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miércoles, enero 31, 2007

Contra todo se hará la megamarcha de repudio a política del usurpador




Tomados de La Jornada, Rocha, El Fisgón y Hernández.

La tarde de hoy se llevará a cabo una gran manifestación de repudio a las alzas en los productos básicos avaladas por el usurpador Felipe Calderón Hinojosa y perpetradas por sus compinches del Consejo Coordinador Empresarial. Desde que fue convocada ha sufrido los embates de los medios de comunicación paleros del régimen, en un intento por desanimar a la población de participar en ella. En este propósito ha participado abiertamente el PRI mediante sus asociaciones corporativas como la Confederación de Trabajadores de México (CTM), la Central Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), la Confederación Nacional campesina (CNC), etc, mismas que han condicionado su “participación” a que Andrés Manuel López Obrador –presidente legítimo de México- no sea el orador principal del evento.

Tanto la UNT y el Frente Sindical Mexicano fueron los convocantes, por lo que la intervención de los priístas es meramente oportunista, nunca durante los seis años del desgobierno del ladrón y corrupto de Vicente Fox Quesada, realizaron algún cuestionamiento serio o implementaron alguna medida de presión para frenar la caída en la calidad de vida de los trabajadores y campesinos de sus organismos. Vamos, hasta se retiraron del desfile del 1 de mayo y lo cambiaron por una reunión cupular en Los Pinos. Ese es y ha sido el PRI a lo largo de décadas. Por ello no es relevante lo que sus dirigentes obreros y campesinos digan, pues la realidad es que no representan los intereses de sus agremiados, sino todo lo contrario. Lo importante es que las personas aglutinadas en un organismo o no manifiesten su punto de vista ante el descaro con el que los empresarios y el pelele manejan el destino de México. Recordemos que lo que está en puerta es la aplicación del IVA a alimentos y medicinas, además de la venta del sector energético a los voraces empresarios mexicanos y extranjeros.

Esa es la importancia de la movilización de hoy. Los contingentes saldrán de varios puntos de la ciudad de México. Desde el Monumento a la Revolución, del Angel de la Independencia de donde partirá el contingente que encabezará López Obrador, de calzada de Tlalpan y del Eje Central Lázaro Cárdenas, también de la glorieta de Colón. La oradora será la escritora y dramaturga Sabina Bergman y terminada su participación utilizará el foro Andrés Manuel López Obrador, para dar a conocer su propuesta para hacer frente a esta embestida especuladora generada por los empresarios en complicidad con el espurio.

El Frente Amplio Progresista está convocando a la reunión en el Angel de la Independencia a las 16:00 horas para de ahí marchar hacia el Zócalo capitalino. También es importante destacar que las manifestaciones de repudio no se realizarán solamente en la capital del país. El los más variados puntos de México miles de personas organizadas harán lo propio, como ya lo han venido haciendo a lo largo de las últimas semanas. No se trata de una movilización local sino nacional. ¡Todos a la marcha! ¡Basta de mentiras! ¡No más impunidad!


A continuación una colaboración tomado del diario La Jornada.


http://www.jornada.unam.mx



Fox y Calderón: paralelos


Luis Linares Zapata


Felipe Calderón se fue de viaje presumiendo una guerra contra el narco recién descorchada y una presidencia oficial cuestionada por millones. Fox, por su parte, emprendió innumerables travesías y, desde el mero inicio de éstas, empezó a derrochar a puños el bono democrático que se le otorgó por haber vencido al viejo PRI. Ambos recalaron en el célebre Foro de Davos (Suiza) para estrenar sus egos como figuras internacionales. Uno gozando de su estrellato recién conseguido. El otro en busca de los espaldarazos que amortigüen su ilegitimidad. Pero los dos imbuidos en un espíritu de vendedores al por mayor de las riquezas y las atenciones que, de adquirir sus ofertas, recibirán los compradores cuando toquen suelo mexicano.

