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viernes, abril 20, 2007

Otro asesinato va camino a la impunidad; claro en el México de las "leyes" e "instituciones"





Tomados de La Jornada, El Fisgón y Helguera y El Universal, Helioflores y Omar.

La versión oficial sobre el asesinato de la indígena Ernestina Ascencio Rosario a manos de militares estaba cocinada desde hace semanas, justo cuando el usurpador Felipe Calderón Hinojosa –sin que mediara pregunta- afirmó de manera categórica que el deceso se debía a una “gastritis aguda mal atendida”. Ahora todas las “instituciones” se encaminan a convalidar esa “verdad” de la misma manera en que se agruparon para minimizar el cúmulo, grosero, aberrante de violaciones a ley durante las elecciones federales de julio de 2006, que terminaron con el asalto a Los Pinos del grupo del pelele y su imposición –con todas las de la ley, faltaba más. De esa ley que viola los derechos de las mayorías- a los mexicanos.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) fue el vehículo para enturbiar los hechos y señalar como “culpables” a los peritos de la Procuraduría de Justicia del Estado de Veracruz (PJEV) de negligencia y dolo. Además de propiciar toda la mentira –así lo afirmó la comisión- en torno a este aberrante hecho. Las declaraciones de los familiares que señalan a los militares como culpables, el actuar de la Secretaría de Defensa –los boletines donde reconoce el crimen-, los dicho por las autoridades estatales, todo no tiene ningún valor. La “verdad” es que se murió de pobre.

Si esto fuera así, ¿por qué las amenazas de muerte a familiares de la víctima y a René Huerta, de la Coordinadora Regional de Organizaciones Indígenas de la Sierra Zongolica? ¿No que el que nada debe nada teme? Pero para la CNDH lo anterior no cuenta, no tiene ningún peso, porque además, argumenta, se tradujo mal lo que dijo la anciana. Para este organismo las palabras de Ascencio Rosario fueron: se me acercaron los soldados. Y no, se me echaron encima. Burda maniobra destinada al festín de los medios de comunicación rastreros que siguen el dictado del dinero, de sus patrones, los que monopolizan todo lo que sea redituable.

Entonces ¿cómo explicar las declaraciones que apenas hace unos días los familiares de la anciana relataron de nueva cuenta a Blanche Petrich, periodista de Jornada o a San Juana Martínez, colaboradora del programa de Carmen Aristegui? En ellas insisten en culpar a los soldados del asesinato y se manifiestan ofendidos por el trato de mentirosos que les ha endilgado la CNDH.

Tetlatzinga, Sierra Zongolica, Ver., 9 de abril. Entre los pinos, sobre la tierra cubierta de musgo, la ofrenda de flores silvestres que pusieron los hermanos Inés Ascención en el lugar donde cayó su madre ya se ha secado. Francisco, el menor de los varones, baja por la empinada ladera para señalar el lugar exacto, a unos 20 metros de un pequeño claro y a tiro de piedra del lugar donde levantaron sus lonas los soldados de la base de operaciones "García", del 63 Batallón de Infantería, 26 Zona Militar. Se coloca sobre las rodillas y las manos: "Así encontramos a mi mamacita; trataba de pararse, pero ya no podía".

A su lado, su hermana Marta muerde la punta del rebozo. Le han preguntado muchas veces si está segura de lo que dice. Ella afirma que cuando le preguntó a doña Ernestina qué le había pasado, por qué estaba en ese estado, la viejita le respondió: "Fueron los soldados, m'ija. Se me echaron encima. Mieque, mieque (muchos, muchos). Me amarraron mis pies. Me amarraron mis manos". Y se quejaba: "Duele".

El hermano mayor, Julio, traduce para Marta, que sólo habla náhuatl, lo que comentan en México personas poderosas -en la Presidencia, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la Secretaría de la Defensa, el Instituto Nacional de las Mujeres-, quienes ponen en duda su palabra. Y la mirada de Marta se llena de azoro: "¿Por qué no me creen? ¿Por qué iba yo a echar mentira de lo que me dijo mi mamacita?"

