progressif

miércoles, marzo 21, 2012

Calderón-Cassez, supremo ¡corte!*







Tomados de la Jornada, Hernández, Helguera, El fisgón y Rocha y El Universal, helioflores y Naranjo.


Jenaro Villamil

MÉXICO, D.F. (apro).- La escalada de presiones políticas y mediáticas del gobierno de Felipe Calderón sobre la Suprema Corte de Justicia llegó a su máximo nivel, a unas horas de que los cinco ministros de la Primera Sala Penal determinen si aprueban el proyecto del ministro Arturo Zaldívar, quien propuso la liberación de la ciudadana francesa Florence Cassez como resultado de las irregularidades procesales en su contra.

La presión ya no se circunscribió a la presunta candidata panista a jefa de gobierno capitalino, Isabel Miranda de Wallace, quien se convirtió en vocera de las víctimas y defensora de Genaro García Luna. Miranda de Wallace, con apoyo de medios afines, organizó un road show para exigirles a los ministros que no liberen a Florence Cassez. En la segunda parte del reality judicial también participó el subprocurador Cuitláhuac Salinas Martínez, titular de la SIEDO. El funcionario tuvo la puntada de justificar las irregularidades de la detención de Florence Cassez por el tráfico de ese día: “hay que analizar el tránsito ese día, la disposición de vías, cuestiones que son tan particulares”.

Ahora la presión la encabeza el primer mandatario Felipe Calderón. Acompañado de su socio y funcionario estelar, Genaro García Luna, titular de la Secretaría de Seguridad Pública (director de la AFI durante la “recreación indebida” de la detención de Cassez e Israel Vallarta), Calderón se lanzó en un discurso agresivo, admonitorio para reclamarle al Poder Judicial que “nunca la interpretación de la ley sea la rendija por donde escape, nuevamente, la impunidad”.

El discurso de Calderón no ha tenido buena recepción en las redes sociales y en varios medios impresos. “Intromisión indebida”, tituló el periódico La Jornada en su editorial de hoy. Varios usuarios de Twitter recordaron la protección de Calderón a García Luna y se extrañaron porque nunca actuó con la misma vehemencia en otros casos como el de la guardería ABC o el Casino Royale.

El episodio de este 21 de marzo revive lo ocurrido en febrero de 2011, cuando el Séptimo Tribunal Colegiado del Primer Circuito, le negó el amparo a la ciudadana francesa. En esa ocasión, los tres magistrados integrantes del Séptimo Tribunal, tenían una votación dividida. Acabaron votando unánimemente para negarle el amparo a Cassez. El magistrado Carlos Hugo Luna Ramos, hermano de la ministra Margarita, y de Alejandro, actual presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, encabezó la negativa de amparo.

Las presiones contra los tres magistrados no trascendieron en los medios mexicanos, salvo en la televisión francesa que en aquella ocasión se adelantó y anunció que Cassez podía salir liberada con una votación de 3 a 2. El resultado final de 3 votos en contra de la liberación de la ciudadana francesa. Varios magistrados confiaron, en privado, que las principales presiones provinieron del poder mediático y del poder político, especialmente, de Felipe Calderón.

Ahora no se trata de una presión tras bambalinas. Es abierta, frente a las cámaras de televisión nacionales y extranjeras y sin pudor por el elemental respeto a la autonomía del Poder Judicial y a la división de poderes.
No son pocos los intereses que se entrelazan en esta coalición que actúan en lo que podemos llamar el “Supremo Corte” del reality judicial que inició en diciembre de 2005 en torno al caso de Cassez.

Sólo por enumerar alguno de esos intereses:

-La revista Proceso documentó en su reciente edición (número 1846) que uno de los personajes claves en la trama es el exagente del Mossad y empresario Eduardo Margolis Sobol. Margolis tuvo como socio al hermano de Florence, Sebastian Cassez, en la empresa Radiancy, al mismo tiempo que mantenía una estrecha relación con la SIEDO y con la AFI por su papel como presunto intermediario para resolver secuestros en la comunidad judía de México y para montar empresas de seguridad.

Margolis no sólo es un empresario próspero, amigo de Genaro García Luna y de Isabel Miranda de Wallace. También es accionista de la empresa CV Directo, dedicada a la venta de “productos milagro” en la pantalla televisiva. Cualquiera que sintonice los canales de Televisa puede observar que CV Directo es uno de los principales clientes de la empresa de Emilio Azcárraga Jean.

-La CNDH ha tenido una posición más cercana a la de Miranda de Wallace, en claro contraste con la comisión capitalina de derechos humanos (CDHDF). La posición de la CNDH no es casual. El suegro de Emilio Azcárraga Jean, Marcos Fastlicht, padre de Sharon Fastlicht, es integrante del Consejo Ciudadano de la CNDH. Fastlicht, perteneciente a la comunidad judía mexicana, también participó en el consejo ciudadano de la PGR.

-En el reality judicial también interviene el interés personal del presidente francés Nicolás Sarkozy, en plena campaña de reelección. Desde su anticlimática visita a México, Sarkozy dejó en claro que el caso de Florence lo tomaría como una cruzada personal.

Esta situación condujo a una inevitable confrontación personal con Felipe Calderón. Paradójicamente, ambos mandatarios son muy similares: presionan, representan a una derecha populista y toman los asuntos de Estado como si fueran cruzadas personales.

-Los medios franceses, en especial, France2, y los periódicos y revistas han desentrañado contradicciones y evidentes fraudes ministeriales en el proceso contra Florence Cassez.

Por ejemplo, hace un año en el programa Envoyé Spécial, conducido por Fraincoise Joly y Guilaine Chenu, exhibió a Ezequiel Elizalde, exiliado en Texas, como un testigo protegido de la policía que miente para simular una condición de “detective” y estudiante de “criminalista”.

-Los cabos sueltos del caso son múltiples. Y la otra cara del reality judicial también comienza a ventilarse en algunos reportajes. El periódico Reforma publicó este martes 20 de marzo que Ezequiel Elizalde declaró ante la PGR que su suegra y su cuñado estuvieron implicados en su secuestro.

“La propia víctima declaró ministerialmente que uno de sus tíos, de nombre Fernando Flores Bonilla, es integrante de la AFI, la corporación que indagó su plagio”, advierte el reportaje firmado por Abel Barajas.

