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jueves, noviembre 20, 2008

Con rampante corrupción recuerdan inicio de la Revolución Mexicana













Tomados de La Jornada, Hernández, Helguera y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


Luego de que los medios electrónicos se dieran vuelo con el asesinato del joven Fernando Martí y de la famosa marcha elaborada desde la propia Secretaría de Seguridad Pública federal espuria, los poderes fácticos y los oficiales dieron un plazo de 100 días para entregar resultados favorables en su "guerra" contra el crimen organizado. Los mismos que están a punto de vencer.

El saldo visto aun con los ojos de Televisa y TV Azteca es desolador. La criminalidad en el país se mide día a día por los muertos que sobrepasan los 5 mil en lo que va del año, además del encarcelamiento de jefes policiacos ligados a Genaro García Luna, el impuesto –por Carlos Slim y compañía- "super policía", cuya gracia es saber espiar a los enemigos del patrón en turno.

A punto de que el fatal plazo llegue a su fin el empresario venido a senador, Gustavo Madero, asegura que el compromiso de los levantadedos no es con los 100 días, sino con el periodo ordinario de sesiones que culmina el 15 de diciembre. Y para que no quepa duda, adelanto que un posible periodo extraordinario de sesiones se evaluará en función de cómo avancen los trabajos.

Para la venta de Pemex, estaban más que puestos y querían hacerla en menos de dos semanas. Para cerrar los huecos legales a la delincuencia se lo tomarán con calma. Y no, no es que quieran revisar minuciosamente lo que aprobarán, más bien se trata de evitar la mentada reforma, pues a ellos, a los corruptos del PAN, PRI, PRD, grandes empresarios y poderes fácticos les conviene que las cosas se queden como están. Si cae otro de su gremio, pues tendrá que irse del país, como ya lo han hecho varios empresarios, entre ellos la familia de Fernando Martí. El reto: "Si no pueden renuncien, pues cobrar por hacer nada también es corrupción", les valió.

No se trata del único caso. Los "legisladores" del PAN afirmaron que están "afinando" (léase: no va a pasar) una ley para darle "un poquito de más dientes" a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y a la Condusef –del corrupto Luis Pazos- para que "cuenten con las herramientas jurídicas" para hacer frente a la voracidad de los bancos en México. Y es que la CNBV "exhortó" a la banca a no abusar de las decenas de millones de mexicanos que son sus cautivos "clientes". La voraz banca extranjera –estadunidense, española, inglesa y canadiense- y la poca mexicana decidió aumentar los montos de las comisiones que cobran por usar sus tarjetas de crédito. Las mismas van de 47 por ciento hasta 113por ciento, cuando la inflación oficial es de 6 por ciento. No tuvieron la misma consideración para los ahorros de los cuentahabientes, que se mantienen en niveles ridículos menores a la inflación anual.

El robo de la banca se suma al incremento en el índice de desempleo que llegó a 4.11 por ciento, a la constante devaluación del peso, que hoy de nueva cuenta ronda los 14 pesos por dólar y al creciente aumento en los precios de gasolinas, gas, electricidad, y por su puesto, alimentos.

En resumen este día que se conmemora el 98 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, nada hay que festejar. Sin embargo, el cinismo oficial recetó en su gastado discurso que combatir al narco es honrar la Revolución. Justo en momentos en que diversas informaciones confirman lo que era vox populi: los desgobiernos del PAN y PRI están infiltrados hasta la médula por el narcotráfico. Bonito festejo.

El siguiente análisis fue tomado de la revista Proceso.


http://www.proceso.com.mx/



Gobierno a pique


JOSé GIL OLMOS

MÉXICO, D.F., 19 de noviembre (apro).- Cuando el avión Learjet 45 en el que viajaban el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, y el exsubprocurador de la PGR, José Luis Santiago Vasconcelos, cayó a tierra, en ese mismo momento el gobierno de Felipe Calderón también se fue en picada, perdiendo el rumbo, de por si incierto, en apenas dos años de vida.

De muchas maneras Felipe Calderón perdió la Presidencia de la República ese mismo día del trágico accidente, pues más allá de la pérdida de su amigo y principal operador político, mostró la fragilidad con la que se ha mantenido desde que llegó, a trompicones y con un enorme descrédito, a Los Pinos.