Para su infortunio, los dos panistas, viajeros preferentes, se toparon con Luis Inacio (Lula) da Silva, el trabajador del acero recién relecto presidente de su ­ése sí­ emergente país (BRIC). Fox fue desplazado de su papel de guía refulgente de la escena mundial apenas un año después de ocupar la Presidencia de México. Lula venía de derrotar, en su cuarto intento, a la atrincherada derecha brasileña. El forcejeo fue ahí, en ese preciso foro de los grandes capitanes de los macronegocios mundiales y otros asuntos relacionados con el poder y las elites mundiales. Calderón, por su parte, recibió una lección de manejo de las relaciones exteriores y de comprensión de los fenómenos políticos que viven los sudamericanos. En ambas circunstancias, el profesor fue, una vez más, el mismo brasileño pequeño, rudo y popular. En el casi debate habido en Davos, Lula se mostró cauto y defensor de los suyos ante un Calderón que recitaba eslogans por montones, tal como hizo en la campaña electoral y tal como lo va perpetuando al paso de sus días al frente del oficialismo local.

Antes de emprender el viaje europeo, Calderón fue reconfortado por el decadente Bush. Un mandatario que termina su periodo entre el rechazo generalizado de los suyos. Un político incipiente, de poca monta que, sin duda, ocupará un triste lugar en la pequeña historia que le deparen los relatores de esa nación. Pero, sin embargo, Bush es un personaje ante el cual, Calderón y Fox, hacen genuflexiones instantáneas cuando de un telefonazo se trata. A los dos les prometió un acuerdo migratorio por venir. Los dos aventaron la toalla para congraciarse con Bush y mostrarla, sin pudor alguno, ante los mexicanos. Así de menor aparece la narrativa de los dos panistas, por ahora centrales en la vida organizada del país. Ambos, también, ofreciendo el petróleo y el moro a quien los quiera escuchar. Aunque no sea de ellos ni puedan disponer de tal recurso, sino en la cienmillonésima parte que les corresponde como ciudadanos.

Los eslogans usados por Calderón en su gira europea, y no sólo en Davos, son de llamar a risa. Usa y desusa el fantasmagórico estudio del banco de inversión Godlman Sachs (Wall Street), donde se afirma que, para el año 2040, la mexicana será la quinta economía del mundo. Aunque por ningún lado aparezca la menor seña de un sistema educativo que pueda, para ese entonces, sostener a tan señera economía. Un santo año del señor en el cual, por cierto, muchos de los que ahora vagamos por este país ahorcado por el precio de las tortillas, estaremos momificados. Pero a don Felipe tal hallazgo le da pábulo para presentarse como el paladín del futuro. Así, Calderón interpreta el dictado de las urnas mexicanas como la fortificación de sí mismo, donde lo escogieron (a él) por demócrata, (él), como conductor de políticas públicas responsables, (él) como continuador del mandato indiscutible del mercado. Un rosario de cualidades frente a otros terribles sudamericanos, vociferantes de las nacionalizaciones, de las expropiaciones, de las inseguridades para los inversionistas trasnacionales. Calderón delata, tal como lo ha hecho durante su paso por la escena pública, un maniqueísmo ramplón que erige contrapartes imbéciles frente a las cuales diferenciarse con pretendida limpieza.

Los inversionistas de gran calado serán, según repetida cantaleta, agentes apreciados (por él y por todos los mexicanos) para que vengan a este reino de las seguridades inmanentes. Calderón despliega, en su primera gira europea, una extraña manera de hacer política exterior. Una diplomacia que requiere condenar a otros para lograr, por diferencias, su cometido. Y son precisamente los que describe como líderes eternizados que aplican políticas nacionalizadotas, y cierran sus economías (?), las referencias de las que México se debe alejar.

Calderón, en un exceso de dura transparencia, precisa nombres propios y países (Bolivia, Venezuela, Argentina) que ejemplifican sus dichos. Cava así su tumba latinoamericana, una región donde México se ve, tal y como parece ser, aliado a los americanos y de espalda a Sudamérica. Calderón se entrega, de lleno, a la rústica manera de su antecesor, en manos de los republicanos del norte. Por cierto una especie en claro rumbo al destierro del olimpo del poder global. Y ésta fue la primera gira de gran aliento del presidente oficial, ya vendrán otras más.