*Tomado de la revista Proceso.

martes, marzo 20, 2012

El PAN, como perros y gatos*






Tomados de la Jornada, El Fisgón, Hernández y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


Álvaro Delgado

MÉXICO, D.F. (apro).- El Partido Acción Nacional (PAN) se ufanaba de ser el de la mayor institucionalidad interna, pero Felipe Calderón lo transformó en el más conflictivo del sistema de partidos, sobre todo por “cochineros” como el de este domingo en el Distrito Federal y otras conductas que violentan los derechos de los propios panistas.

Los juicios que los militantes de los tres principales partidos han promovido ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), acumulados en el sexenio de calderón, son elocuentes: Mientras que los priistas promovieron 700, los del PRD duplicaron la cifra con mil 591, pero los panistas sumaron 40 mil 147.

Sí, 40 mil 147 juicios iniciados por panistas contra decisiones de las diversas instancias de su partido, desde afiliaciones hasta defraudación electoral consentida por la cúpula, tal como ocurrió este domingo en la capital del país, más las 47 impugnaciones que están en curso por la elección de senadores y diputados hace un mes.

Estas cifras, que son del 1 de noviembre de 2006 al 8 marzo de este año, demuestran una conflictiva interna que no se explica sólo por la “tradición” legalista del PAN, que se ha desvanecido como otras –incluyendo la de honestidad–, sino por una disputa por el poder sin referentes éticos.

¿Hay responsables de esta priización o perredización del PAN? Por supuesto: El principal es Felipe Calderón, quien desde que usurpó el cargo que ostenta ha violentado reglas para imponerse como el caudillo de su partido, como lo prueban las imposiciones de Germán Martínez Cázares y César Nava como presidentes.

De hecho, una de los argumentos de Martínez para presidir el PAN, en 2007, fue que Espino, entonces presidente, alentaba los conflictos, porque en los primeros nueve meses de gobierno de Calderón –de diciembre de 2006 a septiembre de 2007– se habían promovido ante el TEPJF un total de 884 juicios, mientras que los perredistas sólo habían presentado 206 y los priistas 96.

“Somos el partido con más conflictos en el Tribunal Electoral. ¡Y esto se tiene que acabar!”, exclamó en el registro de su candidatura única, en el que acusó al CEN de provocarlos. “No podemos aspirar a seguir gobernando el país cuando dejamos de gobernarnos a nosotros mismos”.

Sin embargo, en la gestión de Martínez, que dejó inconclusa ante la debacle de 2009 –cuyo periodo completó Nava–, fue cuando se dispararon los conflictos y la violación a los derechos de los militantes del PAN: Acumularon más de 10 mil juicios ante el TEPJF en el periodo 2007-2010.

Pero con Gustavo Madero, quien asumió la presidencia del PAN en diciembre de ese año, la tendencia a la alza siguió y se disparó: Sólo durante su primer año de gestión, de enero a diciembre de 2011, los juicios por violación de derechos sumaron 26 mil 375, mientras que el PRI registró sólo 191 y el PRD 120.

Desde el 1 de noviembre de 2006 y hasta el 8 de marzo, el PAN acumulaba entonces 40 mil 147 juicios de protección de derechos políticos y electorales promovidos por sus militantes, y lo más seguro es que este número aumente sobre todo porque la cúpula panista está siendo omisa de la práctica ya generalizada de conductas antidemocráticas y francamente delincuenciales en los procesos internos.

En muchos casos los conflictos terminan en el TEPJF, que es la última instancia, pero en otros se traducen en renuncias como la más reciente de la diputada local Lía Limón, quien definió como “cuadrilla de cuatreros” a quienes la derrotaron y a los que hay que llamar como lo que son: criminales.

Apuntes

Es probable que la renuncia al PAN de Lía Limón –hija de Miguel Limón Rojas, exsecretario de Educación Pública con Ernesto Zedillo y exesposa del exconsejero del IFE Luis Carlos Ugalde– ayude a que el amplio sector de la opinocracia capitalina entienda que el PAN no utiliza prácticas de defraudación electoral recientemente, como todavía hay quienes por ignorancia o pereza lo difunden, sino que es ya parte de sus usos y costumbres. Y ya se sabe que quienes practican la defraudación electoral en procesos internos, en especial en el PAN, lo hacen en las elecciones constitucionales… El PAN es hoy todo lo que antes combatió. Está podrido.

Comentarios: delgado@proceso.com.mx y Twitter: alvaro_delgado

*Tomado de la revista Proceso.

lunes, marzo 19, 2012

Lealtad, transparencia y justicia*






Tomados de La Jornada, Hernández, Helguera y Rocha y El Universal, Helioflores, y Naranjo.


John M. Ackerman

México no progresará hasta que los funcionarios públicos de alto nivel sean nombrados con base en su conocimiento, experiencia y honestidad, en lugar de su lealtad personal al jefe en turno. El actual desastre nacional es resultado directo del sectarismo, amiguismo y falta de visión de Estado que han caracterizado los nombramientos de Felipe Calderón desde el principio de su sexenio.

Hoy un médico ineficaz dirige la Secretaría de Educación Pública, un economista inexperto la Secretaría de Salud, un académico gris la Secretaría de Gobernación y un contador terco la Secretaría de la Función Pública, para mencionar solamente algunos ejemplos. Aquellos integrantes del gabinete que han logrado fama, como Juan Molinar Horcasitas, Alonso Lujambio y Javier Lozano, no lo hicieron gracias a su capacidad, sino por su beligerancia y falta de ética y profesionalismo. Pero el ejemplo más claro de que no existe un contexto de exigencia con respecto a resultados concretos en el gobierno actual es la permanencia de Genaro García Luna en la Secretaría de Seguridad Pública. Es a todas luces inaceptable que este funcionario siga en su puesto a pesar de su contundente fracaso en garantizar la seguridad de los mexicanos, así como su grosera falta de respeto a los derechos humanos de la población.

Pero al parecer no le importa a Calderón el desempeño de sus empleados, sino únicamente su servilismo y fidelidad. Recordemos las palabras desmedidas de Roberto Gil Zuarth a la hora de dejar la secretaría particular de la Presidencia de la República: “Quiero ser como usted, señor Presidente… debemos dar gracias de que la mano invisible de Dios nos dio al mejor Presidente”. Asimismo, el extraño comportamiento del ombudsman nacional, Raúl Plascencia, en el caso de Florence Cassez solamente se puede entender como un pago de factura a Calderón y el PAN por el apoyo a su nombramiento como titular de la CNDH.

