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miércoles, noviembre 28, 2007

Pelele las 24 horas





Tomados de La Jornada, Helguera y Rocha y El Universal, Naranjo y Helioflores.

Aún no cumple un año el desgobierno usurpador del pelele Felipe Calderón Hinojosa y los incrementos en los precios, junto a los raquíticos salarios –se anunció que el incremento al mínimo el próximo año será de dos pesos diarios- no terminan. El pan se incrementó en 30 por ciento, mientras que la tortilla pasó de 6.50 a 8.50 pesos el kilogramo y hay lugares en que llega a 15 pesos. El dizque nuevo aumento al mínimo ya fue tragado por la voracidad de los empresarios, como el llamado “Don Maseco”, uno de los que financiaron el fraude en contra de Andrés Manuel López Obrador.

El pasado domingo 25 de noviembre Agustín “Tonina” Carstens, a la sazón secretario pirata de Hacienda anunció que en enero próximo se incrementarían las tarifas eléctricas.



El funcionario aseguró que se pretende establecer una “estructura tarifaria razonable y adecuada” con costos eficientes: “eso es lo que tenemos que perseguir, no crear subsidios y brechas financieras que luego van a redundar en un problema financiero para una entidad pública”.

Así que con la revisión de la estructura de las tarifas eléctricas “lo que se busca es inducir que la generación de electricidad se haga con mayor eficiencia y a través de ganancias se logren reducir las tarifas en todos los niveles”.

Jornada, 25 de noviembre de 2007.




No pasaron muchos días, apenas dos, y el pelele Felipe Calderón Hinojosa anunció con bombo y platillo que los industriales y comerciantes no tendrán incremento en sus costos de tarifas eléctricas, sino que por el contrario éstas bajarán entre un cinco y 50 por ciento.

Monterrey, NL, 27 de noviembre. A pesar de los elevados precios de los energéticos en el mundo, las tarifas eléctricas para la industria y el comercio en el país bajarán en “horas pico” entre 5 y 50 por ciento a partir del primero de enero de 2008. Así lo anunció el presidente Felipe Calderón, al señalar que el sector productivo no puede esperar que se den “acuerdos complejos” en el Congreso de la Unión para reformar la industria energética del país.

Reunido con empresarios en el primer Encuentro Nacional de Competitividad, el mandatario federal anunció un paquete de cinco medidas para que las empresas tengan acceso a costos energéticos “competitivos”, a partir del primer día del próximo año, cuando se espera una nueva escalada de precios por el aumento de los costos de la gasolina y el diesel.

De igual manera, se bajarán las tarifas ordinarias de media tensión en 5 por ciento, lo que representará ahorros para 3 millones 265 mil usuarios comerciales.

La jornada, 27 de noviembre de 2007.



Con el parche fiscal mal llamado reforma, que los “Chuchos” de la corriente “moderada” de la “moderna” Nueva (Der) Izquierda festejaron como un triunfo, se pretendía generar recursos suficientes para sacar adelante al país. Lo que en su momento los “Chuchos” aseguraron es que no irían en contra de lo que “tanto tiempo habían demandado” que los ricos pagaran impuestos. Por eso aseguraron se negoció y están dispuestos a hacerlo en el caso de la luz y el petróleo. Tiempo después de aprobado el parche, de nueva cuenta el espurio Calderón Hinojosa decretó que los cómplices del fraude a su favor no pagarían impuestos, por ello implementarán a partir del 1 de enero de 2008 un incremento a la luz. El aumento a las gasolinas ya está aprobado, también por los “modernos Chuchos” con el repudio popular de por medio.

En pocas palabras los ricos (léase, industriales, empresarios, grandes comerciantes) seguirán sin pagar impuestos y además les regalarán la luz para compensarlos por el incremento a las gasolinas. Los que sí pagaremos todo somos los ciudadanos comunes y corrientes, por lo que enero se vislumbra como una escalada masiva de incrementos que darán al traste la maquillada inflación.

No se entiende por qué siempre en México los ricos son los que reciben los beneficios, los pobres y clases medias los que pagan las consecuencias y el discurso oficial reza: “es por el bien de los que menos tienen”.


