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martes, noviembre 13, 2007

Lucrar con la tragedia, estrategia para ocultar verdaderos culpables






Tomados de La Jornada, El Fisgón, Hernández y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


El gobernador de Tabasco Andrés Granier Melo y el pelele Felipe Calderón Hinojosa continúan lucrando con la tragedia de la entidad, mientras que insisten en que sería una canallada lucrar con ello. Miles de anuncios publicitarios son transmitidos a lo largo de todo el día en radio y televisión sin el menor recato. En lugar de destinar esos recursos en ayuda pronta y expedita, el espurio sigue gastando en un intento desesperado por levantar una imagen vapuleada por su negligencia, incapacidad y demostrada corrupción, pues prácticamente toda su familia –incluida la de su esposa- se encuentran mamando la ubre del presupuesto.

Los millonarios recursos petroleros en lugar de llegar a quienes los necesitas van a engrosar la larga fila de corrupción que inicia con el usurpador Calderón Hinojosa y termina en los grupos de contratistas que explotan a quienes laboran en las plataformas petroleras y en otras áreas donde ha entrado el capital privado. El Congreso de la Unión fijó un precio del barril de petróleo en 43 dólares, sin embargo desde marzo del presente año se rebasó con mucho esa cotización. En noviembre alcanza los 73 dólares por barril y son millones los que se exportan.

Por eso decimos que ¿dónde está todo ese dinero? ¿por qué insisten el pelele y los medios de comunicación –con sus lectores de noticias a la cabeza- en seguir pidiendo el apoyo de la ciudadanía? La respuesta es muy sencilla, por un lado se evita gastar el dinero del petróleo y puede ser desviado a sus cuentas particulares y por el otro se crea una cortina de humo sobre los verdaderos responsables de desastre: el PRIAN Y es que si la publicidad hace sentir a la ciudadanía que participó activamente en el rescate de los tabasqueños y chiapanecos, poco le importará de quien sea la culpa, pues le venderán la idea de que “todos los mexicanos” rescatamos Tabasco y Chiapas.

Todo por demás falso, porque al final es la propia sociedad la que tuvo –por enésima ocasión- que rescatarse ante la incapacidad, negligencia y corrupción del PRIAN. ¿Dónde están los empresarios con su dinero por delante? Los bancos, los grandes patrocinadores del fraude electoral, los medios electrónicos, el Monte de Piedad,. Telmex, etc. En ningún lado, a lo más son recolectores de recursos, pero ¿y sus propias aportaciones, o ellos nos son mexicanos?


Los siguientes materiales fueron tomados de la revista Proceso y del periódico La Jornada.




http://www.proceso.com.mx/



http://www.jornada.unam.mx/





Encabeza AMLO estreno del filme Fraude: México 2006, de Luis Mandoki

columba vértiz de la fuente


* El viernes 16 será exhibida comercialmente en 200 cines del país; Gobernación le otorgó clasificación “A” para toda la familia

México, D. F., 12 de noviembre (apro).- El excandidato presidencial de la coalición “Por el Bien de Todos”, Andrés Manuel López Obrador, encabezó hoy la presentación del documental Fraude: México 2006, de Luis Mandoki, que recoge episodios desconocidos del proceso electoral del año pasado.

En la sala Julio Bracho, del Centro Cultural Universitario de la UNAM, se llevó a cabo la presentación privada del documental, clasificado por la Secretaría de Gobernación con la letra “A”; es decir, para toda la familia.

Acompañaron al “presidente legitimo de México” el realizador Luis Mandoki y el periodista Federico Arreola, productor ejecutivo de la cinta.

El largometraje inicialmente tenía una duración de cinco horas y finalmente quedó reducido a una hora y media. En el filme Mandoki presenta material inédito sobre la elección del año pasado y el proceso de sucesión, a partir del juicio de desafuero hasta el análisis que realizaron matemáticos universitarios para probar el “fraude cibernético”.

Al estreno acudieron colaboradores cercanos a López Obrador y miembros del Partido de la Revolución Democrática, como Alejandro Encinas, exjefe de Gobierno; Claudia Sheinbaum, Bertha Chaneca Maldonado, Horacio Duarte, Arturo Núñez, el periodista y también productor de la cinta Federico Arreola, Ifigenia Martínez, José Agustín Ortiz Pinchetti, el actor Jesús Ochoa, la directora de teatro Jesusa Rodríguez, Asa Cristina Laurel y Martí Batres, secretarios de Salud y de Desarrollo Social del Gobierno del Distrito Federal, respectivamente.