No sorprende entonces que Calderón ahora busque colocar a Gerardo Laveaga como comisionado en el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (Ifai). Laveaga ha fungido como director del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), principal órgano gubernamental a cargo de la profesionalización de los policías en el país, desde 2001, y ha sido sumamente leal a Calderón. Recordemos, por ejemplo, el papel que jugó el año pasado como golpeador mediático de oficio contra los más de 20 mil ciudadanos mexicanos que presentaron información sobre la crisis humanitaria que se vive en el país a la Corte Penal Internacional en La Haya.

Como titular del Inacipe desde hace más de una década, Laveaga es también directamente responsable del hecho de que los montajes mediáticos, la fabricación de culpables y la falta de respecto al debido proceso hoy son la norma en materia de procuración de justicia. Llama la atención, por ejemplo, que el viernes pasado el Inacipe haya organizado una mesa redonda sobre el caso Cassez, donde todos los ponentes descalificaron el proyecto de sentencia del ministro Arturo Zaldívar.


Solamente el senador más ciego, o leal a Calderón, podría imaginar que Laveaga cumpla con los requisitos legales para ser nombrado comisionado del Ifai. La Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental señala claramente que los comisionados deben “haberse desempeñado destacadamente en actividades profesionales, de servicio público o académicas, relacionadas con la materia de esta ley” (artículo 35, IV). El problema es que, aparte de su cuestionable desempeño como titular del Inacipe, Laveaga no cuenta con experiencia alguna en el ámbito de la transparencia gubernamental.

El único texto que el funcionario ha publicado sobre la materia (“Los límites de la transparencia”: http://bit.ly/zDgO3G) es una vil apología de los constantes esfuerzos de la PGR por utilizar artimañas jurídicas para incumplir las resoluciones del Ifai. En el ensayo, Laveaga también demuestra enorme intolerancia hacia los que piensan diferente, al llamar “fundamentalistas” a quienes consideran que el gobierno debería divulgar versiones públicas, excluyendo datos personales, de las averiguaciones previas terminadas.

La buena noticia es que Calderón aparentemente cometió un enorme error, visto desde su muy particular lógica de poder, en uno de los nombramientos más importantes de su sexenio. A finales de 2009, incluyó a Zaldívar en una de las ternas enviados al Senado para seleccionar un nuevo ministro de la SCJN. Pero en lugar de actuar como un político y devolverle el favor al Presidente, en la mayoría de los casos Zaldívar se ha comportado de manera autónoma y actuado con base en sus principios.

Fue Zaldívar quien redactó la nueva tesis de la primera sala de la SCJN que confirma la inatacabilidad de las resoluciones del Ifai y así cierra la puerta a las evasivas de la PGR. Es también Zaldívar quien ha redactado un proyecto de sentencia ejemplar en el caso Cassez. Este caso no es menos que el equivalente al histórico caso Miranda, que en Estados Unidos, a mediados del siglo XX, revolucionó el debido proceso y ayudó a empujar a los policías a investigar en lugar de torturar, presionar y exhibir a sus detenidos. Bien necesitan aprender urgentemente la misma lección los policías mexicanos, y García Luna en particular.

La propuesta de Laveaga para el Ifai constituye la contracara de las presiones que ha ejercido el Ejecutivo sobre la SCJN en el caso Cassez. En ambos casos, Calderón privilegia la lealtad personal por encima del bienestar general. Pero tanto el Senado como la SCJN tienen hoy la oportunidad de poner un alto al autoritarismo y sectarismo presidencial, así como defender la división de poderes y los principios democráticos que tanto ha costado construir al pueblo mexicano.

www.johnackerman.blogspot.com

Twitter: @JohnMAckerman

*Tomado de La Jornada.

domingo, marzo 18, 2012

El misterioso Margolis, personaje clave*


Tomado de la revista Proceso, Naranjo.


Homero Campa y Jorge Carrasco

Es un presunto exagente del Mossad y en México participa como accionista en una impresionante cantidad de empresas que se dedican a cosas tan dispares como la belleza, la educación, la ferretería o la seguridad. Se codea con Isabel Miranda de Wallace y con la comunidad judía de Polanco… y tiene relación con casi todos los implicados del caso Cassez: con la propia francesa y su hermano, con Israel Vallarta, con agentes de la AFI y hasta con una de las presuntas víctimas de la banda Los Zodiaco… Se llama Eduardo Cuauhtémoc Margolis y varios testimonios apuntan a posibles actividades ilícitas de este hombre al que tachan de poderoso, prepotente y vengativo… En la maraña en que se ha convertido el caso Florence Cassez destaca un personaje: Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol, empresario judío de 57 años y presunto exmiembro de los servicios de inteligencia de Israel (el Mossad).

Margolis habría tenido vínculos –directos o indirectos– con las partes implicadas en este caso: con Florence Cassez, de cuyo hermano, Sebastien, fue socio; con Israel Vallarta, exnovio de Florence y presunto jefe de la banda de secuestradores Los Zodiaco; con Cristina Valladares, una de las víctimas de secuestro, y con funcionarios de la Agencia Federal de Investigación (AFI), cuyo titular en 2005 era Genaro García Luna, actual secretario federal de Seguridad Pública.

Sebastien Cassez fue socio de Margolis en las empresas Radiancy de México y Sauna Italia de México, dedicadas a la venta de productos y equipos de belleza.

Sebastien contó a Anne Marie Mergier, corresponsal de este semanario en Francia (Proceso 1647), que Radiancy era parte de un grupo empresarial que se dedicaba a otras actividades: venta de ropa, restaurantes, blindaje de autos, servicios educativos, guardias de seguridad y negociaciones para la liberación de secuestrados. Sus servicios los ofrecía fundamentalmente a la comunidad judía de Polanco.

Explicó: “Margolis contaba con un equipo súper profesional que se desempeñaba como intermediario para resolver secuestros. Una fuente fidedigna que sería peligroso identificar descubrió que Margolis era en realidad una especie de jefe de seguridad de la comunidad judía de México. Según informaciones que recabó mi fuente, fue miembro del Mossad, órgano de inteligencia israelí. Eso no es raro. En todas partes del mundo hay exagentes de servicios secretos que montan empresas de seguridad.

