progressif

sábado, enero 31, 2009

Desfiladero*





Tomados de La Jornada, Helguera y El Fisgón y El Universal, Helioflores.


Jaime Avilés
jamastu@gmail.com

■ ¿Usted votaría por una lista en la que estuvieran Encinas y Acosta Naranjo?


Un grito súbito en la Plaza México, dos domingos atrás: “¡arriba López Obrador!”. Respuesta del distinguido y culto público: silencio. Una semana después, en el mismo lugar y entre la misma gente, sentado en barrera de segunda fila de sombra, un famoso levantacejas de Televisa, defensor a capa y espada del fraude electoral de 2006, recibe el brindis de un torero y se lleva una rechifla.

Hace dos años y medio, durante alguna de las lluviosas tardes del plantón en Reforma, en respuesta a la demanda de millones de mexicanos que exigían la revisión total de los comicios presidenciales, los escasos partidarios de Felipe Calderón en una corrida de la Plaza México, cerveza en mano y a voz en cuello, coreaban así: “¡voto por voto, casilla por casilla, se chinga Obrador y toda su cuadrilla!”. Hoy, ante el apoyo explícito al político tabasqueño, guardan silencio, y no se molestan en respaldar, aunque sea con un aplauso, al cínico propagandista del régimen.

Reducto del conservadurismo más recalcitrante, la Plaza México y sus cambios de actitud ante la realidad de la crisis, explican a su modo el enojo creciente de las voces de la calle, las férreas protestas de los pescadores camaroneros en paro desde hace un mes contra el absurdo precio del diesel; las movilizaciones de los trabajadores cañeros, o la manifestación de ayer por la tarde que aglutinó a campesinos, maestros y mineros, en representación de diversos sectores que luchan contra la política económica de Calderón y su redondo secretario de Hacienda.

Al margen de la gente de carne y hueso, los partidos políticos preparan las contiendas electorales desarrollando una actividad que en mucho se parece a la que realizan los dueños de los equipos de futbol durante los llamados “mercados de piernas”: venden y compran todo lo que les ayude a meter goles. En el PRI, Beatriz Paredes intenta un palomeo equitativo entre los grupos que encabezan Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa Patrón, en abierta pugna con las fuerzas teotihuacanas del muñeco de la rosca, Enrique Peña Nieto.

En el PAN, consciente de la debacle que se le viene encima, Germán Martínez, el pequeño nazi que dizque lo dirige, suplica desde ahora que durante la campaña no se mencione, pero por piedad, el tema del empleo. ¿El partido del “presidente del empleo” se arrodilla así para implorar que no le toquen ese piano? Pues entonces que tampoco se hable de inseguridad pública, devaluación del peso, precio de la tortilla, inflación galopante, precio de la gasolina, 7 mil muertos de la guerra “contra” el narco, precio del gas doméstico, contratos de Mouriño, precio de la luz eléctrica, manos limpias, coopelas o cuello, resultados de la investigación “exhaustiva” a los hijos de Marta Sahagún, castigo a los que “irrumpan” la ley, matanzas de inocentes en los retenes militares de Sinaloa, la “gastritis mal atendida” de Ernestina Ascensio en Zongolica, la represión criminal en Oaxaca, los 70 años de cárcel a los líderes de Atenco, el sonsonete “López Obrador es un peligro para México”, ni del “vota por mí para que nunca más volvamos a tener una crisis”.

De aceptarse el ruego de Herr-man, las campañas electorales podrían llevarse a cabo de acuerdo con el método de Marcel Marceau, es decir, con el rostro de todos los candidatos pintado de blanco abstencionista y haciendo mímica en el más absoluto y delicioso de los silencios.

Limón o sandía

Durante el mitin del domingo pasado en el Zócalo, ante más de 200 mil seguidores de Andrés Manuel López Obrador, Alejandro Encinas anunció que el Movimiento Nacional en Defensa de la Economía Popular abrirá casas en las capitales de todos los estados de la República y en las 16 delegaciones políticas del Distrito Federal, que funcionarán como “centros de operaciones” y “lugares de encuentro y de trabajo” para “promover la solidaridad y la ayuda mutua, fomentando la vida y el desarrollo comunitario”.

Estamos ante una decisión que, si se concreta, puede tener consecuencias profundas, toda vez que supone la instalación de las primeras estructuras territoriales del gobierno legítimo en todo el país. De esos “lugares de encuentro y de trabajo” podrían surgir los comedores populares que López Obrador propuso en noviembre; las empresas autogestivas para impulsar actividades económicas, que se mencionaron en diciembre, y un montón de cosas más: cooperativas para producir alimentos, talleres de artes y oficios, redes de salud, guarderías infantiles, etcétera.

En otras palabras, a través de esa estructura, el movimiento podría transformar en obra pública toda la energía humana que la crisis va a sacar del mercado laboral, y contribuiría asimismo a atenuar las consecuencias de la depresión y los impulsos autodestructivos que traen consigo la pérdida del empleo.

Que Alejandro Encinas, como coordinador de las comisiones o subsecretarías del gobierno legítimo –que en diciembre fueron designadas para la defensa de la economía popular– haya dado en el Zócalo esta alentadora noticia, y que López Obrador lo mencionara con tanto afecto en su discurso, hizo creer a muchos que se estaba trazando una línea divisoria entre el PRD derechista de los chuchos, y el PRD que no reconoce a Calderón ni ha traicionado al movimiento.

Sin embargo, ayer, en una nota de prensa que no ha sido confirmada por esta columna, se barajaba la posibilidad de que Encinas fuera postulado por el PRD de Jesús Ortega a una candidatura plurinominal junto a Jesús Zambrano y Guadalupe Acosta Naranjo. ¿Verdad que no se entiende nada? La dicotomía entre movimiento social y partido electorero puede conducir a la esquizofrenia. Ojalá Encinas aclare pronto si está con melón o con sandía…

Slim en Nueva York

No sorprendió a nadie que, hace unos días, el periódico The New York Times informara que Carlos Slim acababa de invertir 250 millones de dólares para adquirir un paquete de acciones en ese diario, sin derecho a voz ni a voto en su consejo de administración. En círculos que saben de qué lado masca la iguana se dice que el hombre más rico del mundo hizo esta pequeña inversión estratégica para podear “golpear” las acciones de Televisa en la bolsa neoyorquina, desde la sección de finanzas del periódico más influyente de Estados Unidos. ¿El propósito? Ablandar a Emilio Azcárraga para que le ceda un poco de espacio en el espectro radioeléctrico y le permita abrir la que sería la tercera cadena televisiva de México.




*Tomado de La Jornada.

viernes, enero 30, 2009

El pacto*




Tomados de La Jornada, Helguera y Rocha y El Universal, Helioflores.



Luis Javier Garrido

El viraje profundo de la política del gobierno de facto ante los cárteles del narcotráfico constituye una nueva derrota de Felipe Calderón, quien ha perdido casi todo su poder de mando.

1. El pacto promovido por la Secretaría de la Defensa Nacional, que habrían efectuado los representantes de los principales cárteles del narcotráfico en diciembre de 2008 acordando “una tregua indefinida”, revelado por el periódico sinaloense Ríodoce el 11 de enero y comentado en Proceso 1682 del día 25, y que está teniendo un alcance nacional que se refleja en una notoria disminución de la violencia, constituye un abandono del gobierno de facto de las políticas que le había impuesto la administración de Bush para hundir a México en la violencia y una derrota personal de Calderón en su intento por paquistanizar México y poder entregar a Washington el pleno control estratégico del territorio nacional.

2. El “pacto entre los cárteles” no fue en realidad sino un acto en el que los representantes de esas organizaciones tomaron nota del ofrecimiento del gobierno espurio de detener sus políticas de provocación y hostigamiento, demandadas por la administración Bush, y que Calderón asumió como la estrategia central de su “gobierno” para forjarse una imagen y ocultar tanto su ilegitimidad como su ineptitud. La supuesta “guerra contra el narco” no fue otra cosa que la utilización de las fuerzas armadas en una burda injerencia en el mercado para favorecer a unos contra otros y hacer prevalecer los intereses en el negocio de la coalición de grupos en el poder.

3. La decisión habría sido comunicada por Genaro García Luna (titular de la SSP) al zar antidrogas estadunidense, el general Barry McCaffrey, en una reunión a puerta cerrada en Ixtapan de la Sal del 5 al 7 de diciembre, en la que participó entre otros Juan Rebolledo Gout, vicepresidente del Grupo México, como representante de Salinas, el artífice de la nueva política (Milenio Diario, 17 de enero), y ahí se suscitaron las vociferaciones de McCaffrey, quien argumentó que México estaba al borde de convertirse en un narcoestado si el nuevo gobierno de Barack Obama no mantenía las mismas políticas.

4. El ala dura de Washington ha intensificado sin embargo sus presiones desde entonces, en alianza abierta con grupos de la ultraderecha mexicana no conformes con el golpe de timón, y de ambos lados de la frontera se ha intensificado la campaña contra México, multiplicándose aquí y allá las declaraciones sobre el “Estado fallido”, y reclamando una intervención de Washington en materia de seguridad. A eso y no a otra cosa obedece que Azteca y Televisa hayan tornado sus espacios informativos en una larga nota roja donde se amalgaman asaltos, secuestros y homicidios con la “lucha contra el narco”.

5. El viraje radical de la política oficial obedece sin duda a una serie de factores que pesaron en la decisión impuesta a Calderón contra su voluntad: a) el profundo malestar en las fuerzas armadas mexicanas, cuya oficialidad se sabía utilizada para hacer prevalecer ciertos intereses en el negocio; b) el fracaso en el otoño de John McCain para apoderarse de la Casa Blanca y la consiguiente pérdida de poder de los halcones del Pentágono; c) la eliminación de la política nacional del traficante de influencias Juan Camilo Mouriño, que le generó a Calderón un shock nervioso que lo afecta profundamente, y d) la consiguiente imposición de Gómez Mont en Bucareli y de Mena Bravo en Los Pinos como dos figuras claves que están cercando a un Calderón que sigue perdiendo espacios claves de su escaso poder, a lo que se aúna e) la viva crítica nacional e internacional, en particular de organizaciones defensoras de derechos humanos, así como f) las desastrosas consecuencias de las políticas de violencia de Calderón en la economía y la vida social de México y, por si fuera poco, g) el temor del panismo a perder las elecciones legislativas.