Ante las cámaras de televisión, horas después de que se confirmara la muerte de Mouriño a bordo del avión, Felipe Calderón mostró su enorme debilidad, pues en lugar de salir al paso con una actitud de jefe de Estado, abonó las sospechas que aún hoy se mantienen, no obstante la teoría del error humano que Luis Téllez, el secretario de Comunicaciones, ha defendido con base en un dictamen parcial, incompleto y manipulado de la información contenida en la caja negra.
La actitud derrotista de Calderón durante las exequias de Mouriño, la atención exagerada que se dio al secretario de Gobernación sobre Vasconcelos, los demás pasajeros del avión, así como el desdén que se le dio inicialmente a los ciudadanos de a pie que murieron en el accidente, fueron errores que la opinión pública y la ciudadanía detectaron de inmediato.

Esta actitud de menosprecio, que posteriormente el gobierno trató de rectificar con declaraciones, quedará registrada en la memoria colectiva y no sería aventurado decir que estos son factores que influyen en el ánimo electoral.

Las dificultades evidentes que Calderón expuso al elegir al sustituto de Mouriño en la Secretaría de Gobernación y la decisión de que fuera el abogado de mala fama Fernando Gómez Mont, fue un nuevo indicador de las dificultades que tiene para sostener un equipo que sólo ha mostrado su inexperiencia y su incapacidad.

Tuvo que buscar fuera de su gobierno y de su partido y echar a mano de sus viejas ligas con Diego Fernández de Cevallos, del que es socio Gómez Mont, para elegir al nuevo responsable de la política interna. Esa decisión tiene un claro mensaje: Calderón se ha quedado solo al frente del gobierno.

Otro hecho que destapó la debilidad y fragilidad del gobierno de Calderón fue la posición desafiante de Vicente Fox y Manuel Espino, quienes no se ocuparon de atender el luto y no asistieron a la ceremonia luctuosa que se efectuó en el Campo Marte. El grupo panista ultraconservador siguió con sus reuniones de la Internacional Demócrata de Centro en el Centro Fox, como si nada pasara.

La reacción de Calderón no se hizo esperar y públicamente mostró su ira cuando asistió al homenaje que le hiciera el PAN a Mouriño.

"Debemos dejar atrás la mohína, la pereza, la ambición, las envidias que tanto sufrió él (Mouriño) y seguir luchando contra los enemigos de México por la convicción y determinación con la que él lo hizo, con más fuerza aún, y de presentar siempre, siempre, siempre, invariablemente las mejores opciones a los ciudadanos", dijo y al día siguiente.

El declive del gobierno calderonista, sin embargo, no está únicamente en las divisiones internas ni en la inexperiencia de su equipo, sino también en la calidad de algunos de sus principales funcionarios, como Juan Camilo Mouriño y el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, a quien desde hace tiempo se le venía cuestionando por su presunta vinculación con algunos jefes del crimen organizado.

La reportera Anabel Hernández revela en su reciente libro, Los cómplices del presidente, que Mouriño se hizo rico utilizando sus influencias políticas, las cuales se reflejaron en la reciente reforma energética, pero sobre todo se corre el velo sobre las relaciones de García Luna y miembros de su equipo con bandas de secuestradores y el cártel de Sinaloa.

Las revelaciones de la periodista ponen sobre la mesa cuestiones graves como el hecho de que fuera Mouriño a quien un grupo de generales le dijo que García Luna tenía amistades oscuras, antes de que tomara posesión de la Secretaría de Seguridad Pública. Calderón supo desde la etapa de transición quién era este personaje y a pesar de ello lo designó como el responsable de combatir al crimen organizado.

Así, en medio del luto, Calderón tendrá que enfrentar no sólo las acusaciones de que el crimen organizado está infiltrado en los niveles más altos de su gobierno, sino resolver, además, el enorme problema económico que se avecina y del cual no tiene la menor idea, pues está rebasado desde el principio, ya que lo consideró como un "resfrío" proveniente de Estados Unidos que poco o nada le haría al país.