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domingo, noviembre 08, 2009

Y Soberanes sigue ahí*


Tomado de La Jornada, Hernández.


GLORIA LETICIA DíAZ

“La única diferencia entre Soberanes y yo es la edad”, respondió durante su comparecencia en el Senado el “nuevo” titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Raúl Plascencia.

Horas antes de que el Senado de la República designara a Raúl Plascencia Villanueva como el próximo presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), organizaciones civiles advirtieron de los riesgos de su nombramiento.

En una carta entregada a los legisladores el jueves 5, el Grupo Relevos expresa su preocupación por haber integrado a Plascencia en la terna presentada por la Comisión de Derechos Humanos del Senado, que preside Rosario Ibarra de Piedra, ya que a juicio de la organización ese candidato no cumplía el perfil que el órgano legislativo delineó: el de un ombudsman capaz de “realizar un cambio profundo en la gestión y desempeño de la CNDH, vigorizar su trabajo, fortalecer su fuerza moral y darle nuevos bríos”.

El Grupo Relevos está integrado por la Academia Mexicana de Derechos Humanos (AMDH), Católicas por el Derecho a Decidir, Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria O.P., Fundar Centro de Análisis e Investigación, Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), Propuesta Cívica y Salud Integral para la Mujer (SIPAM).
En su misiva, este colectivo les recordó a los senadores que, en sus cuatro años como primer visitador de la CNDH, Plascencia Villanueva “no impulsó transformaciones de fondo o reorientaciones en las decisiones de la que ha sido calificada por un amplio grupo de Senadores como una gestión ineficiente”, es decir, la presidida por José Luis Soberanes.
Como segundo al mando en la CNDH, destaca el documento, emitió recomendaciones con “fallas estructurales en términos técnico-jurídicos como en términos políticos”. Como ejemplos, cita las referentes a los centros penitenciarios “o la dilación por más de dos años para la recomendación del caso Jacinta Francisco”, la indígena acusada de secuestrar a policías judiciales.

Además, “su compromiso con la transparencia es cuestionable”, ya que negó
“sistemáticamente información que fue declarada pública por otras instancias”. Así ocurrió las cuatro ocasiones en que Fundar Centro de Análisis e Investigación “tuvo que acudir al Poder Judicial para obtener información pública que la CNDH se resistía a entregar. En un caso, incluso, fue por la vía del juicio de amparo como se revirtió el pretendido cobro de 93 pesos por cada copia simple”.

Como se informó en el número 1722 de Proceso, antes de que el narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán se fugara del penal federal de Puente Grande en enero de 2001, Raúl Plascencia Villanueva, entonces segundo visitador general, y Mauricio Farah Gebara, en ese año administrador de la CND –ambos candidatos de Soberanes para sucederlo– estuvieron enterados de las presiones a los custodios para que protegieran al capo de Sinaloa, así como a Arturo El Texas Martínez Herrera y Héctor El Güero Palma.

“De acuerdo con las investigaciones, de la corrupción que minó la seguridad de Puente Grande, así como del ‘trabajo sucio’ realizado por los visitadores, estuvieron enterados en aquel entonces Raúl Plascencia Villanueva y Mauricio Farah Gebara”, señala el texto del reportero Ricardo Ravelo, basado en la averiguación previa 070/DAMFMJ/2001.

En la misma edición, este semanario da cuenta de una queja presentada por la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos (CMDPDH) en mayo pasado ante Soberanes por la negativa del entonces encargado de la Coordinación de la CNDH en Tijuana, Baja California, Heriberto García García, para recibir denuncias de 25 policías torturados por elementos del Ejército Mexicano en el 28º Batallón de Infantería.
Ahora procurador de Derechos Humanos de ese estado por una negociación de Soberanes con el gobernador José Guadalupe Osuna Millán, Heriberto García fue impuesto en la coordinación de la CNDH en Tijuana por su mentor, Plascencia Villanueva.

En su edición 1721, Proceso informó de la denuncia pública que hizo en noviembre de 2008 la que fuera segunda visitadora de la CNDH, Susana Thalía Pedroza, en el sentido de ella salió de la comisión por no respaldar la postulación de Plascencia Villanueva como sucesor de Soberanes.

Así mismo, se destacaron los pendientes y omisiones de su gestión como visitador, como el incumplimiento de la recomendación 26/2001 sobre 532 desapariciones ocurridas durante la guerra sucia; no haber emitido ninguna recomendación sobre los feminicidios en Ciudad Juárez, después de la de Mireille Rocatti en 1998, y tampoco por las violaciones a los derechos humanos de los manifestantes contra la globalización en Guadalajara, Jalisco, en 2004, bajo el gobierno de Francisco Ramírez Acuña.