6. La reacción más significativa ha sido sin duda la de las fuerzas armadas mexicanas, que habían venido siendo utilizadas por Calderón para crear un escenario de caos en función de sus intereses. Javier Ibarrola, una de las plumas verde olivo, sin ocultar la indignación de la oficialidad y recordar que las fuerzas armadas deberían actuar “como último recurso”, advertía el día 28 en Milenio Diario que los civiles no podrían ya en el futuro “utilizar la Constitución como un trapo de cocina” y hacer de México un “Estado fallido y sin control”, porque, afirma, el Ejército tiene como una de sus misiones históricas “mantener el imperio de la Constitución”. Y aunque se ufanaba de las tres nuevas zonas militares, porque según él otra de sus tareas es recuperar “el control del territorio”, resulta claro que se está dando un paso atrás en relación con la fallida estrategia.

7. La situación no debe, sin embargo, malinterpretarse. La supuesta guerra ha sido un momento clave de la estrategia seguida por la “clase política” para profundizar el desmantelamiento de las instituciones creadas por la Constitución de 1917, esa obsesión histórica de la ultraderecha panista, que la vincula al proyecto de la tecnocracia del PRI y de los republicanos de Estados Unidos, y al no haber conducido más que a un verdadero desastre nacional se ha detenido, pero no se ha abandonado del todo.

8. Calderón ha perdido buena parte de su escaso poder de mando, y en lo inmediato no podrá ya utilizarlo para quebrantar por esa vía la seguridad jurídica, violentar el régimen federal y la autonomía municipal y encubrir las acciones ilegales de él y de sus colaboradores, pero el poder de Carlos Salinas de Gortari continúa siendo determinante, el proyecto neoliberal sigue siendo la guía del gobierno de facto y muchos panistas y priístas harán lo posible por insistir en las fracasadas políticas.

9. No debe sorprender, por eso, que en un momento histórico formidable, en el que varios jefes de gobierno latinoamericanos acuden al Foro Social Mundial de Belem (Brasil) –que en sus orígenes era un espacio restringido a la sociedad– para defender la necesidad de un nuevo proyecto histórico, un Calderón derrotado en todas sus políticas vaya lastimosamente al Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), el foro de la derecha neoliberal, y como un traidor a México preconice las “oportunidades” de la reforma energética de México para el capital trasnacional, a sabiendas de que miente (La Jornada, martes 27).

10. La crisis financiera y económica está siendo utilizada por los gobiernos occidentales no para terminar con el modelo del capitalismo neoliberal, sino para volver a ponerlo en pie, y las amenazas sobre la soberanía y la seguridad de la nación sigue siendo muy graves. De ahí que se multipliquen en el país las voces reclamando la renuncia de Felipe Calderón.

*Tomado de La Jornada.

jueves, enero 29, 2009

Elba, Beatriz y Germán*



















Tomados de La Jornada, El Fisgón, Helguera, Hernández y Rocha y El Universal, Helioflors y Naranjo.


JOSé GIL OLMOS

MEXICO, D.F., 28 de enero (apro).- Desde abril de 2008 se han tenido noticias de una posible alianza entre Elba Esther Gordillo y Beatriz Paredes, la líder del PRI. Hoy esta versión ha cobrado nuevos aires, pues ambas buscan posicionarse personalmente en las elecciones del 5 de julio próximo.

En el PRI esta versión ha causado revuelo desde que se publicó en la revista Proceso el año pasado. La sola mención del nombre de la dirigente magisterial provoca molestia entre muchos de los priistas, a quienes no se les olvida la traición que les aplicó en las elecciones presidenciales de 2000 y 2006, cuando apoyó a Vicente Fox y Felipe Calderón.

Expulsada del PRI en 2006 al comprobarse que hizo campaña en favor del PAN y de obstaculizar a Roberto Madrazo, la profesora Gordillo se alejó de los círculos priistas lanzando una consigna de guerra abierta contra algunos personajes, como Manlio Fabio Beltrones.

Los priistas que motivaron su expulsión siguieron recordando la forma traicionera de la dirigente nacional del magisterio, pero a últimas fechas algunos priistas han visto la conveniencia de establecer alianzas regionales con el Partido Nueva Alianza, propiedad de la maestra.

Los gobernadores de Sonora, Eduardo Bours, y del estado de México, Enrique Peña Nieto, son algunos de estos priistas que han buscado formar una alianza electoral con el partido de la profesora Gordillo, con la intención de fortalecerse rumbo a la contienda presidencial de 2012.

Pero también existen intenciones de pactar en algunas otras entidades como el Distrito Federal, donde el PRI ha perdido todas las elecciones desde 1997.

Lo que Elba Esther Gordillo ofrece al PRI – y al PAN también– no es el voto corporativo de más de un millón y medio de agremiados en el SNTE, porque este tipo de apoyos dejaron de existir desde la campaña de Carlos Salinas de Gortari en 1988 cuando le ofrecieron 20 millones de votos verdes o del campo, y en la realidad no le llevaron ni una vigésima parte.

El voto sectorial o corporativo ya no existe y eso lo saben bien los priistas y panistas. La oferta de la maestra va más bien en el sentido de contar con la estructura electoral del sindicato que se encuentra en todo el país y, al mismo tiempo, amplios recursos financieros que necesitan partidos y candidatos en tiempos de campaña.

Imagínense que un candidato para diputado federal necesita invertir varios millones de pesos y la maestra le ofrece apoyarlo con más de la mitad de sus gastos. Seguramente el aspirante y su partido aceptarán.

En 20 años al frente del sindicato ha impulsado la carrera de políticos, intelectuales, escritores y periodistas, así como a candidatos a puestos de elección popular de todos los partidos. La profesora Gordillo ha aprendido a invertir políticamente los recursos del SNTE en estas dos décadas.

Este es precisamente el ofrecimiento que ha puesto en la mesa de negociaciones Elba Esther Gordillo a la priista Beatriz Paredes y al panista Germán Martínez, quienes, al parecer, han sido convencidos, pues el PANAL ya anunció que apoya a candidatos a gobernador del PAN en Nuevo León y del PRI en Sonora.

La necesidad de un triunfo está llevando a panistas y priistas a tomar decisiones contradictorias, pues no se puede explicar de otra manera que al mismo tiempo que entre ellos ya iniciaron una guerra electoral, en la cual se nota ya la mano de Juan Ignacio Zavala y de José Antonio Solá echándole tierra a algunos gobernadores priistas, están dispuestos a pactar con la dirigente del SNTE.

Pero de seguir este mecanismo, es decir, estas alianzas estratégicas, la maestra Gordillo será la triunfadora absoluta de la elección, pues sus candidatos del PANAL irán acompañados por los candidatos que vayan en alianza con el PRI y PAN, y de esa manera seguirá el juego que le ha venido funcionando de apoyar al triunfador para después exigir puestos estratégicos como lo viene haciendo con Felipe Calderón.

*Tomado de la revista Proceso.

miércoles, enero 28, 2009

El cinismo corporativista de Acción Nacional*

















Tomados de La Jornada, Hernández, Helguera, El Fisgón y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.



MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA

En Nuevo León el consejo estatal del PAN está “explorando” una posible alianza con el Panal, el partido de Elba Esther Gordillo. Tres de los cuatro precandidatos al gobierno del estado están gozosamente de acuerdo con ese vínculo, del que esperan ser beneficiarios. Disintió uno solo de ellos, y el abanderado panista en la contienda anterior, que fue derrotado por el del PRI, se escandalizó por la unión electoral de su partido con la dirigente magisterial, a la que describió en términos crudos, tanto que el líder del Panal condicionó el nexo que se explora a que deje de insultarse a su jefa (que no tiene cargo alguno en ese partido y quizá tampoco milita en él, aunque sea de su propiedad).

De consumarse la unión, los dos partidos saldrían ganando. A Acción Nacional no le caerán mal decenas de miles de votos para recuperar la gubernatura, que ya ganó hace doce años, y el Panal se aseguraría posiciones que quizá no obtendría librado a su sola fuerza. Pretende que el PAN le garantice dos diputaciones locales, una alcaldía y dos docenas de regidurías en varios municipios. Hace tres años, en su debut comicial, el partido de Gordillo no alcanzó ninguna posición ejecutiva y sólo obtuvo dos curules, por la vía de representación proporcional, que es el mínimo que busca mantener ahora.

En el planteamiento de esa eventual alianza, el PAN neoleonés ha razonado con claridad lógica pero con perjuicio de su ética política. Calcula que el voto magisterial le permitirá volver a gobernar esa entidad. Da por sentado que el Panal es el brazo electoral del SNTE, y no sólo no le importa sino que apetece que esa fuerza sea ejercida a su favor. Esa pragmática posición es sólo una muestra más de que el partido blanquiazul padece una fascinación por el corporativismo que antaño detestó. O dijo detestar, porque ahora hay que preguntarse por la sinceridad de los principios panistas, que era posible honrar cuando no había posibilidad de deshonrarlos. Pero en cuanto la hubo fueron rotos fácilmente.
Uno de los móviles para la fundación del PAN fue precisamente la denuncia del corporativismo. El presidente Cárdenas, para desarrollar su política de masas, las organizó. Bajo el control del PNR primero y del PRM después, fueron creadas poderosas centrales, una campesina y otra obrera, la CNC y la CTM. Esas agrupaciones fueron escarnecidas por la crítica panista, que decía ver en ellas una esencial falta de respeto a la libertad personal en aras de un colectivismo tramposo.

Al paso de los años, y en cuanto llegó al poder, el PAN se ha beneficiado de ese colectivismo tramposo, del corporativismo que era una de sus bestias negras. Lo hace al menos de dos maneras. Por un lado, se ha avenido con las propias organizaciones priistas, a las que dejó de ver defectuosas y viciadas para encontrarles virtudes al grado de compartir con ellas el poder. Por otra parte, ha buscado crear sus propias corporaciones. Ese es el caso de la Confederación Sindical Mexicana (CSM) y de la Unión Nacional Integradora de Organizaciones Solidarias y Economía Social, un largo nombre ideado para que su acrónimo sea significativo: Unamos.

Ambas agrupaciones fueron creadas desde el gobierno. Sin recato alguno, el director del Fondo Nacional de Apoyo para las Empresas Sociales (Fonaes), ubicado en la Secretaría de Desarrollo Social, se convirtió en junio de 2004 en dirigente de Unamos, cuya planta fundadora estuvo integrada por grupos a los que el propio Fonaes patrocinó. Ese líder postizo, Javier López Macías, tuvo al menos un rapto de sinceridad cuando afirmó, en su discurso inaugural, que “el gobierno va a hacer el cambio de arriba hacia abajo”.