Como México no hay dos: Citigroup –el dueño de Banamex– anuncia que tuvo que vender una parte importante de su capital al fondo árabe de inversiones Abu Dhabi Investment. No hubo de otra: el gobierno de Estados Unidos se resiste a usar el dinero de los contribuyentes para rescatar a los bancos en problemas; esos lujos sólo puede dárselos México. El fondo le inyectará 7 mil 500 millones de dólares. Se suman a una anterior aportación de capital del príncipe Walid bin Talal. Un 10 por ciento de la propiedad del banco quedará en poder de árabes a quienes el petróleo ha hecho inmensamente ricos –no a todos, pero sí a algunos. Citibank tendrá que hacer más cosas para ponerse a flote, entre ellas un recorte de más de 40 mil empleados. Cuando se discutía en 1995 si el gobierno mexicano debería disponer del presupuesto para salvar a los financieros privados –lo cual está prohibido por la Constitución–, Manuel Espinosa Yglesias –a quien López Portillo le había expropiado su banco, Bancomer, y no quisieron regresárselo Salinas de Gortari y Pedro Aspe– proponía que las instituciones financieras vendieran sus propiedades para levantar capital y cubrir sus quebrantos. No atendieron su propuesta, y políticos y empresarios se amafiaron y siguieron el camino del fraude, el Fobaproa/IPAB.

HSBC

Otro banco en problemas es el londinense HSBC. Anunció que cerrará en forma gradual dos divisiones y asumirá sus pérdidas por 45 mil millones de dólares. Si no fuera HSBC quizá se iría a la quiebra, pero cuenta con 2.15 trillones en activos –en el modo de contar de los anglosajones. HSBC es el dueño de Bital. Resistirá el vendaval.

Sólo en México

¿Qué están haciendo los gobiernos de Gran Bretaña y de Estados Unidos frente a los graves problemas de sus más importantes bancos? Desearles suerte. Los banqueros deben aprender de sus errores. Deben vender parte de las acciones, sus propiedades inmobiliarias, cerrar negocios incosteables, etcétera. Pero no esperen ser salvados con el dinero de los contribuyentes. Si quieren un Fobaproa que los redima tienen que venir a México, aquí sobran los políticos corruptos.

La Jornada, columna Dinero, 28 de noviembre de 2007.


Al final y pese a los “apoyos” –con nuestros impuestos- a los ricos empresarios y comerciantes, éstos incrementarán el costo de sus productos y servicios y dirán que es porque les cuesta más cara la luz y las gasolinas. El desgobierno usurpador dirá que no hay más que hacer y que eran medidas necesarias para no perjudicar más a: “quien menos tienen”. Una de las promesas de campaña del usurpador fue la de reducir el precio de las gasolinas, el gas y la electricidad, A los únicos que les cumplió fue a los empresarios que lo ayudaron con el fraude. ¿Y la ciudadanía? pues que se amuele. Es sabido por todos -aún por lo que lo niegan- la facilidad la que mienten los del PRIAN.
La misma historia con los ladrones y corruptos de siempre. ¿Y el Estado de derecho? Pues bien resguardado por una Suprema Corte de Justicia de la Nación, máximo tribunal del país, que cerró los ojos a señalar y emitir un dictamen sobre las redes de pederastia en el país. Así es como los poderes constitucionales y fácticos “protegen a los que menos tienen”.


A continuación un análisis tomado de la revista Proceso.



http://www.proceso.com.mx



Cofipe, la reforma apantallada

jenaro villamil

México, D.F., 27 de noviembre (apro).- La reforma constitucional en materia electoral aprobada en septiembre pasado, vivirá en los próximos días la prueba definitiva. El riesgo manifiesto es que quede “apantallada” y pierda fuerza ante las presiones de los concesionarios y los singulares acuerdos de sus promotores con los dueños del dinero y de la televisión.