El estreno comercial de la cinta será el próximo viernes 16 de noviembre en poco más de 200 salas, cifra récord para un material fílmico de esta naturaleza.

Mandoki estuvo el pasado fin de semana en Monterrey, Nuevo León, donde adelantó partes del filme –20 minutos—durante su participación en la mesa redonda “El cine que más circula y el cine que más influye”, que clausuró el tercer Encuentro Internacional de Cineastas.

El director de Voces inocentes y Cuando un hombre ama a una mujer, fue ovacionado por unas 600 personas en el Teatro del Centro de las Artes por su película Fraude: México 2006. Ahí mencionó que la Secretaría de Gobernación clasificó al documental con A (para toda la familia).

Mandoki destacó que su vida y su carrera siempre han ido a contracorriente:

“He creado cosas diferentes y he encontrando nuevos caminos. En los años ochenta cuando no se filmaban películas de calidad, realicé Gaby: una historia verdadera y me abrió puertas para hacer cine en el extranjero. Mi sueño no era hacer cine en Hollywood, sino rodar cine de calidad, que dijera algo, y Hollywood me abrió las puertas cuando en México estaban bastante cerradas. Fui el primer cineasta mexicano en irme a la meca del cine.

“Luego se hizo moda irse a Estados Unidos y es cuando yo me regreso porque mi anhelo era hacer una cinta en español y realicé Voces inocentes, sobre niños en la guerra de El Salvador, pero me faltaba hacer mi película sobre mi país. Entonces el fenómeno del desafuero me llamó la atención y me sorprendió que un político, Andrés Manuel López Obrador, fuera tan atacado, y me aventuré a hacer el documental sobre esos momentos de México e hice ¿Quien es el señor López? vendió 40 mil copias en 24 horas; 2 millones de copias vendimos en total.”

Entonces, dada la situación del 2 de julio de 2006, el día de las elecciones, se le ocurrió convocar a la gente para que filmara las irregularidades en los distritos electorales. Y llegaron 3 mil horas de imágenes:

“Me sentí comprometido de mostrar ese material y lo incluí en ude: México 2006ro no quería que saliera sólo en DVD y le di forma a la película. Llegamos a un corte, la cinta duraba 5 horas y finalmente en octubre de este año quedó en una hora 40 minutos.”

Fraude: México 2006 se proyectará a partir del 16 de noviembre en 220 salas de todo el país.

Mandoki recordó que la película la presentó en Los Ángeles, California, con sus amigos, quienes se sorprendieron que por primera vez un fraude electoral se mostrara visualmente y que hubiera información que no pasaron las televisoras.

En esa proyección, al actor español Antonio Banderas le comentó al realizador: “Entonces, el diario El País me mintió.”

En la proyección que ofreció --fueron cuatro segmentos del documental-- se observa cómo gente de Instituto Federal Electoral (IFE) abre cajas ya cerradas para ingresar más boletas.

Además, en el recuento se ve que no coinciden el número de boletas clasificadas que decía la caja.

Al final el aplauso fue general y largo. También se escucharon voces: “¡Bravo! ¡Bravo!”…

Durante la charla con los presentes muchos lo alabaron y le preguntaron sobre las dificultades que ha enfrentado con el largometraje.

Le dijeron:

“Con esta película está abriendo mentes y dejando una constancia de que hubo fraude por lo que se está traicionando el ideal de Francisco I. Madero.”

Jóvenes del Partido de la Revolución Democrática platicaron:

“Hace unos días nos reunimos, y ante la situación actual del país pensábamos que no había valido la pena el tiempo que invertimos, pero concluimos que somos actores importantes y por lo tanto vamos a seguir en la lucha.”

Otra persona, un señor de cerca de 60 años, gritó emocionado:

“Está aportando mucho para el país y le estaremos eternamente agradecidos.”

Un chico le preguntó si no ha sido objeto de censura o amenaza y Mandoki respondió que no, e incitó “a denunciar todo públicamente”.