Al recibir a los dirigentes de la Alianza Sindical Mexicana (precedente inmediato de la CSM), el presidente Vicente Fox se refirió a la tradición sindical de las agrupaciones reunidas en la nueva central. Se refería a los sindicatos propatronales que el sector privado de Monterrey organizó en los años treinta para evitar que los trabajadores de sus empresas fueran absorbidos por el sindicalismo oficial. La Federación Nacional de Sindicatos Independientes dio así pie a la Alianza favorecida por la Secretaría del Trabajo, entonces todavía bajo el mando de Carlos Abascal. Su sucesor, Francisco Xavier Salazar, fue un activista del nuevo corporativismo: amén de inventar un líder minero para sumarlo a este propósito, alentó una escisión en la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) y el grupo disidente se adhirió a la alianza para constituir la Confederación Sindical Mexicana, a la que la Secretaría del Trabajo de la actual administración trata con delicadas deferencias, en contraste con el trato hostil que reserva a las organizaciones que no le son gratas.

No son redundantes, cumplen sus propios propósitos, pero no hubiera hecho falta que el PAN en el poder organizara su propio corporativismo. Su idilio con el que sirvió de puntal al régimen autoritario que presuntamente sería desmantelado tan pronto se instaurara la democracia panista es tan ardiente que ha permitido olvidar a casi todos los panistas la naturaleza que atribuyeron a los nuevos socios de su partido. Todavía en la elección de 2000 trabajadores petroleros panistas sufrieron castigo por su oposición al liderazgo del sindicato de Pemex, que precisamente ese año intermediaba para llevar a la campaña presidencial priista quinientos millones de pesos, parte de una cantidad mayor recibida de la dirección de la empresa pública. Poco después, el gobierno abandonó a esa militancia opositora y anudó su lazo con Carlos Romero Deschamps, que se volvió foxista y hoy está a partir un piñón con el nuevo gobierno, que sigue engrosando las cuentas bancarias del comité nacional y de su líder y le aseguró que sus privilegios no serán disminuidos en la organización de la industria que surja de la reforma aprobada el año pasado.

Ese trato complicitario entre el presidente Calderón y el sindicato petrolero se extiende a las otras agrupaciones obreras del corporativismo priista: los electricistas y los ferrocarrileros, los azucareros y los trabajadores de la radiodifusión, la CTM y el Congreso del Trabajo ven en el Ejecutivo a un jefe, ni siquiera un compañero, tal como vieron a los presidentes priistas en el arreglo satisfactorio para todos (menos para los asalariados) que caracterizó al régimen autoritario presidencialista.

El punto más alto del más que pragmático, cínico avenimiento del partido de la gente decente con el corporativismo de la gente que no lo es (según dictamen de los propios panistas) es el que une a Calderón con Elba Esther Gordillo. Ella lo ha apoyado desde la elección interna por la candidatura presidencial panista y, de varios modos, abierta y solapadamente, contribuyó a su llegada a la Presidencia. El pago explícito por ese invaluable servicio ha sido ceder una parcela de poder a la dirigente magisterial, que cada vez que puede ensancha su territorio a partir de pactos como el que está gestándose en Nuevo León y los que ya operaron en Guanajuato y Baja California. El abandono de los principios panistas en ese campo incluye tolerar a su voluble aliada el que se coaligue, cuando así conviene a su interés, con el propio PRI que echó de sus filas a la lideresa.

Cae más pronto un hablador que un cojo, reza un refrán que denuncia la incongruencia de un predicador. Así ha caído el PAN.







*Tomado de la revista Proceso.

martes, enero 27, 2009

El miedo a gobernar*













Tomados de La Jornada, El Fisgón, Hernández y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


ÁLVARO DELGADO

En un riguroso y severo análisis, Carlos Arriola Woog exhibe la pobreza intelectual, moral y política del partido al que perteneció, Acción Nacional, la cual se ha reflejado, dice, en las presidencias de Vicente Fox y Felipe Calderón: uno fue cobarde y frívolo; al otro le asusta tomar decisiones. La ineptitud panista para ejercer el poder, afirma Arriola en entrevista con Proceso, es un defecto de origen: “es una historia sin sabios ni políticos, sin héroes ni santos”.

Líder juvenil del Partido Acción Nacional (PAN) cuando Luis H. Álvarez fue candidato presidencial, colaborador de Efraín González Luna y amigo de Carlos Castillo Peraza, Carlos Arriola Woog juzga a los gobiernos panistas:

“Han mostrado pobreza intelectual, moral y política. Están todavía en la ‘mendicidad cívica’, como decía Manuel Gómez Morín, pidiendo apoyos por todos lados: a Elba Esther Gordillo, al clero, a los grandes empresarios, a Estados Unidos. Es deprimente.”

Entrevistado con motivo de la publicación de su libro El miedo a gobernar. La verdadera historia del PAN, que la editorial Océano pondrá en circulación esta semana y en el que examina las limitaciones de los panistas en el ejercicio del poder, Arriola Woog es implacable con Vicente Fox:

“Es una lástima que, después de 60 años de haberse fundado el PAN, haya llegado al poder un hombre que no era panista en el fondo, una persona frívola y cobarde. Él mismo confesó que era incapaz de tomar decisiones y que por eso se apoyaba en su mujer. Es trágico para el PAN que haya llegado un presidente tan apocado. Siempre presumió de muy macho y varonil, pero a la hora de ejercer el poder se echó para atrás.”

Por eso el gobierno de Fox fue un desastre: “Con él y Josefina Vázquez Mota comenzó la utilización de la Sedesol para ganar votos”, mientas que la corrupción no cedió y el responsable de combatirla, Francisco Barrio, claudicó: “Hombre sin imaginación ni talento político; aunque buen orador y populista de derecha, fue como funcionario muy poquita cosa”.

En el primer sexenio panista, explica Arriola Woog, el modelo gerencial fue un fracaso y no se promovió la competitividad, a pesar de haberse encomendado la Secretaría de Economía a dos empresarios: Luis Ernesto Derbez y Fernando Canales. Además, el país padeció una política exterior errática por los pleitos del “vanidoso y frívolo” Jorge Castañeda. El resultado: “Estamos en calidad de provincia del imperio”.

Y reprocha: “Por supuesto, la esperanza –es decir, la capacidad del país para luchar, para ser uno mismo, para dar trabajo, para combatir la injusticia– se perdió con Fox”.

La claudicación ante la Iglesia católica es otro ejemplo del retroceso, y prueba de ello, puntualiza, es el acto del lunes 19 encabezado por el secretario de Estado vaticano, Tarcisio Bertone, en el Teatro de la República, en Querétaro, el recinto donde se promulgó la Constitución de 1917 y se estrenó el Himno Nacional.

“No hay democracia sin Estado laico, pero desgraciadamente hay un retroceso. Ese acto es un desafío de la iglesia Católica a la República y al Estado laico. Ellos dicen: ‘El lugar donde se proclamó la Constitución y donde se creó el Partido Nacional Revolucionario, ya fue tomado por la Iglesia’”.

“Fue una insolencia, porque podían haber hecho lo mismo en la Basílica de Guadalupe, en San Juan de los Lagos o en cualquier recinto eclesiástico. Pero ir al Teatro de la República es una provocación. Ese es uno de los saldos negativos de Fox.”
–Pero fue Felipe Calderón, el sucesor de Fox, quien dio todas las facilidades a la Iglesia católica, y en la inauguración del Congreso Nacional de las Familias se ostentó como creyente.

–Sí, pero la víspera el vocero del arzobispado anunció la creación de un partido católico. Es un chantaje que le hicieron a Calderón para obligarlo a que su discurso se abriera. El PAN siempre supuso que era el partido católico y, cuando le dicen que van a crear un partido católico, en realidad le están diciendo: “O nos haces caso o nos vamos del PAN”. Es otro desafío eclesiástico.

–¿Y Calderón cedió?

–Sí, cede al chantaje, y es gravísimo. Esto obedece a que el PAN no tiene obreros ni campesinos organizados; tiene cuadros, votantes, simpatizantes, pero no es un partido orgánico, como lo puede ser el PRD o el PRI. El PAN es un partido sin apoyos reales, salvo la Iglesia.

Arriola recuerda que Calderón aseguró en su campaña que sus creencias no serían impedimento para encabezar un Estado laico, pero coteja ese compromiso con los hechos. “Muy bien dicho, pero ha cedido en una cuestión tan importante”.

Y lo compara con Fox: “Tiene más experiencia, pero también resabios muy marcados de la cultura panista, tanto por su familia como por su militancia. Y los resabios son, sobre todo, el miedo al poder, a gobernar y a tomar decisiones”.

La ley de las oligarquías

El “miedo a gobernar” es la tesis del libro de Arriola Woog, militante de las juventudes panistas entre los 15 y 20 años de edad junto a Manuel Rodríguez Lapuente y Hugo Gutiérrez Vega, quienes debieron renunciar –asegura– por la negativa del PAN a generar una clase política de la que hasta ahora carece.

“El tema del poder dentro del PAN es el hilo conductor de este nuevo libro sobre el partido. Nuevo porque el desempeño del presidente Fox, de las autoridades estatales y municipales, así como sus legisladores cuando éstos dejaron de ser oposición, iluminó, desde otra perspectiva, la naturaleza del PAN y su relación con el poder”, expone.

Investigador de El Colegio de México, del que fue secretario general, Arriola Woog ya se había ocupado del partido que hoy gobierna a nivel federal desde 1994, cuando publicó Ensayos sobre el PAN, editado por Miguel Ángel Porrúa. Ahora ha elaborado una rigurosa disección sobre su ineptitud en el ejercicio del poder.

Arriola afirma que las limitaciones del PAN para gobernar se encuentran en su propia historia y su concepción sobre el poder, su relación con el gobierno y el sistema político, así como las disputas internas:

“En las biografías de los fundadores, en las circunstancias que rodearon el nacimiento del partido y en los puntos de doctrina pueden encontrarse las raíces de actitudes y comportamientos que generaron una cultura antipolítica: desconfianza, cuando no temor, en el poder; rechazo a la negociación y al acuerdo, vistos como traición a la pureza doctrinal: oposición sistemática al liberalismo y a la Revolución mexicana, a la modernidad en suma, y la condena de las legítimas ambiciones políticas de sus militantes.”

Por ello, Arriola es rotundo: “La historia del PAN es una historia plana, ya que jamás se embarcaron en travesía alguna; prefirieron la navegación de cabotaje que les brindaba refugio seguro contra aguas procelosas. Tampoco contaron con figuras de gran calado que hayan trascendido su tiempo y circunstancia. Es una historia sin sabios ni políticos, sin héroes ni santos”.