También se dio cuenta del operativo impulsado por Soberanes para que los presidentes de las comisiones de derechos humanos de los estados firmaran una carta de apoyo a Plascencia, información que fue confirmada por el ombudsman de Sonora Jorge Sáenz Félix, quien se rehusó en diversas reuniones de la Federación Mexicana de Organismos Públicos de Derechos Humanos a alinearse con Soberanes.

Candidato a modo

Durante su comparecencia del pasado 21 de octubre, Plascencia fue duramente cuestionado en el Senado por su falta de crítica hacia la gestión de Soberanes y por ser un claro agente del continuismo, a lo que respondió que la diferencia entre él y Soberanes es la edad: “Hay una diferencia de 15 años”. Aun así, el Senado optó por dejar las cosas como están en la CNDH.

Así lo calificó la senadora Rosario Ibarra de Piedra en sus primeras declaraciones al término de la designación de Plascencia Villanueva por 78 votos a favor, contra 32 para Emilio Álvarez Icaza y dos para Luis Raúl González Pérez, en una segunda ronda de auscultación, pues en la primera no alcanzó las dos terceras partes requeridas para su nombramiento.

Fuera del pleno, molesta, Ibarra de Piedra declaró: “Cómo me va a parecer que quede Plascencia cuando es el continuismo en la CNDH, es lo mismo que quiere Soberanes (…) Nos vale que el PRI y PAN, que son mayoritarios, se pongan de acuerdo y hagan lo que ellos quieran”.

Previa a la insaculación, por voto secreto de los senadores, Claudia Corichi subió a tribuna para conminar a sus colegas a recuperar “un poco de dignidad política para este Senado de la República”, y recordó que en sus manos tenían la opción de elegir a “alguien que tenga valor, que no se subordine al poder y que sea un ombudsman en todo el sentido de la palabra, o de poner a alguien simplemente por acuerdos políticos”.

Corichi advertía: “Hay en este Senado un acuerdo, que se siente en el ambiente, de que no sea Emilio (Álvarez Icaza), de que sea alguien a modo, de que sea alguien de acuerdo político, de que gane el continuismo, y me parecería un grave error político”.

En entrevista con Proceso, minutos después de la votación, la senadora Corichi explicó que el amarre PRI-PAN para favorecer a Plascencia se “prefiguró ayer (miércoles 4) después de que se definió la terna”.

Recordó que una semana antes de la sesión del jueves, el senador Manlio Fabio Beltrones “filtró la versión de que su candidato era Luis Raúl González Pérez”, el abogado de la UNAM, en tanto que “Soberanes empujó al interior del PAN a Plascencia”.

“Cuando los priistas vieron que González Pérez no iba a pasar, porque paralelamente hubo expresiones en contra de nombrar a alguien proveniente del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM –continúa Corichi–, para los priistas su supuesto candidato no era patria o muerte, así que optaron por sumarse al PAN.

“Además, los priistas veían con buenos ojos a Plascencia porque era la continuidad, que se traduce en ‘no me das problemas y no observas’, y la continuidad es gravísima porque el desempeño de la CNDH ha sido verdaderamente lamentable en estos años”.

–¿En la continuidad se incluye mantener los contratos con Aregional? –se le cuestiona a la senadora, en referencia a la empresa creada por Manlio Fabio Beltrones y que entre 2003 y 2007 facturó 11 millones 127 mil pesos a la CNDH (Proceso 1715).

–Eso es algo que se dice y que se tendrá que ver en los próximos meses. Lo cierto es que Plascencia era el candidato cómodo, porque finalmente es la continuidad de Soberanes, que no generó ningún dolor de cabeza a ningún gobierno.

La jugada

De acuerdo con versiones de senadores que pidieron reservar su nombre, el apoyo a Plascencia se amarró la noche del miércoles, una vez definida la terna, entre los coordinadores del PRI y el PAN, Manlio Fabio Beltrones y Gustavo Madero.

En una conferencia de prensa previa a la sesión del jueves 5, se le preguntó a Beltrones si él y su grupo parlamentario coincidían con las organizaciones civiles en que debía romperse la continuidad con la gestión de José Luis Soberanes en la CNDH.

En respuesta, Beltrones hizo un reconocimiento al proceso que encabezó la Comisión de Derechos Humanos del Senado para elegir al próximo ombudsman y agregó: “Con respecto a la continuidad en la institución, ésta solamente se garantizaría si se quedase el mismo titular, y estamos hablando de relevarlo por obligación”.

Para algunos ese fue un anticipo del sentido en que vendría la votación.

