progressif

jueves, noviembre 30, 2006

Un traidor sale y un espurio entra. Es el México de hoy


Tomado de La Jornada. Helguera.


El ladrón y corrupto de Vicente Fox Quesada termina su sexenio en medio del repudio que pretende ocultar con "sus encuestas sobre la mayoría silenciosa", término llevado y traído por los priístas por décadas. El malestar general se incrementará en la medida en que ya no salga en televisión gastando nuestro dinero en spots. Por su parte, el chaparro pelón y de lentes –como lo definiera el panista Manuel Espino- de Felipe Calderón Hinojosa, llega a un intento de toma de posesión en la lona, su bajo perfil lo ubica en los sótanos de la historia. Nunca antes se había dado un caso parecido como resultado de un proceso electoral "libre e impecable". El pobre tipo será un remedo de la viñeta del caricaturista chileno Palomo, quien en El Cuarto Reich, hace una sátira sobre un dictadorzuelo.

Las últimas noticias apuntan de forma clara e inequívoca a que el mote de pelele con el que la Convención Nacional Democrática ha denominado a Felipe Calderón Hinojosa es totalmente cierto. Primero, los miembros de su gabinetazo son reciclados del que contrató el y traidor de Vicente Fox Quesada. En la PGR se queda Eduardo Medina Mora colaborador y amigo cercano al bravucón de las botas. Sería éste quien tendría que investigar a los rateros que dejan Los Pinos y es evidente que esto no va a acontecer. En los puestos clave de la economía se queda el equipo priísta, el mismo que "ve" en el neoliberalismo el único camino, sin importar que en el mundo, las economías estén orientadas en otro sentido debido al fracaso de ese modelo.

Segundo, el espurio avisa a los medios –comparsa del poder- que se realizará una ceremonia de entrega recepción en el primer minuto del viernes, acto seguido dirigirá el chapelén un discurso a la nación en cadena nacional para dictar sus primeras "medidas". Bueno, más claro no puede ser. Prevé que no podrá hacer uso de la tribuna del Congreso mañana y anticipa a puerta cerrada la ceremonia. Ningún presidente de un país que se dice "democrático" haría tal cosa. De esta manera los noticieros de la mañana –pues prácticamente nadie verá la cadena nacional- y los periódicos darán cuenta en primera plana de los dictados del pelele de Los Pinos, vocero de los grandes capitales y poderes de México, nunca serán palabras de un presidente o un estadista, simplemente será un portavoz.

De un personaje tan acotado como lo es el enano Calderón se puede esperar todo.

Las pláticas entre los coordinadores de bancada del PAN y PRD quedaron rotas y se prevé que durante la noche o madrugada del viernes elementos del estado mayor presidencial –al amparo de la sombras- retiren por la fuerza a los legisladores perredistas y mantengan el control de la tribuna hasta que el espurio llegue a San Lázaro. El PRD presentó ya un amparo para evitar este tipo de actos, pues es sabido que el PAN carece de honorabilidad para respetar la palabra empeñada en el pacto de no agresión que acordaron la tarde de hoy jueves 30 de noviembre de 2006. En tanto, la PFP, Ejército y Marina cercaron –como en septiembre pasado- la Cámara de Diputados para evitar manifestaciones de repudio en contra del ilegítimo chapelén. Los panistas no evolucionan.

El PRD también levantó una demanda penal contra la organización fantasma Consejo Mexicano de la Juventud, Asociación Civil difunde desde anoche un spot en radio y televisión donde ataca directamente al PRD y lo acusa de dañar a México. Se trata de mismo organismo fachada de los empresarios de Monterrey que pagaron millones de pesos en anuncios en contra de Andrés Manuel López Obrador –violentando el famoso Estado de derecho con total impunidad- en la pasada contienda electoral. Es una muestra más de la forma sucia y ruin en que se maneja el PAN y los poderes fácticos. Se trata pues de crear un clima de linchamiento mediático para justificar la represión contra los legisladores perredistas. Lo que siempre calculan –y calcularán- mal es la respuesta de la sociedad organizada. Mañana habrá decenas de miles desde temprana hora en el Zócalo de la ciudad de México, quienes valorarán la situación y actuarán en consecuencia. Faltan pocas horas para esta ineludible cita con la historia. Ahí estaremos.

En seguida un artículo tomado de La Jornada.

http://www.jornada.unam.mx


El próximo gobierno

Octavio Rodríguez Araujo

En el supuesto de que Calderón logre protestar como presidente constitucional de México, no puede pasarse por alto que lo hará con el apoyo de esa guardia pretoriana conocida como Estado Mayor Presidencial y con la protección de la Policía Federal Preventiva; es decir, sobre las bayonetas y no con el clamor popular. Esto ya es un mal principio.

