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miércoles, marzo 12, 2008

PRIAN al basurero de la historia, corrupción tras corrupción






Tomados de La Jornada, El Fisgón, Helguera y Rocha y El Universal, Helioflores y Naranjo.


Durante décadas el PAN se a asumido como garante de las buenas costumbres, la defensa de la familia y de la mujer como integrante principal de la misma, de los valores, de la honestidad y a luchado –al menos en las palabras- contra la corrupción. Sin ir más lejos el lema de campaña del pelele Felipe Calderón Hinojosa fue “las manos limpias”. No pasó mucho tiempo y la frase se colocó en el anecdotario popular, como vacilada de unos cínicos.

En los primeros meses de campaña se descubrió que el cuñado del usurpador Calderón Hinojosa, Hildebrando Zavala, mantenía contratos con el gobierno del ladrón Vicente Fox Quesada y de varios gobiernos panistas, priístas y perredistas. Estaba pues integrado al presupuesto en una de las áreas claves, el padrón electoral.

Pocos meses más tarde se denunció que empresarios de filiación panista habían financiado la campaña de miedo y de denigración en contra de Andrés Manuel López Obrador, donde se afirmaron como verdades, descaradas mentiras. Con el tiempo quedó demostrada la farsa, las mentiras y la guerra sucia.

También se comprobó en su momento la compra de anuncios publicitarios mayores a los reportados por el PAN, sin que hasta el momento, dos años después, se castigue a los responsables. Luego se denunció que el otro cuñado del espurio, Juan Ignacio Zavala fue contratado por la empresa española Prisa –Santillana, El País, W Radio, etc.- para conseguir millonarios contratos con la edición de los libros de texto gratuitos por parte de la SEP.

Se publicaron sendos reportajes y sendas entrevistas que demostraron –a los mexicanos de a pie- que el sexenio del transa Vicente Fox Quesada estuvo plagado de corrupción y tráfico de influencias, que él, su familia, amigos y colaboradores cercanos amasaron grandes fortunas a costa del erario público, de nuestros impuestos. Fueron denunciados ante la PGR, ante la Secretaría de la Función Pública –que en ese entonces encabezaba el actual presidente del PAN, Germán Martínez Cázares. Hasta la fecha nada a ocurrido, bueno, sí, los han librado de culpas y declarado –sin ser jueces- inocentes.

En escándalo de corrupción más reciente es el del ex chico superpoderoso (según la revista Quien), Juan Camilo Mouriño, puesto en evidencia por el signo de los panistas, el tráfico de influencias y las fortunas amasadas al amparo del poder y del saqueo al erario, al tesoro que es Pemex. Sí, a la parestatal que piensan exprimir hasta la última gota para beneficio de ellos: el PRIAN. Insisten los malandrines en que se actúo con ética y calidad moral, los hechos los desmienten.

Ya que los PRIANistas son muy dados a la comparación internacional como referente para el actuar de los mexicanos. Veamos la forma en que se están resolviendo dos asuntos similares en lo político, pero muy distintos en las causas. Uno fue descubierto siendo infiel con una prostituta, el otro está acusado de obtener 50 millones de pesos en contratos al margen de la ley, la ética profesional y la moral.




El gobernador de Nueva York, el demócrata Eliot Spitzer, presentó hoy su dimisión a ese cargo, dos días después de descubrirse sus vínculos con una red de prostitución de lujo y de negociar esa salida con la fiscalía general del estado.

"Los remordimientos me acompañarán siempre", dijo Spitzer en su comparecencia de hoy ante la prensa en Nueva York, en donde también dijo que no le quedaba más remedio que "aplicarse a sí mismo", los mismos criterios "de rectitud" y de "asunción de responsabilidad" que siempre pidió a los demás en su carrera política.

Añadió que David Alexander Paterson, de 53 años y hasta ahora vicegobernador, asumirá el cargo de gobernador de Nueva York a partir del 17 de marzo, convirtiéndose así en el primer afroamericano que alcanza ese cargo en el estado y el cuarto en Estados Unidos.

Acompañado por su esposa Sila, con quien lleva 21 años casado, Spitzer dijo que "sentía profundamente" lo ocurrido "por no haber estado a la altura de las circunstancias", al tiempo que se disculpó "sinceramente ante todos los neoyorquinos".

Spitzer, de 48 años y ex fiscal general del estado durante ocho, acaba así su carrera política, construida sobre la ética y sobre la persecución de la corrupción y las irregularidades financieras, envuelto en un escándalo sexual que se destapó después de ser investigado por inspectores del Servicio de Rentas Internas (IRS).

El político demócrata admitió que ahora tendrá que "expiar" su fracaso ante si mismo, su esposa y toda su familia, a la que agradeció la "compasión" que le han mostrado.