Filoso, el autor dice que la sagacidad y la osadía no se encuentran en la naturaleza de sus líderes. Las excepciones son, como políticos, Gómez Morín, Adolfo Christlieb Ibarrola y Diego Fernández de Cevallos, y como “gente de pluma”, González Luna, José González Morfín y Castillo Peraza.

Autor también de Los empresarios y el Estado, 1970-1982, y Cómo gobierna el PAN, Arriola Woog expone que en su nuevo libro habla del “miedo racional” de los panistas a “asumir una tarea ante la cual no se sienten capacitados”, algo que les viene de origen:
“Los panistas pensaron, durante 60 años, que los problemas del país se resolverían con mayor honradez, democracia y eficacia, y que ellos eran los portadores de esos remedios.
Fue una visión muy maniquea y descuidaron la parte política, por lo menos hasta el sexenio de Carlos Salinas. Entonces, una vez que llegan al poder experimentan un miedo espantoso, porque carecen del oficio político, y para gobernar se necesita política, política y más política.”

–Pero, en los hechos, ¿los panistas han sido coherentes con la honradez, la eficacia y la democracia?

–No, definitivamente. Pero no hay que sorprendernos ni escandalizarnos.

Arriola expone que, como lo han acreditado los estudiosos, la política no es maniquea: “Por eso han fracasado los panistas, porque nunca tomaron en cuenta la naturaleza humana que, como bien dice Maquiavelo, tiene su lado espiritual divino, y la parte bestial. Entonces, claro, los panistas son tan humanos como los priistas y los perredistas”.

Moral ramplona

Desde su origen el PAN tuvo un dilema: convertirse en un auténtico partido político o ser un movimiento antisistema, como lo fue durante años. Incluso, “por loable interés político, por vocación democrática o por ética de la responsabilidad, fue el gobierno (priista) el que rescató al PAN de la ‘mendicidad cívica’ y lo sacó del gueto en el que se había encerrado” mediante sucesivas reformas.

El PAN tampoco ha logrado crear una clase política, porque hasta Gómez Morín y González Luna se opusieron, Sólo hasta el sexenio de Carlos Salinas comienzan a profesionalizarse, aunque todavía de manera limitada:

“En el PAN prácticamente no ha habido intelectuales, empezando por los fundadores: Gómez Morín era un tecnócrata, que es lo opuesto a un intelectual, y González Luna –en cuyo despacho de Guadalajara trabajé–, aunque era un hombre de letras, tenía una ortodoxia católica decimonónica y no era político.”

El primer intelectual panista es Adolfo Christlieb Ibarrola, dice, y no hubo otro hasta Carlos Castillo Peraza, quien le da consistencia a los argumentos de la negociación del PAN con Salinas y comienza a deponer el carácter antisistema de ese partido.

“Yo creo que Castillo Peraza es el primero que hace ideología, en el mejor sentido de la palabra; es decir, legitima el acercamiento a Salinas y la negociación con el gobierno. Junto con Álvarez y Fernández de Cevallos, hicieron una troika maravillosa, y gracias a eso el PAN dejó el período que Rafael Segovia llama paleopolítico y entra realmente a la política.”

Sobre las disputas abiertas y soterradas en el PAN, Arriola dice que los panistas se han encontrado con la llamada ley de hierro de las oligarquías: una minoría controla las instituciones, ya sea una Iglesia, un partido o una asociación empresarial. “Volvemos otra vez a esa moral muy ramplona: Ellos pensaban que serían demócratas por definición, per secula seculorum, y no…”.

Lo que hoy se dirime en el PAN, dice, ocurre en cualquier partido político en México y en el mundo, y se recurre a recursos a menudo deleznables, porque la política ha sido la misma desde hace 2 mil 500 años, lo es ahora y será la misma en el futuro: “Maquiavelo tenía razón. Punto”.

En ese sentido, “no hay victoria cultura del PAN ni victoria cultural del PRI. Lo que el PAN está descubriendo, y le da miedo –por eso el título de mi libro–, es que la política, como dice Weber, a veces tiene que recurrir a medios dudosos para alcanzar sus fines”.

Después de militar en el PAN hace medio siglo y ser líder juvenil en Jalisco, en cuyo carácter participó en la campaña presidencial de Luis H. Álvarez, en 1958, Arriola Woog fue colaborador de Jesús Reyes Heroles en la Secretaría de Educación Pública. Volvió a la participación política como director general de Desarrollo Político de la Secretaría de Gobernación en 1997, con Emilio Chuayffet. Luego sería director de la revista Examen del Partido Revolucionario Institucional. “Yo creo que tengo naturaleza de opositor”, bromea.
Arriola afirma que su militancia en el PRI no desnaturaliza el estudio sobre el PAN, aunque aclara: “La pureza académica no existe”.

Y sobre su implacable juicio sobre Fox, expone: “Sí soy severo con Fox, muy severo, y no por priista. Lo que siempre me molestó de Fox, desde su campaña, fue la frivolidad. La gente que no toma en serio su cargo me parece criminal, sobre todo cuando tiene responsabilidades públicas. Él y sus funcionarios fueron frívolos”.

Concluye: “Yo diría que Marta Sahagún era más seria que Fox y, desde luego, con mayor sentido político. Es una severidad que no uso con Luis H. Álvarez ni con Castillo Peraza ni con González Luna, pero sí con Fox por su frivolidad y cobardía. Calderón puede tener muchos defectos, pero no es un hombre frívolo”.

*Tomado de la revista Proceso.

lunes, enero 26, 2009

Vivita y coleando*










Tomados de La Jornada, Hernández, Helguera y Rocha y El Universal, Helioflores.

John M. Ackerman

Con la anulación de la elección para presidente municipal en Zimapán, Hidalgo, la sala regional con sede en Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) le ha dado una gran lección de garantismo y defensa del estado de derecho a la propia sala superior del mismo tribunal.

Los magistrados de Toluca, encabezados por Santiago Nieto, se negaron a continuar con la línea de impunidad y pasividad trazada por María del Carmen Alanís y sus colegas, quienes cerraron mal el año pasado al avalar las elecciones internas del Partido de la Revolución Democrática y validar sobre sus rodillas las elecciones municipales de Acapulco.

Políticamente es de lamentar la anulación de la victoria de José María Lozano como presidente municipal de Zimapán. Lozano, dirigente del movimiento cívico Todos somos Zimapán, que se ha opuesto de manera tajante a la construcción de un “confinamiento” de desechos tóxicos en ese municipio hildalguense. El dirigente ha denunciado presiones de la empresa constructora española Abengoa-Befesa y sostiene que la construcción del nuevo basurero podría provocar graves trastornos de salud para los habitantes del lugar.

Afortunadamente, el movimiento encabezado por Lozano no demuestra señales de debilitamiento. La anulación de su victoria ha servido de catalizador para su causa y lo más probable es que el dirigente salga victorioso de nuevo en la segunda vuelta.

Mientras tanto, en el plano jurídico el fallo de la sala de Toluca tiene gran trascendencia. Representa un esfuerzo notable por defender los principios constitucionales y la equidad en las contiendas electorales. Esta decisión rompe de manera tajante con la tolerancia hacia la ilegalidad que ha caracterizado la actuación de nuestros organismos electorales en años recientes.

La sentencia del caso Zimapán se puede leer como una extendida réplica jurisdiccional a las aberraciones tanto del dictamen de validez de la elección presidencial de 2006 como de la resolución de la elección del presidente del PRD. Los magistrados de Toluca señalan que hace falta acercarse a la labor de revisión de una elección impugnada con “apertura y flexibilidad” porque “el apego excesivo y estricto a la rigidez y formalismo en la evaluación del material probatorio, conduce a imposibilitar la acreditación de los hechos, ante la fragmentación y dispersión de los vestigios que se lograron rescatar y que habrían escapado a la destrucción, ocultamiento o simulación”.

En otras palabras, los magistrados no pueden permitirse el lujo de hacerse de la vista gorda ante las evidentes violaciones de la ley. Tienen la obligación de reconstruir los hechos lo mejor posible y actuar en consecuencia cuando se configure una violación grave y generalizada a los principios constitucionales en materia electoral.

Todos recordarán cómo en 2006 el tribunal electoral hizo todo lo contrario al minimizar las intervenciones del presidente Vicente Fox porque supuestamente la forma metafórica en que se expresaba (“hay que cambiar de jinete y no de caballo”) era difícil de entender para el pueblo mexicano.

También desechó la “determinancia” de los espots y los folletos del Consejo Coordinador Empresarial, así como de la campaña negra de Felipe Calderón porque no contaba con datos que midieran exactamente cuántos votos se le pudieron haber restado a López Obrador. En lugar de evaluar, investigar e interpretar todos los ilícitos de manera integral, los magistrados prefirieron esconder su impericia tras una fachada de “formalismo”.

Con la decisión tomada en el caso Zimapán la sala regional de Toluca no solamente ofrece una gran lección a la sala superior del TEPJF, sino que también se rebela ante el intento de parte de los legisladores federales para atar de las manos a los jueces electorales. Uno de los elementos más cuestionables de la reforma constitucional en materia electoral de 2007 fue el intento de eliminar la posibilidad de anular elecciones utilizando la “causal abstracta de nulidad”. El nuevo texto del artículo 99 de la Carta Magna indica que el tribunal electoral solamente puede “declarar la nulidad de una elección por las causales que expresamente se establezcan en las leyes”.

Pero la sentencia de Zimapán sostiene que esta disposición constitucional no puede estar por encima de otros mandatos y principios constitucionales en materia electoral tales como la equidad, la certeza, la legalidad y la separación entre el Estado y la iglesia.

De acuerdo con la interpretación de Nieto y su colega Adriana Favela, los magistrados electorales tienen la obligación de defender y hacer valer la Constitución de manera directa, más allá de la redacción específica de las causales de nulidad en la ley. En otras palabras, la visionaria “causal abstracta de nulidad” por fortuna sigue vivita y coleando gracias a los magistrados de Toluca, y a pesar de los intentos tanto de los magistrados de la sala superior como de los legisladores federales de darle una muerte prematura.

*Tomado de La Jornada.

domingo, enero 25, 2009

Refrenda CND lucha social y pacífica

Liga directa: http://mx.youtube.com/watch?v=ClO-mJtRFU0

Abarrotan decenas de miles el zócalo de la capital

















Tomadas el 25 de enero de 2009 en el zócalo de la Ciudad de México.