Peor todavía es que haya nombrado como secretario de Gobernación a un represor y torturador en Jalisco, a una persona que no tiene experiencia alguna en asuntos nacionales y que jamás en su vida ha tenido acercamientos con las diversas corrientes de izquierda, a pesar de que en su estado son reducidas y poco influyentes.

La mano dura de Calderón, además de sucia, se asoma entre los cortinajes del poder. El nombramiento de Francisco Ramírez Acuña es un mensaje a la nación y a los partidos de oposición, incluso al PRI. Los militantes de este partido no podrán olvidar las acusaciones de que fue objeto su candidato al gobierno de Jalisco, Arturo Zamora, con la intención de desacreditarlo, para después decir que fue un error (cuando el daño ya estaba hecho). Fue el entonces gobernador el que, como hizo Fox durante la campaña presidencial contra López Obrador, patrocinó la campaña de guerra sucia contra sus principales contrincantes en ese estado: el PRI y su candidato. Ese es el método de acción del futuro secretario de Gobernación, el encargado de la política interior del gobierno de Calderón, ni más ni menos.

Ramírez Acuña, el destapador de Felipe Calderón en mayo de 2004, es el mismo que siendo gobernador mandó encarcelar y torturar (en esas mismas fechas) a los altermundistas que protestaron en las calles durante la tercera Cumbre de Jefes de Estado de América Latina, el Caribe y la Unión Europea ("Quiero cien detenidos, ¡ya!"), y que luego desdeñó olímpicamente las recomendaciones de los organismos oficiales y no oficiales de derechos humanos. Se trata de un personaje orgulloso de sus modos autoritarios, incluso cuando se trata de aplicar la ley. Es el mismo que avasalló, desde el Ejecutivo, a los otros dos poderes del estado, al Legislativo y al Judicial, subordinándolos.

Era previsible, pues el mismo Calderón ha dicho en más de una ocasión que por encima de la política y de la negociación está la aplicación de la ley. No debería de sorprender a nadie, pues, que haya escogido a Ramírez Acuña como secretario de Gobernación. El ex gobernador de Jalisco será su brazo ejecutor, el encargado de someter a los opositores del gobierno, a los que hagan una manifestación de protesta sin haber solicitado previamente el permiso correspondiente; el que no vacilará, a diferencia de Creel y de Abascal, en usar la fuerza represiva contra quienes alteren el orden o se opongan a los proyectos del gobierno.

Lo que estamos en vías de vivir en el país es la mano dura de un gobierno al que no "le tiembla la mano" para imponer sus políticas y sus modos de ejercer el poder. Esto tampoco nos sorprende: Calderón, hasta para poner un ramo de flores en un monumento se ha hecho acompañar por militares, no confía en nadie más. Al día siguiente de sentirse, gracias a Ugalde, el presidente electo (aunque faltara el dictamen del tribunal electoral), ya había doblado su guardia pretoriana de seis a doce efectivos del Estado Mayor Presidencial, para luego continuar aumentándola incluso a costa de las garantías individuales de los demás, de los que, le guste o no, forman el pueblo mexicano, sus futuros gobernados.

La tónica del próximo gobierno será "me aceptan o me aceptan". Esta política ya se ha iniciado, por supuesto con el "uso de la ley". En Chihuahua el diputado panista local Manuel Narváez ya denunció el martes, ante la Procuraduría General de la República, a López Obrador por el delito de sedición "y los que resulten" por incitar a sus seguidores a impedir la toma de posesión de Felipe Calderón.

El presidente del PAN en el Distrito Federal lo ha dicho muy claro: Ramírez Acuña cuenta con la capacidad necesaria, de mano firme, para manejar la política interior, "sobre todo en momentos complejos como los que vivimos ahora", es decir, Oaxaca y el movimiento lopezobradorista, más los que veremos muy pronto. No es de dudarse que Calderón escoja al general Juan Alfredo Oropeza como secretario de Defensa. Al igual que lo hizo Zedillo con el general Cervantes Aguirre (quien más experiencia tenía en la lucha contrainsurgente, tanto en Guerrero como en Chiapas), es probable que Calderón nombre al general Oropeza por lo mismo, ya que se ha destacado por sus acciones militares durante la guerra sucia de los años setenta, también en Guerrero.

En suma, un gobierno represor, de mano dura ("firme", dicen sus correligionarios) y, por si no fuera suficiente, tecnocrático en lo económico y santurrón de ultraderecha en lo social (la educación y la salud incluidas). Tiempos difíciles, señales ominosas.