"Intentaré desde fuera de la política servir al interés común", dijo Spitzer, que también señaló que "la mayor gloria no consiste en no caer, sino en levantarse cada vez que uno se cae".

El escándalo saltó a la opinión pública el pasado lunes, cuando el diario The New York Times reveló su presunta vinculación a una red de prostitución de lujo que operaba en Washington y en Nueva York, y a la que habría recurrido en varias ocasiones.

Los abogados de Spitzer han negociado durante los dos últimos días con la fiscalía de Nueva York un acuerdo que pueda evitar ser imputado, según indicaron las fuentes de la investigación a diversos medios estadounidenses.

En las últimas horas se ha sabido que Spitzer se gastó 80.000 dólares durante los últimos diez años en pagar los servicios de prostitutas y que abonaba 4.300 dólares cada vez que requería los servicios de una de las mujeres.

Agencia española EFE, 12 de marzo de 2008.



Juan Camilo Mouriño Terrazo, titular de la Secretaría de Gobernación (SG), dijo que no renunciará a su cargo y –por el contrario– aseguró que continúa como interlocutor del gobierno calderonista con “las diversas fuerzas políticas” del país.

–¿Puede usted seguir siendo un secretario de Gobernación útil? –se le preguntó.

–Por supuesto que puedo y sigo adelante en mis funciones (…) Los problemas de México son los mismos que existían antes de que todo esto iniciase. Y la responsabilidad que tenemos de resolverlos y la determinación que tenemos de hacerlo, la convicción con la que trabajamos, sigue siendo la misma (…) Sigo trabajando firme y hacia delante en el proyecto del Presidente y en el proyecto de México.

Luego de que Andrés Manuel López Obrador diera a conocer (el 24 de febrero pasado) la existencia de contratos firmados entre Pemex y Transportes Especializados Ivancar (en el periodo en que Mouriño se desempeñaba simultáneamente como apoderado legal de esa empresa y funcionario público), el secretario de Gobernación anunció que puso ayer a disposición de la Procuraduría General de la República (PGR), de la Secretaría de la Función Pública (SFP) y de las juntas de Coordinación Política del Congreso de la Unión copias de los siete contratos que firmó entre diciembre de 2000 y enero de 2004.

El funcionario se presentó este martes ante los medios de comunicación acompañado por sus más cercanos colaboradores (incluidos subsecretarios, comisionada del Instituto Nacional de Migración y oficial mayor) para mostrar documentos acerca de la relación mercantil entre Pemex y la empresa propiedad de su familia. El espacio, en la sala de conferencias de la SG, prácticamente resultó insuficiente para dar cabida, al lado del podio, a los funcionarios que fueron a arropar a su jefe.

Por novena ocasión (el 28 de febrero lo hizo en un mensaje de dos cuartillas, y una semana después en una entrevista para la televisión y seis para estaciones de radio) repitió que en su participación en la firma de contratos no hubo conflicto de intereses ni incurrió tampoco en tráfico de influencias. En entrevista para Televisa –el 6 de marzo pasado– aseguró que la firma de los contratos era “legal” y ética.

La Jornada, 12 de marzo de 2008.



Los artificios y la escasez de argumentos en las filas panistas se manifestaron, inclusive, en el pleno de la Cámara cuando la protesta del Frente Amplio Progresista (PRD, PT y Convergencia) contra Mouriño, encabezada por las diputadas Layda Sansores y Valentina Batres, fue denigrada con gritos soeces desde las filas del blanquiazul.

“¡Tubo, tubo, tubo...!”, exclamaron, entre otros, los panistas José Guillermo Fuentes Ortiz, Gerardo Antonio Escaroz y hasta Violeta Lagunes. Pero fueron más allá ante el contenido de las mantas que desplegaron los perredistas con las leyendas “¿manos limpias?”, “no a la priatización de Pemex”, “¡ya vienen los piratas!, I VAN por el tesoro” y dos fotomontajes con Felipe Calderón y Mouriño disfrazados de filibusteros.

El panista Guillermo Fuentes lideró el coro: “¡bubis piratas, bubis piratas!, ¡pónchenlas, pónchenlas!”. La presidenta de la mesa directiva, Ruth Zavaleta, no hizo nada para detener a los blanquiazules. El desorden, exacerbado por la misoginia panista, tuvo consonancia con la actitud del coordinador de ese partido y presidente de la Junta de Coordinación Política, Héctor Larios, durante la negociación que sostuvo con los líderes del resto de las bancadas para conformar la comisión investigadora.