Decenas de miles de ciudadanos acudieron a la asamblea informativa de la Convención Nacional Democrática, donde una vez más quedó demostrado con hechos que el movimiento de resistencia civil pacífico está creciendo. De nada sirvieron las rupturas de los Chuchos de la nueva derecha llamada eufemísticamente Nueva Izquierda. Tampoco los constantes ataques por parte de lectores de noticias de radio –sobre todo- y televisión en contra del movimiento y de Andrés Manuel López Obrador. Ni siquiera el cerco informativo que impide la difusión de las ideas y propuestas del movimiento.

La mafia político-empresarial volvió a fracasar en su intento por acabar con el movimiento civil más importante de las últimas décadas. La organización es evidente y su fuerza se puede constatar día a día. Sin importar que los medios de comunicación oficiales y oficiosos retiren de las pantallas de televisión y de las ondas de radio cualquier comentario alusivo a la resistencia, por enésima vez se desbordó el zócalo de la ciudad de México –como se comprueba con las imágenes y el video-, con decenas de miles de ciudadanos que se manifestaron por continuar en resistencia y organizados para combatir de manera pacífica pero decidida a los mafiosos que tienen secuestrado al país y a sus habitantes.

Con la asamblea de este domingo se inauguró un año más de resistencia civil pacífica y con ello se evidenció que en lugar de estar menguada sigue vibrante y con cada vez más adeptos. Si tomamos en cuenta las condiciones económica en que vive el país, el desempleo, la carestía y el alto precio de los combustibles, se tendrá un panorama general del esfuerzo que tuvieron que hacer las personas que asistieron al zócalo este día.

El movimiento está más fuerte que nunca, vienen cosas interesantes, como las movilizaciones anunciadas para febrero y marzo, además de las candidaturas de miembros de la CND a puestos de elección popular, para subir un peldaño más en el camino hacia la construcción de un país equitativo y democrático. ¡ Basta de simulaciones, democracia ya!


A continuación el discurso íntegro que pronunció Andrés Manuel López Obrador en el zócalo de la Ciudad de México.


México, Distrito Federal
Domingo 25 de enero de 2009


* Discurso del presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, durante la asamblea del Movimiento Nacional por la Defensa del Petróleo, la Economía Popular y la Soberanía Nacional, en el Zócalo de la Ciudad de México


Amigas y amigos:

Gracias a ustedes, a sus profundas convicciones y a su perseverancia, nos congregamos de nuevo en el Zócalo para dar continuidad a nuestro movimiento.

No podríamos dejar de mencionar el esfuerzo que hacen muchos de ustedes para estar presentes en esta asamblea nacional. Hay quienes vienen de muy lejos, que salieron de sus casas desde ayer por la mañana. Y todos, mujeres y hombres, jóvenes y ancianos respetables, familias completas, acuden a nuestro llamado por su propia voluntad. Gracias, muchas gracias de todo corazón.

Mi reconocimiento también a los dirigentes del Frente Amplio Progresista. A todas y a todos los brigadistas, a los miembros de las organizaciones sociales y ciudadanas. En particular, a Alberto Anaya, a Luis Maldonado y a Alejandro Encinas.

Llevamos más de dos años resistiendo y avanzando en nuestro propósito de transformar la vida pública de México y poco a poco se ha ido reafirmando la importancia de nuestra lucha.

Actualmente, los que nunca dejaron de creer en nuestro proyecto, están más convencidos y los que dudaban, han empezado a despertar, a reflexionar con más disposición de entender lo que realmente está sucediendo.

Independientemente de nuestra entereza y trabajo cotidiano, mucho ha contribuido en la toma de conciencia de los ciudadanos, la triste realidad que estamos enfrentando la inmensa mayoría de los mexicanos.

Hoy, se padece por el desempleo, la carestía, la pobreza, la inseguridad y la violencia pero, sobre todo, existe incertidumbre y empieza a manifestarse la angustia y la frustración. Y todo ello en un ambiente de insensibilidad, de indolencia, incapacidad y cinismo de las autoridades.

Por eso, nuestro movimiento tiene que mantener viva la llama de la esperanza. El mensaje debe de ser claro y preciso.

Decir a los cuatro vientos que sí podemos, con la participación de todos, encontrar salidas; que sí podemos, con soluciones colectivas, remontar este periodo decadente; que sí podemos devolver la confianza y la felicidad que merece nuestro pueblo; que sí podemos salvar a México.

Nuestro optimismo, no es recurso retórico, ni buenos deseos, se sustenta en la enorme fortaleza cultural de nuestro pueblo, en su vocación de trabajo y en su inmensa bondad. También, nuestro optimismo se basa en el gran potencial de los recursos naturales del país. A pesar de que México ha sido saqueado por siglos, todavía tenemos oro, plata, cobre, petróleo, gas, agua en abundancia, buenas tierras para la producción agropecuaria, bosques, selvas, litorales, y nuestro territorio es uno de los más bellos del mundo.

Además, podemos salir adelante porque tenemos un buen diagnóstico de los males que aquejan a la nación y le impiden su prosperidad. Sabemos que la crisis de México se origina por dos grandes problemas: la corrupción y la desigualdad, que al final de cuentas se resumen en uno solo: el mal gobierno.

También sabemos que los responsables de la tragedia nacional, son quienes se han apoderado del gobierno y de las instituciones, y han convertido al Estado en un comité al servicio de una minoría, sin importarles el destino del país y mucho menos el sufrimiento de la mayoría de nuestro pueblo.

En nuestro país existe una república aparente, simulada, falsa; hay poderes constitucionales, pero en los hechos un grupo ha confiscado todos los poderes. Esta especie de dictadura encubierta, no sólo ha nulificado la vida democrática, sino que ha causado una profunda desigualdad económica y social. Hay pocos que tienen mucho y muchos que tienen poco.

Es paradójico y, a todas luces, inmoral, que un puñado de barones del dinero y de la política se hayan enriquecido, como nunca, de manera impune y descarada, mientras el país se ha hundido en uno de los periodos más largos de estancamiento económico en toda su historia y el pueblo ha sido condenado a la sobrevivencia.

Esta gran injusticia se ha llevado a cabo al amparo del poder público y mediante el despojo de bienes de la nación y del pueblo, con la protección de monopolios, con la utilización facciosa del presupuesto y con la corrupción en contratos de obras y servicios.
A la par de este gran pillaje, han venido imponiendo una política económica, que lo único que ha ocasionado es la tremenda crisis de bienestar y de seguridad, que hoy agobia a la mayoría de los mexicanos y que amenaza con generar más inestabilidad política y social.

La crisis actual, no olvidemos, se precipita luego de 26 años sin crecimiento económico. En este tiempo, México ha sido uno de los países que menos ha progresado en el mundo.

Este periodo se ha caracterizado por el abandono al campo y el manejo irresponsable de nuestros recursos energéticos.

Desde 1983, se dejó sin apoyo a los productores del sector agropecuario y se optó por comprar los alimentos en el extranjero. Y ahora como resultado hay tierras ociosas, potreros abandonados, se ha despoblado el medio rural y millones de campesinos se han visto obligados a emigrar.

En cuanto al sector energético, todo se ha centrado en la sobreexplotación de los yacimientos petroleros para exportar materia prima y comprar afuera gasolinas, diesel y productos petroquímicos, todo ello porque se descuidó deliberadamente la industria petrolera para privatizarla.

Tanto por la importación de alimentos como por la compra de productos derivados del petróleo, el año pasado se tuvieron que destinar 75 mil millones de dólares, lo que ha llevado a incrementar cada vez más el déficit comercial. En otras palabras, se ha dejado pasar la oportunidad de aprovechar el potencial del campo y del sector energético, que podrían estar siendo los pilares del desarrollo del país y las fuentes principales de crecimiento, empleo y bienestar de la población.

En contraste con la desatención a las actividades productivas, se ha registrado un crecimiento desmesurado del aparato burocrático y se ha creado una clase parasitaria de altos funcionarios públicos y políticos que gozan de privilegios como no sucede en otras partes del mundo. Durante los dos gobiernos panistas, el gasto corriente aumentó en 72 por ciento y en los dos años del actual gobierno usurpador, ha crecido en 400 mil millones de pesos.

A pesar de la crisis que está golpeando a la mayoría de los mexicanos, los altos funcionarios públicos están ganando hasta 600 mil pesos mensuales, tienen atención médica privada, fondo de ahorro especial y gozan de muchos otros privilegios.

Ahora bien, si no ha habido crecimiento económico, si existe una profunda desigualdad social y se padece de una dictadura encubierta, cómo es, entonces, que no ha habido un estallido social. La respuesta tiene que ver con la nobleza y la vocación pacifista de nuestro pueblo, y con el papel de válvulas de escape que han jugado la economía informal y el fenómeno migratorio.

Esto último ha sido determinante. Imaginemos qué hubiese pasado si no salieran del país alrededor de 600 mil mexicanos cada año, a buscarse la vida del otro lado de la frontera.

Aún cuando no se ha desbordado el descontento, la manifestación más inequívoca del fracaso de la actual política económica, es el crecimiento tan preocupante de la inseguridad y de la violencia.

El flagelo de la delincuencia es producto de la falta de crecimiento económico, de oportunidades de empleo y de bienestar y, como es obvio, este problema no se va a resolver con policías y soldados, con cárceles, amenazas de mano dura y penas más largas, sino a partir de un cambio profundo en todos los ordenes de la vida pública de México.

Sin embargo, este cambio no vendrá de la actual clase gobernante que sigue empecinada en el lucro, en el discurso de la mentira y en el desdén, pensando que con el control de los medios de comunicación se va a seguir imponiendo.

Por eso todo apunta a que la situación va a empeorar. La crisis de Estados Unidos nos va a afectar más de la cuenta por la debilidad de nuestra economía. En pocos meses el peso se devaluó en 40 por ciento; este año el crecimiento estará por debajo de cero; ya hay despidos masivos de trabajadores y el desempleo crece de manera alarmante.

Y ante esta difícil circunstancia, el gobierno usurpador no tiene ni voluntad, ni capacidad para enfrentar este desafío. Calderón, está atrapado en la red de complicidades y componendas que se tejió desde el fraude electoral. Además, es muy inepto.

Primero habló de que no nos preocupáramos, que si en Estados Unidos les daba pulmonía, a nosotros nada más nos iba a dar gripe, y ahora que los efectos de la crisis son innegables y obligado en mucho por nuestro movimiento, sale a decir que pondrá en marcha un plan anticrisis, claramente insuficiente, de medidas que son un refrito de propuestas anteriores que nunca ha cumplido.