“Lo que me preocupó mucho más fue saber que Margolis tenía excelentes contactos con la AFI. Su equipo de rescate de secuestrados trabajaba con agentes de ese organismo. La misma fuente me explicó también que Margolis importaba armas y municiones para la Armada de México.”

De hecho cuando Florence llegó a México en marzo de 2003 trabajó en Radiancy y ahí conoció a Margolis. En su libro, A la sombra de mi vida, ella cuenta: “Entre más conocía a Margolis más le temía (…) Tenía relaciones ambiguas con la policía y no lo callaba, un tufo de corrupción flotaba en todo esto y en sus actividades, de las que hablaba abiertamente cada vez más: guardaespaldas para ciertos personajes, blindaje de autos y un despacho privado que se dedicaba, justamente, ¡a la resolución de secuestros!”.

Más aún, dice que se ufanaba de sus relaciones con la policía, por lo que ella y su hermano “ni siquiera nos sorprendimos cuando oímos que podían secuestrar gente para que su negocio funcionara… Margolis reía sin que Sebastien ni yo supiéramos si era por lo increíble de lo que contaba o porque se sentía intocable. Mucha gente malencarada lo rondaba y eso le daba un aire de suficiencia que él alimentaba jactándose, dado el caso, de gozar de los favores de los hombres del poder”.

De acuerdo con documentos del Registro Público de la Propiedad, Margolis es accionista de Epel, S.A. de C.V., constituida en abril de 2003, cuyo objeto social es “la prestación de servicios y compra-venta de equipos de seguridad y el blindaje de automotores, así como la asesoría en todo lo relacionado con la seguridad”. En marzo de 2010 constituyó otra empresa con el mismo giro: Blindajes Epel Monterrey, S.A. de C.V., que ofrece sus servicios en México y Monterrey, ciudad de la que es originaria su familia materna (aunque su abuela nació en Ucrania).

El nombre de Epel proviene de las primeras letras del primer apellido de sus socios en estas empresas: los hermanos Luis y Dan Epelstein Rapaport. De hecho, éstos y Margolis son accionistas de CV Directo de México, dedicada a la venta de productos por televisión. CV Directo es uno de los principales clientes de Televisa en este rubro.

Los periodistas franceses Alain Devalpo y Anne Vigna escriben en su libro Penas mexicanas (Ediciones First, 2009) que Margolis es “un gran cliente de Televisa debido a su empresa de telecompras. Tiene garantizado su ingreso a la televisora y se beneficia de sus contactos de alto nivel en la esfera política y en las corporaciones policiacas (…) Es conocido por los directivos de la AFI y se mueve en la SIEDO (Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada) como en su casa”.

Agregan que Margolis y sus socios, “mejor equipados que la policía, sirven de intermediarios en las negociaciones con los secuestradores y no dudan en intervenir cuando la liberación es posible”. Y señalan que estos empresarios contactaron a Alejandro Martí para obtener la liberación de su hijo Fernando, y participaron en las negociaciones para liberar a una familia de españoles secuestrada en 2004.

Al parecer el negocio de la seguridad es tan redituable para Margolis que en abril de 2009 amplió la razón social de otra de sus empresas: Industrias Margoli de México, S.A. Originalmente estaba enfocada al ramo de la pintura, ferretería y materiales para la construcción. A partir de esa fecha también se dedica a “la impartición de cursos, talleres, exposiciones, pláticas y todo tipo de asesoría que se relacione con todas las áreas administrativas, técnicas y de seguridad en general, tanto a empresas como a personas físicas, ya sean nacionales o extranjeras”.

Margolis es además accionista en compañías dedicadas a diferentes rubros: Nuevo Colegio de Ciencias y Humanidades y Formación y Desarrollo Integral (educación), Industrias Hidrómetro Mexicana (ferretería y elementos hidráulicos), Suave y Fácil (productos y equipo de belleza), Sistemas Vioi (equipos electrónicos de audio, video y computación), Representaciones y Servicios al Mayoreo (refacciones y accesorios para automóviles, ferretería y maquinaria), Inmobiliaria Margoli y Linsal (bienes raíces), Exacto Punto y Coma y Comercializadora Restaurantera Neuchatel (gastronomía).

De sus relaciones con personajes políticos llama la atención una de ellas: su amistad con Isabel Miranda de Wallace, virtual candidata del PAN a la jefatura del Gobierno de la Ciudad de México, quien la semana pasada acudió a la Suprema Corte de Justicia de la Nación junto con las víctimas de los secuestros presuntamente cometidos por Cassez para pedir que los magistrados no fallen a favor del amparo que solicitó la francesa.



El rompimiento



En la entrevista con Proceso, Sebastien Cassez dijo que a principios de 2004 empezó a tener problemas con Margolis en la empresa Radiancy. Sostuvo que aquél le debía 155 mil dólares. Le anunció que se iba y pidió que le pagara ese adeudo. Margolis se rehusó y comenzó a presionarlo para que cediera la cantidad que tenía invertida en la empresa sin recibir ningún pago. Como Sebastien se negó, arreciaron los problemas. La esposa de éste recibió amenazas de muerte contra ella y sus hijos. Luego llovieron demandas contra la empresa Systemes de Sante et de Beaute, S.A. de C.V., que Sebastien acababa de crear. Durante dos años estuvo metido en batallas judiciales.

Ante el hostigamiento del que fue víctima por Margolis y de “sus protectores de altísimo nivel”, Sebastien acudió a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Pero dijo que no pudieron ayudarlo porque su problema se debía a un litigio entre particulares.

Como las agresiones seguían solicitó el apoyo de “gente muy importante” que le ayudó a defenderse y evitó que Margolis lo siguiera atacando de manera directa. “Éste buscó otra forma de golpearme. Se enteró de que mi hermana frecuentaba a un delincuente –ella no sabía a qué se dedicaba– y no desaprovechó esa oportunidad para hacerme daño”, afirmó.

Florence describe en su libro la manera en que los agentes de la AFI la detuvieron el 8 de diciembre de 2005 y cómo al día siguiente se realizó “el montaje” para presentarla en televisión como integrante de Los Zodiaco.

