la Cofetel se solicitó un “estudio confidencial” a los consultores Dimitri Ypsilanti y Agustín Díaz Pines, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a fin de efectuar una revisión del mercado de las telecomunicaciones en México y emitir su opinión sobre la fusión de Iusacell y Televisa.

El documento, elaborado entre el 23 y 28 de octubre últimos, cuya copia obtuvo Proceso, considera que es “necesaria” y “benéfica” la entrada de un nuevo operador basado en la alianza Televisa-Iusacell.

Sin embargo, en la nota al pie de la página 61 los analistas de la OCDE admiten que “sin embargo, mientras las perspectivas en el mercado de las telecomunicaciones podrían ser bienvenidas, las perspectivas para el mercado de la televisión tendrían implicaciones negativas para la competencia”.

Es el único párrafo, de las 110 cuartillas del estudio, donde admite que la sociedad entre ambos grupos será contraproducente para el mercado de la televisión abierta.

Desde el 11 de julio pasado Grupo Nextel, exsocio de Televisa en la polémica Licitación 21, presentó ante la Cofeco una denuncia contra la fusión de ambos grupos. Argumentó que, de autorizarse, “se creará un monopolio sin precedente en el mercado de la televisión abierta, de telefonía celular, de publicidad y de televisión restringida”.

Aportó, entre muchas otras, las siguientes cifras:

–De las 468 estaciones de televisión abierta del país, 256 pertenecen a Grupo Televisa y 180 a TV Azteca; es decir 93% de todas las estaciones.

–Grupo Televisa y TV Azteca alcanzan participaciones de 66% y 33%, respectivamente, en términos de audiencias. Es decir tienen 99% de la televisión abierta.

–Entre marzo y abril de 2011 los 411 programas con mayor rating fueron transmitidos por las cadenas de televisión de ambas empresas. Estos programas son los más vistos también en televisión de paga.

–Ambas televisoras tienen 90% del mercado publicitario en la pantalla comercial; concentran 60% de toda la publicidad en México y acaparan 40% de la publicidad oficial federal.

–Al fusionarse Grupo Televisa con Grupo Iusacell, la empresa de Azcárraga Jean “se convertirá en la única con posibilidad de dar servicios de total play”. Con esto Televisa controlaría los dos principales proveedores de televisión de paga (Cablevisión y Sky), a TVI y a Cablemás, además de Grupo Iusacell.

–El dominio publicitario sería en todas las plataformas: televisión abierta, televisión de paga, telefonía celular e internet, creando “barreras de entrada”. “Las prácticas de los concesionarios de televisión por cable, asociados a Productora y Comercializadora de Televisión (PCTV), también constituyen barreras de entrada”, advirtió Nextel (Proceso 1811).

Finalmente Nextel retiró su demanda ante la Cofeco después de que negoció con Grupo Salinas la suspensión de los más de 60 litigios judiciales que interpuso este corporativo contra la Licitación 21.

Sin embargo los datos y las consideraciones de Grupo Nextel son válidos. En Estados Unidos ésta y otras empresas telefónicas analizan ante la Securities Exchange Commision (SEC), autoridad reguladora del mercado bursátil estadunidense, si no hubo un presunto fraude de Grupo Televisa a accionistas minoritarios al negociar la fusión con Grupo Iusacell.



Alianza improcedente



Por su parte, la exsubsecretaria de Comunicaciones, Purificación Carpinteyro, afirma que la Cofeco debería no sólo investigar la fusión de Azcárraga Jean y Salinas Pliego en Grupo Iusacell, sino los indicios de que existe “una colusión de intereses” entre dos empresas televisivas que deberían ser competidoras.

“Esta es una práctica monopólica absoluta y es una de las más sancionadas por las leyes de competencia en todo el mundo”, plantea Carpinteyro en entrevista.

También advierte que existe no sólo el riesgo de que se conviertan en “un monopolio de la opinión pública”, sino también en un poder de control mediático y político más fuerte.

“Hay muchos indicios de que la línea editorial de ambas televisoras es cada vez más similar”, indica. “La Cofeco no debería sólo estar analizando la fusión, sino también la colusión de intereses”, apunta.

La exfuncionaria firmó junto con decenas de especialistas e integrantes de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) un desplegado en el que le piden a la Cofeco que rechace “por notoriamente improcedente” la alianza entre Grupo Iusacell y Televisa.

“La Constitución Política de nuestro país prohíbe los monopolios y las prácticas monopólicas contrarias al interés público y obliga a las autoridades a perseguir con eficacia toda concentración o acaparamiento en pocas manos”, plantea el documento redactado por Aleida Calleja, presidenta de la Amedi, y por Alberto Aziz Nassif, coordinador del Consejo Consultivo de este organismo.

Por su parte, Ernesto Vargas, presidente de Grupo Dish, principal competidor de Televisa en televisión satelital, advirtió en conferencia de prensa que si la Cofeco autoriza la fusión, deben incluirse condiciones para regular el mercado de la televisión restringida, actualmente dominada por Televisa.

Sostuvo que si se autoriza la fusión, Grupo Dish, que actualmente tiene 2.3 millones de suscriptores en todo el país, podría desaparecer en dos años, tal como le sucedió a DirecTV cuando no pudo competir con Sky, filial de Televisa.

“Preferimos que haya concentración siempre y cuando Cofeco regule la cancha: que exista el must carry para que el canal 2 o el canal 13 sean vistos en todos los sistemas de televisión restringida; para que existan opciones de producción independiente”, argumentó.

–¿Influye el escenario de las elecciones federales de 2012? –se le preguntó.

–Si no fuera por 2012, las presiones serían menores. Influye por la fuerza que han adquirido ambas televisoras.

“Somos víctimas de lo que los gobiernos han dejado hacer frente a la televisión abierta. Es un poder dentro de otro poder”, afirmó Vargas.

*Tomado de la revista Proceso.