No fue ni siquiera capaz de anunciar que reduciría el gasto burocrático, que bajaría los precios de la gasolina y del diesel, o que quitaría el Impuesto Empresarial de Tasa Única (IETU). Algo que mostrara un poco de voluntad del gobierno por compartir el sacrificio con la sociedad.

Por eso, tenemos que seguir presionando al gobierno usurpador para obligarlo a utilizar todos los instrumentos del Estado y proteger al pueblo. Tengamos presente que si no se hace nada, no sólo habrá más pobreza, sino también más inseguridad y violencia.

En el terreno de la acción, nuestro movimiento debe seguir exigiendo el cambio en la política económica. Debemos insistir, una y otra vez, hasta lograr que se apoye a los productores del campo y se alcance la autosuficiencia alimentaria; que se utilice al sector energético como palanca de desarrollo nacional, mediante la construcción de refinerías e impulso a la industria petroquímica para producir gasolinas, diesel, fertilizantes y otros insumos, que se ofrezcan a precios bajos a los consumidores y a las empresas, y permitan generar empleos e impulsar la industrialización del país.

El objetivo es crecer, generar empleos, producir aquí lo que consumimos, apoyar a productores, a pequeños y a medianos empresarios y proteger el mercado interno.

Debemos seguir demandando que baje el gasto corriente y se supriman todas las partidas destinadas a mantener los privilegios de los altos funcionarios públicos. Le cuesta mucho al pueblo mantener al gobierno. No puede haber gobierno rico con pueblo pobre. Es indispensable la aplicación de un plan de austeridad para ahorrar y destinar fondos al desarrollo.

De manera concreta, como aquí se ha anunciado, tenemos que aplicar acciones de resistencia civil pacífica para lograr que baje el precio de las gasolinas, el diesel, el gas y la electricidad.

Tenemos que luchar para que se elimine el IETU y se protejan los fondos de pensiones de los trabajadores que han perdido más de 50 mil millones de pesos en los últimos meses.

También, tenemos que actuar para que se garantice, cuando menos, el derecho a la salud y a la alimentación del pueblo. En este sentido, reconocemos la decisión del Jefe de Gobierno, de establecer 300 comedores populares para que no haya hambre en la Ciudad de México. También fue importante el que se resolviera ampliar el programa de atención médica y medicamentos gratuitos a todos los habitantes del Distrito Federal. Este modelo de atención mínima a dos derechos humanos fundamentales, lo tenemos que reproducir en todos los gobiernos estatales y municipales surgidos del movimiento de izquierda nacional. Y este ejemplo extenderlo a todo el país, como ha sucedido con la pensión alimentaria para los adultos mayores.

Del mismo modo, tenemos que promover la instalación de las casas del movimiento en defensa de la economía popular. Se trata de que haya oficinas donde la gente pueda acudir y ser atendida ante cobros indebidos en recibos de luz, predial, agua, tarjetas de crédito, hipotecas o cualquier otro abuso de autoridad o de prestadores de servicios. En estas casas del movimiento, no sólo se brindará información y asesoría, sino que se auspiciará la organización y habrá movilizaciones en la búsqueda de soluciones colectiva.

Por cierto, hemos recibido quejas de muchos ciudadanos que son hostigados por teléfono, a horas inapropiadas, para exigirles el pago de supuestas deudas a bancos y a empresas comerciales. También actuaremos al respecto.

Para llevar a la práctica todo este plan en defensa de la economía popular, debemos trabajar todos juntos para cumplir la estrategia que aquí ha sido propuesta por la Coordinadora Nacional del Movimiento.

Les propongo que repasemos el calendario de acciones hasta el 22 de marzo:

1. La semana del 26 al 30 de enero se llevará a cabo una campaña de difusión para la defensa de la economía popular. Para ello se hicieron 28 mil videos y 200 mil historietas, cuyos contenidos fueron elaborados por los integrantes de la Comisión de Difusión. Al respecto les pedimos que estos materiales se reproduzcan y se difundan casa por casa.
2. El martes 3 de febrero, a las 5 de la tarde, llevaremos a cabo un mitin en las oficinas de la Secretaría de Hacienda ubicadas en la avenida Hidalgo, frente a la Alameda Central, para exigir un cambio de rumbo en la política económica y demandar que bajen los precios de la gasolina, el diesel, la luz, el gas, que se derogue el IETU y se protejan los fondos de pensiones de los trabajadores.
3. El miércoles 17 de febrero, a las 5 de la tarde, se realizarán asambleas del movimiento frente a las oficinas de Luz y Fuerza del Centro y de la Comisión Federal de Electricidad, tanto en el Distrito Federal como en todos los estados del país, para protestar por los cobros excesivos en los recibos de luz.
4. En el transcurso del mes de febrero se abrirán las Casas del Movimiento en los 31 estados y en las 16 delegaciones del Distrito Federal.
5. El martes 3 de marzo, a las 5 de la tarde, se llevará a cabo un mitin frente a las oficinas de la Asociación Mexicana de Bancos, ubicadas en 16 de septiembre No. 27, para protestar por las altas tasas de interés en las tarjetas de crédito, cobros indebidos y analizar la situación de la cartera vencida.
6. El miércoles 18 de marzo, a las 5 de la tarde, se celebrará una reunión de evaluación sobre la defensa del petróleo, en el Monumento al general Lázaro Cárdenas del Río, ubicado en el Eje Central. Debo informar a ustedes que las comisiones que se crearon con este propósito, han seguido trabajando, vigilando, denunciando la corrupción en Pemex e interponiendo recursos legales.
7. El domingo 22 de marzo, a las 10 de la mañana, se llevará a cabo, en el Hemiciclo a Juárez, la asamblea nacional de evaluación de las acciones en defensa de la economía popular.


Amigas y amigos:

Defender la libertad humana y practicar en todo momento la verdadera solidaridad, debe ser siempre el distintivo de nuestro movimiento.

En consecuencia, desde esta plaza pública, expresamos nuestro apoyo a los familiares de los 65 mineros que perdieron la vida en Pasta de Conchos, Coahuila. El día 19 de febrero se cumplirán tres años de esa tragedia, sin que se haya hecho justicia.

Expresamos, también, nuestro respaldo a los mineros de Cananea, Sonora, que están en huelga desde hace dieciocho meses, resistiendo con sus familias, como en el porfiriato, el acoso, la represión y la confabulación entre autoridades federales, estatales y el dueño de la acaudalada compañía denominada Grupo México.

Hace poco los visitamos y nos comprometimos a apoyarlos con brigadas médicas y despensas. Ya lo empezamos a hacer con la cooperación de profesionistas y ciudadanos de nuestro movimiento. No los dejemos solos.

Volvemos a expresar nuestra solidaridad a quienes luchan contra la minera canadiense San Xavier, que está destruyendo el cerro de San Pedro en San Luis Potosí, símbolo de ese estado.

Desde aquí refrendamos nuestro apoyo al pueblo de Zimapán, Hidalgo, que se opone a que una empresa española instale un basurero de residuos tóxicos en ese municipio. Y como represalia no sólo fueron agredidos por la policía, sino que hace poco el supuesto Tribunal Electoral Federal, que realmente actúa bajo las órdenes de la mafia política del país, resolvió anular las elecciones municipales, desconociendo al presidente municipal electo, José María Lozano Moreno, con la argucia de que un sacerdote había hecho campaña a su favor, cuando en realidad lo que está en el fondo es la obtención de los permisos municipales para la operación de dicho basurero.

Algo parecido llevó a cabo el Tribunal Electoral Federal, al quitarle el triunfo al presidente municipal electo de San Marcos, Guerrero y entregárselo al candidato del PRI, porque está de por medio el interés de políticos y empresarios para apropiarse de terrenos con potencial turístico.

Exigimos la libertad de los maestros: Héctor Manuel Lara Moreno, Carlos Antonio Castro García y Álvaro K. Escamilla de Mexicali, Baja California, quienes por encabezar un movimiento en contra de Elba Esther Gordillo, fueron encarcelados con la complicidad del gobernador panista José Guadalupe Osuna Millán.

Nuestra solidaridad a todos los maestros que luchan por la democratización sindical, se oponen a las reformas a la Ley del ISSSTE y a la llamada Alianza Educativa.

Exigimos la libertad de los presos políticos de Atenco y de todos los luchadores sociales que son hostigados o se encuentran privados de su libertad por la defensa de causas populares y del medio ambiente.

Vaya nuestra solidaridad a los periodistas Miguel Badillo y Ana Lilia Pérez, de las revistas Contralínea y Fortuna, quienes son víctimas de la persecución por sus denuncias a empresarios vinculados con Felipe Calderón.

Nuestra solidaridad con los trabajadores y técnicos de Pemex, que fueron despedidos por organizarse y defender sus derechos.

Nuestro reconocimiento a campesinos y pescadores que exigen con justicia que baje el precio del diesel, que les afecta gravemente en su de por sí menguada economía.

Expresamos nuestra protesta por los daños que ya se han ocasionado a la zona arqueológica de Teotihuacán, en aras de intereses políticos mediáticos y mercantiles. Exigimos la cancelación del llamado proyecto “Resplandor Teotihuacán”, impulsado por los gobiernos federal y del estado de México.

Amigas y amigos:

Como es lógico, los cambios que se necesitan para renovar a México, no sólo tienen que ver con lo económico, atañen también a lo político, a lo social y a lo moral.

Lo deseable es que se haga todo al mismo tiempo. Por eso, hablamos de una transformación de la vida pública, que implica una nueva economía en comunión con la naturaleza, orientada a la producción y al trabajo; una verdadera reforma política que haga posible el funcionamiento de las instituciones con pleno apego a la legalidad y al interés general; y una convivencia social más humana, más justa y más igualitaria.

Y todo ello debe ir acompañado del fortalecimiento de nuestros valores individuales y colectivos.

Nada se logrará si continúa avanzando la falsa creencia de que sólo vale el que tiene y de que se puede triunfar (entre comillas) sin escrúpulos morales de ninguna índole.

Por eso, es indispensable crear una nueva corriente de pensamiento que se sustente en la cultura, en la nobleza y en la generosidad de nuestro pueblo, y que introduzca y refuerce en la sociedad elementos como la tolerancia y el respeto a la diversidad. En pocas palabras, tenemos que enaltecer la honestidad y la congruencia en el quehacer público.

De modo que es no es poca cosa lo que nos hemos propuesto. A muchos les podrá parecer una utopía, pero nada que verdaderamente valga la pena, se puede realizar en la vida sin ideales.