Recuerda que una vez que los agentes la llevaron al rancho Las Chinitas –donde supuestamente se encontraban los secuestrados– “un sujeto de traje y abrigo negros, que luego me entero que se llama Luis Cárdenas Palomino, me muestra una tarjeta con mi nombre y el logo SSB (las siglas de la empresa de material médico que tenían mi hermano Sebastien y Eduardo Margolis) que seguramente sacaron de mi departamento, y me dice: ‘¡Con esto Margolis te va a chingar!’”.

Cárdenas Palomino es uno de los principales colaboradores de García Luna, primero en la AFI como director de Investigación Policial y actualmente como jefe de la División Regional de la Policía Federal.

Por su parte, Israel Vallarta relató en su declaración preparatoria ante la SIEDO su supuesta relación con Margolis (Proceso 1692).

Dijo que a mediados de 2002 llamó por teléfono a su “amigo” Sebastien. Éste le comentó que “estaba iniciando un negocio” y que quería platicárselo. Añadió que justamente se encontraba con uno de sus socios y lo invitó a unirse con ellos en el lugar en que se encontraban: el restaurante Kleins de Polanco. El socio era Margolis. Vallarta no aclaró qué clase de negocio le propuso Sebastien. Sólo refirió que después de comer y platicar se despidió de Margolis e intercambiaron sus números telefónicos.

Agregó que a partir de ahí siguió viendo a Margolis, al margen de Sebastien. Lo invitó varias veces al rancho Las Chinitas e, incluso, en una ocasión “tuvimos relaciones íntimas él y yo”. Aseguró que el judío le tenía “tanta confianza” que le regaló un auto Passat que estaba a nombre de su empresa y un radio nextel para que ambos estuvieran en comunicación.

Vallarta sostuvo que Margolis le platicaba de sus negocios, sobre todo los de su empresa de seguridad y mediación para liberar secuestrados, pero que empezó a contarle que “tenía información de personas secuestrables”.

Israel afirmó: “Me di cuenta de que era una persona muy peligrosa”. Comentó luego que éste le advirtió: “No intentes pasarte de listo. Cuidado con tu boca”. Según su versión se alejó de él y después se enteró de que había tenido problemas con Sebastien y que incluso había amenazado con hacerles daño a su esposa e hijos. Después empezó el noviazgo con Florence.

En su declaración Israel afirmó que Margolis es el único que tiene el poder y el dinero para involucrarlo en las acusaciones de secuestro que actualmente enfrenta. Insistió en su inocencia y pidió protección para él y su familia.

En la misma declaración describió que en la mañana del 10 de diciembre de 2005, un día después de realizado el montaje de rescate para la televisión, “una persona vestida de civil, de color beige, ingresó en la galera en la que me encontraba (en las instalaciones de la SIEDO), me levantó, me golpeó con puños y pies y me dijo: ‘Te manda los buenos días tu judío favorito. Que ya sabes: que si hablas te mueres tú y toda tu familia’, quedándome claro a quién se refería”.

En reacción a la difusión de esas declaraciones Margolis envío una carta a este semanario, publicada el 10 de mayo de 2009 en el número 1697. Manifestó que “dichas imputaciones son falsas, toda vez que no conozco al Sr. Israel Vallarta, y en consecuencia, no he tenido ninguna relación de amistad o de negocio con dicha persona”. Y añadió: “No soy jefe de seguridad de ninguna comunidad, ya que me dedico a ejercer el comercio de manera lícita”.

En un documental titulado Florence Cassez, el último recurso –difundido el pasado 15 de noviembre por el Canal 5 de Francia–, un ciudadano francés que “lleva varias décadas viviendo en México” y “considerado el mejor especialista del caso Cassez” ofreció su testimonio de manera anónima. Ahí soltó un dato que vuelve más intrigante la historia: que Cristina Valladares, quien junto con su hijo Christian fue secuestrada por la banda Los Zodiaco, fue “ama de llaves, es decir, empleada de servicio del señor Margolis”.



Declaraciones judiciales



Cuando Alain Devalpo y Anne Vigna escriben en su libro Penas mexicanas que Margolis se mueve en la SIEDO “como en su casa”, anotan a continuación que éste se presentó en el edificio de esa institución en dos fechas clave: el 13 de septiembre de 2005, día de la primera declaración de la estudiante Valeria Cheja, cuyo secuestro y posterior liberación derivó en la detención de Vallarta; y el 9 de diciembre de 2005, día en que éste y Cassez fueron conducidos a dicho inmueble tras el montaje televisivo y cuando los secuestrados –Ezequiel Elizalde, Cristina Valladares y su hijo Christian– rindieron sus primeras declaraciones.

De acuerdo con el registro de entradas a las instalaciones de la SIEDO –incorporado al expediente–, Margolis se presentó ese 9 de diciembre a las 14:30 horas y salió de ahí a las 15:11 horas. Recibió el gafete de entrada 012 y dijo que visitaba al licenciado Jorge Rosas, coordinador de la Unidad Antisecuestros, en el segundo piso del inmueble.

El 11 de julio de 2006 Margolis fue citado a declarar como testigo ante Olga Sánchez Contreras, juez quinto de Distrito de Procesos Penales en el Distrito Federal. En la rejilla de prácticas del juzgado estaban también Israel Vallarta y Florence Cassez.

Ante las preguntas de Héctor Trujillo Martínez, abogado defensor de Vallarta, Margolis dijo no conocer a Israel pero sí a Florence, debido a que es hermana de su exsocio Sebastien. Aseguró que la había visto dos veces en su vida.

Cuando Trujillo le preguntó por qué había ingresado al inmueble de la SIEDO el 13 de septiembre de 2005 y luego el 9 de diciembre de ese mismo año, Margolis dijo primero que no se acordaba. Cuando se le mostraron las hojas de registro de ingresos, señaló: “Normalmente voy a la oficina que está frente al Monumento a la Revolución (sede de la SIEDO), que no sé si es esa subprocuraduría, a ofrecer mis carros blindados a los empleados o funcionarios”.

En su libro Florence recuerda esa audiencia en la rejilla de prácticas del juzgado: “Él (Margolis) está ahí, sentado tranquilamente en una silla del tribunal y un secretario de la juez le pregunta cortésmente sin intentar ir más allá de lo que él quiera decir. Tiene el tono y el porte distante, la expresión despectiva de quien no tiene nada que temer y que aparentemente está perdiendo su tiempo”.