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Elecciones: Mentiras y simulación


Álvaro delgado

México, D.F., 12 de noviembre (apro).- Pasada la jornada electoral de este domingo en los cuatro estados donde se celebraron comicios, con lo que se cierra el año electoral, se impondrán los lugares comunes conforme a los que ganaron y resultaron derrotados: el panismo sigue en picada de la mano de Felipe Calderón, el priismo mantiene su “recuperación” y el perredismo recibe una “bocanada de aire fresco” gracias al cardenismo.

No porque tengan cierta razón, conforme a lo acontecido este domingo 11 de noviembre, dejan de ser lugares comunes, y lo son porque pasan por alto lo fundamental: la decrepitud del sistema electoral y de la clase política de México, traducida no en las “prácticas que creíamos superadas” --como cita otro engañoso lugar común--, sino en las que no han dejado de cometerse cotidianamente.

Las últimas elecciones de este año terminan igual que las primeras, con Yucatán como inicio, aunque el prólogo fue el 2006: uso de abundantes recursos económicos de oscuro origen, a menudo del presupuesto público y con el gobernador al frente, para la compra, coacción y adulteración del voto; campañas sucias eufemísticamente denominadas de contraste; empleo de métodos violentos para intimidar y aun someter a los adversarios; parcialidad de organismos electorales locales; desconfianza en las autoridades jurisdiccionales; impunidad en la comisión de todo tipo de delitos, y un largo etcétera conforme las condiciones de cada estado.

Al cabo de numerosas quejas de quienes se ven afectados en la lógica local, aun los asesinatos --como ocurrió en Veracruz y Puebla--, no pasa nada: cada cuál se queda con sus agravios y comienza a tramar el desquite en el siguiente episodio, con recursos peores, por supuesto, en una espiral de degradación que va hundiendo a la República en el fango.

Pero no sólo: las mafias del narcotráfico y, en general, el crimen organizado tienen una presencia cada vez más ostentosa, no sólo por su operación abiertamente delictiva, sino en activismo electoral, tal como lo asegura un frustrado alcalde con licencia de Reynosa, Tamaulipas, quien en su queja por la derrota sólo exhibe a su amigo Calderón, que nada ha hecho en ese estado.

Y eso mismo ocurre en Michoacán: estado emblemático en el aparatoso uso del Ejército supuestamente contra el narcotráfico, los organismos oficiales saben de los candidatos controlados por las bandas criminales, pero la politiquería les impone su silencio para no reconocer su incompetencia y complicidad.

Hubo en México una breve primavera democrática, que obviamente no comenzó con la entrega pactada de Carlos Salinas al PAN de gubernaturas, en una compra de legitimidad que ahora ensaya Calderón Hinojosa, sino con la reforma política de 1996 que duró hasta el 2000, cuyo fenómeno de la alternancia fue paradójicamente el dique a la transformación para robustecer la equidad en la disputa por la representación popular.

Salvo la aprobación por el Congreso de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, cuya autonomía del órgano garante (el IFAI) duró muy poco, no hubo durante el foxiato un sola “reforma estructural” de profundización democrática: si al inicio del sexenio se decía que era vino nuevo en odres viejos, antes de concluir ese periodo quedó claro que la nueva alta burocracia jamás fue una bebida generosa, sino francamente avinagrada, adulterada y corriente.

Así, en el proceso para la elección del 2 de julio del 2006, todo se valió y todo fue tolerado, pero no a todos, sino a quienes lograron alinearse en la convergencia de derecha. Y el documento de la decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), tal como se escribió aquí en su momento, fue el manual perfecto para cometer cualquier atropello a la ley y a la ética con la garantía de que no hay sanción.

Las mismas acciones cometidas en los comicios federales del 2006 se reprodujeron, y de peor forma, en Tabasco en la elección de hace un año, de la que surgió Andrés Granier, y que a nadie importó pese a la violencia que desplegó el gobierno de Manuel Andrade.

Lo que aconteció en las elecciones del 2007 fue en el mismo nivel: si no era el PAN el que se quejaba, y se queja, de las elecciones del Estado --como Manuel Espino lo reclamó en Durango, Chihuahua, Veracruz y ahora Tamaulipas y Puebla--, el PRI lo hizo en el caso de Baja California, cuando fue inequívoca la intervención del gobernador panista contra el hampón Jorge Hank.