Cuando pensemos que no se puede, recordemos que Hidalgo enseñó que “el pueblo que quiere ser libre lo será, que el poder de los reyes es demasiado débil cuando gobiernan contra la voluntad de los pueblos”.

Y cuando no tengamos lo suficientemente claro los motivos de nuestra lucha, no olvidemos las palabras de Morelos, cuando les dijo a sus allegados: “Quiero que hagamos la declaración de que no hay otra nobleza que la de la virtud, el saber, el patriotismo y la caridad; que todos somos iguales, pues del mismo origen procedemos; que no haya privilegios ni abolengos. Que todo el que se queje con justicia tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda contra el fuerte y el arbitrario.

Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben de ser tales a que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto. Que se eduque a los hijos del labrador y del barretero, como a los del más rico hacendado y dueño de minas”.

Y cuando necesitemos fortalecer nuestras convicciones, emulemos a Juárez cuando decía “que el enemigo nos venza o nos robe, si tal es nuestro destino; pero nosotros no debemos legalizar un atentado entregándole voluntariamente lo que nos exige por la fuerza”.

Y cuando nos falte idealismo, pensemos en ese extraordinario luchador social, Ricardo Flores Magón, que decía: “Cuando muera, mis amigos quizá escriban en mi tumba: ‘aquí yace un soñador’, y mis enemigos: ‘aquí yace un loco’. Pero no habrá nadie que se atreva a estampar esta inscripción: ‘aquí yace un cobarde y un traidor a sus ideas’”.

Amigas y amigos:

No perdamos la oportunidad histórica de que las nuevas generaciones nos recuerden con todos nuestros errores y defectos, pero que recuerden también que nuestras vidas siempre estuvieron inscritas en ideales nobles, inspiradas en el bien de nuestros semejantes. La vida es demasiado corta para que la ensuciemos dejándonos dominar por lo superfluo, por lo que no tiene valor.

Sigamos adelante. El camino está lleno de obstáculos, pero no hay nada más humano que ejercer la libertad en pos de causas justas.

¡Triunfaremos!

¡Viva el Movimiento en defensa de la economía popular, del petróleo y de la soberanía!

¡Viva la transformación nacional!

¡Viva el pueblo!

¡Viva México!

¡Viva México!

¡Viva México!

sábado, enero 24, 2009

Desfiladero*



Tomados de La Jornada, El Fisgón y Helguera.

Jaime Avilés
jamastu@gmail.com

■ Con Obama llegó a la Casa Blanca la perestroika al estilo gringo


Tema obligatorio para intentar cualquier balance de los acontecimientos políticos semanales, es el marcado tufo a perestroika a la gringa que han dejado en el aire las decisiones inaugurales de Barack Obama. La primera que tomó fue suspender por 120 días los juicios contra seis acusados de terrorismo, presos en Guantánamo como sospechosos de los ataques a Nueva York en septiembre de 2001.

Emulando al Mijail Gorbachov de 1985, definió nuevas reglas de “transparencia” y un código de ética para los integrantes de su gobierno. Acto seguido, llamó por teléfono a líderes de Medio Oriente para buscar una salida a la “crisis de Gaza” –eufemismo para “matanza de palestinos bajo las armas pavorosas de Israel”, que Obama jamás enfocará así porque, entre otras cosas, sus compromisos con Tel Aviv le permitieron llegar a la Casa Blanca.

Renuente a perder un solo minuto en su primer día de trabajo, de inmediato consultó con los generales y almirantes del alto mando militar sobre el retiro de tropas estadunidenses de Irak. Pero antes permaneció momentáneamente a solas en la Oficina Oval, donde encontró encima del escritorio un sobre cerrado y marcado con este mensaje: “From 43 to 44”, o sea, “del (presidente número) 43 para el 44”.

En su segunda jornada de trabajo, el jueves, Obama firmó “órdenes ejecutivas” –así las llama nuestro corresponsal, David Brooks– para prohibir la tortura, clausurar definitivamente el centro de detención de Guantánamo, las cárceles clandestinas de la CIA dispersas por todo el mundo y, es de suponerse, los traslados secretos de prisioneros a bordo de aviones fantasmas.

Sin duda, el nuevo mandatario está usando el manual del buen presidente que aconseja, de entrada, poner todo el énfasis en la política exterior para obtener resultados más o menos espectaculares a corto plazo, en lo que aborda los puntos más arduos y sensibles de la agenda, empezando, desde luego, por la crisis económica del imperio y del mundo, y sus consecuencias sociales en términos de empleo, salario, salud, ahorro, vivienda, educación, medio ambiente y migraciones internas.

Impecable en su trato, en su agradable aspecto y en su elocuente oratoria, que no requiere de telepronters o discursos maquilados por terceros para comunicar sus ideas con claridad y precisión, tiene apenas cuatro años para cambiar la imagen de Estados Unidos en el tercer mundo –o, siquiera, atenuar el odio antigringo que en todas partes sembró George WC–, y mantener en pie los pilares económicos de su país, protegiendo eficazmente a la población de los estragos apocalípticos de la crisis.

Tan escaso tiempo –cuatro años– resultó, sin embargo, más que suficiente para acabar con el complejo y ambicioso proyecto, las enormes aspiraciones y el formidable capital político de Gorbachov: entre 1985 y 1989, el último gran líder soviético de la historia liquidó la guerra fría, restituyó las libertades públicas, dejó atrás la economía centralizada (que ya no era capaz de satisfacer desde el gobierno las necesidades elementales de los consumidores) y propició la irrupción de la economía de mercado y con ésta el retorno del capitalismo y el fin del modo de producción socialista.

A la vuelta de las décadas, el balance histórico de la gestión de Gorbachov dice que éste auspició la reunificación de las dos Alemanias tras la caída del muro de Berlín. Además, liberó del yugo del Kremlin a Estonia, Letonia y Lituania; ayudó a poner fin a las dictaduras estalinistas de Hungría, Polonia, Rumania y Checoslovaquia, pero no pudo meter las manos para evitar que, tras la muerte de Tito, Yugoslavia se desintegrara en una sucesión de guerras de limpieza étnica, tras las cuales surgieron tres pequeños países marcados aún por el odio: Serbia, Croacia y Montenegro.

Toda la geografía política del mundo cambió desde entonces. Nuevas repúblicas adquirieron un puesto en la ONU, los viejos mapas dejaron de funcionar. A Gorbachov, dicen los que saben, no le faltó tiempo para concretar su proyecto, sino que llegó a ponerlo en marcha cuando era demasiado tarde: las estructuras de la URSS estaban podridas y era inminente su derrumbe.

Entonces, por supuesto, salió a flote una de las mafias más sanguinarias y crueles de la Tierra, que se había incubado, a lo largo de muchos años, a la sombra de la burocracia soviética, donde el poder político y los privilegios de los altos miembros de la nomenklatura del sistema eran desde hacía rato sinónimo de delincuencia organizada, como ahora ocurre en nuestro país.

Aquí, el cambio de rumbo impuesto en 1982 por el gobierno de Miguel de la Madrid exacerbó la corrupción que existía en las entrañas del partido oficial y, aunque el eslogan del sexenio aspiraba a la “renovación moral” de la sociedad, fue en ese periodo cuando se disparó el auge del narcotráfico y la gestación de otra mafia, la nuestra, que hoy por hoy compite en crueldad y poderío económico con la rusa.

Desde una óptica ajena a cualquier nostalgia por aquel socialismo autoritario y corrupto que no funcionó, el colapso del imperio soviético abrió un proceso de descolonización que eximió a Moscú de la obligación de calzar y vestir a millones de vasallos improductivos. Libre de esa carga insoportable, Rusia se reconvirtió en una potencia capitalista moderna, que hoy posee y explota el mayor yacimiento de gas natural del mundo, merced a lo cual se permite hablar de tú a tú con China e India, acerca de lo que podría llegar a convertirse en una poderosa alianza asiática contra Estados Unidos.

Obama enfrentará, como es obvio, problemas muy distintos a los que encaró Gorbachov en su momento, pero no podrá soslayar que su pueblo lo llevó al poder porque considera que es el único líder capaz de mejorar los niveles de vida de la gente, mientras, por su parte, las grandes corporaciones toleraron su ascenso para que mantenga el predominio hegemónico del imperio en el mundo y tenga a raya a los gigantes del Oriente.

Resolver las tremendas contradicciones que ya existen y van a agudizarse entre el pueblo de Estados Unidos, empobrecido por el neoliberalismo, y los apetitos insaciables de las empresas y los bancos que ahora tanto dependen de la ayuda financiera gubernamental, será a todas luces el reto más apasionante y complejo de Obama.

Ojalá, para tratar de resolver semejante galimatías, vuelva los ojos a México y se informe acerca de un movimiento social, muy poderoso y extendido en estas tierras, que se consolidó a partir del momento en que buscando la Presidencia de la República, un carismático dirigente popular dijo y repitió en miles de discursos: “para que a todos nos vaya bien, primero los pobres”. Ese líder y ese movimiento van a reunirse mañana, a las 10 de la mañana en el Zócalo. Allá nos vemos…



*Tomado de La Jornada.

viernes, enero 23, 2009

Espejitos por oro*








Tomados de La Jornada, Helguera, El Fisgón y Rocha y El Universal, Helioflores.



JOHN M. ACKERMAN

En lugar de realizar su primera visita de Estado a México, tal como en 2001 lo hiciera George W. Bush cuando fue recibido por Vicente Fox en su rancho, Barack Obama decidió atender a Felipe Calderón en Estados Unidos en una reunión informal y sin su investidura presidencial. Mientras Fox tuvo la oportunidad de recibir a Bush en su propio territorio y dialogar con un presidente en funciones, Calderón se vio obligado a hacer maletas para comer mole en Washington con un presidente electo sin poder alguno.

Se equivocan los que repiten ad nauseum que existe una "tradición" en el sentido de realizar un encuentro entre el presidente mexicano y el presidente electo de Estados Unidos antes de que tome posesión. El único antecedente histórico de una reunión de este tipo fue la visita de Carlos Salinas de Gortari a Bill Clinton en 1993, la cual se justificó bajo el argumento de que a éste último se le pondría al tanto de las negociaciones respecto al Tratado de Libre Comercio. Ningún otro presidente electo de los Estados Unidos se ha reunido con el mandatario mexicano antes de su "inauguración".

Tal como nos lo ha recordado el analista Dan Lund, la verdadera "tradición", establecida por cierto desde los tiempos de John F. Kennedy, ha sido que el presidente estadunidense realice su primera visita de Estado a su vecino de arriba. Y así será de nuevo en esta ocasión. En las próximas semanas, Obama visitará al primer ministro de Canadá, Stephen Harper, en un acto que los canadienses ya celebran como un indicador de la gran importancia de las relaciones bilaterales entre ambos países.