Y añade: “Tiene una apariencia infinitamente respetable pero también arrastra un tufo infame de crimen y corrupción. Al igual que los afis, Margolis impone un respeto temeroso (…); sé que tiene mil razones para estar resentido con mi hermano porque las cosas entre ellos terminaron muy mal”.

*Tomado de la revista Proceso.

sábado, marzo 17, 2012

Desfiladero*


Tomado de La Jornada, El Fisgón.


∙ Turner Dávila: hombre clave en la campaña de AMLO

Jaime Avilés
Jesusa Rodríguez me contó hace dos años este chiste. Un magnate llama por teléfono a Felipe Calderón y le informa que su hijo acaba de salir de la universidad con un título de licenciado. Quiere darle un empujoncito para que inicie una buena carrera profesional y por eso le pide a su amigo del alma que le dé trabajo en el gobierno. Pero claro que sí, desde el lunes empieza como subdirector de la Comisión Federal de Electricidad, con 280 mil pesos mensuales”, acepta el hombrecito de Los Pinos.

“¡Cómo crees, está muy joven! Yo pensaba en algo más sencillo”, replica el magnate. “Pues que se venga de oficial mayor de Salubridad, con 270 mil pesos mensuales”, concede el esposo de Margarita Zavala. “No me entiendes, Felipe, dale una chamba de 5 o 10 mil pesos”, aclara el afligido papá. “¿Estás loco, mano? Para ganar 5 mil pesos al mes necesita una maestría y un doctorado…”

Por graciosa que resulte esta parodia, lo trágico es que no está divorciada de la realidad. Los profesionales con estudios de posgrado, altas calificaciones y gran experiencia, en el México de Felipe Calderón sobreviven con salarios de hambre, en tanto los improvisados disfrutan los beneficios de su cercanía al jefe del “gobierno” panista y por ello se producen catástrofes como la que Cecilia Romero ocasionó en el Instituto Nacional de Migración, o Javier Lozano Alarcón en la Secretaría del Trabajo, donde en complicidad con Juan Molinar Horcasitas destruyó AeroCalifornia, Aviacsa, Mexicana y Luz y Fuerza del Centro, dejando en el desempleo a más de 70 mil personas.

Seis años atrás, atónitos por la sorpresa del fraude que hundió al país en este baño de sangre, nos reuníamos en el Zócalo a gritar: “¡Si no hay solución, habrá revolución!” Hoy hemos comprendido que como no hubo solución, tendrá que haber una revolución o de lo contrario el país desaparecerá como tal.

Contra la violencia desenfrenada que Estados Unidos auspicia en contra de México, financiando por igual a los cárteles y a las llamadas fuerzas del orden para –como escribió el jueves Adolfo Sánchez Rebolledo– “mantener el control del país”, la revolución con la que millones de mexicanos sueñan tendrá que ser radicalmente pacífica, o no será. Éste es quizá el principal objetivo que persiguen las fuerzas agrupadas en torno a la candidatura presidencial del Movimiento Progresista: la reactivación de la economía nacional para reconstruir el tejido social y recuperar la paz pública.

Fernando Turner Dávila, el industrial originario del pueblo minero de Santa Rosita, Coahuila, que ha establecido fábricas de escapes de automóviles ecológicos en América, Europa, Asia, África y Oceanía, a quien Andrés Manuel López Obrador ha propuesto como secretario de Economía en su equipo de gobierno, sostuvo en una presentación reciente en Monterrey que las pequeñas y medianas empresas de México proporcionan 75 por ciento de los empleos que hay en el país.

Como líder de casi 2 millones de pequeños y medianos empresarios, Turner Dávila aspira a convertirse en el gran reformador de la economía mexicana, impulsando el crecimiento a tasas aceleradas, manteniendo el déficit fiscal en los límites que exige el gobierno del mundo y, sobre todo, revirtiendo las nocivas políticas neoliberales que en los últimos 30 años concentraron la riqueza en una cuantas manos, hundieron en la pobreza a decenas de millones y destrozaron a México.

El indiscutible éxito profesional de Turner Dávila, su capacidad para reinvertir sus ganancias en la expansión de sus industrias –por ello está fuera de la lista de Forbes– y su identificación con el proyecto de López Obrador, le han permitido aglutinar en torno de éste a la gran mayoría de los capitanes de empresa –léase, capitanes de 2 millones de lanchas y barquitos con escasos marineros a bordo– y al mismo tiempo atraer a los magnates de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, que han perdido casi todo, empezando por la tranquilidad de sus familias, y están hartos del PRIAN, al que ahora repudian.


Fernando Turner ha explicado en todos los foros a los que asiste las reglas básicas del proyecto de recuperación económica de AMLO: reducir 50 por ciento los sueldos de los funcionarios del Poder Ejecutivo que ganan más de 200 mil pesos mensuales; anular los privilegios de la alta burocracia; combatir la corrupción en el sector público en aras del ahorro; acabar con los gasolinazos mensuales, bajar paulatinamente los precios de los combustibles y la energía eléctrica; eliminar el impuesto empresarial a tasa única (IETU), que obliga a las pequeñas y medianas empresas a entregar al fisco 17.5 por ciento de sus utilidades, y acabar con la consolidación fiscal para que los “grandes contribuyentes” vuelvan a pagar impuestos.

Hijo de un minero del carbón, que triunfó en la industria gracias a su talento de ingeniero mecánico y a su habilidad administrativa, Turner Dávila estima que al beneficiarse con estas medidas del gobierno, la empresa privada creará un millón 200 mil empleos al año, y si esta meta se logra en 2013 y se sostiene, al final del próximo sexenio se habrán incorporado al mercado laboral 7 millones de personas.

Ocupados en discutir fruslerías, los analistas políticos se niegan a reconocer que la alianza estratégica de AMLO con un sector de la cúpula empresarial ha dividido en tres segmentos a la oligarquía mexicana, lo cual se expresa en las encuestas sin maquillaje que hoy por hoy pronostican que dentro de algunas semanas cada uno de los candidatos a la Presidencia contará con 33 por ciento de las simpatías del electorado.