Vale destacar lo que ya es rutina en el partido que todavía sostiene que la política es eminentemente ética: en los dirigentes y militantes del PAN hay una fijación de erigirse como cruzados para defender a la nación del “peligro”, como identifica a sus adversarios, lo mismo a Andrés Manuel López Obrador que a César Raúl Ojeda, Hank y Leonel Godoy.

Hay algo muy curioso de lo ocurrido este domingo 11: después de acusar a los gobernadores Mario Marín, de Puebla, y Eugenio Hernández, de Tamaulipas, de encabezar “elecciones de Estado” --ambos socios del PAN en la elección del 2006--, Espino declaró, la víspera, que el gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel, se había mantenido neutral.

Y este guiño de Espino a Cárdenas, como antes lo ha hecho el propio Calderón, revela no las complicidades entre el caudillo y su criatura con la derecha --que han sido obvias--, sino el nivel de simulación y mentira que prevalece en la clase política: la neutralidad de los servidores públicos de todos los niveles y de todos los partidos políticos, en un proceso electoral, es un mandato legal, no un capricho ni una concesión.

Si es excepción y no regla que un gobernante se aparte por su voluntad de los procesos electorales o de cualquier asunto de carácter legal para no influir, a favor o en contra, sólo se revela el tamaño del problema que enfrentamos los mexicanos.

Nadie puede, con sinceridad, ignorar que el atraso político es México es mayor al que nos atrevemos a asumir, más allá de qué partidos o candidatos sean los ganadores, porque con ellos todos salimos derrotados. Y todavía hay quienes se preguntan por qué los ciudadanos, y no los aparatos partidistas, no salen a votar.

Apuntes



“Gana el PAN en Michoacán o me retiro de la política”, se comprometió, muy decidido, Germán Martínez Cázares, el candidato de unidad a la presidencia nacional del PAN. Fue a principios de octubre, en su primera visita a ese estado para apoyar a Salvador López Orduña, el candidato de ese partido que enfrentó al perredista Leonel Godoy, según la columna “Arsenal”, de Francisco Garfias, fechada el 5 de octubre… Si tiene palabra, Martínez Cázares abdicará de presidir su partido, pero --claro-- es posible anticipar que se hará el desentendido... Mario Marín está feliz: puede ufanarse de que la impunidad arroja buenas ganancias. Igualito que Ulises Ruiz, cada uno con su Congreso controlado. ¿Juicio político? ¡Qué tontería!... A principios de la campaña en Puebla capital, con casi 20 puntos de ventaja sobre el PRI, el PAN se ufanaba que la alcaldía la ganaba “hasta un burro”. Y Bernardo Ardavín, jefe general de El Yunque, impuso como candidato a su socio empresarial, Antonio Sánchez Díaz de Rivera, quien fue derrotado dos a uno…

Comentarios: delgado@proceso.com.mx



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Los nuevos encomenderos



Luis Hernández Navarro

Finalmente se produjo el encontronazo. Durante la Cumbre Iberoamericana efectuada en Chile el pasado 9 y 10 de noviembre, los presidentes Hugo Chávez y Néstor Kirchner lanzaron duras críticas a las empresas españolas asentadas en América Latina. No fue de gratis. El pleito tiene una larga historia detrás.

Eran otros tiempos. La fiebre antimigrante y los prejuicios antisudamericanos no se habían hecho aún epidemia en España. Cuando Evo Morales, el líder cocalero, quiso entrar a Madrid para asistir a una reunión internacional, fue detenido por la policía migratoria. Como no llevaba consigo 500 dólares que acreditaran que no iba a buscar trabajo, no lo querían dejar entrar al país.

“Querían deportarme porque no tenía ese dinero –contó Evo en mayo de 2006, durante la cuarta Cumbre Unión Europea-América Latina, realizada en Viena–. Pero yo les dije que tras 500 años de explotar nuestros recursos, no había 500 dólares.”

Al final, un policía lo despidió con una frase que el hoy presidente de Bolivia recuerda bien: “Esas cosas del pasado hay que discutirlas, debatirlas…”

¡Esas cosas del pasado! España perdió sus últimas colonias americanas en 1898, pero desde hace dos décadas emprendió la reconquista. Frente a las antiguas colonias, la nueva derecha ha desempolvado los arcaicos prejuicios de su sublimada edad imperial.