De entrada, el proceso de discusión y negociación para la redacción de un nuevo Cofipe (Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales) se ha convertido en un round de sombras. Opacidad, falta de claridad, presiones de concesionarios –como la muy abierta y frontal de Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca, la semana pasada--, y acuerdos copulares entre las dos figuras que concentran la operación política: Emilio Gamboa Patrón, coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, y orgulloso representante de sus amigos de la televisión; así como Manlio Fabio Beltrones, coordinador del mismo partido en el Senado, quien promueve la recuperación orgánica del aparato electoral para una red muy singular en la cual él es el eje.

Por lo pronto, algunas presiones y cabildeos han rendido frutos. Para empezar los llamados “partidos pequeños”, que fueron marginados de la negociación por los partidos mayoritarios garantizaron una “cláusula de vida eterna”, como ellos mismos la denominan, para continuar viviendo en función no de los votos obtenidos, sino de los convenios de coalición y alianzas con algunos de los tres “grandes”: PAN, PRD o PRI.

Del otro lado, los concesionarios presumen haber logrado dos puntos fundamentales: eliminar sanciones que incluyan la suspensión de transmisiones de la señal hasta por 10 días, y salvar los horarios de mayor rating de la difusión de publicidad electoral y política que no les redituará en términos económicos, como sucedió en 2006 con el despilfarro y los convenios millonarios entre partidos y televisoras.

El presidente de la Junta de Coordinación Política en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, confirmó este martes que las sanciones sólo afectarán a la publicidad difundida entre la programación. Su explicación fue la siguiente:

“Los ciudadanos no tienen la culpa de si una radiodifusora o una televisora viola la legislación de manera reiterada, como para ser merecedora de una sanción de esta naturaleza, a dejar de ver su programa favorito, su novela preferida o su partido de béisbol o futbol.”

¿Realmente eso es lo importante? ¿Desde cuándo el Congreso se confunde con TV Notas o se dedica a cuidar la programación difundida en los canales concesionados? ¿Realmente de esta manera se puede inhibir que partidos, empresarios y concesionarios le den la vuelta a las prohibiciones de compra de tiempo-aire para mercantilizar los procesos electorales?

La reducción de los ciudadanos a audiencias televisivas que ven telenovelas o partidos de futbol pertenece al discurso demagógico de la telecracia. Lo preocupante es que lo reproduzca quien es identificado como el principal artífice y operador de las reformas. Estas palabras sugieren un acuerdo no muy claro entre el verdadero duopolio que tiene atenazada la reforma electoral: la partidocracia y la mediocracia. Pero éste es apenas un botón de muestra. Otros puntos conflictivos reflejan que los logros de la reforma constitucional, como la redacción de un nuevo artículo 6 que incluye el derecho de réplica, pueden diluirse o simplemente ignorarse en las reformas al Cofipe. Las últimas versiones en el Senado mencionaban que todo lo relacionado con el derecho de réplica se quitará de la ley electoral para hacer una ley reglamentaria específica en esta materia.

El “apantallamiento” de la reforma es resultado de la inexistencia de mecanismos de debate y deliberación abiertos sobre las nuevas atribuciones del IFE, el alcance de organismos nuevos como la Contraloría, la Unidad de Fiscalización y las atribuciones para el futuro secretario ejecutivo que, de acuerdo con el anteproyecto conocido, se puede convertir en el verdadero poder tras el trono en el IFE.

No se han discutido los alcances de las reformas para los 300 consejos distritales, las instancias donde finalmente la ciudadanía tiene una posibilidad de acceso a las decisiones de la organización electoral y a la estructura de un IFE que se pretendió ciudadano. Por el contrario, el anteproyecto que ha circulado coloca a los consejos distritales en una condición precaria, subordinados al poder de la contraloría y a las decisiones centralizadas que adopte el Consejo General del IFE.

Los medios se han encargado de convertir la reforma al Cofipe en una reedición de su pleito con la clase política en aras de la “defensa de la libertad de expresión”. En realidad, defienden el acceso privilegiado a las decisiones de poder político y al negocio que esto representa. Si el duopolio partidocracia y mediocracia pactan al margen de muchas de las demandas ciudadanas y minimizan lo establecido en la reforma constitucional, volveremos a la república de pantalla y no a la república de los ciudadanos.

Email: jenarovi@yahoo.com.mx