Hace dos lunes, en la Casa Lamm, el escritor de La Jornada Bernardo Barranco V., experto en asuntos electorales, vaticinó que si la contienda del 1º de julio concluye con una votación dividida en tres tercios, “el IFE no aguantará un proceso tan cerrado”. Y en consecuencia –no lo dijo, pero se infiere– sobrevendrá el caos. ¿Esto explicaría la urgencia de Felipe Calderón para que el Congreso apruebe, después de Semana Santa, la nueva versión de la ley Gestapo, que dará permiso a la policía para entrar a nuestras casas sin la orden de un juez? ¿O, en otras palabras, para legalizar el terror y quedarse en Los Pinos indefinidamente?

La alianza de los pequeños y medianos empresarios que dirige Turner Dávila con AMLO empieza a cambiar la intención de voto de la clase media alta. Prueba de ello fue, por ejemplo, la multitudinaria recepción que le brindaron al Peje los estudiantes de la Ibero de Puebla (le gritaban: “¡Es un honor estar con Obrador!”, cosa insólita), las devastadoras críticas que Josefina Vázquez Mota sufrió toda la semana en Twitter y el hecho de que ayer, en esa red social, el mensaje más popular fue #30millonesConAMLO.

En consonancia con los ideales de la revolución pacífica en ciernes, una de las más pequeñas empresas de México, ElCanarioTemerario, primer diario en Internet para usuarios de Twitter, reaparecerá en nuevo formato el próximo miércoles 21 de marzo a las 14 horas en punto y ofrecerá 500 empleos temporales. ¿Quieren una suscripción gratuita a este novedoso medio informativo? Manden una solicitud de amistad a Facebook dirigida precisamente a El Canario Temerario. Y allí nos seguiremos leyendo.

Twitter: @elcante @nanzumu @emiajseliva

jamastu@gmail.com

*Tomado de La Jornada.

viernes, marzo 16, 2012

El temor de Wallace*





Tomados de La Jornada, Helguera, El Fisgón y Rocha y El Universal, Naranjo.


Jorge Carrasco Araizaga

MÉXICO, D.F. (apro).- La candidata del PAN al gobierno del Distrito Federal, Isabel Miranda de Wallace, ha hecho del linchamiento de Florence Cassez la mejor defensa de sí misma.

Lleno de irregularidades, el proceso judicial contra la ciudadana francesa es tan inconsistente como el que armó por el secuestro y desaparición de su hijo, Hugo Alberto, en julio de 2005.

Con el membrete de Alto al Secuestro, la candidata panista está embarcada en una intensa campaña para impedir la liberación de Cassez, quien en diciembre de ese mismo año fue acusada de secuestro por el entonces director de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) y hoy secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna.

Isabel Miranda sabe que si el caso se le “cae” a García Luna, podría pasar lo mismo con muchos otros montajes no sólo del jefe policial, sino de la Subprocuraduría de Investigación en Delincuencia Organizada (SIEDO). El de ella, incluido.

Si en el expediente de Cassez el montaje televisivo se convirtió en un factor que hasta la propia Isabel Miranda reconoce que si afecta el proceso penal debe eliminarse, en las actuaciones ministeriales en relación con la desaparición de su hijo abundan testimonios sobre las torturas y amenazas contra los acusados del secuestro y asesinato de Hugo Alberto.

Detallados, esos testimonios invalidan las declaraciones en las que varios de ellos se han inculpado y la manera en que fueron aprehendidos fuera de la ley. En una reposición del caso, a partir de un debido proceso, también tendrían que quedar en libertad.

No se trata del falso dilema planteado por Miranda respecto de que los derechos de los delincuentes están por encima de los de las víctimas. Un debido proceso impide la fabricación de delincuentes, pero al mismo tiempo garantiza que la víctima sepa que se castigó al verdadero responsable de su agravio.

Frente a los señalamientos de graves delitos ocurridos en el “caso Wallace”, la gran ausente ha sido la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que más bien sirvió de plataforma de lanzamiento de la campaña de Miranda para presionar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y con una mayoría de votos se anule el proyecto del ministro Arturo Zaldívar que propone la liberación de la ciudadana francesa.

De paso, con esta cruzada Miranda abona a su campaña política, mientras los otros dos candidatos están impedidos de hacer proselitismo.

El caso que le permitió la construcción de su imagen como activista ciudadana es muy peculiar en sí mismo. En un tiempo récord, envidiable para las mejores policías del mundo, Miranda encontró en poco más de 24 horas las evidencias que llevaron, en cuestión de semanas, a la identificación de “la banda” que secuestró y desapareció a su hijo.

Más extraño aún es que sin ayuda de las autoridades y menos de la policía haya logrado llevar a la SIEDO a la banda de secuestradores, quienes sin más reconocen su culpabilidad.

No conforme con las primeras sentencias en contra de ellos, busca que nuevas condenas los “refundan” en la cárcel.
Lo mismo quiere para Cassez, pues insiste en que en tres instancias “se comprobó su plena responsabilidad” en los secuestros de tres personas. Hace suyas las resoluciones de la juez de distrito y de los magistrados de los Tribunales Unitario y Colegiado. Pero rechaza la de la instancia superior, el ministro Zaldívar.

Los jueces que condenaron a Cassez hicieron lo que históricamente han hecho los jueces en México: emitir sentencias condenatorias sin revisar las actuaciones de la autoridad acusatoria. El propio Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) señala que esto sucede en 8.5 de cada diez casos.

La influencia y el poder crean culpables. Por eso, cuando se asoma la posibilidad de que el Poder Judicial revise los actos de las autoridades responsables, cómplices o comparsas de tales abusos, las resistencias surgen de quienes se han beneficiado de ese estado de cosas. Si hay algo de lo que avergüenza a México en el mundo es su sistema de justicia.

Como candidata del PAN, Isabel Miranda está defendiendo no sólo a García Luna, sino a la política de seguridad del gobierno de Felipe Calderón, quien la impulsó para buscar la jefatura de gobierno de la capital del país.

Pero al convertirse en candidata del partido en el poder y despojarse del membrete ciudadano, salió del inobjetable espacio de defensa de las víctimas. Su tarea ahora es defender, sin máscaras, a García Luna y a Calderón.

Comentarios: jcarrasco@proceso.com.mx

*Tomado de La Jornada.

jueves, marzo 15, 2012

Candidaturas diferentes*




Tomados de La Jornada, Hernández y El Fisgón y El Universal, Helioflores.