El siguiente es un análisis tomado de la revista Proceso.


http://www.proceso.com.mx



Calderón, compulsivo y sin guión

jenaro villamil

México, D.F., 30 de enero (apro).- La gira de Felipe Calderón por Europa confirmó a los ojos de la prensa internacional lo que los mexicanos hemos observado en menos de un mes: la compulsión anticarismática del presidente mexicano, que lo ha llevado a actuar de manera torpe y camaleónica, como aquel personaje de Zelig, creado por Woody Allen.

Sin embargo, más temprano que tarde sale a relucir su verdadero talante poco tolerante o su idea aspiracional de la posición de México en la economía globalizada.

Cada vez que quiso agradar a un auditorio empresarial (como le sucedió en Alemania y en Davos), Calderón agredió a las naciones que apenas una semanas antes alabó (como fue en el caso de Venezuela, Argentina, Bolivia y, de paso, Brasil), cuando pretendió quedar bien con los inversionistas extranjeros, a los que dijo que México es un “seguro contra el populismo”.

En Estados Unidos no pocas empresas, como la poderosa General Electric, saben que en México los monopolios de televisión y telecomunicación son los que realmente mandan. Y cuando buscó quedar bien con el gobierno español, ante el reciente ataque terrorista de la ETA, el presidente de su partido, Manuel Espino, fiel a su apellido, actuó como buen aguafiestas, haciendo declaraciones nada diplomáticas al periódico La Razón.

Por si fuera poco, Calderón ignoró que uno de los puntos que más preocupan a los gobernantes e inversionistas europeos es el respeto a los derechos humanos. Ni una sola mención a éste tema. Sin embargo, en Berlín, Londres y Madrid las protestas de residentes mexicanos y de activistas de organizaciones sociales por el maltrato, las torturas y los abusos sexuales documentados contra decenas de ciudadanos en Oaxaca, mostraron el otro rostro de la demagogia calderonista. La televisión mexicana simplemente invisibilizó estas protestas.

La gira europea de Calderón pretendió ser un largo promocional de nuestro país para atraer a los inversionistas. Con poco pudor y sin el menor tacto diplomático, el mandatario mexicano, al querer presumir el “paraíso del futuro” que representa México, acabó por agredir a las otras naciones latinoamericanas. “Hay una preocupación entre los inversionistas sobre lo que pueda pasar en América Latina. Lo ocurrido en Venezuela, Bolivia y otros países, donde ha habido expropiaciones que los inversionistas atentan contra su patrimonio, no debe ser una percepción que englobe a toda la región”, declaró al periódico catalán La Vanguardia.

Por si fuera poco, Calderón demostró que sus fugaces estudios en Harvard no le ayudaron mucho a entender la dinámica de la globalización económica. Si nos atenemos a sus discursos y promocionales, para Calderón lo importante es convertir a nuestro país en un receptáculo de inversiones extranjeras, casi un free way de maquiladoras, sin poner ninguna condicionante y, mucho menos, sin comprometerse a impulsar las propias exportaciones de nuestro país. Como han demostrado los “milagros económicos” recientes de China y las naciones del sudeste asiático, para competir en la globalización no basta con importar capitales, sino ser capaces de impulsar una economía de servicios, intensiva en exportaciones, y promover la competencia económica, como han hecho los europeos. El modelo maquilador simplemente se agotó.

En Madrid, Calderón se volvió un promotor acrítico del TLC, algo que ni el mismo Carlos Salinas de Gortari se atrevió a realizar ignorando los matices de éste tratado que ha empobrecido al campo mexicano, e ignoró una agenda migratoria elemental, así como beneficios sociales, a diferencia de la Unión Europea.

Calderón recordó que “casi el 80 por ciento de la inversión extranjera directa (en México) ha estado vinculada al sector del NAFTA (las siglas en inglés del TLC), el 60 por ciento de los nuevos empleos formales han estado vinculados a este sector y los salarios son un 42 por ciento superiores en promedio”.

Lo peor es que esta gira de Calderón apenas y despertó el interés de la opinión pública europea. Concentrados como están en la debacle del gobierno de George W. Bush, en los problemas del calentamiento global y las resistencias del gran capital para apoyar, y en la bomba de tiempo que representa Irán, los europeos simplemente vieron en Calderón un personaje de guión, atrabancado que acabó por servirle a Hugo Chávez, el incontenible mandatario venezolano, en un pretexto más para su oratoria incendiaria.

jenarovi@yahoo.com.mx