Hablando de tradiciones, la que efectivamente sigue vigente en nuestro país es la del intercambio de espejitos por oro. Tanto el gobierno mexicano como la mayoría de los medios de comunicación masiva se han aprestado a festejar los espejitos que ofreció Obama al presidente mexicano al concederle un par de horas de su agenda y felicitarle protocolariamente por su gran "liderazgo" y "compromiso". Pero mientras Calderón se mira y admira en los espejitos de Obama, Estados Unidos ya ha iniciado el saqueo del oro de la soberanía nacional.

Hoy México es relevante en la agenda internacional de esa nación principalmente por tres asuntos: narcotráfico, seguridad pública y petróleo. Desde la Doctrina Monroe, siempre ha existido un enorme interés de parte de los mal llamados "americanos" por controlar la seguridad interna y el oro negro de nuestro país. Como botón de muestra tenemos el más reciente informe del Comando Conjunto de Fuerzas (Joint Forces Command) que manifiesta abiertamente la disposición del gobierno estadunidense de intervenir militarmente en caso de que ocurra un "colapso rápido" del Estado mexicano. Este escenario supuestamente tendría que ver con la toma de las instituciones públicas por el narcotráfico, pero de ninguna manera se podría descartar una acción similar en el caso de una eventual victoria política de la izquierda social.

Por lo visto, el presidente mexicano está dispuesto a entregarles a los estadunidenses "lo que gusten y manden". Al anunciar la nueva "alianza estratégica" entre ambos países en materia de seguridad, Calderón ha ratificado la tradicional subordinación y servilismo del Estado mexicano a los dictados del Tío Sam. En lugar de defender enérgicamente los derechos de los connacionales en el país del norte o de demandar apoyo para salir de la crisis económica causada en gran medida por el propio régimen estadunidense, Calderón se limitó a felicitar al presidente electo, gestionar el siguiente cheque del Plan Mérida y prometer su lealtad a los dictados de Washington.

Si bien el equipo de política exterior de Obama es más inteligente y "pragmático" que los ideólogos retrógrados que operaron bajo el gobierno de Bush, sería ingenuo esperar que los nuevos inquilinos de Washington tengan en mente defender los intereses de México y los mexicanos. La nueva secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el vicepresidente, Joe Biden, son ampliamente conocidos por sus posiciones belicistas y buscarán de forma férrea seguir promoviendo el neoliberalismo por el mundo. Ambos también apoyaron la invasión de Irak y respaldan plenamente a Israel en su conflicto con los palestinos. El secretario de Defensa de Bush, Robert Gates, continuará en su puesto y Obama entregó el cargo clave de asesor nacional en seguridad a James Jones, un militar cercano a los republicanos y en especial al derrotado John McCain. Llama la atención que el presidente electo no incluyó un solo representante del ala diplomática pacífica ("las palomas") del Partido Demócrata en su equipo de política exterior.

Todo parece indicar que tendremos más de lo mismo en la política exterior de Estados Unidos. Sin embargo, todavía existe la posibilidad de aprovechar la transición y la supuesta buena voluntad expresada por Obama para "darle la vuelta" a las relaciones con América Latina con el fin de hacer valer los intereses de México. Pero esto definitivamente no se logrará con reuniones protocolarias a manera de intercambios de "espejitos" por oro, sino con una diplomacia fuerte y autónoma, así como con un arraigo y comunicación constante con el pueblo mexicano y los países de América Latina.

Lamentablemente, la escenografía, las declaraciones y los nulos resultados de este primer encuentro entre Obama y Calderón no son buenos augurios para las relaciones entre México y Estados Unidos.





*Tomado de la revista Proceso.

jueves, enero 22, 2009

La carne, enemigo del alma*


















Tomados de La Jornada, El Fisgón, Hernández, Helguera y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.




MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA

No obstante proponer que el cuerpo humano es "templo vivo del Espíritu Santo", la Iglesia católica tiene horror oficial por la carne, aunque no sean pocos sus ministros que ceden a las tentaciones, las más de las veces en perjuicio de seres vulnerables, como niños sujetos al cuidado de quienes en vez de guiarlos los ultrajan. El mundo, el demonio y la carne (el cuerpo humano, su aptitud para recibir y ofrecer placeres) eran, son, los enemigos del alma.
De las familias de esos miles de víctimas no se habló en el VI Encuentro Mundial de las Familias, realizado hasta este domingo 18 en el Centro Bancomer de Santa Fe. Se habló, en cambio, de una familia ideal, la formada por padre, madre e hijos que se aman y asisten recíprocamente, modelo que ciertamente es perceptible en sociedades atribuladas pero que no es tan frecuente como reza la propaganda eclesiástica. El optimismo irreal de la Iglesia le dificulta ver cuán a menudo esa célula básica de la vida social es el espacio donde se generan algunas de las lacras mayores de nuestro tiempo, como la violencia y el autoritarismo.

En la inauguración del encuentro (primero que no es encabezado por el Papa, pues Benedicto XVI que presidió el quinto, celebrado tres años atrás en Valencia, prefirió abstenerse de viajar a México) el jefe del Estado laico mexicano, Felipe Calderón, pronunció un discurso parroquial, alentado por el grito que le dio la bienvenida como "nuestro presidente católico". Impregnado con un tenue y discutible humor de sacristía, como cuando se refirió a sus profesores maristas como los culpables de su formación, olvidó que la laicidad es condición esencial de la convivencia mexicana. Tan superficial fue, por cierto, su educación ritual que ni siquiera sabe qué significa exactamente santo patrono. Cree que el protomártir mexicano, Felipe de Jesús, es eso para él, su santo patrono. Ni que fuera pueblo o gremio, a los que se asigna patrono. Durante siglos el único mexicano colocado en el santoral fue precisamente san Felipe, pero el boom de canonizaciones promovidas con criterio político y hasta mercadológico en los años recientes lo convirtió en sólo uno más del ya vasto elenco de beatos y santos nacidos en nuestro país. De entre ellos, Calderón tuvo la mala idea de citar a los mártires cristeros, llevados a los altares en una desinformada o atrevida decisión vaticana. Es verdad que el conflicto religioso de los años veinte del siglo pasado causó una gran cantidad de víctimas de la violencia autoritaria del Estado. Pero también lo es que el afán destructivo no movió sólo a las tropas callistas sino que no pocos jefes de la cristiada perpetraron u ordenaron asesinatos a mansalva. Y la Iglesia ha glorificado a algunos de ellos, como si fuera tan meritorio y digno de alabanza morir por Cristo que matar por él. Junto con su propio santo, Calderón tiene a esos mártires en su devocionario.

Fue comprensible la presencia presidencial en el encuentro promovido por el Vaticano. Además de ser una reunión de fieles y un espacio para la reflexión teológica y moral, ese acontecimiento sirvió también para hacer política. No otra cosa se hace, sino política, cuando se demanda legislación protectora de la familia, que en el contexto en que se mueven los peticionarios quiere decir penalizar el aborto y excluir las uniones de convivencia diversas de la matrimonial.

Las dificultades institucionales de la Iglesia para lidiar con los asuntos de la carne se hicieron patentes en el encuentro. Su principal promotor, el cardenal Ennio Antonelli, que preside el Pontificio Consejo para las Familias, fue desmentido por la Santa Sede tras un desliz promovido quizá por la necesidad de fingir tolerancia ante abominaciones como la homosexualidad. Puesto que es una realidad innegable la existencia de personas que tienen orientación sexual por personas de su mismo género, dijo Antonelli, hay que reconocer el hecho. Pero es preferible que no se manifieste en público, sino que sus practicantes la mantengan en reserva, que permanezcan en el clóset, más ocultos que discretos. Pero al decirlo fue demasiado lejos. Sus colegas y superiores advirtieron un error en esa aceptación y, de modo oficial, el Vaticano emitió de inmediato más una desautorización que un desmentido: la homosexualidad es vitanda de suyo, se exhiba o se practique en la intimidad. ¡Qué contraste entre esta actitud, no sólo ridícula sino peligrosa por cuanto auspicia la homofobia o predispone a verla con indiferencia, con la apertura del presidente Barack Obama: uno de los tres pastores que rezarán el martes 20, en su toma de posesión, es un obispo episcopaliano, Gene Robinson, manifiestamente homosexual!

Con un clero así de conservador y temeroso, a nadie extraña que la moral predicada a los fieles produzca conciencias gazmoñas, excluyentes, contrarias a la vida. Lo muestra paladinamente el reciente bando de policía y buen gobierno emitido por el ayuntamiento panista de Guanajuato. Es bien sabido que la corriente principal del PAN surgió de un catolicismo conservador, el de las buenas conciencias que se hallan en el Bajío y sus inmediaciones. De ese talante es el gobierno municipal de la capital guanajuatense. Lo encabeza Eduardo Romero Hicks, miembro de una de las buenas familias de la ciudad, cuyo hermano Juan Carlos gobernó al estado y ahora dirige el Conacyt con menos acierto del que reclama la promoción de la ciencia y la tecnología. Conforme al nuevo régimen de convivencia urbana, dar y recibir besos en la vía pública será objeto de sanción pecuniaria y aun de arresto administrativo. Quizá no todos los besos. No, seguramente, los ósculos que fingen cercanía con los que se saludan los europeizantes. Romero Hicks dijo que se trata de castigar los besos olímpicos. No desarrolló esa deportiva idea, no explico en qué consiste la condición que hace punible un beso. Es de suponerse que los condenables sean los besos apasionados, aquellos en que las bocas se aprietan con fuerza pero no causan dolor sino placer, los que dejan salir la lengua entre los labios. Esos deben prohibirse, porque son el preámbulo de la lujuria, son la lujuria misma, como lo son también los "tocamientos obscenos", igualmente castigables en Guanajuato y que quizá no son más que caricias amorosas sobre el rostro y el cuerpo amados o deseados.

Ya era repudiable la pretensión de Germán Martínez, el dirigente nacional panista, de guanajuatizar a México, por lo que eso significa de tramposas maniobras electorales que sirven para imponer un solo credo político e instalan una nueva hegemonía, apenas distinguible de la que protagonizó el PRI. Pero ahora debe ser rechazada con más vigor esa tentación si por guanajuatizar va a entenderse el castigo a las tentaciones de la carne, mortal enemigo del alma según la anacrónica y empobrecedora prédica católica de muchos siglos atrás.


*Tomado de la revista Proceso.