Durante la segunda ronda de votación que llevó a la designación de Plascencia Villanueva como el nuevo ombudsman, los senadores de Convergencia jugaron un papel importante.
Con dos nuevas comisiones ordinarias para Convergencia (la de Protección Civil y la de Participación Ciudadana, creadas el martes 3), durante la sesión de jueves 5, en los corrillos del Senado, senadores de Convergencia dejaron ver que su voto sería a favor de Luis Raúl González Pérez y no de Emilio Álvarez Icaza, como se habían comprometido con el bloque PRD-PT.

En la papeleta que entregó en la víspera Francisco Xavier Berganza, miembro de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, su terna estaba integrada por Mauricio Farah, Luis Raúl González Pérez y Raúl Plascencia Villanueva, de acuerdo con información de miembros de la comisión legislativa.

Tras la primera ronda, el presidente de la mesa directiva, Carlos Navarrete, señaló que con 75 votos Plascencia no tenía las dos terceras partes requeridas, toda vez que se registraron 113 participaciones. Le faltaba un voto, y que Álvarez Icaza tuviera 32 y González Pérez, seis. Manlio Fabio Beltrones se acercó a Dante Delgado.

En la segunda ronda sólo sufragaron 112 senadores. A los 75 votos que tuvo Plascencia se le sumaron tres, mientras que Álvarez Icaza mantuvo sus 32 y González Pérez perdió cuatro, y se quedó con sólo dos.

Ante la versión de que Convergencia había cambiado su apoyo, Claudia Corichi dice: “Ellos dicen que se mantuvieron firmes, que votaron con nosotros por Emilio, pero a saber, el voto fue secreto”.

Lo cierto, insiste, es que “hay un pacto PRI-PAN para apoyarse en todo, en lo fundamental. Ahí está el nombramiento del procurador, Arturo Chávez Chávez, a pesar de todas las protestas, ahí está el paquete fiscal, y ahora la exención de impuestos a Televisa. Se impuso la disciplina partidista, y como parte de esa disciplina algunos priistas y panistas votaron por Emilio Álvarez Icaza, para que no se le arrasara de manera brutal, para no hacer ver que era únicamente el candidato de la izquierda”.

Terminada la sesión, fuera de la Casona de Xicoténcatl miembros de organizaciones civiles no terminaban de resignarse a que se hubiera impuesto el candidato del continuismo, cuando en la víspera senadores de la Comisión de Derechos Humanos habían coincidido en un perfil muy distinto.

En nombre del Grupo Relevos, Itzel Checa lamenta la designación de Plascencia: “Nos sentimos engañados después de un proceso en el que hubo una mediana apertura para que las organizaciones nos pronunciáramos a favor o en contra de algunos candidatos, después de que fueron abiertas las comparecencias y las sesiones de la Comisión de Derechos Humanos... resulta que al final tomaron una decisión sin fijar criterios de selección ni posicionamientos, a excepción de dos senadores del PRD”.

Checa reprueba que el único criterio claro fue “el reparto de posiciones y que en las negociaciones se priorizó al perfil más cómodo para los partidos, para los abusos del poder, para la posición más tibia, y dijeron no a una nueva gestión que significara una verdadera defensoría del pueblo”.

La activista advierte que al designar a Raúl Plascencia al frente de la CNDH “los senadores dejaron a la sociedad y a los defensores de derechos humanos en un total estado de indefensión”.

Por su parte, Raúl Plascencia Villanueva fue entrevistado en el noticiero nocturno de Televisa por Joaquín López Dóriga. Dijo que entre los pendientes más urgentes de la CNDH están atender problemas de seguridad pública, combatir la impunidad y promover la cultura de derechos humanos.

Sobre su papel en relación con el gobierno de Felipe Calderón, Plascencia afirmó que puede ser incómodo por los asuntos que trata la CNDH, “pero me parece que también podemos contribuir mucho al buen desempeño de las instituciones, si lo asumimos como un compromiso común... Yo trataré (de) que se cumpla con la ley y los derechos también”.

En las oficinas del Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos), Emilio Álvarez Icaza, exombudsman del Distrito Federal, quien tuvo el respaldo de más de 800 organizaciones y más de mil pronunciamientos de personajes como José Woldenberg, Denise Dresser y miembros de la familia Servitje

–los dueños del Grupo Bimbo– aceptó su derrota “como buen demócrata”.

Sin embargo, advirtió que desde la “trinchera” de las organizaciones civiles vigilará lo que haga el nuevo titular de la CNDH, “para que el doctor Plascencia cumpla lo que dijo que iba a hacer”.

Y al Senado le pidió que asuma la responsabilidad: “Deberá hacerse cargo de la designación, de actualizar ese organismo y atender los pendientes que enfrenta la institución”.


*Tomado de la revista Proceso.

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