Entones interviene Alfredo Ascención, su sobrino, nieto de una hermana de doña Ernestina. "Yo también lo oí. Marta me fue a buscar cuando encontró a mi tía. Francisco y yo venimos de volada, con la camioneta, y corrimos a ayudarla. Me dijo que la golpearon los soldados, que la amarraron. Sus manos y pies -se señala a la altura de los muslos- estaban moreteados. Tenía el rebozo amarrado en un modo raro, así como cruzado. Ella no lo usaba así. Y tenía el cuello moreteado. Le pregunté que con qué la habían golpeado, pero ya no me dijo nada". Era 25 de febrero, cerca de las cinco de la tarde.

Alfredo, a sus 21 años, no tiene el mismo aire de resignación y fatalidad de sus tías. Tiene coraje. "Yo pregunto: ¿por qué nos echan de mentirosos si decimos la pura verdad? No culpamos a todos los soldados, sólo a los que cometieron violencia contra mi tía. Y los que dicen que no es cierto, ellos no vieron, ellos no estaban aquí, a ellos no les da pena nuestro dolor".

Alfredo y otros dos parientes, Luis y José, tomaron a la anciana con cuidado de la cintura y los brazos, la subieron cargando por la ladera y la acomodaron en la batea de una pick up. Marta se acomodó a su lado. A los pocos metros pasaron frente al campamento militar que se había instalado en esos terrenos cinco días antes. Tres camiones castrenses estaban estacionados a la vera del camino. Los soldados los vieron pasar, pero nadie ofreció ayuda.


Jornada 10 de abril de 2007



Ahora los lectores de noticias se dan vuelo con la “información”. Todo fue una mentira, dicen, y qué bueno –alegan-, porque imagínese si hubiera resultado cierto, que desprestigio para las fuerzas armadas.

Que pronto olvidan las violaciones cometidas contra las mujeres de San Salvador Atenco, que a casi un año de distancia –faltan menos de 15 días para que se cumpla, permanecen sin castigo-, y los asesinatos realizados en esa población y en Lázaro Cárdenas Michoacán, o los cometidos el 25 de noviembre de 2006 en Oaxaca, Oaxaca. En todos ellos participaron militares vestidos con uniforme de verde olivo o gris de la Policía Federal Preventiva, pues como todos sabemos, son los mismos. Así que no vengan con el cuento de que los militares son blancas palomas. ¿Tampoco se acuerdan de la masacre del 2 de octubre de 1968, eso también fue mentira? ¡Por favor, no insulten la inteligencia!


En seguida una nota tomada del diario La Jornada.


http://www.jornada.unam.mx



Comisiones unidas de la ALDF aprueban dictamen sobre el aborto


Diputados acuerdan una nueva definición del término en el Código Penal

Modifican el tipo penal para que de la primera a la duodécima semana ya no sea considerado como delito

Reducen las sanciones para las mujeres que se lo practiquen despues de ese periodo

RAUL LLANOS S. , GABRIELA ROMERO S.


Anoche, minutos antes de las 23 horas, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) aprobó en comisiones unidas, en lo general y en lo particular, el dictamen de reformas en materia de aborto, por el cual se modifica el tipo penal de éste, para que de la primera a la doceava semana no sea ya considerado como delito en el DF.

Asimismo, se reduce la penalidad para las mujeres que recurran a la interrupción del embarazo después de ese periodo, al pasar de 1 a 3 años de prisión a de 3 a seis meses de prisión o de 100 a 300 días de trabajo comunitario.

Durante la sesión de ayer de las comisiones unidas de Equidad y Género; Salud, y de Administración y Procuración de Justicia, los 10 legisladores del PRD, uno del PRI, dos de la Coalición Socialdemócrata y uno del Panal acordaron una nueva definición de aborto en el artículo 144 del Código Penal para el Distrito Federal, en el que se establece que "es la interrupción del embarazo después de la décima segunda semana de gestación".