Al concluir los insultos a Sansores y a Batres, se abrió un receso para continuar la sesión este miércoles. Antes de retirarse del pleno, la diputada de Convergencia por Campeche reclamó: “Así yo fuera puta, los del PAN no pueden hacer estos señalamientos en esta Cámara. Voy a pedir el video para saber quiénes son y que me lo digan en mi cara, a ver si tienen el valor de decir las cosas. Esto que hicieron es degradarse como personas. Son grandísimos hipócritas”.

La Jornada, 12 de marzo de 2008.


Queda de nueva cuenta demostrado que los altos dirigentes del PRIAN están corrompidos hasta la médula. ¿Por qué no actúan como políticos de grandes miras? ¿Por qué no toman el ejemplo de los extranjeros, ya que tanto les gusta mencionarlos como ejemplos a seguir? Simplemente porque una cosa dicen y otra hacen, porque carecen de los valores mas elementales, entre ellos el de la honestidad. Nada los librará del basurero de la historia, ese y no otro es su destino. México seguirá adelante, ellos no.



El siguiente es un análisis tomado de la revista Proceso.



http://www.proceso.com.mx/






Juan Caído Mouriño

jenaro villamil

México, D.F., 11 de marzo (apro).- El implacable humor en los círculos políticos mexicanos ya le encontró un nuevo sobrenombre al titular de Gobernación: Juan Caído Mouriño. Su caída resulta espectacular y cada vez es menos metafórica. Mientras más se defiende al frente de la dependencia clave en la política interna, Juan Camilo Mouriño se hunde más en una espiral que alcanza ya a su propio jefe, el presidente Felipe Calderón.

Para otros observadores, Iván el Terrible, como gusta Mouriño que le llamen sus amigos, se ha convertido a ojos de la picaresca mexicana en Iván el Risible. Sus desafortunadas participaciones en medios de comunicación para “aclarar” las acusaciones que en su contra ha ido dosificando hábilmente Andrés Manuel López Obrador y los coordinadores legislativos del Frenta Amplio Progresista (FAP), sólo han resultado tranquilizadoras para sus oponentes.

Este martes, Mouriño abrió un nuevo frente al entregarle a la PGR y a la Secretaría de la Función Pública un legajo de documentos sobre siete contratos que él firmó entre sus empresas y Petróleos Mexicanos. Tuvo el buen tino de aclarar que “no hay más” contratos que él haya firmado para favorecer a sus compañías, cuando es obvio que con un solo contrato se puede acreditar el tráfico de influencias y el abierto conflicto de interés que tiene el joven nacido en España.

Con un candor que vuelve a rayar en el cinismo, Mouriño, responsable de velar por la legalidad y el estado de derecho en el país, afirmó que nunca ha utilizado los cargos públicos para beneficiarse. Quizá se le ocurra declarar después que en retribución a los “sacrificios” que implicó dejar los baluartes campechanos y la brisa de Ciudad del Carmen para dedicarse al servicio público, se dedicó a asegurar el futuro patrimonio familiar con sendos contratos que rebasan los 39 millones de pesos.

El problema fundamental para Mouriño consiste en que mientras más insista en quedarse al frente de la Secretaría de Gobernación, sus errores, mentiras y enredos se harán más visibles y su efecto negativo escalará hasta la propia oficina presidencial.

Desde que Mouriño abandonó el papel de enigmático y hasta mítico “súper asesor” presidencial perdió el aura de misterio para adquirir un aire de jactancia derrotada ante los hechos y los documentos donde estampó su firma. Por muchas entrevistas amables que se le hagan en Televisa, en horarios estelares, su credibilidad ha sido dañada de manera irreparable.

Los mercadólogos políticos del calderonismo quisieron vender la figura de Mouriño como la de un delfín político, un precandidato presidencial aventajado, pero en menos de un mes pasó a ser algo más similar a un coyote de altos vuelos. Pretendió operar como el José Córdoba Montoya, el famoso “vicepresidente de facto” en el sexenio de Carlos Salinas, para transformarse en una mala réplica de Esteban Moctezuma, el efímero delfín de Ernesto Zedillo.

Sus seguidores advirtieron que “ahora sí”, existiría al frente de la Secretaría de Gobernación un auténtico “operador político”, con vínculo directo con el presidente de la República para sacar adelante las reformas más complicadas del sexenio, en especial, la energética.

Sin embargo, Mouriño se hundió más temprano que tarde en las aguas profundas del tráfico de influencias y de una corrupción confesa y documentada. De operador estrella se ha convertido en pasivo político para el gobierno panista.

¿Cómo podrá operar desde la Secretaría de Gobernación alguien que representa ya para la opinión pública todo lo contrario al eslogan de “las manos limpias”?

Comentarios: jenarovi@yahoo.com.mx

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