España es América y América es España funge –nos recuerda Eduardo Subirats– como un arcaico eslogan administrativo, ya no de Guerra Justa contra Indios, ciertamente, pero sí al menos de título implícito de una propiedad intelectual sui generis. América Latina es, para la nueva vieja derecha, “Nuestra América”. No la de José Martí, sino la de Hernán Cortés. O, mejor aún, la de las grandes trasnacionales españolas.

Entusiasta con esta relación, Trinidad Jiménez, secretaria de Estado para América Latina del reino español, declaró al periódico El País (15/9/07): “el futuro de España como país está en América Latina”. Y agregó: “en general, las empresas españolas están muy bien en América Latina. A todas les va bastante bien, todas ellas tienen interés en seguir invirtiendo”.

Las cifras así lo corroboran. España es el principal inversionista europeo en la región y el segundo global después de Estados Unidos. Las empresas ibéricas se ubicaron en posiciones de liderazgo, aun en mercados usualmente dominados por Washington. En unos cuantos años compañías de base nacional del sector financiero, de energía y comunicaciones, se transformaron, gracias a la reconquista española, en consorcios trasnacionales. Esto da idea de la importancia que han adquiridos las siete empresas que más han invertido en el área: Repsol, Santander Central Hispano (SCH), Banco Bilbao Vizcaya (BBVA), Telefónica, Endesa, Gas Natural e Iberdrola.

Durante 2004, 49 por ciento de las utilidades del BBVA, 41 por ciento de Telefónica y 35 por ciento de SCH provinieron del mercado latinoamericano. Los bancos BBVA y SCH tomaron el control de un tercio de los activos extranjeros en este territorio. Tan sólo Telefónica tiene previsto invertir unos 13 mil 600 millones de dólares en Latinoamérica entre 2007 y 2009. Desde 1990 ha invertido más de 77 mil millones de euros en el continente. En 2009 quiere tener 150 millones de clientes.

Esta situación ha provocado una curiosa percepción sobre estas empresas entre los habitantes de América Latina. La imagen dominante sobre su papel está muy lejos de ser positiva.

Según los encuestados por el Latinobarómetro, a la hora de valorar las consecuencias de las inversiones de capital español 29 por ciento cree que han sido beneficiosas para su país y 36 por ciento que no. Pero, a pesar de estas ganancias extraordinarias, la situación ha comenzado a cambiar. Gerardo Díaz Ferrán, presidente de las cámaras patronales españolas, ha manifestado su preocupación por la inseguridad jurídica que existe en Venezuela, Bolivia y Ecuador. Intelectuales y medios de comunicación de la península han prendido las señales de alarma ante el “populismo” y el “indigenismo” de líderes políticos.

Y es que la medicina que han comenzado a probar en la región les ha resultado un poco amarga. El primero de mayo de 2006 los teletipos dispararon un escueto cable: “Evo Morales nacionaliza los hidrocarburos”. Una de las principales empresas trasnacionales ibéricas, Repsol YPF, la petrolera sin petróleo y gasera sin gas, estaba en capilla.

Con un casco color blanco y un pequeño megáfono, el mandatario boliviano anunció: “Se acabó el saqueo de nuestros recursos naturales por empresas extranjeras”. Y explicó cómo la nacionalización se inscribía “en la lucha histórica de las naciones, los movimientos sociales y los pueblos originarios por reconquistar nuestras riquezas como base fundamental para recuperar nuestra soberanía”.

Además de su vocación por devolver a su país la soberanía expropiada, a lo mejor Evo recordó que en las elecciones presidenciales Repsol apostó por Tito Quiroga, el candidato de derecha que representaba los intereses de la gran burguesía. Nada nuevo. Esta empresa hizo los mismo en Argentina: respaldó a Carlos Menem contra Kirchner. No en balde el mandatario argentino saliente recordó en la última cumbre que “los empresarios españoles me corrían de todos lados y yo no tuve más remedio que pelear.”

La presencia española en América del Sur se ha vuelto complementaria y, hasta cierto punto, sustituta de la tradicional hegemonía estadunidense. Los nuevos encomenderos vienen no sólo a “hacer la América”, sino a quedarse con ella. Desafortunadamente para ellos, hay pueblos y gobiernos que no están dispuestos a permitirlo. Esas cosas del pasado no pueden volverse las del presente.

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