Esta modificación, que tuvo cuatro votos en contra del PAN y uno del PVEM, suscitó un largo y por momentos ríspido debate entre los legisladores. Así, los opositores, encabezados por la panista Paula Solo, argumentaron que era un dictamen ilegal, pues nunca se presentó en tribuna una iniciativa para modificar ese artículo 144, por lo que se trataba de una "tramposa y engañosa aprobación", que buscaba "de un plumazo cambiar las cosas".

Daniel Ordóñez, presidente de la Comisión de Justicia, y Arturo Santana, argumentaron la soberanía de los diputados locales, e inclusive se citó una jurisprudencia, para justificar esas modificaciones.

Cuando la discusión subió de intensidad y rispidez, Enrique Pérez, de la coalición, acusó a los panistas de pretender "sabotear" y "torpedear" los trabajos de los diputados.

Su coordinador, Jorge Carlos Díaz Cuervo, prácticamente enfrió a los panistas cuando cuestionó a Paula Soto: "respóndame sí o no, usted aprobó la Ley de la Igualdad Sustantiva entre Hombres y Mujeres en la cual se modificó artículos que no estaban en la iniciativa"

La legisladora del PAN tuvo que aceptar que "se trataba de un acuerdo; (modificar artículos no incluídos en la iniciativa) fue parte de un acuerdo que establecimos".

Luego de dos horas de discusión sólo el artículo 144, el panista Agustín Castilla dijo que como los perredistas, priístas y de la coalición no cambiarían su postura, "nos sujetaremos a la tiranía de la mayoría".

Giro de 360 grados

Con la modificación al 144 -que fue rechazado por los legisladores de PAN y PVEM, y que significó un giro de 360 grados respecto a la iniciativa de la coalición- se salvó la redacción anterior en la que se incluía una quinta casual de excluyente de responsabilidad penal, y que ésta a su vez salvaba la redacción de la reforma inicial que proponía "afectación al proyecto de vida" para darse el aborto durante las primeras 12 semanas.

Daniel Ordóñez, del PRD, precisó que el cambio al 144 se dio para evitar que una vez aprobada la reforma no sea rechazada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuando la impugne el PAN.

Según el dictamen aprobado -que se discutirá y votará en la sesión ordinaria de la ALDF del próximo martes 24- se incluye también la figura del "aborto forzado", en el que se precisa que "es la interrupción del embarazo, en cualquier momento, sin el consentimiento de la mujer embarazada".

Se establece que "al que hiciere abortar a una mujer por cualquier medio, sin su consentimiento, se le impondrá de 5 a 8 años de prisión. Si mediare violencia física o moral, se impondrá de 8 a 10 años de prisión", por lo que en ambos casos sería delito grave, sin libertad bajo caución.

En el artículo 147 se precisa que si el aborto o el aborto forzado lo causara un médico cirujano o partera, enfermero o practicante, se le suspenderá en el ejercicio de su profesión u oficio el mismo tiempo que se le haya impuesto de pena de prisión.

Otra de las modificaciones en el dictamen fueron a la Ley de Salud, donde se establece que el gobierno del Distrito Federal, a través de sus instituciones públicas de salud, tendrá la obligación de atender a las mujeres que soliciten abortar aun cuando cuenten con algún otro servicio de salud público o privado.

Dentro del artículo 16 Bis 8 se incluye que el GDF promoverá políticas integrales de salud sexual para prevenir los embarazos no deseados, entre otros objetivos. También se crea una consejería médica y social para proporcionar a la mujer que aborte las causales excluyentes y las opciones a esa decisión, y brindará apoyo después de recurrir a esa práctica.

Ebrard descarta veto

Por otra parte, aunque ha aumentado la polémica en torno a la despenalización del aborto, el jefe del Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, reiteró que no existe la posibilidad de emitir algún veto, en caso de que la ALDF apruebe el dictamen. Dijo que a partir de que se difundió su número telefónico por un grupo opositor a las reformas en la materia ha recibido llamadas en favor y en contra de la iniciativa, situación que calificó como normal al discutirse un tema de esta naturaleza.