Octavio Rodríguez Araujo

Una de las diferencias, además de las obvias, entre Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador, es que con la primera la gente no aguantó estar bajo el sol y se fue antes de que ella llegara a rendir protesta como candidata del PAN, en tanto que con López Obrador la gente aguanta sol, calor, frío, lluvia y hasta granizadas sin salir corriendo del sitio donde él va a hablar. Peña Nieto prefirió rendir protesta en una reunión incompleta del Consejo Político Nacional del PRI, a puerta cerrada y con cinco ciudadanos espontáneos” que le dijeron, como si se hubieran puesto de acuerdo: “Enrique, creo en ti” (no se arriesgó a un acto masivo como sus competidores: cinco seleccionados del pueblo y algunos dinosaurios fueron más que suficientes).

Lo de la señora Vázquez Mota no fue un asunto de logística, como ha querido presentarlo su coordinador de campaña, Roberto Gil Zuarth, sino de insuficiente simpatía de los acarreados por “su candidata” y de falta de templanza militante.

Los panistas, finalmente de derecha, no son tan aguantadores como los de izquierda ni como el pueblo en general. Éste ha aguantado décadas de injusticias y malos tratos, aunque ocasionalmente se rebela. La gente de izquierda es, a la vez que rebelde por naturaleza, aguantadora como pocos, estoica y sufridora, entre otras razones porque sabe que las luchas que tiene enfrente dependen mucho de su paciencia y de su capacidad para resistir todo tipo de adversidades. Si no fuera así, hace mucho que las izquierdas hubieran dejado de existir.

Como las derechas han sido favorecidas por los gobiernos tanto priístas como panistas (ambos de derecha), no están acostumbradas a las circunstancias desfavorables: se cansan, se sofocan, se sienten humilladas si pierden las comodidades a que están acostumbradas y a la prepotencia con que fueron criadas en la familia y en la escuela (privada, of course).

Cuando vi las fotos del estadio vacío en el que rindió protesta Vázquez Mota sentí, al mismo tiempo, gusto y pena ajena. Gusto porque su partido y sus supuestos seguidores no se esperaron a que ella hablara, pena ajena porque debe haber sentido el enorme desaire, ni más ni menos que de aquellos que supuestamente la apoyan (por algo los llevaron al estadio). Como no es ni puede ser mi candidata pienso que lo que le ocurrió demuestra que su partido ya tuvo su oportunidad en 2000 y que gracias a Calderón la perdió. Pienso, asimismo, que los cuatro puntos de las falsas encuestas del ocupante de Los Pinos se pusieron a prueba en ese acto; es decir, no existen y la candidata va a la baja, como también el candidato del PRI-PVEM.

He asistido a varios mítines de López Obrador, desde las famosas concentraciones en el Zócalo en 2006 hasta otras más recientes. Él llena por igual las plazas y los auditorios y la gente ahí ha estado, con ánimo y con esperanza (aunque esto suene cursilón). Vi algo muy similar, aunque con menos gente, en los tiempos de auge del zapatismo. La diferencia, creo, es que los panistas no tienen suficientes convicciones, mientras que las izquierdas y la gente que las siguen sí las tienen. Esta diferencia es la que nos va a llevar al triunfo una vez más. Y digo “una vez más” pues tanto en 1988 como en 2006 nos lo quitaron haciendo trampas.


Si por el momento las encuestas nos dicen que la coalición Movimiento Progresista no levanta, también nos señalan que el PRI ha disminuido y el PAN ha subido en preferencias electorales gracias a la precampaña de sus tres precandidatos que, por lo mismo, tuvieron más publicidad que los precandidatos únicos. Pero ahora que empiecen las campañas propiamente dichas es posible que las cosas cambien. No será fácil para Andrés Manuel pues su partido (el PRD) ha cometido errores muy graves, y éstos están en la memoria de millones de mexicanos. En lugar de haberse refundado, como ofrecieron sus dirigentes después del gran descalabro electoral de 2009, mantuvieron sus prácticas viciadas y, en el colmo del pragmatismo más ramplón, llegaron a proponer alianzas con el PAN en varios comicios locales, incluyendo el del estado de México. Sin embargo, queda la esperanza, como ocurrió con Cuauhtémoc Cárdenas en marzo de 1988, de que la candidatura del Movimiento Progresista se levante con fuerza. Así es la política, llena de sorpresas y de altibajos.

Poco a poco, como que no quiere la cosa, el candidato de las izquierdas ha venido estableciendo consensos con empresarios, productores del campo, científicos, intelectuales, artistas, estudiantes y, lo más importante, con gente de a pie que se sabe mover sin necesidad de que la lleven a estadios, plazas o auditorios para escuchar a quienes ve como sus líderes y candidatos.

El lunes, por ejemplo, estuve en una reunión de científicos de varias disciplinas convocados por René Drucker. Ahí estuvo López Obrador. Todos fuimos por nuestros propios medios y aunque creo que no todos son lopezobradoristas el ambiente me pareció favorable tanto a las propuestas de Drucker como a la candidatura del Movimiento Progresista. Fue una reunión de propuestas relacionadas con la urgente necesidad de fortalecer el desarrollo científico del país y, por lo mismo, pareció apolítica. Pero no lo fue, pues los que ahí estábamos sabemos que el desarrollo de las ciencias tiene mucho que ver con la importancia que les dé un gobierno y que esto depende de los criterios con los que se establecen las políticas públicas y las prioridades de la nación. Un país en el que no se aliente el desarrollo de las ciencias, se dijo, es un país destinado a seguir siendo subdesarrollado y dependiente. Esto lo entendió López Obrador y lo hizo suyo como un tema prioritario del desarrollo que requiere México. Me imagino que algo muy similar ocurrirá en otros campos del conocimiento y de la creación artística que en el país, por cierto, es muy rica a pesar de los gobiernos incultos que hemos tenido. ¿Vázquez Mota y Peña Nieto tendrán la capacidad para convocar también a lo más relevante de los círculos intelectuales, científicos y artísticos del país? No lo creo. Una porque su mensaje y sus intereses son empresariales, el otro porque es casi analfabeto además de compartir los mismos intereses que la candidata panista.

http://rodriguezaraujo.unam.mx

*Tomado de La Jornada.